Sierra dijo en su post ser del pueblo y haber sido criada honradamente por su madre. Narró que, además de trabajar todas las horas de la jornada, ella y su familia tenían que vender lo que podían “para comer”, así como para poder comprarse algún zapato o cualquier cosa.
“Así vendimos: huevos, jabones, chicles, barras de guayabas, cebollas y ajos que me daba mi tío Nene para ayudarme. Eso era para poder merendar en la beca de arte y no pasar tanta hambre en el período especial”, recordó.
La actriz añadió, en respuesta a los cuestionamientos que algunos usuarios anónimos han vertido contra Amelia por supuestos “lujos” que se permite, que ella también se pone uñas porque quiere con su dinero.
“No disfruto del lujo, mi casa es modesta, el que me conoce lo sabe. Mi corazón está al lado de mi pueblo”, agregó.
Ante el video de Amelia Calzadilla y la ola de solidaridad y apoyo que ha generado, el oficialismo del régimen acudió a sus medios de propaganda para intentar desacreditarla y restarle legitimidad a sus reclamos, a la vez que las llamadas ciberclarias hacen lo mismo en las redes sin evidencia válida alguna.
En un artículo dirigido contra la joven madre en el portal oficialista Cubadebate, el profesor de la Universidad de La Habana Ernesto Estévez Rams aseguró que la directa que se hizo viral “es un ejemplo de manual de lo que se llama gestión de la irritación”.
Es un ejercicio encaminado, según dijo, a hiperbolizar los aspectos negativos de la realidad cubana, desfigurar a los líderes del Gobierno y generar malestar para hacer ver como única solución el estallido social y el cambio de régimen.