HAVANA CLIMA

Putin

Muere misteriosamente otro oligarca ruso de la industria del petróleo

Los oligarcas rusos siguen muriendo misteriosamente en Moscú. Dos características los unen: haberse opuesto a la invasión de Vladimir Putin a Ucrania y dirigir empresas petroleras.El último ha sido Ravil Maganov, presidente de la petrolera Lukoil, quien falleció este jueves según varios medios de prensa rusos. El anuncio de su muerte también es sospechoso. Primero su empresa confirmó a la agencia TASS que el empresario, de 67 años, ha “fallecido luego de una enfermedad grave”.Pero Novosti aseguró poco después que murió a causa de heridas provocadas por una caída del sexto piso del Hospital Clínico Central de Moscú. El despacho insinúa que el empresario se suicidó.Las autoridades investigadoras dijeron que estaban trabajando en el lugar para establecer cómo murió. TASS posteriormente recogió la versión de la caída y dijo que tenía fuentes asegurando que había caído de una ventana del sexto piso en la madrugada del jueves. Y luego también agregó que se había quitado la vida.Pero lo cierto es que poco después de que Rusia invadiera Ucrania, la junta de Lukoil pidió que el conflicto terminara lo antes posible, expresando su solidaridad con las víctimas de “esta tragedia”, dijo la BBC al reseñar su muerte.Y recordó que durante los últimos meses varios oligarcas energéticos rusos han muerto en circunstancias misteriosas.Foto: Slovakia Posts.El cuerpo del ex gerente millonario de Novatek, Sergei Protosenya, fue encontrado junto a su esposa e hija en una villa española en abril.  Ese mismo mes un ex vicepresidente de Gazprombank, Vladislav Avayev, fue encontrado muerto junto a su esposa e hija en su apartamento de Moscú. Y en mayo el ex magnate de Lukoil, Alexander Subbotin, murió de insuficiencia cardíaca, supuestamente después de buscar un tratamiento alternativo con un curandero. Todos eran conocidos por oponerse a la invasión a Ucrania.Lukoil es la empresa privada de procesamiento de combustibles más grande de Rusia. En su comunicado, recordó que se había convertido en una de las empresas de energía más grandes del mundo y que esto se debió al talento gerencial de Maganov, hasta ahora un hombre del entorno de Putin.Maganov comenzó a trabajar para la petrolera privada en 1993 y asumió su presidencia hace dos años. Hace tres el mandatario ruso lo condecoró por su trayectoria.Oficialmente se encontraba recibiendo tratamiento en el hospital en las afueras de Moscú, conocido por tener entre sus pacientes a miembros de la élite política y empresarial rusa.

Leer más »

Anuncia Putin nuevo misil hipersónico en la flota rusa

La flota rusa dispondrá de un nuevo misil de crucero hipersónico Zircon «en los próximos meses», anunció este domingo el presidente Vladimir Putin.  “La flota rusa es capaz de infligir una respuesta fulminante a todos aquellos que decidan atentar contra nuestra soberanía y libertad“, aseguró Putin durante un desfile naval en San Petersburgo.  Destacó que el equipamiento militar ruso “se mejora constantemente“. El mandatario citó, entre otros, los “misiles hipersónicos ultramodernos Zircon que no tienen ningún obstáculo. Su entrega a las fuerzas armadas rusas empezará en los próximos meses“, dijo. Con un alcance máximo de unos mil kilómetros, los misiles de crucero Zircon forman parte de una familia de nuevas armas desarrolladas por Rusia que Putin califica de “invencibles“. Se han venido probando desde 2020. [embedded content]Según Putin, el Almirante Gorchkov será el primer buque militar ruso que tendrá estos misiles.  Añadió que la zona de despliegue del buque se elegiría en función de “los intereses de seguridad de Rusia“.  Putin supervisó este domingo el desfile naval en San Petersburgo, que reunió  a más de 40 buques y submarinos y a unos 3 500 militares con motivo del Día de la Flota Rusa. En Sebastopol, en la Crimea anexionada por Rusia, los festejos se cancelaron después de que un ataque con drones contra el cuartel general de la flota rusa del mar Negro dejara seis heridos. Las autoridades locales acusaron a los ucranianos del ataque, pero Ucrania lo desmintió. 

Leer más »

Anuncia Putin nuevo misil hipersónico en la flota rusa

La flota rusa dispondrá de un nuevo misil de crucero hipersónico Zircon «en los próximos meses», anunció este domingo el presidente Vladimir Putin.  “La flota rusa es capaz de infligir una respuesta fulminante a todos aquellos que decidan atentar contra nuestra soberanía y libertad“, aseguró Putin durante un desfile naval en San Petersburgo.  Destacó que el equipamiento militar ruso “se mejora constantemente“. El mandatario citó, entre otros, los “misiles hipersónicos ultramodernos Zircon que no tienen ningún obstáculo. Su entrega a las fuerzas armadas rusas empezará en los próximos meses“, dijo. Con un alcance máximo de unos mil kilómetros, los misiles de crucero Zircon forman parte de una familia de nuevas armas desarrolladas por Rusia que Putin califica de “invencibles“. Se han venido probando desde 2020. [embedded content]Según Putin, el Almirante Gorchkov será el primer buque militar ruso que tendrá estos misiles.  Añadió que la zona de despliegue del buque se elegiría en función de “los intereses de seguridad de Rusia“.  Putin supervisó este domingo el desfile naval en San Petersburgo, que reunió  a más de 40 buques y submarinos y a unos 3 500 militares con motivo del Día de la Flota Rusa. En Sebastopol, en la Crimea anexionada por Rusia, los festejos se cancelaron después de que un ataque con drones contra el cuartel general de la flota rusa del mar Negro dejara seis heridos. Las autoridades locales acusaron a los ucranianos del ataque, pero Ucrania lo desmintió. 

Leer más »

Declara ex presidente ruso que Ucrania no existirá en dos años

El ex presidente ruso Dimitri Medvedev, actual vicepresidente del Consejo de Seguridad de su país, dijo este miércoles que dentro de dos años Ucrania no existirá.“Vi un informe de que Ucrania quiere recibir de sus amos en el extranjero [gas natural licuado] como parte de un plan de arrendamiento de tierras con pago por entrega después de dos años”, escribió en Medvedev en Telegram. “De lo contrario, el país se congelará el próximo invierno”.“Pero aquí hay una pregunta. ¿Quién dijo que después de dos años Ucrania existirá en el mapa mundial?”.“A los estadounidenses ya no les importa“, agregó. “Han invertido tanto en el proyecto anti-Rusia que todo lo demás no significa nada para ellos“.“Los Jinetes del Apocalipsis están en camino“, dijo la semana pasada refiriéndose a un “ataque total“ a Occidente por el apoyo militar que le han brindado a la contraparte de Rusia en la guerra que se libra actualmente en Europa.Dimitri Medvedev. Foto: TASS.“La gente a menudo me pregunta por qué mis publicaciones en Telegram son tan duras. La respuesta es que los odio. Son unos bastardos y una escoria. Quieren la muerte para nosotros, para Rusia. Y mientras esté vivo, haré cualquier cosa para hacerlos desaparecer“, escribió.Medvedev, de 56 años, era visto como un político más moderado que Vladimir Putin, pero ha venido adoptando una línea cada vez más dura.El ex diputado opositor ruso Dimitri Gudkov ha dicho que Medvedev se está preparando para tomar el poder si Putin es forzado a dejar el puesto.“Está tratando de complacer a los de línea dura con la esperanza de que lo asciendan en caso de que Putin deje el cargo“, dijo .La radicalización del discurso de Medvedev se parece a la de otros dirigentes rusos como el secretario del Consejo de Seguridad, Nikolái Pátrushev, o el presidente de la Duma, Vyacheslav Volodin, ambos presentados como posibles herederos de Putin.

Leer más »

Declara ex presidente ruso que Ucrania no existirá en dos años

El ex presidente ruso Dimitri Medvedev, actual vicepresidente del Consejo de Seguridad de su país, dijo este miércoles que dentro de dos años Ucrania no existirá.“Vi un informe de que Ucrania quiere recibir de sus amos en el extranjero [gas natural licuado] como parte de un plan de arrendamiento de tierras con pago por entrega después de dos años”, escribió en Medvedev en Telegram. “De lo contrario, el país se congelará el próximo invierno”.“Pero aquí hay una pregunta. ¿Quién dijo que después de dos años Ucrania existirá en el mapa mundial?”.“A los estadounidenses ya no les importa“, agregó. “Han invertido tanto en el proyecto anti-Rusia que todo lo demás no significa nada para ellos“.“Los Jinetes del Apocalipsis están en camino“, dijo la semana pasada refiriéndose a un “ataque total“ a Occidente por el apoyo militar que le han brindado a la contraparte de Rusia en la guerra que se libra actualmente en Europa.Dimitri Medvedev. Foto: TASS.“La gente a menudo me pregunta por qué mis publicaciones en Telegram son tan duras. La respuesta es que los odio. Son unos bastardos y una escoria. Quieren la muerte para nosotros, para Rusia. Y mientras esté vivo, haré cualquier cosa para hacerlos desaparecer“, escribió.Medvedev, de 56 años, era visto como un político más moderado que Vladimir Putin, pero ha venido adoptando una línea cada vez más dura.El ex diputado opositor ruso Dimitri Gudkov ha dicho que Medvedev se está preparando para tomar el poder si Putin es forzado a dejar el puesto.“Está tratando de complacer a los de línea dura con la esperanza de que lo asciendan en caso de que Putin deje el cargo“, dijo .La radicalización del discurso de Medvedev se parece a la de otros dirigentes rusos como el secretario del Consejo de Seguridad, Nikolái Pátrushev, o el presidente de la Duma, Vyacheslav Volodin, ambos presentados como posibles herederos de Putin.

Leer más »

“Estamos resistiendo, pero ellos son más poderosos”, afirma presidente ucraniano

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, declaró que sus tropas enfrentan a fuerzas rusas «más poderosas» en Severodonietsk, ciudad estratégica de la región este bombardeada desde hace semanas.«Estamos resistiendo, pero ellos son más poderosos», admitió Zelenski un día después de visitar a las fuerzas ucranianas cerca del frente de guerra en el este. Entre 10 000 y 15 000 civiles aún se encuentran en Severodonietsk, le dijo el mandatario a los periodistas en Kiev.Horas antes, Serguei Gaiday, gobernador de la región de Lugansk, indicó que la situación había “empeorado” para el ejército ucraniano, a pesar de un contrataque que recuperó el control de la mitad de Severodonietsk.No estaba claro qué bando tenía la ventaja. «La situación cambia cada hor»”, según declaraciones de Oleksandr Striuk, jefe de la administración de Severodonietsk.Striuk afirmó que los combates callejeros eran intensos y que ninguna de las partes estaba preparando una retirada. Ambos bandos aseguran que se han infligido mutuamente numerosas bajas.El ministerio ucraniano de Defensa dijo que Rusia estaba enviando tropas y equipos para capturar la mayor ciudad que queda bajo control ucraniano en Lugansk, que junto con Donietsk conforma la región del Donbás.Para Moscú controlar esta ciudad sería una palanca para hacerse completamente del dominio de la cuenca minera del Donbás.Lysychansik, ciudad vecina de Severodonietsk, fue uno de los puntos que visitó Zelenski hace pocos días en un viaje que sirvió para «observar la situación operativa en primera línea», según la presidencia.Bombardeo ruso a un edificio de Lysychansik. Foto: West Observer.Las fuerzas rusas empezaron su ofensiva en otros frentes del este de Ucrania. De acuerdo con el ministerio ruso de Defensa, sus tropas atacaron tres depósitos de armas y un almacén de combustible cerca de Kodema, en la región de Donietsk.Kiev advirtió que la situación en Jersón, un poco más al norte, era crítica. No hay redes de telefonía móvil ni Internet, suministros de alimentos, medicamentos ni dinero en efectivo.Y en Járkov, la segunda ciudad ucraniana, nuevos ataques rusos alcanzaron una fábrica de reparación de vehículos blindados cerca de Lozova, según Moscú.Ucrania subrayó que había rechazado siete ataques alrededor de Donietsk y Lugansk. Pero las tropas rusas, admite Kiev, ocupan una quinta parte del territorio e impusieron un bloqueo a los puertos del Mar Negro.La marina ucraniana aseguró haber hecho retroceder a la flota rusa más de cien kilómetros de las costas del Mar Negro.

Leer más »

“Estamos resistiendo, pero ellos son más poderosos”, afirma presidente ucraniano

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, declaró que sus tropas enfrentan a fuerzas rusas «más poderosas» en Severodonietsk, ciudad estratégica de la región este bombardeada desde hace semanas.«Estamos resistiendo, pero ellos son más poderosos», admitió Zelenski un día después de visitar a las fuerzas ucranianas cerca del frente de guerra en el este. Entre 10 000 y 15 000 civiles aún se encuentran en Severodonietsk, le dijo el mandatario a los periodistas en Kiev.Horas antes, Serguei Gaiday, gobernador de la región de Lugansk, indicó que la situación había “empeorado” para el ejército ucraniano, a pesar de un contrataque que recuperó el control de la mitad de Severodonietsk.No estaba claro qué bando tenía la ventaja. «La situación cambia cada hor»”, según declaraciones de Oleksandr Striuk, jefe de la administración de Severodonietsk.Striuk afirmó que los combates callejeros eran intensos y que ninguna de las partes estaba preparando una retirada. Ambos bandos aseguran que se han infligido mutuamente numerosas bajas.El ministerio ucraniano de Defensa dijo que Rusia estaba enviando tropas y equipos para capturar la mayor ciudad que queda bajo control ucraniano en Lugansk, que junto con Donietsk conforma la región del Donbás.Para Moscú controlar esta ciudad sería una palanca para hacerse completamente del dominio de la cuenca minera del Donbás.Lysychansik, ciudad vecina de Severodonietsk, fue uno de los puntos que visitó Zelenski hace pocos días en un viaje que sirvió para «observar la situación operativa en primera línea», según la presidencia.Bombardeo ruso a un edificio de Lysychansik. Foto: West Observer.Las fuerzas rusas empezaron su ofensiva en otros frentes del este de Ucrania. De acuerdo con el ministerio ruso de Defensa, sus tropas atacaron tres depósitos de armas y un almacén de combustible cerca de Kodema, en la región de Donietsk.Kiev advirtió que la situación en Jersón, un poco más al norte, era crítica. No hay redes de telefonía móvil ni Internet, suministros de alimentos, medicamentos ni dinero en efectivo.Y en Járkov, la segunda ciudad ucraniana, nuevos ataques rusos alcanzaron una fábrica de reparación de vehículos blindados cerca de Lozova, según Moscú.Ucrania subrayó que había rechazado siete ataques alrededor de Donietsk y Lugansk. Pero las tropas rusas, admite Kiev, ocupan una quinta parte del territorio e impusieron un bloqueo a los puertos del Mar Negro.La marina ucraniana aseguró haber hecho retroceder a la flota rusa más de cien kilómetros de las costas del Mar Negro.

Leer más »

Putin cometió “un error histórico”, afirma presidente francés

El presidente francés, Emmanuel Macron, aseguró este viernes que su par ruso, Vladimir Putin, cometió un «error histórico y fundamental» en Ucrania y que se encuentra «aislado».«Yo pienso, y se lo he dicho, que cometió un error histórico y fundamental para su pueblo, para él mismo y para la Historia», dijo Macron en una entrevista con la prensa.Aseguró que Rusia «sigue siendo un gran pueblo», pero que Putin «se ha aislado». «Aislarse es una cosa, pero saber salir de ello es un camino difícil», agregó.Rusia ya ocupa el 20 % del territorio de UcraniaLa ofensiva rusa en Ucrania cumplió hoy viernes cien días. El presidente francés, cuyo país ejerce la presidencia pro tempore de la Unión Europea (UE), se encuentra bajo presión para viajar a Kiev.«Viajé en febrero para intentar evitar la guerra. Actualmente, no excluyo nada», aseguró Macron, a quien el ministro ucraniano de Defensa, Dmitro Kuleba, urgió a que fuera antes de fines de junio.Luego del fracaso de un conflicto relámpago y de su asalto a Kiev, el ejército ruso se concentra ahora en la región del Donbas, controlada en parte por separatistas prorrusos desde 2014.

Leer más »

Putin cometió “un error histórico”, afirma presidente francés

El presidente francés, Emmanuel Macron, aseguró este viernes que su par ruso, Vladimir Putin, cometió un «error histórico y fundamental» en Ucrania y que se encuentra «aislado».«Yo pienso, y se lo he dicho, que cometió un error histórico y fundamental para su pueblo, para él mismo y para la Historia», dijo Macron en una entrevista con la prensa.Aseguró que Rusia «sigue siendo un gran pueblo», pero que Putin «se ha aislado». «Aislarse es una cosa, pero saber salir de ello es un camino difícil», agregó.Rusia ya ocupa el 20 % del territorio de UcraniaLa ofensiva rusa en Ucrania cumplió hoy viernes cien días. El presidente francés, cuyo país ejerce la presidencia pro tempore de la Unión Europea (UE), se encuentra bajo presión para viajar a Kiev.«Viajé en febrero para intentar evitar la guerra. Actualmente, no excluyo nada», aseguró Macron, a quien el ministro ucraniano de Defensa, Dmitro Kuleba, urgió a que fuera antes de fines de junio.Luego del fracaso de un conflicto relámpago y de su asalto a Kiev, el ejército ruso se concentra ahora en la región del Donbas, controlada en parte por separatistas prorrusos desde 2014.

Leer más »

Lo que no dijo Putin

WASHINGTON, Estados Unidos.- En el aniversario de la derrota de la Alemania nazi hace 77 años, Vladimir Putin rindió homenaje a los soldados soviéticos y recordó el sacrificio de millones de su pueblo en una parada militar. Pero olvidó decir que la derrota de Adolfo Hitler no trajo consigo una era de libertad y prosperidad para los soviéticos, ni para los polacos, checos, húngaros, lituanos, alemanes, eslovacos y otros que cayeron por más de 40 años bajo el vasallaje comunista hasta el colapso de la Unión Soviética.
A Putin se le olvidó mencionar que el triunfo sobre Hitler fue posible debido a una gran alianza que incluía, además de Rusia y a Estados Unidos, a Inglaterra, Canadá y otros países aliados, y que Estados Unidos le dio a Moscú los recursos indispensables para poder resistir la agresión nazi.
Esta semana, Putin esperaba impresionar al pueblo ruso anunciando en la parada militar la victoria de las fuerzas rusas en Ucrania. Pero no pudo ser. Cuando el Presidente Biden le ofreció a su homólogo ucraniano un avión para sacarlo del país, el ucraniano dijo que lo que necesitaba eran aviones de guerra, armas y cohetes antitanques. Los ucranianos, como los rusos cuando los ejércitos nazis se encontraban a las puertas de Moscú, han sorprendido al mundo y han causado muchas bajas al invasor.
A Putin no debe agradarle que los Estados Unidos nunca aceptaron como definitiva la ocupación y la subordinación de esas naciones europeas al imperio soviético, y que los pueblos a la menor oportunidad se rebelaban en su contra.
Tampoco que como consecuencia de su guerra criminal contra Ucrania ha aumentado la cohesión dentro de la OTAN, y que Finlandia y Suecia aspiran a incorporarse a ese tratado defensivo. Y Putin y sus aliados tienen que haberse sentido muy mal cuando a pesar de sus múltiples gestiones Rusia fue suspendida del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas; algo que le preocupa a La Habana, que pudiera también ser expulsada ahora que no cuenta con la protección del Kremlin en el Consejo.
Al gobernante ruso sin duda le preocupa que la guerra contra Ucrania se reconoce hoy como parte de las ambiciones geopolíticas de Moscú, igual que la ocupación de Crimea, a pesar del Memorándum de Budapest en el que Rusia, Inglaterra y Estados Unidos garantizaron la integridad territorial ucraniana, a cambio de que Kiev entregase sus armas nucleares a Rusia.
Resultado también de la guerra contra Ucrania es recordarle a las cancillerías europeas la ocupación de Georgia y Moldavia y la supeditación del gobierno de Bielorrusia a Moscú. Es en parte por eso, que las excusas de Putin sobre la guerra en Ucrania no tienen credibilidad.
[embedded content][embedded content]
¿Y qué decir de las declaraciones del Ministerio de Relaciones Exteriores Ruso de que una mayor presencia norteamericana en Europa pudiese resultar en el desplazamiento de miles de tropas rusas a sus aliados en el hemisferio occidental, presumiblemente Cuba, Nicaragua y Venezuela?
Ya en el Capitolio se preguntan si esos desplazamientos militares rusos justificarían que Panamá prohíba el tránsito por el canal a buques de bandera rusa u otros que ayuden a Putin a violar las restricciones que se le han impuesto.
Mientras tanto, el líder ruso trata de mejorar la imagen de su gobierno alrededor del mundo, presentando una narrativa incompleta y falsa de la Segunda Guerra Mundial. Como si el tratado secreto entre Hitler y Stalin para repartirse a Europa Central no hubiera ocurrido, y como si Stalin no hubiera sido socio en el crimen con Hitler, hasta que miles de soldados nazis cruzaron la frontera y los bombarderos alemanes hicieron añicos unos cuantos aeródromos militares soviéticos.
Después de la conclusión de la Segunda Guerra Mundial, varias administraciones estadounidenses, posiblemente temerosas de otra guerra europea, se limitaron a protestar contra la represión soviética en sus países vecinos, iniciando las transmisiones de la Voz de los Estados Unidos de América y de Radio Europa Libre, que rompieron la férrea censura en los países satélites, transmitiendo noticias a aquellos pueblos cautivos.
En 1968, los  checos iniciaron un movimiento de reforma, la llamada “Primavera de Praga” y la Unión Soviética invadió el país. En un lenguaje muy parecido a las declaraciones recientes de Putin sobre Ucrania, Fidel Castro, que era líder de los países no-alineados, aprobó la invasión.
ARTÍCULO DE OPINIÓNLas opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no necesariamente representan la opinión de CubaNet.
Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 316-2072, también puedes suscribirte a nuestro boletín electrónico dando click aquí.

Leer más »

Putin no declara la guerra a Ucrania ni anuncia victoria en la Plaza Roja

En medio de un desfile militar para recordar el fin de la Gran Guerra Patria, que sigue siendo evocado en la Rusia de hoy, el presidente ruso Vladimir Putin trató el lunes de justificar la acción militar de Moscú en Ucrania.Pronunciando ocho veces las palaba “guerra”, pero nunca “paz”, Putin no cubrió las expectativas occidentales de los últimos días en el sentido de declarar formalmente la guerra a Ucrania y decretar la movilización general. Se limitó a decir que Moscú invadió al país vecino para asegurar una paz fronteriza, evitar avance del “movimiento neonazi” y enfrentar los designios invasores de la OTAN y Occidente.Putin trazó paralelismos entre la lucha del Ejército Rojo contra las tropas nazis y la acción de las fuerzas rusas en Ucrania. Y mientras criticaba a Occidente, no dio indicios de un cambio en la estrategia de la guerra.Dirigiéndose a las tropas élite que llenaron la Plaza Roja, precisó que la campaña en Ucrania era un movimiento necesario para evitar lo que describió como “una amenaza que era absolutamente inaceptable para nosotros», creada «metódicamente junto a nuestras fronteras».“El peligro aumentaba día a día”, afirmó, y agregó que “Rusia ha dado una respuesta preventiva a una agresión” en lo que describió como una “decisión forzada, oportuna y la única correcta de un país soberano, poderoso e independiente”[embedded content].El líder ruso ha acusado repetidamente a Ucrania de albergar intenciones agresivas con el apoyo de Estados Unidos y sus aliados, afirmaciones rechazadas por funcionarios ucranianos y occidentales.En su discurso, el presidente volvió a fustigar a Occidente por no prestar atención a las demandas rusas de garantías de seguridad y de retroceder en la expansión de la OTAN. Dijo que Moscú no tuvo otra opción que lanzar la operación militar en Ucrania.Enfatizó que las tropas rusas luchaban por la seguridad del país  y pidió un minuto de silencio en honor a los soldados caídos en combate, cuya cifra es hasta hoy un secreto absoluto. También señaló que algunas de las tropas que participaron en el desfile habían luchado en Ucrania.Dijo que las tropas en Ucrania han estado “luchando por la Madre Patria, para que nadie olvide las lecciones de la Segunda Guerra Mundial y no haya lugar en el mundo para verdugo y nazis”.Foto: Hoy en la Plaza Roja. BBC.La Unión Soviética perdió la asombrosa cantidad de 27 millones de personas en la Segunda Guerra Mundial, entre civiles y militares. El conflicto, que devastó al país y provocó un enorme sufrimiento, ha dejado una profunda cicatriz en la psique nacional.El Kremlin se ha centrado en el corazón industrial del este de Ucrania, conocido como Donbas, donde los separatistas respaldados por Moscú han estado luchando contra las fuerzas del gobierno ucraniano desde 2014. Ese conflicto estalló semanas después de la anexión de la península ucraniana de Crimea por parte de Rusia.El ejército ruso ha rearmado y reabastecido a sus fuerzas retiradas de áreas cercanas a Kiev y otras regiones del noreste de Ucrania y las ha trasladado a Donbas en un aparente intento de rodear y destruir a las tropas ucranianas más capaces y experimentadas concentradas allí.El Día de la Victoria es la festividad más importante del país y se celebra con desfiles militares y fuegos artificiales.

Leer más »

Fuerzan rusas atacan ciudades del este de Ucrania

Miles de civiles abandonaron ayer el este de Ucrania desde Kramatorsk, donde un ataque con misil dejó más de 50 muertos y un centenar de heridos, al tiempo que las fuerzas rusas mantenían su ofensiva con bombardeos en Dnipro, Járkov y Mariupol.Las evacuaciones de miles de civiles se reanudaron el sábado desde Kramatorsk, en el este de Ucrania, ante las previsiones de un nuevo ataque, reportaron medios de prensa occidentales.El presidente ucraniano Volodimir Zelenski aseguró que su país se prepara para una ofensiva rusa. «Tristemente, vemos los preparativos para batallas importantes, algunos dicen que serán decisivas, en el este», dijo.«Estamos listos para combatir, pero también para terminar esta guerra recurriendo a la diplomacia», agregó refiriéndose a las negociaciones de paz con Moscú.El negociador ucraniano, Mijailo Podoliak, declaró que su gobierno espera fortalecer su postura en las negociaciones después de vencer las batallas que se avecinan en las zonas este y sureste.[embedded content]«Ucrania está lista para ganar grandes batallas, incluso en el Donbás. Cuando eso ocurra, el país tendrá una posición negociadora fuerte que le permitirá dictar ciertas condiciones», declaró.A seis semanas de la invasión, Moscú se centra ahora en el este y sureste de Ucrania, luego de que la resistencia frustró sus planes de capturar Kiev.Con miles muertos en combates y más de 11 millones de desplazados, el presidente ucraniano pidió a Occidente seguir el ejemplo británico con ayuda militar.Al menos 10 civiles murieron y 11 resultaron heridos el fin de semana en ataques alrededor de Járkov, en el este.Las autoridades de esa región que incluye a Dnipro, la cuarta ciudad más poblada de Ucrania, informaron que el aeropuerto fue impactado ayer en dos ocasiones por misiles.El comando militar ucraniano indicó que las fuerzas rusas continúan asediando Mariupol, la ciudad portuaria que ha estado bajo ataque durante casi seis semanas.El alcalde de Mariúpol declaró el lunes que más de 10 000 civiles han muerto en esa ciudad del sudeste de Ucrania desde que Rusia invadió al país en febrero. 

Leer más »

Guerra en Ucrania: mentiras rusas y realidad ucraniana

Afirma un viejo dicho que en una guerra la primera víctima es la verdad. La guerra en Ucrania —o sea, el ataque de Rusia a Ucrania—  ha sido un festival de mentiras sin precedentes. La campaña de desinformación rusa empezó con fuerza cuando fue anexada Crimea en 2014. Tal hecho se presentó como «decisión independiente de Crimea», sin mencionar que las tropas rusas invadieron primero ese territorio.
Posteriormente se intensificó cuando Rusia invadió las provincias del Donbass: Luhansk y Donetsk, en el este de Ucrania. Esta irrupción fue presentada como «levantamiento popular de la población rusa contra el terror y genocidio de los nazis ucranianos». Ni una gotita de verdad en eso tampoco. No ha habido nazis ucranianos cometiendo genocidio.
La televisión rusa ha presentado las «atrocidades» cometidas por los nazis ucranianos. En las redes sociales se han mofado de estos testimonios, curiosamente se ha detectado la misma mujer sufriendo varias cosas en diferentes lugares. La víctima profesional se llama Galina Pyšnjak; en otra ocasión se llama Julia Tšumakova. Un ejemplo más de la propaganda rusa.
Por otra parte, Rusia nunca ha reconocido la presencia de sus soldados en la guerra allí, donde han muerto unas 14 000 personas entre 2014-2021. La mayoría de ellas eran civiles y soldados ucranianos que defendían su territorio de la invasión.
El este de Ucrania es mayoritariamente ruso-parlante. Pero eso no significa que no sean ucranianos. Ucrania se independizó de Rusia en 1991, cuando la Unión Soviética se disolvió. En un referéndum de independencia, en ese mismo año, el 92,3 % de los ucranianos votó a favor de la misma; incluso en Crimea, Donbass y Luhansk. El presidente ruso de entonces, Boris Yeltsin, aceptó el resultado y reconoció la independencia. Es un mandamiento legal que existe y debería haber sido una garantía.
Y así fue. Hasta que llegó Vladimir Putin.

Putin y su obsesión ucraniana
Ucrania siempre ha sido una obsesión para Putin. En su mundo imaginario, Ucrania ni siquiera era un estado. Los ideólogos nacionalistas de Putin hablan de Novarossiya, «Nueva Rusia», que quiere decir, Ucrania estrechamente conectada a Rusia.
El bombardeo de mentiras se intensificó cuando Rusia atacó con bombas, misiles y artillería a Ucrania el 24 de febrero 2022. Previo a la invasión, Putin aseguró que no tenía intención de agredir el vecino país. Al final se justificó con el pretexto de que había que liberar a los ucranianos sumisos de la tiranía del gobierno nazi.
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyi, es judío. Su lengua materna es el ruso. Su abuelo hizo el servicio militar en el ejército de Unión Soviética, donde alcanzó el rango de coronel. Su bisabuelo y tres de sus hermanos murieron en el holocausto de los nazis alemanes.
En cuanto a los nazis, todos los países europeos tienen grupúsculos pequeños de nazis al margen de la sociedad. Incluso en Ucrania existe un batallón voluntario llamado Azov, cuyo líder ha expresado públicamente comentarios de elogio al fascismo. Tiene entre sus filas a unos mil voluntarios. El batallón Azov nació en Mariupol, donde lucharon contra los rusos que intentaron invadir la ciudad entre 2014 y 2018.
En el ejército ucraniano sirven 200 000 soldados. En la política, los activistas del batallón Azov u otro grupo afín no han tenido ningún respaldo popular. De hecho, nunca han llegado al parlamento.
El batallón Azov se ha sumado ahora al ejército ucraniano y está en Mariupol defendiendo la ciudad contra la invasión y el brutal bombardeo de Rusia. La urbe, de 400 000 habitantes, cuya población es mayoritariamente ruso-parlante, ha quedado prácticamente destruida. En esta circunstancia, los mismos ucranianos ruso-parlantes están muriendo por miles como consecuencia de los bombardeos. Los que pueden huyen de la ciudad.
Destrucción causada por los bombardeos rusos en zonas residenciales en las afueras de Kiev, capital de Ucrania. (Foto: Ivar Heinmaa)
En marzo, un bombardeo destruyó el hospital de maternidad en Mariupol. Existen fotos y videos de este hecho. Los fotógrafos de AP estuvieron presentes y sus fotos han sido un testimonio escalofriante. Jevgeny Maloletka y Mstyslav Tsernov publicaron fotos en las que se observan mujeres embarazadas llevadas en el derbi del bombardeo. Una de ellas murió un par de días después. Esa acción armada resultó en una condena internacional contra Rusia.
Ante esto, ¿qué dijo Sergei Lavrov, ministro de asuntos exteriores de Rusia? Pues que el bombardeo al hospital nunca ocurrió. Que fue una escenificación hecha por los nazis ucranianos. Que ellos mismos bombardearon y las madres embarazadas fueron actrices. O a lo mejor fue una guarnición de soldados nazis.
Un reportero ruso muy conocido, Aleksandr Nevzorov, afirmó que da más credibilidad a los fotógrafos que estuvieron presentes en los bombardeos que a su propio Ministerio de exteriores. El reportero está ahora amenazado con una condena de quince años por haber «insultado el honor del ejército ruso».
Un ministro mentiroso
Sergei Lavrov es un caso especial. Tuvo su momento de gloria en Estambul, el 10 de marzo, en una reunión de Rusia y Ucrania, cuando se intentaron establecer los primeros contactos para detener la guerra. Lavrov explicó que «Rusia no va atacar ningún otro país vecino después de Ucrania». Luego se corrigió al afirmar que Rusia no había atacado ni siguiera a Ucrania. Sin un parpadeo.
Asimismo ha dicho que Rusia fue a Ucrania para impedir la guerra. Es como quemar una casa para impedir que se incendie. Una lógica que deja boquiabierto a cualquiera.
En los círculos diplomáticos europeos rueda un chiste sobre Lavrov: ¿cómo se sabe que el ministro de asuntos exteriores de Rusia miente?  Y la respuesta: sus labios se mueven.
El trabajo de blanqueo de los hechos de Putin le ha sido muy lucrativo. Hace unos años, la hija de Lavrov compró una casa de lujo en Londres por un precio de más de cuatro millones de euros. Pagó en efectivo.
(Foto: Ivar Heinmaa)
Democracia en Ucrania, dictadura en Rusia
La gran diferencia entre Rusia y Ucrania es que una es una democracia y la otra, una dictadura. En Rusia, el modus operandi del estado es una dictadura personificada bajo la égida de Putin. En Ucrania existe una democracia, donde la ciudadanía decide en elecciones quién gobernará.
Una democracia es algo que Putin teme y odia. Teme el contagio democrático, que el pueblo de Rusia también quiera elegir a sus líderes. Y odia, porque existe el peligro de que el bienestar y desarrollo de la sociedad ucraniana pueda ser atractivo a los rusos.
¿Guerra u «operación especial»?
La propaganda rusa ha encontrado un campo fértil en América Latina. El gran culpable es Rusia Today, canal de televisión y brazo propagandístico del Kremlin. Su servicio en español  llega a cientos de millones en el mundo hispano-parlante. Y es pura propaganda del gobierno ruso.
Cuando Rusia bombardea un hospital de maternidad, esa noticia no se encuentra en RT. Cuando Rusia bombardea arbitrariamente civiles en Mariupol, Jarkov, etc., eso tampoco se dice. Y claro, en Rusia Today no se habla de la guerra sino de la «operación especial», como ordenan el Kremlin y su inquilino Putin.
En las noticias de RT se hace referencia a los nazis del gobierno ucraniano sin ningún pudor o verificación de datos. Nazismo o fascismo son términos históricos. Se refieren sobre todo a Adolf Hitler y la Alemania de los años en que este subió al poder. La doctrina de Hitler era el «Lebensraum», «espacio vital» en español.
Volviendo a la actualidad, el fascismo imaginario de Ucrania es la pieza clave en la retórica de Vladimir Putin; pero Rusia bajo su mando ha sido un estado expansivo. Por eso habla de Novarossiya como su territorio natural. En 2008 invadió una parte de Georgia y ahora tiene en su diana a Ucrania. ¿«Lebensraum» ruso?
De hecho, cuando discuten sobre el fascismo, Rusia debería dar un vistazo a su espejo. En 2008 se estrenó la película rusa: Rossija 88. Tales números eran un eufemismo. El ocho representa la octava letra del alfabeto, es decir, la hache. Y en la tradición neonazi, HH significa Heil Hitler. En aquel tiempo hubo mucha violencia contra las minorías étnicas del referido país, cometida por los cabeza rapadas rusos: los skinheads. Solo en 2008 mataron a ciento veinte personas por crímenes de odio.
Ahora ya no sería posible rodar una película crítica como Rossija 88, pero hace trece años todavía lo era.
[embedded content]
Sobrevivió al holocausto para morir en un bombardeo ruso
Boris Romatshenko fue uno de los  quinientos civiles muertos en el bombardeo ruso de Jarkov. Con 96 años, era sobreviviente de cuatro campos de concentración nazis en la Segunda Guerra Mundial. El último fue Buchenwald. Después de la guerra estuvo en el ejército ruso por cinco años. Luego trabajó para descubrir a los nazis alemanes huidos tras la guerra. Últimamente no había salido de su casa en meses, por el temor de contagiarse con Covid-19.
No se puede imaginar una ironía más cruel: Rusia asegura que lucha contra los nazis, y ahora mató a un antifascista y sobreviviente de los campos de concentración en su propia casa.
***
* Este texto y las imágenes que lo acompañan son una colaboración especial para La Joven Cuba. Ivar Heinmaa es un fotógrafo y camarógrafo de guerra estonio que se encuentra en Ucrania.

Leer más »

Los demonios de Rusia

Los demonios es una de las obras más importantes del gran escritor Fiódor Mijáilovich Dostoyesvski. En ella, el también autor de Crimen y Castigo, Los hermanos Karamázov y El idiota, entre otros textos notables de la literatura rusa y universal, se plantea una reflexión crítica sobre el nihilismo, el anarquismo, el socialismo y otras corrientes llegadas a su país desde Occidente, ante los que contraponía una cultura auténticamente rusa, basada en la espiritualidad y religiosidad del pueblo.(1)
A lo largo de su historia, la sociedad rusa ha sido en gran medida refractaria a la modernización. Los cambios profundos han debido realizarse con violencia y a partir de un fuerte poder autocrático. Desde Iván IV el Terrible, Pedro I el Grande y Catalina II la Grande; hasta los zares del siglo XIX y principios del XX, el Imperio Ruso se convirtió en una gran potencia política y militar, al tiempo que no destacaba en el progreso económico.
Rusia fue una potencia industrial tardía. La revolución industrial llegó al vasto imperio impulsada por el Estado, como respuesta al retraso económico respecto a otros países imperialistas que amenazaban erosionar su influencia geopolítica. Las derrotas que sufrió en la Guerra de Crimea (1853-1856), la Guerra Ruso-Japonesa de 1905 y la Primera Guerra Mundial (1914-1918), fueron expresión de esa debilidad económica; aunque también de un relativo retraso militar.
A pesar de tener el ejército más numeroso del mundo, no era el mejor preparado pues dependía de las conscripciones de campesinos, a quienes se sacaba de las tierras que proporcionaban el escaso sustento familiar. Asimismo, los zares interferían a menudo en las decisiones militares, sin contar con la suficiente preparación.
Tomando como base el título de la referida novela de Dostoyevski, es que propongo abordar los demonios de Rusia a partir de dos elementos principales: la autocracia y el autoritarismo del sistema político y el retraso económico.
Retrato (frag.) de Fiódor Dostoievski, por Konstantin Vasilyev. (Foto: Yuri Prostyakov/Sputnik)
La autocracia y el autoritarismo del sistema político
Al referirse al país euroasiático en su libro Orden Mundial. Reflexiones sobre el carácter de las naciones y el curso de la historia, el ex secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger afirma:

«Cuando se sentía fuerte, Rusia se conducía con la dominante certidumbre del poder superior e insistía en recibir muestras formales de deferencia a su estatus. Cuando se sentía débil, enmascaraba su vulnerabilidad en taciturnas invocaciones a sus vastas reservas de fortaleza. En ambos casos suponía un desafío especial para las capitales occidentales, acostumbradas a tratar sus asuntos con un estilo en cierto sentido más elegante».

También señala:

 «Al mismo tiempo, las asombrosas hazañas expansionistas rusas partieron de una base demográfica y económica no muy desarrollada para los estándares occidentales: con muchas regiones escasamente pobladas y aparentemente inmunes a la cultura y la tecnología occidentales. El imperialismo que conquistaba al mundo transmitía una paradójica sensación de vulnerabilidad, como si estar en medio del planeta le hubiera generado más enemigos potenciales que seguridad adicional».

En la época en que Europa Occidental y Estados Unidos desarrollaban un pujante capitalismo industrial, con un inmenso progreso económico que, sin embargo, iba aparejado con altos niveles de explotación de la clase obrera; las propias luchas obreras y la aparición de fuerzas progresistas con fuerte arraigo tanto en la intelectualidad como entre los trabajadores, fueron llevando a estos países al establecimiento de un orden liberal, no solo en sus relaciones económicas sino también en sus sistemas políticos.
Mientras, en Rusia se fortalecía un régimen autocrático, basado en la autoridad incuestionable del emperador y en la represión violenta y despiadada a cualquier oposición o disenso. Con ello se intentaba asegurar la unidad territorial a través de la sumisión al monarca y a la Iglesia Ortodoxa Rusa.
Es esta la razón de que tanto las tentativas revolucionarias como las reformistas hayan sido rechazadas históricamente, incluso por gran parte de la sociedad, y solo prosperaron aquellas impulsadas desde el poder; aunque las mismas, por lo general, terminaban o perdían el ritmo cuando sus impulsores fallecían o eran sacados del poder. Tales fueron los casos de las reformas de Pedro I y Catalina II, o de Jruschov y Gorbachov en época de la Unión Soviética.
Tras la abdicación de Nicolás II en 1917, y luego del breve interregno del Gobierno Provisional, en medio de la guerra, el régimen bolchevique impuso un sistema autoritario comunista. Cuando Stalin logró derrotar a sus potenciales oponentes, a fines de la década del veinte del siglo pasado, el Estado soviético regresaría a un sistema autocrático.
La sumisión al zar fue reemplazada por el culto y el sometimiento a Stalin, en tanto la influencia cultural e ideológica de la Iglesia fue sustituida por la entronización de una interpretación dogmática del marxismo-leninismo como filosofía oficial. El régimen comunista no permitió el desarrollo de una sociedad civil, debido a que el Estado, controlado por la dirigencia del Partido Comunista, resultaba omnipresente en la sociedad.
Última familia imperial rusa. (Imagen: La Vanguardia)
Con la desaparición de la Unión Soviética, la aparente democratización de la sociedad rusa estuvo acompañada por la privatización mafiosa de buena parte de las empresas estatales; la aparición de una oligarquía asociada al crimen organizado y a las antiguas estructuras del Partido Comunista y la Seguridad del Estado; y la reaparición de la pobreza y la mendicidad. En los años noventa sobrevino una grave crisis económica que abarcó prácticamente toda la década. Como resultado de estos factores, la posición geopolítica de Rusia en el escenario internacional se debilitó considerablemente.
En consecuencia, en el imaginario de buena parte de la sociedad, la democracia se asocia al período en que el país perdió la condición de potencia global y el nivel de vida de su población retrocedió.
La renuncia de Boris Yeltsin, el 31 de diciembre de 1999, y su reemplazo por Vladimir Putin, designado primer ministro dos meses antes, abrió un nuevo capítulo en el que poco a poco el nuevo gobernante fue consolidando su posición a partir de medidas tendientes a fortalecer nuevamente el papel del Estado en la economía; incrementar el rol del gobierno central respecto a las entidades federadas; limitar la influencia de los oligarcas en la política, a cambio de apoyarles en el desarrollo de sus negocios; robustecer el aparato militar y de Seguridad del Estado y el poderío militar del país; así como restringir la democracia política.
En su segundo período presidencial, Putin adoptó medidas para mejorar la salud, la educación, la vivienda y la agricultura. Entre ellas se destacan el incremento de la inversión para modernizar y equipar los hospitales y centros educativos, y el aumento de salarios a los trabajadores de ambos sectores.
La naciente e imperfecta democracia política, y las libertades existentes durante los dos períodos de gobierno de Yeltsin, fueron reemplazadas por una nueva etapa de autoritarismo y autocracia en torno a la figura de Putin a lo largo de sus más de veinte años en el poder.
Boris Yeltsin y Vladimir Putin en 1999. (Foto: Getty)
Entre los cambios principales orientados a reforzar un sistema autoritario y autocrático, pueden mencionarse:
– modificación del sistema para elegir diputados a la Duma Estatal, con la eliminación de las circunscripciones uninominales y el establecimiento, para todos los escaños, del sistema de representación proporcional por listas;
– prohibición a los partidos de conformar alianzas electorales;
– elevación del umbral para obtener representación en la Duma, de un 5% a un 7%;
– supresión de la elección por sufragio universal de las máximas autoridades de las entidades que integran la Federación Rusa y designación de estas por parte del presidente;
– fortalecimiento de los poderes presidenciales;
– ampliación del período presidencial de cuatro a seis años a partir de las elecciones de 2012, en las que Putin volvía a aspirar después de cuatro años como primer ministro;
– hostigamiento a la oposición «no leal», víctima de persecución judicial, asesinato o intentos de asesinato de varios de sus líderes; y
– reforma constitucional del 2020, que permitió a Putin optar por dos nuevos períodos presidenciales de seis años cada uno sin que contaran los cuatro que había desempeñado.
Sin dudas, Putin ha logrado el apoyo mayoritario de la sociedad rusa, que parece aceptar —o incluso favorecer—, un sistema político autoritario en el que el líder posee todo el poder sin contrapeso alguno. Tanto el poder legislativo como el judicial están en sus manos, y la única diferencia con el totalitarismo comunista es la tolerancia limitada de ciertos partidos de oposición «leales». Entre ellos: el Partido Comunista de la Federación Rusa, el Partido Liberal-Demócrata de Rusia, Gente Nueva y Partido del Crecimiento.
Otros partidos, como Rusia Justa, Plataforma Cívica y Rodina, han apoyado, junto a Rusia Unida, la candidatura presidencial de Putin. En las elecciones legislativas de septiembre de 2021, Rusia Unida obtuvo 326 de los 450 escaños de la Duma, lo que asegura al presidente el respaldo del legislativo. Mientras tanto, en las últimas elecciones presidenciales, en 2018, el jefe del Estado logró el 76,7% de los votos emitidos, pero sin que se permitiera concurrir a candidatos incómodos para el poder.
Como resultado del retorno al sistema autoritario y autocrático, han sido afectadas no solo las libertades políticas, sino también las individuales y las de diversos grupos sociales, como la comunidad LGTBIQ+ y diversas organizaciones no gubernamentales independientes del gobierno.
Bandera de Rusia Unida. (Foto: istock)
El retraso económico
A diferencia de otros países europeos, en los que la acumulación de capitales provenía del desarrollo agrícola, la producción artesanal y manufacturera y el comercio internacional; en Rusia la agricultura era muy atrasada y, a pesar de la eliminación del sistema de servidumbre en 1861, todavía conservaba, a fines del siglo XIX y principios del XX, considerables rezagos pre-capitalistas que no la hacían una potencia económica.
La industrialización, por su parte, fue un proceso tardío e impulsado por el Estado con el concurso de capitales extranjeros. Se concentró geográficamente en grandes ciudades como San Petersburgo, Moscú, Kiev, Varsovia y Lodz —en la parte polaca ocupada por Rusia— y las cuencas del Donetz y el Dniéper. El descubrimiento de petróleo en Azerbaiyán, hizo de Bakú otra zona industrial. Mientras tanto, la mayor parte de la población y el territorio eran agrícolas y predominaban relaciones pre-capitalistas de producción.
No obstante sus inmensos recursos naturales, especialmente mineros y energéticos, en 1913 la producción industrial de Rusia representaba solo el 5,5% del total mundial, detrás de Estados Unidos (35,8%), Alemania (15,7%), Gran Bretaña (14,0%) y Francia (6,4%).(2)
A pesar de ser la quinta potencia industrial del mundo, Rusia no era un país industrializado al producirse la revolución bolchevique, por lo que la prioridad del gobierno comunista, sobre todo después de finalizar la Guerra Civil (1918-1921), fue alcanzar la industrialización.
La estrategia de desarrollo decidida por Stalin a partir de los primeros planes quinquenales fue una industrialización acelerada, especialmente en la industria pesada, esto es: construcción de maquinarias, siderurgia, armamentos, minería y energía. Como fuentes de acumulación fueron utilizadas la explotación del campesinado, al que se había impuesto la colectivización forzosa; la movilización social a partir de la idea de que con ello se contribuía a la construcción del socialismo; así como el trabajo forzado de miles de prisioneros políticos en campos de trabajo administrados por la Seguridad del Estado (GULAGs).
Ciertamente, la URSS logró un nivel de industrialización considerable antes de la Segunda Guerra Mundial, lo cual, dicho sea de paso, le permitió resistir y luego derrotar la invasión nazi. Sin embargo, esto se consiguió a costa de inmensos sacrificios humanos, de un nivel de vida de la población mucho más bajo que el de otras potencias industriales y con una agricultura subdesarrollada. En 1940 la renta nacional a precios constantes se había quintuplicado respecto a 1928.(3) 
El modelo de crecimiento adoptado por la URSS antes y después de la Segunda Guerra Mundial fue de tipo «extensivo», es decir, basado en la abundancia relativa de recursos naturales y humanos y de su financiación, asegurada por la concentración de los recursos del Estado en los objetivos establecidos. La sustitución del mercado por la administración centralizada de la economía llevó a que, en ausencia de competencia, las empresas industriales produjeran con altos costes relativos y con una baja calidad de acuerdo con estándares internacionales.

El rezago de la industria de bienes de consumo y de la agricultura provocó no solo una grave deformación estructural en la industria soviética, sino que ralentizó el mejoramiento del nivel de vida de la sociedad. Cuando el modelo «extensivo» de crecimiento agotó sus posibilidades, a partir de la segunda mitad de la década de los setenta del siglo xx, la economía soviética fue incapaz de transitar hacia un modelo «intensivo», basado en mayor productividad de los factores de producción y en mayor calidad de la producción.
Tras el derrumbe del «socialismo burocrático» y la desaparición de la Unión Soviética, sobrevino para Rusia la mayor crisis económica de la época contemporánea.
Entre 1993 y 1999, el PIB se contrajo a un ritmo promedio anual de -4,0%;(4) se produjo una enorme devaluación del rublo; aumentó la inflación; se incrementó la deuda externa; las reformas hacia la liberalización de la economía y la transición hacia una economía de mercado, condujeron al fomento de la corrupción; el enriquecimiento ilícito de funcionarios del Partido, el gobierno, directores de empresas estatales y el desaparecido KGB; el deterioro del nivel de vida de las personas jubiladas y de millones de trabajadores a quienes se les redujeron los ingresos reales. El ingreso per cápita a precios corrientes de 2015, pasó de 6.398 dólares estadounidenses en 1992 a 5.362 en 2000.(5)
El gobierno de Putin, a partir de 2000, ha logrado revertir las tendencias macroeconómicas negativas, al tiempo que restableció el poderío militar del país; pero no ha conseguido conformar una estructura económica ni un patrón de inserción internacional típicos de naciones desarrolladas. En realidad, la economía es altamente vulnerable a los precios del petróleo y el gas, que constituyen el principal rubro de exportaciones.
Entre 2017 y 2021, los combustibles representaron el 47,9% de las exportaciones rusas, los productos de fundición de hierro y acero 5,1% y los metales preciosos, entre ellos oro y platino, 4,8%. Mientras, las máquinas y aparatos mecánicos, incluidos los reactores nucleares, representaron el 2,2%, y las máquinas y aparatos eléctricos 1,2%.(6) Rusia ocupa el primer lugar en la exportación mundial de combustibles y reactores nucleares, pero es importador neto de maquinarias y productos de alta tecnología.
El ingreso per cápita a precios constantes de 2015, pasó de 5.362 USD en 2000 a 9.633 USD en 2020. No obstante, aún continúa siendo un valor correspondiente a una economía de desarrollo intermedio. Su gasto militar, sin embargo, ha oscilado entre el 3,7% y el 4,3% del PIB desde 2017 a 2020; mientras Estados Unidos reporta entre 3,3% y 3,7% y China 1,7%. En el período 2018-2020, Rusia destinó a gastos militares el 11,4% del presupuesto total de la nación. Por su parte, Estados Unidos descendió de 9,6% en 2018 a 7,9% en 2020, y China de 5,1% a 4,7%; ambos con economías mucho más grandes que la rusa. (7)
Bajo el régimen de Putin se ha mantenido la lógica soviética de la época de Guerra Fría, según la cual se prioriza el gasto militar para mantener la paridad estratégica con Estados Unidos a costa de un sacrificio económico considerable. Esta paridad ha incluido el desarrollo de armamentos de nuevo tipo que, de usarse en una conflagración internacional, podrían llevar a la destrucción de la humanidad.
Pareciera que Putin no ha tomado en cuenta adecuadamente las lecciones de la historia. El poderío de las naciones se construye a partir de la economía. Una economía sana macroeconómicamente, competitiva y con un adecuado clima para el desarrollo de los negocios, enfocada en el mejoramiento del bienestar de la sociedad y en una eficiente inserción internacional; es la base sobre la que se construye una potencia sólida.
Esto lo comprendió Gorbachov en su momento y fue abanderado de una serie de acuerdos para limitar la carrera armamentista y, sobre todo, restringir el desarrollo de armas de destrucción masiva. La economía soviética de entonces no podía sostener semejante nivel de gastos. Tampoco la rusa podrá lograrlo en estos tiempos.
Rusia no es solo una gran potencia militar, sino cultural, científica y deportiva. Su aporte a la literatura, el cine, la música, la danza, la ópera, la educación, las ciencias y los deportes; es de relevancia global. Sin embargo, requiere modernizarse económicamente y como sociedad para que pueda cumplir un rol de liderazgo internacional en un ambiente de cooperación global con los otros países, en especial con los de su entorno geopolítico. Pero esto precisa también de un nuevo tipo de relaciones internacionales, en las que la confianza mutua reemplace a los recelos y la marginación.
Rusia necesita derrotar a sus demonios.
***
1.  Ver, de Joseph Frank: Dostoevski, A Writer in His Time, New Jersey, Princeton University Press, 2010, p. 657.
2.  S.B Clough y R.T Rapp: Historia económica de Europa, Omega, Barcelona, 1979. Citado por Enrique Palazuelos: La formación del sistema económico de la Unión Soviética, Ediciones Akal, Madrid, 1990.
3.  Cálculos a partir de Palazuelos: La formación del sistema económico de la Unión Soviética. Ediciones Akal, Madrid, 1990.
4. Cálculos del autor con base a UNCTAD (2022) Unctadstat.
5. UNCTAD (2022) Unctadstat. 
6. Cálculos con base a ITC: Estadísticas de comercio internacional, Cálculos con base a ITC (2022) Estadísticas de comercio internacional.  
7. SIPRI (2022) SIPRI Military Expenditure Database. 

Leer más »

¿Por qué Ucrania es importante para Cuba?

MIAMI, Estados Unidos.- El número de muertos del Ejército ruso, tras un mes de combates en Ucrania, supera el recuento total de pérdidas soviéticas durante su aventura de diez años en Afganistán. Esta humillante derrota para el régimen de Putin y la épica victoria de las fuerzas armadas y milicias ucranianas, presenta una grave preocupación para Moscú y otros rincones del mundo dictatorial. El régimen castrista es uno de los que está perdiendo el sueño estos días. Hay muchas razones por las que lo que ocurre en Ucrania le importa a Cuba.
Contagio de rebelión
La revuelta popular cubana del 11 de Julio (11J), ese legendario domingo en el que cientos de miles de cubanos salieron espontáneamente a la calle en más de sesenta localidades de la isla exigiendo libertad y un cambio de régimen, ha horrorizado a la dictadura comunista. La represión bárbara del régimen castrista, con sus condenas draconianas de varias décadas para muchos de los manifestantes pacíficos, atestigua su necesidad de amplificar el terrorismo de Estado para domesticar a la población. Los cubanos, sin embargo, no se dejan intimidar por la represión.
Antes de la invasión rusa, poca gente daba a los ucranianos muchas posibilidades contra la segunda fuerza militar más poderosa del mundo. Un mes después, las exuberantes cuarenta mil bajas rusas (muertos, heridos, prisioneros o desaparecidos), según la OTAN, nos dicen muchas cosas. Sí, los ucranianos luchan bien. El principio moral estampado por Abraham Lincoln en su famoso discurso en Cooper Union en Nueva York de 1860 que decía: “Tengamos fe en que el derecho hace al poder, y en esa fe, atrevámonos, hasta el final, a cumplir con nuestro deber tal como lo entendemos”, está siendo evidentemente aplicado por esta nación asediada. Los cubanos también han mostrado históricamente esta misma fe intransigente de abrazar la abnegación en el ejercicio de la virtud. El 11J destruyó el mito de la inmutabilidad del castrocomunismo.
Internet Starlink de Elon Musk
Las protestas que emanaron del 11J continuaron en toda Cuba durante días. Para sofocar las manifestaciones, el régimen castrista cortó Internet. Los ciberataques rusos intentaron la misma hazaña en Ucrania al invadirla. El viceprimer ministro ucraniano y ministro de Transformación Digital, Mykhailo Fedorov, tuiteó pidiendo ayuda a Elon Musk dos días después de que el ejército de Putin entrara por la fuerza en Ucrania. “Le pedimos que proporcione a Ucrania estaciones Starlink y que se dirija a los rusos cuerdos para que se pongan en pie”, tuiteó. A las pocas horas, Musk respondió: “El servicio Starlink ya está activo en Ucrania. Más terminales en camino”. Desde entonces, los ucranianos han navegado sin problemas por Internet.
Si bien el control del territorio ucraniano fue un factor favorable para el éxito de Starlink en el país más grande de Europa, la noción de pensar fuera de la caja y poner la tecnología al servicio de la libertad de esta manera es alentadora. Ucrania es ahora un caso empírico del que pueden nutrirse los proyectos de lanzamiento de apoyo a Internet para el pueblo cubano. Existe un precedente para el próximo 11J.
Sanciones
Las sanciones contra el régimen de Putin están llenas de agujeros. Sin embargo, las que ya se han aplicado están perjudicando seriamente la capacidad del dictador ruso para financiar su guerra durante un largo periodo de tiempo. La idea de una revolución palaciega es cada vez más factible en Rusia, cuanto más se prolongue esta arena movediza genocida. El argumento de que “las sanciones no funcionan”, ha perdido validez.
Estados Unidos ha forjado su relación con el comunismo cubano partiendo del principio de tratar de privar a la dictadura de sesenta y dos años de edad de recursos para reprimir. Las diferentes administraciones americanas han reforzado o debilitado este enfoque. Sin embargo, el hecho es que, a pesar de las lagunas del embargo y de otras incoherencias con las sanciones, al régimen de Castro no le gustaría nada más que el fin de las sanciones financieras por su comportamiento criminal. Occidente está haciendo de las sanciones contra Rusia una cruzada moral. Esta noción ética puede resultar dura para el clan marxista de La Habana en algún momento.
La pérdida de los bancos de Putin
Varios bancos rusos han sido expulsados del sistema SWIFT. Esas instituciones paraestatales, al servicio de la dictadura rusa, han establecido una relación de enredo con las autocracias socialistas del hemisferio occidental. Han servido al propósito de evadir las sanciones de Estados Unidos haciendo que los bancos de Putin sean los agentes de transacción con las entidades europeas. Es muy probable que también hayan sido instrumentos de lavado de dinero proveniente del narcotráfico, un negocio lucrativo para el socialismo continental. Mientras dure la guerra ruso-ucraniana y se mantengan las sanciones a los Putin, el castrismo ha perdido a uno de sus principales banqueros sucios.
Adiós a los turistas rusos
El turismo ruso a Cuba aumentó cerca del 200 % desde 2019. En 2021, los rusos constituyeron el 40 % del total de turistas que visitaron el gulag tropical. Todo eso ha cambiado desde la invasión de Ucrania. Los pálidos cuerpos de los ciudadanos rusos bronceándose en las playas de Cuba son ahora un espejismo. Esta importante fuente de ingresos para la dictadura cubana ha desaparecido. Dada la incertidumbre que reina ahora en toda Europa, visitar Cuba puede ser lo último en la mente de los europeos.
Es probable que los cubanos de la isla vuelvan a desafiar abiertamente al régimen totalitario en el poder. El espíritu de los ucranianos que luchan contra viento y marea, pero que ganan a cada paso, seguramente enviará mensajes de esperanza e inspiración a los cubanos. Un sistema de Internet, que puede eludir el régimen tiránico, tiene ahora una historia de éxito. Las sanciones, como arma moral y táctica, han sido elevadas y están hoy en día en el punto de mira. Perder a los banqueros corruptos será costoso. El emporio turístico del capitalismo de Estado castrista tiene una pérdida considerable con la ausencia de visitantes rusos. Ucrania importa, y para los cubanos amantes de la libertad es especialmente crítica.
**Nota: Artículo publicado originalmente en El American.
ARTÍCULO DE OPINIÓNLas opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no necesariamente representan la opinión de CubaNet.
Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 316-2072, también puedes suscribirte a nuestro boletín electrónico dando click aquí.

Leer más »

Putin asesta un golpe al euro y al dólar e impone el rublo como moneda de pago del petróleo ruso

El presidente Vladimir Putin asestó un duro golpe a las potencias occidentales clientes de las exportaciones de petróleo y gas natural rusos al decretar que deben pagarse exclusivamente en rublos. Los clientes incluyen a Estados Unidos y la Unión Europea.La decisión constutuye, obviamente, una respuesta a las sanciones a Moscú por la invasión a Ucrania. Pero se dificulta su cumplimiento porque los clientes deben acudir a los bancos rusos para poder comprar los rublos a fin de satisfacer las compras.«No vamos a dejar de satisfacer esas ventas pero, a partir de ahora, tienen que pagarnos en rublos», dijo Putin en una intervención televisiva.El primer país en reaccionar fue Alemania, que consideró el anuncio una «quiebra de contrato». Pero no quedó claro cómo Berlín pretende solucionar el asunto. Francia, Italia y España no se han pronunciado. Hasta ahora, los pagos eran hechos solamente en euros y dólares.«No tiene sentido recibir los pagos en dólares y euros por el envío de nuestros productos a Estados Unidos y la Unión Europea», enfatizó Putin.Putin dijo que las sanciones contra Rusia, que calificó de «ilegítimas», socavaron la confianza del país en las monedas de Estados Unidos y la Unión Europea.Foto: World Energy Trade.Y añadió: «En las últimas semanas, como todos saben, varios países occidentales han tomado medidas ilegítimas sobre la llamada congelación de activos rusos y Occidente ha destruido la confianza en sus monedas. Ahora todo el mundo sabe, además de haberlo sospechado, pero ahora ya lo saben, que las obligaciones en dólares y euros pueden no cumplirse».La decisión de Putin puede frenar el anuncio de más sanciones occidentales que la Casa Blanca pretende anunciar el jueves durante la cumbre de la OTAN en Bruselas.El nuevo paquete fue revelado este miércoles por Jake Sullivan, asesor de Seguridad Nacional, que acompaña al presidente Joe Biden en las reuniones de la alianza Atlántica y la Unión Europa, este jueves. «Mañana anunciaremos  un paquete de sanciones que afectan tanto a figuras políticas, oligarcas […] como a entidades», afirmó.

Leer más »

Convoca Putin evento de apoyo a la guerra en Ucrania

El presidente ruso Vladimir Putin se dio este viernes un baño de multitudes, oficialmente para conmemorar la invasión a Crimea en 2014, pero en realidad para recabar apoyo a la guerra con Ucrania, pese a que la censura rusa no parece haber presentado toda la verdad de los hechos.Al evento, que abarrotó un estadio de fútbol en el centro de Moscú, asistieron unas 200 000 personas, según la policía rusa. Varios asistentes le dijeron a la prensa extranjera que la mayor parte fue movilizada por el gobierno con la promesa de un día libre de trabajo.El hecho se produjo en un ambiente colectivo donde la invasión de Ucrania no puede ser referida públicamente como tal, sino como una «operación militar especial» sobre la que el Kremlin no ha publicado ningún parte de guerra pormenorizado.[embedded content]La actividad se produjo cuando las tropas rusas arreciaron los ataques aéreos a ciudades ucranianas, incluida la capital, Kiev, y atacaron una instalación de reparación de aviones en las afueras de Lviv, cerca de la frontera con Polonia.«Hombro con hombro, se ayudan y se apoyan mutuamente», dijo el presidente ruso sobre las fuerzas del Kremlin en combate. «No hemos tenido una unidad como esta en mucho tiempo», agregó ante los aplausos de la multitud.Buscando retratar la guerra como justa, Putin parafraseó la Biblia para decir de las tropas rusas: «No hay mayor amor que entregar el alma por los amigos».En un escenario en el que un cartel rezaba «Por un mundo sin nazismo», criticó a sus enemigos en Ucrania calificandolos de «neonazis» y siguió insistiendo en que sus acciones eran necesarias para prevenir el «genocidio», afirmación que los líderes de casi todo el mundo niegan rotundamente.Las transmisiones de video del evento se cortaron algunas veces, al parecer por problemas técnicos, pero mostraron una multitud que vitoreaba en voz alta y rompía en cánticos de «¡Rusia!».«Sabemos lo que tenemos que hacer, cómo hacerlo y a qué costo. Y cumpliremos absolutamente todos nuestros planes», dijo Putin.El mandatario ruso volvió a utilizar el término «operación militar especial», empleado en su declaración de guerra a Ucrania, televisada del 24 de febrero. Y aseguró que las hostilidades estaban ayudando a unificar a Rusia. «Estamos allí para liberar al pueblo ucraniano de su sufrimiento, del genocidio, esta es la principal inspiración de la operación militar que comenzamos en Donbas» [la región separatista al este de Ucrania], precisó Putin.La invasión ha desencadenado una explosión de protestas dentro de Rusia, y la manifestación, celebrada para conmemorar el octavo aniversario de la anexión de Crimea por parte de Moscú, que fue arrebatada a Ucrania, estuvo rodeada de sospechas de que era una muestra de patriotismo fabricada por el Kremlin.En Telegram varios críticos del Kremlin informaron que sus superiores ordenaron a estudiantes y empleados de instituciones estatales asitir a mítines y conciertos para conmemorar el aniversario. Esos informes no pudieron ser verificados de forma independiente.[embedded content]La policía de Moscú dijo que había más de 200 000 personas dentro y alrededor del estadio Luzhniki. El evento incluyó canciones patrióticas, incluida la interpretación de «Made in the USSR», con las primeras líneas alteradas para «Ucrania y Crimea, Bielorrusia y Moldavia, es todo mi país».A raíz de la invasión, el Kremlin ha tomado medidas más drásticas contra la disidencia y el flujo de información, arrestando a miles de manifestantes contra la guerra, prohibiendo sitios como Facebook y Twitter e instituyendo duras penas de prisión por lo que considera información falsa sobre el guerra.El grupo ruso de derechos humanos OVD-Info, que monitorea los arrestos políticos, informó que al menos siete periodistas independientes habían sido detenidos antes o mientras cubrían los eventos de Moscú.De pie en el escenario con un jersey de cuello alto blanco y una chaqueta azul, Putin habló durante unos cinco minutos. Algunas personas, incluidos los presentadores del evento, vestían camisetas o chaquetas con una Z, un símbolo que se ve en los tanques rusos y otros vehículos militares en Ucrania y que abrazan los partidarios de la guerra.La cita de Putin de la Biblia refleja su creciente enfoque en los últimos años en la historia y la religión como fuerzas vinculantes en la sociedad postsoviética rusa. Calificar a sus enemigos de nazis evocó lo que muchos rusos consideran el mejor momento de su país, la defensa de la patria de Alemania, llamada la Gran Guerra Patria durante la Segunda Guerra Mundial.Pero ni la Unión Soviética existe ni la invasión a Ucrania no es la Gran Guerra Patria, donde precisamente comenzó la derrota de la Alemania nazi.

Leer más »

Los extremismos izquierdistas y la invasión a Ucrania

La invasión rusa a Ucrania ha provocado un nuevo cisma de las izquierdas a nivel mundial. Puestas nuevamente ante el espejo de sus propios errores/horrores, los individuos, grupos, partidos y movimientos que profesan posturas de este tipo podrían ser ubicados en dos grandes vertientes.
Por un lado, los que denuncian la decisión de Putin, admiran la resistencia del pueblo ucraniano y claman por la paz, sin dejar de condenar los cantos de sirena de Occidente al inducir a Ucrania a confrontar radicalmente a Rusia con la promesa de admitirla en la Unión Europea y la OTAN y ser garantes de su seguridad.
Del otro, los radicalizados extremistas, que apoyan al agresor imperial y sueñan con la victoria de las armas rusas sobre los supuestos nazis ucranianos al precio que sea necesario. Al análisis de estos pseudo-izquierdistas, renegados confesos del principio de no intervención y poseídos por la enfermedad infantil del extremismo en el izquierdismo, nos dedicaremos hoy.
-I-
La dicotomía izquierda-derecha suma más de dos siglos de existencia desde que surgiera —como tantos otros símbolos políticos— en el crisol de la Revolución Francesa. Por entonces, los partidarios y los adversarios del veto real a la futura Constitución ocuparon asientos, respectivamente, a derecha o izquierda de Luis XVI en las sesiones de la Asamblea Nacional.
Las sillas de la derecha las ocuparon los fieles a la monarquía y las de la izquierda los que pedían menos poder para el rey Luis XVI. (Imagen: Getty)
Con el tiempo, en cada país apareció un sector derechista, defensor del orden, autoridad, unidad nacional, religión, tradición y liberalismo económico; apoyado por terratenientes, campesinos y grandes intereses financieros. Por otra parte se consolidaban las diversas izquierdas, defensoras de las libertades individuales, gobiernos democráticos, mayor presencia estatal y apoyo a las reclamaciones de los sectores populares. Como tendencia, sus líderes representaban a industriales y comerciantes, capas medias, intelectuales y trabajadores de la ciudad y el campo.
Al crecer, los movimientos obrero, socialista y comunista abrazaron muchas de las posiciones de la izquierda; pero pronto el autoritarismo y el dogmatismo hicieron mella en estas alianzas. El totalitarismo estalinista y la Razón de Estado soviética acabaron por abrir un abismo de incomprensiones y suspicacias entre los comunistas y el resto de las izquierdas a nivel mundial.    
En América Latina, donde las revoluciones burguesas y la independencia económica quedaron truncas, los movimientos de izquierda asumieron conjuntamente las luchas en defensa de la libertad y justicia sociales con la consolidación de la soberanía nacional ante el acecho de las grandes potencias, en particular los Estados Unidos. Desde inicios del siglo XX, ser de izquierda en esta región es sinónimo de antimperialismo, solidaridad continental y rechazo a la intervención armada extranjera.
Al nacer como república, tras la ocupación militar estadounidense y la imposición de la Enmienda Platt, el antimperialismo pasó a la genética de las tendencias de izquierda cubanas. En estas posturas influyeron decisivamente el pensamiento de José Martí y la ideología del PRC, frustradas por las maquinaciones de los sectores patrióticos conservadores y la intervención estadounidense.
De hecho, en la Cuba republicana las posturas contrarias a la intervención, la injerencia o el predominio de los intereses imperialistas estadounidenses marcaron el discurso de los políticos de izquierda y derecha con diversas gradaciones y matices, no exentos de demagogia política. Un caso peculiar fue el de los comunistas cubanos, pues en la medida en que se extendía el mito estalinista de la Unión Soviética como faro y guía de la revolución mundial, la Razón de Estado soviética se fue imponiendo al principio antimperialista.
(Foto: El Estornudo)
El enfrentamiento de los comunistas al Gobierno de los Cien Días, el más antimperialista del período republicano, y en particular a Tony Guiteras y La Joven Cuba, constituyó un símbolo del daño que infligía su extremismo pro-soviético al fortalecimiento de la izquierda revolucionaria.
-II-
Aunque llenas de matices individuales, las visiones de los partidarios izquierdistas de la invasión rusa pueden dividirse, a grosso modo, en cuatro categorías: pragmáticos oficialistas; rusófilos/nostálgicos de la URSS; fans de Putin; y antiestadounidenses radicales.
– Pragmáticos oficialistas: Siguen a pie juntillas las posiciones del Gobierno/Partido/Estado ante este conflicto, únicas que aparecen en los medios oficiales. Su motivación principal es la lealtad incondicional al grupo de poder y a lo que siguen llamando La Revolución. Otras causales son: el compromiso de vida con el empleo estatal que los ata; y el síndrome del miedo a la libertad, cuestión esta que no se cura solo con argumentos.
Si bien la actitud oficial de Cuba coincide muchas veces con la de gobiernos autocráticos, que responden no a supuestos procesos revolucionarios, sino a camarillas plutocráticas que se han apoderado de las economías nacionales en su beneficio; es lamentable que hombres y mujeres que se consideran de izquierda puedan aceptar, y hasta apoyar, la contradictoria postura oficial de «condenar la guerra sin criticar la invasión».
Es incoherente que el gobierno y sus acólitos justifiquen la agresión arguyendo que Rusia se sentía amenazada. Por motivos como ese estallarían guerras en casi todo el mundo, ya que muchos países se sienten amenazados por algún vecino incómodo.
(Imagen: María Pedreda)
– Rusófilos/nostálgicos de la URSS: Estos no dejan de ver en Rusia la continuidad de los buenos y viejos tiempos de la CCCP. Perciben a la resistencia ucraniana como las divisiones SS y a las tropas rusas como el Ejército Rojo, que marcha gloriosamente desnazificando el país.
Siguiendo la lógica de tres décadas de hermanos en la construcción del socialismo y el comunismo —expresada en el respaldo a las invasiones soviéticas a Checoslovaquia (1968) y Afganistán (1979)—, apoyan al agresor por preferir el imperialismo ruso al estadounidense/OTAN. Sus argumentos se caracterizan por una deshonestidad que apela a la mentira desfachatada y a ridículas aseveraciones.
Una de ellas es que Rusia existe donde quiera que haya poblaciones que hablen mayoritariamente ruso. Este razonamiento, típico del expansionismo estadounidense decimonónico, abre las puertas a Francia para reclamar el Quebec canadiense, a México para expandirse a los estados del medio oeste norteamericano y, a Cuba, para anexar el condado de Miami Dade.
La más burda de las afirmaciones de estos rusófilos es el mantra humillante de que «Cuba no puede morder la mano que la sostiene», como si la Rusia de Putin sostuviera económicamente a Cuba cual hiciera la URSS de Brehznev y, en cualquier caso, habría que cuestionar si vale la pena vender los principios éticos por el apoyo interesado de un imperialista sobre otro.
Por demás, tratar de identificar la actitud de Putin hacia Cuba con la de antiguos dirigentes comunistas soviéticos es risible. No solo porque este acaba de justificar su agresión con el argumento mendaz de que Lenin y los bolcheviques despedazaron a Rusia cuando crearon la URSS, sino porque su gobierno abandonó los últimos lazos con Cuba cuando llegó al poder.
– Fans de Putin: decidí denominar a este grupo de manera tan poco científica porque las razones de que haya izquierdistas cubanos deslumbrados con un ultraderechista como Putin, escapan de los campos de la Politología y la Historia y deben ser analizadas por psicólogos y sociólogos como una patología.
Desde el punto de vista histórico, olvidaron muy pronto que sin aviso previo Putin ordenó el cierre y desmantelamiento de la base radioelectrónica de Lourdes (1964-2001) de la que se servía no solo Rusia, sino Cuba para conocer los movimientos militares estadounidenses en tiempo real.
Foto manipulada de Vladimir Putin con el traje de Zar de Rusia. (Imagen: Urgente24)
Desde entonces, su gobierno congeló los nexos económicos y no los retomó hasta 2014, ya en la nueva Guerra Fría, cuando buscaba aliados en Latinoamérica y era vox populi el deshielo entre Cuba y EE.UU. Al visitarnos en julio —pocos meses antes que Barack Obama—, Putin condonó la vieja e impagable deuda con la URSS, abriendo así las posibilidades para un acuerdo con el Club de París; sin embargo, los ansiados y prometidos capitales rusos no volvieron, y menos aún la ayuda estatal.
En lo político, Putin ha difundido una imagen de supermacho (hombre de armas, especialista en artes marciales, amante de la naturaleza, admirado por las mujeres, amigo de las artes y los deportes), que puede atraer a determinadas personas necesitadas de un arquetipo masculino fuerte. Solo los extremistas que tienen la prepotencia y el caudillismo como valores, pueden seguir los pasos del nuevo zar en su pretensión de rehacer, a como dé lugar, un imperio ruso aún más fuerte.
– Antiestadounidenses radicales: en lo ideo-político, es esta la categoría que más me preocupa, tanto por su extensión como por lo enrevesado de sus argumentos. Es que los extremismos izquierdistas beben asiduamente en los charcos del dogmatismo y la ortodoxia. Esto les permite sentirse seguros en una zona de confort desde la cual, como auténticos veladores de la fe, lanzan anatemas contra cualquiera que consideren adversario, confundido o, peor aún, renegado de sus doctrinas exactas y, por tanto, infalibles y eternas.
Así, algunos izquierdistas en Cuba se conmueven ante los sufrimientos del pueblo ucraniano y la agresión a su soberanía, pero al final piensan: «Si los ucranianos están apoyados por EE.UU., nuestro enemigo histórico durante doscientos años, mi lugar está con sus enemigos, por bien que me caigan los defensores». En otras palabras: «El enemigo de mi enemigo es mi amigo».
El olvido de la historia y la falta de ética de este razonamiento lo hacen insostenible y despreciable. En lo histórico, basta con recordar la conformación de los Aliados para derrotar al Eje, o la colaboración cubana con el gobierno de Bush para garantizar la seguridad de la prisión en Guantánamo, a inicios de la guerra contra el terrorismo de Al Qaeda.
El pensamiento crítico no puede asumir como práctica común la dicotomía  de cualquier problema político en pares antagónicos (bien/mal; imperialismos buenos/malos; guerras justas/injustas), porque los problemas complejos no pueden ser resueltos de manera simplista. Sus respuestas y propuestas de solución también han de ser complejas.
El imperialismo, la agresión armada y la ocupación por la fuerza de regiones y países enteros para imponer gobiernos títeres preferidos por las grandes potencias, no puede ser una causa defendida por hombres y mujeres de izquierda; mucho menos si, por ser cubanos, han consagrado sus vidas a la defensa de la independencia nacional ante su poderoso y amenazante vecino.    
Los auténticos lemas de la izquierda han de ser: «Manos fuera de Ucrania», «Paren la guerra ya», «Conversaciones, no combates». Cada día que pasa, Rusia y Ucrania se acercan más a la derrota mutua, y el mundo al holocausto nuclear. No hay espacio para extremismos, dogmatismos y estereotipos en este momento crucial; solo para exigir el fin de las hostilidades, retirada del agresor, conversaciones, compromisos y concesiones mutuas y un tratado internacional que garantice la independencia y seguridad del valiente pueblo ucraniano. 

Leer más »

Putin pone fin a la “glasnost” tirando a la prensa por un pozo

La invasión a Ucrania ha permitido a Vladimir Putin acabar con uno de los mayores legados de Mijail Gorbachov: la glasnost. Gorbachov hizo las reformas que ulteriormente condujeron a la defunción de la Unión Soviética, basadas en la perestroika y la glasnost, ambas orientadas a la transparencia en la sociedad soviética, y que levantaron cierta admiración en el mundo occidental. En términos prácticos, surgió una prensa abierta, clara y libre a la hora de  abordar los problemas internos, básicamente el diseño de la sociedad y la economia.Tras la salida de Gorbachov el 25 de diciembre de 1991, le sucedió al frente de la novel Federación Rusa Boris Yeltsin, un político bastante silvestre, pero que respetó la apertura de la prensa rusa. En el año 2000 fue sustituido por Vladimir Putin, quien partir de ahí alternó el cargo con el de primer ministro.Comenzaron entonces los dolores de cabeza para la prensa rusa. A Putin nunca le gustó que lo criticaran o hablaran de la corrupción de sus allegados. Desde el inicio su régimen se asentó en la protección de sus aliados, el surgimiento de una clase empresarial conocida como “oligarcas” que provienen del control que las mafias internas asumieron sobre los recursos naturales. Putin defendió a sus amigos y mandó a la cárcel a sus adversarios. Y comenzó la guerra contra la prensa crítica del Kremlin.Presidente ruso firma ley sobre “noticias falsas”Desde entonces han desaparecido periodistas en circunstancias misteriosas tras investigar a Putin. Algunas publicaciones cerraron. El acceso a internet comenzó a ser controlado y,  al fin y al cabo, el mandatario controla todos los medios televisivos y casi todos los radiales. Y no lo oculta. A sus ruedas de prensa solo asisten los “suyos” y los comentaristas los justifican. Pero, aún así, en Rusia todavía había espacio para cierta apertura y libertad.Todo se acabó definitivamente con la invasión a Ucrania. Con el apoyo del Parlamento, por inmensa mayoría Putin logró que se aprobara una ley que castiga con hasta 15 años cárcel a quien se refiera a la invasión con esa palabra, hable de la existencia de “una guerra” y no utilice la única expresión oficialmente aprobada: “operación militar especial”. Y a quien se manifieste en las calles contra la invasión le esperan dos semanas en el calabozo.Este tema es particularmente sensible porque afecta también a la prensa extranjera. La cadena CNN, la BBC, un par de diarios británicos y la agencia Bloomberg retiraron a su personal de Rusia. La Associated Press (AP) redujo su oficina y por primera vez en cien años The New York Times ya no tiene corresponsal en Moscú.La Constitución rusa garantiza la libertad de expresión de sus ciudadanos, pero un mosaico de leyes en los códigos penal y administrativo limita severamente el derecho del público a reunirse y participar en ciertos tipos de discursos, especialmente el discurso político crítico hacia el Kremlin.[embedded content]Los medios rusos informaron que la semana pasada cientos de manifestantes contra la guerra fueron acusados ​​de varias infracciones del código administrativo en Moscú, que incluye delitos como la participación en una manifestación no autorizada (se requiere la solicitud de un permiso especial para realizar grandes manifestaciones) y “pequeñas manifestaciones”, así como lo que califica de “gamberrismo”, un “vandalismo menor”.La definición del código penal ruso de “vandalismo menor” incluye “abierta falta de respeto al público acompañada de lenguaje obsceno en lugares públicos”. También establece una disposición sobre “vandalismo”, que conlleva un castigo mucho más severo.En 2012, las integrantes de Pussy Riot, un grupo feminista de punk rock conocido por su arte provocativo, fueron sentenciadas a dos años por un cargo de vandalismo, luego de enfrentar una posible sentencia máxima de siete años.Pero hay más leyes que otorgan al gobierno una amplia discreción para tomar medidas enérgicas contra el discurso “hereje”: un artículo del Código penal prohibiendo “el insulto público de un representante de la autoridad en el desempeño de sus funciones oficiales o en relación con su desempeño”. O sea, no se puede “insultar” a Putin y sus ministros.Otro Artículo del Código prohibe los llamados públicos a “actividades extremistas”, una definición que incluye “cambio forzoso en los cimientos del sistema constitucional y (o) violación de la integridad territorial de la Federación Rusa”, un discurso normal en toda petición política que ocurra en una democracia: el cambio de sociedad.[embedded content]También hay un Decreto-ley común a otros países de regímenes parecidos al ruso: aquel que califica a grupos e individuos como “agentes extranjeros” si reciben algún financiamiento externo. Inicialmente se aplicó a organizaciones de noticias independientes y sin fines de lucro, pero en 2019 se amplió a blogueros y periodistas individuales.Este decreto-ley somete a cualquier medio con financiamiento extranjero a requisitos onerosos de información y registro como agente extranjero. El Kremlin, que posee sus propias grandes organizaciones de medios estatales, ha calificado a más de 90 entidades de medios independientes y periodistas como “agentes extranjeros”, según Human Rights Watch.A pocos días, cuanto mucho semanas, con el avance de las tropas rusas sobre Ucrania la memoria de la glasnost será, sin dudas, definitivamente enterrada. Y ese entierro tiene una consecuencia: será borrada de la memoria colectiva porque cada día que pasa las revoluciones se vuelven impopulares. La glasnost fue una revolución que abarcó las fronteras más allá de Rusia y que ahora Putin decidió cerrar de manera definitiva.

Leer más »

Reflexiones en torno a una crisis mayor

El conflicto bélico desatado recientemente en Europa del Este y la crisis resultante, más que crear en mí una preocupación sobre el devenir estructural y económico del mundo, deja un pesar inmenso por ver tan enturbiado el futuro de la ética humanista de esta sociedad sumida en la propaganda y el escepticismo. Paralela a la de las armas de fuego, existe también una guerra mediática en la cual muchos intentan ser jueces de un escenario cuyos matices generalmente desconocen.
La desinformación embelesa desde las diferentes plataformas y genera un estado de opinión que favorece el acriticismo. En los últimos días se ve potenciada la división y la hostilidad. Un fervor casi romántico de presunta justicia subvierte la palestra pública en un paisaje circense lleno de ingenuidad y falaz empatía. El panorama carece de matices, solo dos polos antagónicos son reconocidos: buenos y malos. Quién es quién lo determina el lugar de donde sea recibida la propaganda. Los hechos son entonces una suerte de performance donde la diégesis la dictan los medios de comunicación.
Las redes sociales están inundadas de información que satura e inhabilita el poder de discernir. Asimismo, muchos solo buscan datos que les permitan solidificar un criterio preconcebido y seleccionan qué consumir, sin el deseo de, a través del contacto con otras posturas, llegar a moldear un juicio crítico e informado. Por otra parte, los grandes medios que se presentan como «confiables», informan solo a medias en la mayoría de los casos y le dan a los hechos un enfoque «conveniente» a sus posturas editoriales, con lo que parcializan la información y ocultan de ella una buena parte.
Los medios informan solo a medias en la mayoría de los casos y le dan a los hechos un enfoque «conveniente» a sus posturas editoriales (Foto: El Comercio)
Luego están los del gremio de la sensibilidad cool y sus mil aristas. El conflicto al este europeo es un tema trending y los hashtags «Stop the War», «Ukraine», «Russia», «Putin», etc. tienen gran impacto en materia de posicionamiento. Un ejército de twitteros e instagramers «sensibilizados» con el tema, se yerguen voceros de la causa y comparten cualquier información que encuentren. Generan así estados de opinión, que, en ocasiones, carece de sustento en hechos, con lo que hacen gala de la conjetura y los nexos sin fundamento.
Con ello ganan visibilidad, estar al día es su tarea de orden. Su falta de ética, salpimentada con una dosis de hipocresía mediática, tiene las diferentes plataformas bañadas del llanto de los emoticones, los mensajes esperanzadores, las críticas y el antiimperialismo selectivo.
Sobre esto último quiero hacer algunos señalamientos. Lo acontecido no es más que otra repartición territorial-económico-política entre potencias. Esta guerra lleva muchos años activa, solo estamos en otra etapa más mortífera y destructiva. Es de ingenuos suponer que los actores de este conflicto son solo Rusia y Ucrania, y obviar el papel de Occidente —léase OTAN, principalmente Estados Unidos— en esta pugna de poderes.
Por otra parte, no creo en la benevolencia política ni en la propaganda de ninguna potencia, por eso estoy en contra de cualquier imperio y su sed expansionista. Venga de donde venga —sea ruso, estadounidense, británico, francés, chino o «marciano»— al imperialismo se repudia y rechaza. Ninguna nación tiene derecho a burlar la soberanía de otra, ni a tomar su territorio usando su prepotencia armamentista o su pedantería económica. Esto último es derecho internacional y humanismo, no el rechazo selectivo a tal o cual nación, hecho o ideología.
La propaganda generada por Occidente, dueño de los medios más inmediatos y masivos de información, coloca la balanza a su entero favor y lo exonera ante la opinión pública de cualquier culpabilidad en el conflicto y estigmatiza todo lo que huela a Moscú. En el otro extremo está un sector añorante de la URSS y la retórica socialista, que pasa por alto el nacionalismo étnico, el totalitarismo y los pespuntes de extrema derecha de Putin, para justificar la invasión y sus males.  
La propaganda generada por Occidente coloca la balanza a su entero favor.
En esta guerra no hay buenos o malos, sino víctimas de una pugna por la hegemonía del mundo. Es enteramente reprochable el ardid de validar la invasión como supuesto método de precaución, como lo es también condenarla y desconocer acciones similares llevadas a cabo por otras potencias, así como la responsabilidad occidental en el expansionismo de la OTAN pese a los llamados de atención rusos.
Estos conflictos geopolíticos que proponen los imperios modernos, no son más que otra forma de someter a los pueblos, que, como hoy con el de Ucrania, son quienes pierden. El afán de emperador que cargan tanto Putin como el gobierno de los Estados Unidos, nos pone nuevamente al borde de un conflicto nuclear. Estos Césares sobreponen su egolatría, a la paz, la prosperidad y el futuro.
Los tiranos y los imperios van y vienen, el ciclo de la historia está marcado en gran medida por ello, pero el hombre como especie íntegra queda y es deber nuestro que no se pierda lo que nos hace humanos. No podemos abogar por un mundo sin guerras, violencia y maldad, si no contribuimos a lograrlo desde nuestra posición, la búsqueda de la paz comienza en nuestro entorno y en nosotros mismos. 
No es coherente condenar la prepotencia de unos frente a otros cuando actuamos con suma prepotencia ante la naturaleza. No es honrado denunciar un acto de violencia y abandono cuando, desde el papel que jugamos, no somos capaces de obrar mejor. Sería hipocresía, degradación ética, anti humanismo; representando estos últimos peligros mayores que el de las armas nucleares.
[embedded content]
Me hago eco de unos versos de Silvio:
Si fácil es abusar, más fácil es condenar / y hacer papeles para la historia, para que te haga un lugar. / Qué fácil es protestar por la bomba que cayó / a mil kilómetros del ropero y del refrigerador. / Qué fácil es escribir algo que invite a la acción / contra tiranos, contra asesinos, / contra la cruz o el poder divino, / siempre al alcance de la vidriera y el comedor.
En el prólogo a su poemario Ismaelillo, José Martí planteó una tríada que a mi juicio es la clave para la construcción del «futuro»: «fe en el mejoramiento humano, en la vida futura, en la utilidad de la virtud». Bajo estas premisas debemos marchar, sabiendo dejar a un lado el ego, la propaganda, la mentira; corrigiendo cada aspereza en nuestro actuar, siendo mejores. Ahí está nuestra verdadera lucha.
El camino siempre será la paz y junto a ella, el rejuego entre lo brutal, lo humano y la semilla del bien que debemos acoger en nuestro centro como obra de salvación. Al fin y al cabo, en esa vocación de bien es donde único cabe nuestra esperanza.  

Leer más »

Autoriza Putin a combatir a 16 000 voluntarios del Medio Oriente en Ucrania

El presidente ruso Vladimir Putin dio luz verde hoy viernes para que 16 000 voluntarios del Medio Oriente se desplieguen junto a los rebeldes respaldados por Rusia para luchar en Ucrania.La medida, anunciada poco más de dos semanas después de la invasión, permite a Rusia desplegar efectivos curtidos en conflictos como el de Siria y expertos en lucha irregular urbana. En una reunión del Consejo de Seguridad ruso el ministro de Defensa, Sergei Shoigu, dijo que había 16 000 voluntarios en el Medio Oriente listos para combatir junto a las fuerzas prorrusas en la región separatista de Donbass, en el este de Ucrania.Shoigu también propuso que los misiles de fabricación occidental capturados por el ejército ruso en Ucrania deberían ser entregados a las fuerzas de Donbass, junto con otras armas como los sistemas portátiles de defensa aérea y cohetes antitanques. complejos. «En cuanto a la entrega de armas, especialmente las de fabricación occidental que han caído en manos del ejército ruso, por supuesto que apoyo la posibilidad de entregarlas a las unidades militares de las repúblicas populares de Lugansk y Donetsk», dijo Putin.Combatientes sirios. Foto: The Times of Israel.Según Putin, la «operación militar especial» en Ucrania es esencial para garantizar la seguridad de Rusia después de que Estados Unidos amplió la OTAN hasta sus fronteras y apoyó a los líderes prooccidentales en Kiev. Ucrania sostiene que está luchando por su existencia. Estados Unidos y sus aliados europeos y asiáticos han condenado la invasión rusa.Shoigu dijo que la operación marchaba según lo planeado antes de solicitar la aprobación de Putin para acoger a esos efectivos del Medio Oriente. Los jefes de inteligencia de Estados Unidos dijeron a los legisladores en Washington que Rusia se había sorprendido por la fuerza de la resistencia ucraniana, que privó al Kremlin de una victoria rápida.Shoigu dijo que las armas occidentales estaban entrando en Ucrania de una manera «absolutamente descontrolada» y que el ejército ruso planeaba fortalecer su frontera occidental después de lo que dijo que era una acumulación de unidades militares occidentales en la frontera con Rusia. «El estado mayor está trabajando y casi ha terminado un plan para fortalecer nuestras fronteras occidentales», dijo Shoigu.Putin dijo que la cuestión de cómo reaccionar a los movimientos de los países de la OTAN necesita una discusión separada.

Leer más »

La guerra entre Ucrania y Rusia y la crisis del sistema internacional

Desde la paz de Westfalia en 1648 hasta el día de hoy, las guerras que involucraron a varios países o continentes han sido el resultado de la quiebra de los sistemas internacionales precedentes, y como consecuencia generaron nuevos sistemas de relaciones internacionales que reflejaron siempre los intereses de las potencias vencedoras.
Los principios del sistema internacional contemporáneo y su persistente violación
El sistema internacional actual derivó del fin de la Segunda Guerra Mundial y se expresó en la constitución de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cuya Carta establece como principios:
1) la igualdad soberana de todos sus miembros; 
2) los miembros cumplirán de buena fe las obligaciones contraídas por ellos de conformidad con la Carta; 
3) arreglo de las controversias internacionales por medios pacíficos de tal manera que no se pongan en peligro ni la paz y la seguridad internacionales ni la justicia;
4) abstención de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado;
5) los miembros prestarán a la ONU toda clase de ayuda en cualquier acción que ejerza de conformidad con la Carta y se abstendrán a Estado alguno, contra el cual la ONU estuviera ejerciendo acción preventiva o coercitiva;
6) la ONU hará que los Estados que no son miembros se conduzcan de acuerdo con estos Principios en la medida en que sea necesario para mantener la paz y la seguridad internacionales;
7) la ONU no podrá intervenir en los asuntos que constituyen la jurisdicción interna de los Estados.
El capítulo VII de la Carta establece las acciones en caso de amenazas a la paz, quebrantamientos de la paz o actos de agresión. Las mismas se reservan al Consejo de Seguridad, cuyos cinco miembros permanentes: Estados Unidos, Rusia (después de la disolución de la URSS), Reino Unido, Francia y China, gozan de poder de veto. Entre estas acciones se considera el uso de fuerzas terrestres, aéreas o navales para mantener o restablecer la paz y la seguridad internacionales.
Amparada en esta figura, una coalición bajo la bandera de Naciones Unidas participó en la Guerra de Corea (1950-1953), desatada por la invasión de Corea del Norte a Corea del Sur.
Cascos azules de la ONU (Foto: Prensa Latina)
Actualmente, sus Fuerzas de Paz (los llamados «cascos azules») participan en diversas misiones para la observación o el mantenimiento de la paz en Chipre y Kosovo en Europa; conflicto de Cachemira entre India y Pakistán, Timor Oriental y Afganistán en Asia; conflicto árabe-israelí y Líbano en Oriente Medio; Haití en América Latina y Caribe; y Sahara Occidental, Sudán, Sudán del Sur, Congo, Libia, Mali y República Centroafricana. Previamente, desarrollaron numerosas misiones relacionadas con guerras y conflictos militares internos en diversos países.

Poco después de la constitución oficial de la ONU —en cuya arquitectura se evidenció el desenlace de la guerra en la que los entonces aliados Estados Unidos, Unión Soviética, Gran Bretaña, Francia y China fueron reconocidas como potencias vencedoras—, comenzó la Guerra Fría entre Estados Unidos y el llamado bloque occidental, por una parte, y la Unión Soviética y el grupo de países en su órbita como resultado de la imposición de regímenes comunistas, por la otra.
El enfrentamiento político y la competencia económica y militar de ambos bloques condujo a la formación de dos organizaciones militares enclavadas en el continente europeo, donde se estableció la línea principal de confrontación.
La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se creó por el Tratado del Atlántico Norte o Tratado de Washington, firmado el 4 de abril de 1949, y se autodefine como un sistema de defensa colectiva en el que los Estados miembros se comprometen a defender a cualquiera de ellos que sea atacado por una potencia externa.
Originalmente fue constituida por Bélgica, Canadá, Dinamarca, Estados Unidos, Francia (se retiró de la estructura militar en 1966 y retornó en 2009), Islandia, Italia, Luxemburgo, Noruega, Países Bajos, Portugal y Reino Unido. Posteriormente se incorporaron Grecia y Turquía en 1952, República Federal de Alemania en 1955 y España en 1982.
Después de la caída del Muro de Berlín y la disolución de la Unión Soviética, se produjo la expansión de esta organización hacia el Este al incorporar antiguos aliados de la desaparecida URSS e incluso a ex-repúblicas soviéticas. Hungría, Polonia y la República Checa ingresaron en 1999; Bulgaria, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Letonia, Lituania y Rumanía en 2004; Croacia y Albania en 2009; Montenegro en 2017 y Macedonia del Norte en 2020.
El 14 de mayo de 1955 se firmó el Tratado de Amistad, Colaboración y Asistencia Mutua, también denominado Pacto de Varsovia, con el objeto de contrarrestar la amenaza que representaba para ellos la OTAN. Sus miembros fundadores fueron la Unión Soviética, Albania (se retiró de facto en 1961 y de jure en 1968, debido al diferendo ideológico de su régimen abiertamente estalinista con la dirigencia soviética), Alemania Oriental, Bulgaria, Checoslovaquia, Hungría, Polonia y Rumanía.

También se autodefinía como organización militar defensiva. Por entonces Yugoslavia no se integró, debido a la ruptura de relaciones con la URSS y a su expulsión del Kominform en 1948 cuando se produjo el enfrentamiento político entre Stalin y Tito. Mongolia solicitó su ingreso en 1963, sin embargo, conservó un estatus de observador después que su ingreso fue bloqueado por Rumanía, pero tropas soviéticas se estacionaron en su territorio en 1966.
China y Corea del Norte también fueron países observadores, pero el primero se retiró en los años sesenta debido a su diferendo político con la Unión Soviética durante el gobierno de Mao Zedong, y el segundo se distanció para mantener su equidistancia durante el conflicto sino-soviético.
De forma alternativa, en 1961 un grupo de países del llamado Tercer Mundo, —liderados originalmente por el primer ministro de India Jawaharlal Nehru, y los presidentes Josip Broz Tito (Yugoslavia), Gamal Abdel Nasser (Egipto), Ahmed Sukarno (Indonesia) y Nkwame Nkrumah (Ghana)— decidió constituir en Belgrado el Movimiento de Países No Alineados, que agruparía a los estados no miembros de organizaciones militares.
Aunque inicialmente pretendía la neutralidad entre los bloques militares, la realidad fue que muchas de estas naciones estaban alineadas políticamente con uno de ellos. Los principios de no alineación se resumen en: 1) Respeto mutuo por la integridad territorial y la soberanía de cada Estado; 2) No agresión; 3) No interferencia en asuntos internos de otros Estados; 4) Igualdad y mutuo beneficio en las relaciones entre los Estados y 5) coexistencia pacífica.
En realidad, tanto la OTAN como el Pacto de Varsovia desarrollaron acciones ofensivas que se tradujeron en operaciones militares no relacionadas con sus objetivos declarados y que, además, resultan violatorias de la Carta de las Naciones Unidas.
La URSS invadió Hungría en 1956 para evitar que su gobierno se retirara del Pacto de Varsovia y se declarara neutral. En 1968, los ejércitos de la URSS, Alemania Oriental, Polonia, Hungría y Bulgaria invadieron Checoslovaquia para frenar las reformas económicas y políticas iniciadas allí. En 1979, tropas soviéticas intervinieron en Afganistán para asegurar su influencia geopolítica y lo mantuvieron ocupado militarmente, debiendo librar una cruenta guerra contra fuerzas nacionales hasta su retirada en 1989, con el balance de más de 15 mil soviéticos muertos y desaparecidos y más de 53 mil heridos y mutilados.
La OTAN por su lado, si bien no desarrolló acción militar alguna durante la Guerra Fría, atacó a Irak en 1991 como respuesta a la invasión de ese país a Kuwait y nuevamente en 2003 amparado en el supuesto de que allí había armas químicas que luego no se encontraron. Intervino en la guerra de Bosnia-Herzegovina (1992-2004), en la guerra entre Serbia y Kosovo de 1999 y lidera las fuerzas de paz establecidas en ese territorio, de conformidad con la Resolución 1244 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. También participó en operaciones para desarmar fuerzas insurgentes de origen albanés en Macedonia del Norte, invadió Afganistán entre 2001 y 2021 y se involucró en la guerra civil en Libia en 2011.

Leer más »

¿Por qué no hay protestas masivas en Rusia?

Por Svetlana Reiter / Meduza
El 24 de febrero, Rusia comenzó una guerra con Ucrania. Ese mismo día, estallaron protestas en toda Rusia. Es difícil llamarlas manifestaciones masivas en sentido real, aunque finalmente casi 6.500 personas fueron arrestadas. En Rusia, las reuniones callejeras de este tipo están prácticamente prohibidas, y las autoridades persiguen incluso a las personas que hacen piquetes solos. 
El sociólogo Grigory Yudin también fue arrestado y terminó hospitalizado después de una protesta contra la guerra en Moscú. La corresponsal especial de Meduza, Svetlana Reiter, discutió en esta entrevista con Yudin sobre por qué no tiene sentido llamar a las protestas en Rusia «pequeñas», y por qué cree que los académicos tienen que adoptar una posición de principios.
Cuando organizamos por primera vez esta entrevista, usted se opuso a mi declaración de que las protestas contra la guerra eran pequeñas en número: «No tan pequeñas». ¿Qué le hizo decir eso?
No vivimos en Berlín, donde por la participación en una protesta te dan muchas palmaditas en la espalda. Aquí puedes terminar con una conmoción cerebral, o pasar la noche en la cárcel, o se te pueden exigir que te quites la ropa interior [para una búsqueda de caries], o [posiblemente] tengas un caso de delito grave abierto en tu contra. Dada la situación actual, no podemos excluir la posibilidad de que las protestas eventualmente se castiguen con 20 años de prisión o la pena de muerte. Entonces, sí, en mi opinión, la gente está saliendo con fuerza.
En una protesta reciente, usted fue golpeado hasta el punto de sufrir una conmoción cerebral. ¿Puede darnos más detalles al respecto? ¿Cómo se siente ahora?
Honestamente, no quiero hablar de eso; en última instancia, es insignificante en el contexto del gran desastre que enfrentamos. Pero sí, la noche terminó con una conmoción cerebral para mí. Todavía me estoy recuperando.
¿Alguien ha estado realizando encuestas sociológicas para determinar qué segmentos de la población aprueban las hostilidades en Ucrania?
Están en progreso, pero es demasiado pronto para hablar de resultados, no hay números en los que podamos confiar. No los tengo, en todo caso.
¿Es posible que las protestas se intensifiquen?
Es posible, sí. La situación inicial fue en gran medida inesperada y de hecho los estudios mostraron que la gente en Rusia no estaba interesada en el tema de Ucrania. De ahí la certeza de que no habría guerra.
El peligro aquí es que cuando no estás interesado en algo, después de un evento impactante estás listo para aceptar cualquier interpretación conveniente que se te ofrezca. Eso es exactamente lo que sucedió: muchas personas se aferran a la explicación más inmediata, cortesía de la propaganda del gobierno. Esa es la opción más cómoda: todos quieren evitar problemas, especialmente en tiempos de guerra.
Pero ya hay un factor que introduce disonancia en la imagen: es obvio que la guerra relámpago fracasó. Cada vez es más difícil fingir que todo esto está sucediendo en algún lugar lejano y pronto terminará; por el contrario, ya es un conflicto militar obviamente significativo. Muchas personas en el lado ruso ya han sido asesinadas o heridas, y muchas más están por venir. Los rusos tienen muchos familiares en Ucrania y, según numerosos informes, la fuerza aérea rusa ha comenzado a usar bombas de racimo, lo que significa muertes de civiles.
Todo eso va a perturbar el panorama y la gente se verá obligada a tomar una posición clara. Será imposible enterrarse en las tareas cotidianas. Además, la realidad a la que todos estamos acostumbrados va a ser destruida por las consecuencias del colapso económico. Es por eso que creo que es probable un aumento en las actitudes críticas en diferentes segmentos de la sociedad.
Pero no somos los únicos que hemos descubierto esto, y deberíamos esperar acciones en el futuro cercano que busquen cortar de raíz cualquier tipo de protesta generalizada.
Grigory Yudin
¿Qué tipo de acciones debemos esperar?
Si el liderazgo ruso reconoce todos estos eventos, es decir, si admiten que esta es una guerra y no una misión cálida y difusa para liberar [Ucrania], entonces la ley marcial entrará en vigencia, con consecuencias a la altura: movilización general, economía en tiempos de guerra, liquidación de propiedades. Es posible que por la destrucción de la economía se culpe a los «agentes nazis internos». Podemos ver el regreso de la pena de muerte. Naturalmente, las fronteras se cerrarán, después de todo, hay una guerra, estamos en un estado de excepción.
Entonces, ¿qué se puede hacer?
La vida será diferente en el futuro posible que acabo de esbozar, por lo que las estrategias cambiarán: veremos resistencia clandestina y batallas partidistas con todos los riesgos y consecuencias asociados. La situación actual se está acercando a un punto de inflexión: o el resultado será el que describí anteriormente, o habrá una oleada de descontento desde cero. Ya vemos que el descontento se intensifica…
Bueno, está escalando, pero más lentamente que el conflicto armado.
Sí, está escalando demasiado lentamente, pero está escalando, no obstante. Estamos viendo más y más figuras públicas que hablan en contra [de la guerra]: parlamentarios; diversas asociaciones; celebridades que, incluso mientras intentan guardar silencio, se van oponiendo a la guerra en mayor número. Puede que esto no sea mucho, pero ya es algo.
Si la tendencia de hablar salta de los círculos de sub-élite a los de élite, círculos que están más cerca del liderazgo ruso, los riesgos para Putin son obvios. Todo comienza a parecer una escapada desquiciada con consecuencias aterradoras y una derrota ineludible en el horizonte. Es por eso que estamos en un punto de inflexión: el mundo en el que vivimos en este momento no sobrevivirá por mucho tiempo en absoluto …
Tal vez una hora o dos.
Sí, tal vez incluso tan poco.
Por supuesto, esta es la primera vez que Rusia se encuentra en este tipo de situación. Aun así, ¿puede usted, como sociólogo, tratar de hacer algunas predicciones? ¿Cuáles son las posibilidades de que este punto de inflexión produzca un resultado más favorable, frente a uno que sea menos favorable? ¿Tiene esperanzas para las conversaciones que comenzaron el 28 de febrero?
Esta es una situación sin precedentes en la historia mundial: nunca antes había habido algo así. En este momento, el mundo entero está al borde de una catástrofe monstruosa, porque no hay un conocimiento lógico en el que podamos confiar.
El mundo entero ya se está dando cuenta de que el 24 de febrero marcó el final de todo un enorme período de posguerra, y ahora estamos viviendo en una nueva era. El canciller alemán, Olaf Scholz, tenía razón al decir que esta era verá una nueva Alemania, una lista para asumir nuevas responsabilidades.
Hoy estamos al borde de una guerra inmensa. Sus participantes potenciales poseen armas nucleares, que ciertas personas ya amenazan con usar. Palabras como «nazi» o «desnazificación» están lejos de ser inofensivas: en el discurso actual, tienen el potencial de una deshumanización total y preparan el escenario de todo tipo de «soluciones finales». Y no debemos excluir la posibilidad de que la respuesta sea similar…
La analogía más cercana [al momento presente] es 1938-1939. Sin embargo, en ese momento, el mundo estaba dividido y condenado, mientras que ahora se está uniendo. No totalmente, por supuesto, pero cada día que pasa la gente se da cuenta de que la situación es realmente grave. Es por eso que creo que todos estamos parados en una bifurcación en el camino que determinará [nuestro futuro colectivo] en las próximas décadas. Esto va especialmente para bielorrusos, rusos y ucranianos, tres pueblos que han caído como rehenes de aquellos que les apuntan con sus armas y tratan de enfrentarlos entre sí.  
Es importante entender que esta no es una guerra de Rusia contra Ucrania. Esta guerra está siendo librada por una facción que ha acumulado un montón de armamento, se ha acostumbrado a usarlo con fines de intimidación y que ahora ha pasado a hostilidades abiertas contra estos tres pueblos.
Área cerca del edificio administrativo que fue dañado por un misil en Járkov, Ucrania, el martes. )Foto: Sergey Bobok/Agence France-Presse — Getty Images)
En este momento, ¿te sientes más como un ser humano o más como un erudito? ¿O es esa la pregunta más estúpida de la historia? Permítanme reformular: ¿Analizamos o huimos?
No, no es estúpido en absoluto; es una pregunta bastante lógica [para hacer] en un momento histórico decisivo. Es importante entender que estas dos posiciones coexisten dentro de cada investigador y deben coincidir en parte. Tienes que saber en qué crees y para qué estás analizando: si analizas sin un fin específico, solo porque te lo ordenaron o te lo pidieron, terminarás como Elvira Nabiullina [la jefa del Banco Central de Rusia]. Corres el riesgo de convertirte en un criminal de guerra.
¿Crees que Elvira Nabiullina es una criminal de guerra?
Albert Speer [el ministro nazi de Armamento] fue un criminal de guerra.
¿No es víctima de las circunstancias?
En ese caso, ¿no fue Adolf Eichmann [el funcionario alemán implicado en el Holocausto, cuyo caso analizó Hanna Arendt] también una víctima de las circunstancias? Estoy siendo totalmente serio en este momento: en algún momento tienes que dejar de pensar en ti mismo como solo un engranaje y encontrar algún punto de apoyo que pueda convertirse en la base de una posición moral. Y a partir de ese momento, tus capacidades analíticas tienen que servir a esa posición, pero al mismo tiempo también tienes que ser capaz de ganar cierta distancia crítica, descubrir cómo mantener tu razón fría y no perder el autocontrol. Pero es realmente importante no perder tu posición moral, especialmente en momentos críticos.
¿Qué preferiría usted mismo en este momento: irse o quedarse?
Hay algunas líneas rojas para mí. Sé con absoluta certeza que bajo ninguna circunstancia iré a luchar en esta guerra loca, la guerra más inútil de toda la historia rusa. Es peor que la Guerra de Crimea y terminará en una catástrofe para todo el mundo o simplemente para mi país favorito. Putin está actuando en contra de los intereses de Rusia, y bajo ninguna circunstancia haré la guerra contra Rusia.
¿Cuánto debemos esperar que cada persona encuentre su punto de apoyo? ¿Y qué tiene que pasar para que Elvira Nabiullina o, digamos, Sergei Shoigu se comporten de manera diferente?
Eso es entre ellos y su Dios. Sabes, este momento, a pesar de toda su singularidad, recuerda los eventos del siglo XX. Hannah Arendt, creo, dijo muy acertadamente sobre este punto que hay momentos en que tienes que aceptar tu impotencia para cambiar el mundo en su conjunto y descubrir de qué eres personalmente responsable, de manera que después puedas vivir contigo mismo, que puedas mirarte en el espejo.
Esa es la pregunta más importante que cada persona tiene que responder por sí misma, con el entendimiento de que la situación podría, y probablemente lo hará, desarrollarse de acuerdo con el peor de los casos.
¿Y cómo superas tu miedo en ese momento?
Hay ciertos métodos infalibles: pequeñas acciones con un efecto claramente medible. Ese es el mejor remedio para el miedo, y cada vez resulta que el diablo no es tan negro como está pintado. Si tomas una posición de principios, si no dejas de estar a la altura del desafío moral, si no pretendes que no está sucediendo nada o que eres impotente, sino que entiendes que estás en una situación en la que el desafío moral es enorme, que todos estarán llamados a responder, entonces no podrás seguir siendo solo un pasajero. Tienes que creer que puedes hacer algo al nivel de un acto con algún efecto medible.
Theodor Adorno, citando al dramaturgo Christian [Dietrich] Grabbe, dijo una vez que solo la desesperación puede salvarnos. Hoy en día es común que los rusos que están dolidos por lo que está sucediendo sientan auto-recriminación y vergüenza; tratan de justificarse o disculparse. Estos son sentimientos comprensibles y de buen corazón, pero no pueden conducir a la acción. Al final del día, esta no es una guerra que el pueblo ruso está librando contra Ucrania.
Los rusos no obtendrán nada de esta guerra: perderán de la manera más monstruosa posible, será una inmensa catástrofe para el país. Todo lo que obtendremos es odio global, una economía destruida, una sociedad aplastada y posiblemente un ejército derrotado.
Y, por último, perderemos esa base inquebrantable para el respeto que históricamente evidenció la reverencia de la gente de todo el mundo: perderemos nuestra imagen como una nación libertadora, una nación heroica, la vencedora en la peor de todas las guerras. Y es por eso que debemos detener esta catástrofe, por eso tenemos que unirnos con los ucranianos y los bielorrusos. Las circunstancias son tales que los ucranianos están resistiendo a su manera, mientras que los bielorrusos y los rusos tienen que encontrar un medio diferente. Uno que no les impida mirarse a los ojos después.
¿Hay alguna forma de saber qué pasará después?
Imagine el peor escenario posible, todas las sanciones y contrasanciones posibles. Eso simplificará las cosas porque no habrá sorpresas desagradables. Pensar de esa manera evitará que te distraigas con la avalancha continua de noticias, te permitirá mantener esa posición de principios que elaboraste de antemano: ¿qué debo hacer en esta o aquella situación?, ¿dónde está mi responsabilidad moral?
¿Es ese el principio por el que vives?
Hago lo mejor que puedo. Eso es lo que hace que los principios sean principios: no necesariamente puedes seguirlos al pie de la letra. Pero te ayudan a mantenerte a flote.
Pero tú enseñas, eres docente. ¿Has tenido algún problema derivado de tu posición moral, por ejemplo, después de esa protesta en las que fuiste golpeado?
Este no es el primer día que ocupo este puesto, y he tenido tanta suerte con la gente que me rodea, con mis colegas, que no ha causado ningún problema. Lo cual, por supuesto, no me da ninguna garantía en este nuevo mundo, donde las viejas reglas no se aplicarán.
Ya no lo hacen.
Posiblemente.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, en una visita a la Tumba del Soldado Desconocido en Moscú la semana pasada. El aumento de las bajas militares en Ucrania podría erosionar seriamente el apoyo a Putin. (Foto: Aleksey Nikolskyi/Sputnik, vía Reuters)
He leído muchas veces que Rusia tiene un problema con la memoria histórica. ¿Es cierto?
Hay problemas con la memoria histórica en todas partes, ese es el regalo que el siglo XX dio a casi todas las sociedades y culturas. Todo el mundo todavía está tratando de superar sus problemas de memoria de alguna manera.
¿Hay forma de predecir lo que sucederá con nuestra memoria colectiva cuando todo esto termine?
Eso depende de cómo terminen las cosas. En este momento, estamos dando vueltas por el desagüe: si no terminamos liquidando el planeta y logramos emerger, podríamos encontrarnos en la necesidad de una revisión total.
Si excluimos la posibilidad de que triunfe el Mal Absoluto, si alguna vez superamos los sentimientos de ofensa, ira y venganza, más allá de la certeza de que solo importa la fuerza bruta, entonces después, volverá a resultar que muchos de nosotros «no sabíamos nada», que «todo estaba decidido por nosotros», que solo estábamos «siguiendo órdenes», que no éramos «responsables» de nada,  y así sucesivamente.
Pero este no es solo el problema de Rusia, no debemos fijarnos tanto en Rusia y caer en la autoflagelación. El mundo entero se enfrenta a un desafío; ese hecho está empezando a amanecer en todos. Las élites corruptas son las mismas en todo el mundo, todas piensan solo en sí mismas. Y sí, la situación actual es que este desafío emana de Rusia, y tenemos un papel especial que desempeñar.
Sé que esta puede ser una pregunta extraña para hacerle a usted en particular, pero a la luz de los eventos del 27 de febrero, ¿qué tan alta es la probabilidad de una guerra nuclear? 
Hay alguna probabilidad de guerra nuclear. Pero a juzgar por las declaraciones de Putin, no lo consideraría una amenaza inmediata o inminente. Por ahora, es solo un acto que ocurrió en paralelo con las conversaciones, conversaciones que son incuestionablemente decorativas y no reales, pero en cualquier caso, la declaración sobre las armas nucleares es más probable que sea una forma de chantaje destinado a crear una base para la negociación.
Pero el hecho mismo de que esta amenaza ocurriera, especialmente en un contexto en el que Putin y su equipo dejaron en claro que no se detendrán ante nada para obtener lo que quieren, plantea la cuestión nuclear de una manera real. Y finalmente, no debemos olvidar los peligros del uso de armas nucleares tácticas.
Siempre pensé que los humanos estamos motivados, sobre todo, por el instinto de supervivencia. Pero la decisión de usar armas nucleares es suicida, y eso es decirlo a la ligera.
Los seres humanos somos criaturas bastante interesantes. Muchos pensadores definieron a los humanos precisamente por su capacidad de suicidio. Una persona es capaz de decir, por la razón que sea, «Digo “no” a mi ser físico». Esa razón podría ser un sentimiento de que su existencia continua es imposible, o podría ser un deseo de prestigio y fama; históricamente, cosas como esa han empujado a las personas al suicidio.
Por supuesto, no solíamos tener acceso al botón nuclear, pero ¿qué cambia eso al final del día? Aquellos que cometen suicidio nuclear son, después de todo, todavía personas, lo que significa que son capaces de hacerlo.
Lo siento, tengo que irme, estoy recibiendo una llamada de mi esposa, que casi con seguridad ha sido arrestada en una protesta contra la guerra.
***
Esta entrevista fue publicada originalmente en inglés en el medio ruso Meduza.
Traducción y comentarios para La Joven Cuba: Armando Chaguaceda

Leer más »
 

Contáctenos

 

Si desea contactar NoticiasCubanas.com, el portal de todas

las noticias cubanas, por favor contáctanos.

¡Estaremos felices de escucharlo!

 

Con gusto le informáremos acerca de nuestra oferta de publicidad

o algún otro requerimiento.

 

contacto@noticiascubanas.com

 

Oferta


Si deseas saber como tu sitio de noticias puede formar parte de nuestro sitio NoticiasCubanas.com, o si deseas publicidad con nosotros.

 

Por favor, póngase en contacto para mas detalles.

Estaremos felices de responder a todas tus dudas y preguntas sobre NoticiasCubanas.com. ¡La casa de todas las noticias cubanas!

contacto@noticiascubanas.com


Sobre nosotros

NoticiasCubanas.com es la casa de todas las noticias cubanas, somos un sitio conglomerado de noticias en Cuba. Nuestro objetivo es darle importantes, interesante, actuales noticias sobre Cuba, organizadas en categorías.

Nosotros no escribimos noticias, solo recolectamos noticias de varios sitios cubanos. Nosotros no somos parte, solo proveemos noticias de todas las fuentes de Cuba, y de otras partes del mundo.

Nosotros tenemos un objetivo simple, deseamos brindarle al usuario el mayor monto de noticias con calidad sobre Cuba, y la visión que tiene el mundo sobre Cuba. Nosotros no evaluamos las noticias que aparecen en nuestro sitio, tampoco no es nuestra tarea juzgar las noticias, o los sitios de las noticias.

Deseamos servir a los usuarios de internet en Cuba con un servicio de calidad. Este servicio es gratuito para todos los cubanos y todos aquellos que estén interesados en las noticias cubanas y noticias internacionales sobre Cuba.

 

Términos de uso

NoticiasCubanas.com es gratis para todas las personas, nosotros no cobramos ningún cargo por el uso del sitio de ninguna manera. Leer los artículos es completamente gratis, no existe ningún costo oculto en nuestro sitio.


Proveemos una colección de noticias cubanas, noticias internacionales sobre Cuba para cualquier persona interesada. Nuestros usuarios utilizan NoticiasCubanas.com bajo el acto de libre elección y bajo su propia Responsabilidad.

Nosotros no recolectamos ningún tipo de información de nuestros usuarios, no solicitamos ninguna dirección electrónica, número telefónico, o ningún otro tipo de dato personal.

 

Medimos el monto de tráfico que noticiasCubanas.com recibe, pero no esperamos compartir esta información con alguien, excepto nuestros socios de publicidad. Nos regimos bajo las normas Cubanas en cada cuestión legal, cualquier aspecto no clarificado aquí debe ser considerado sujeto bajo el sistema Legal de Cuba.