Con una década de vida para celebrar, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), celebra su aniversario este 2 y 3 de diciembre.
Creada en 2011, en Caracas, Venezuela, por los jefes de Estado y de Gobierno de las 33 naciones que la integran, la organización se propuso ser un espacio regional propio para unir a la América del sur, bajo los principios de «solidaridad, cooperación, complementariedad y concertación política».
Una premisa fundamental en ella es el respeto a la diversidad en función de la justicia, el bienestar social y la felicidad de los pueblos, según detalla la televisora Telesur en un amplio reportaje.
Ahí se describe que los jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y el Caribe que en febrero de 2010 asistieron a la Cumbre de la Unidad en Playa del Carmen, México, dieron vida a la Celac, aunque quedó oficialmente constituida durante la citada reunión de mandatarios en Caracas.
La I Cumbre se llevó a cabo en la capital chilena, Santiago, el 27 y 28 de enero de 2013, y entre otras cuestiones se proyectó por mejorar los mecanismos de integración, y generar acciones concretas contra el hambre, la desigualdad, el deterioro medioambiental y la crisis económica global.
Entre el 28 y 29 de enero de 2014 tuvo lugar en La Habana la II Cumbre, en la cual se aprobó la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz y libre de armas nucleares.
La II Cumbre se desarrolló en La Habana los días 28 y 29 de enero de 2014, y el tema principal fue la lucha contra el hambre, la pobreza y las desigualdades.
En esta ocasión los jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños proclamaron a América Latina y el Caribe como Zona de Paz.
El General de Ejército Raúl Castro, en la clausura del evento, destacó que en este se había subrayado la trascendencia de la soberanía permanente de los Estados sobre sus recursos naturales, y que se disponían a establecer las mejores vías para ejercer ese derecho.
Señaló que expresaron también la firme disposición de trabajar para enfrentar los desafíos del escenario internacional y realizar esfuerzos para impulsar la equidad e inclusión social, erradicar la discriminación, las desigualdades, la marginación, las violaciones de los derechos humanos y las transgresiones al Estado de Derecho.
La III Cumbre se realizó en Belén, Costa Rica, los días 28 y 29 de enero de 2015, presidida por el Presidente Luis Guillermo Solís, y se aprobó un Plan para la Seguridad Alimentaria, Nutrición y Erradicación del Hambre hasta 2025.
Allí, Raúl Castro, entonces jefe del Consejo de Estado y de Ministros, expresó que en el último decenio las políticas económicas y sociales y el crecimiento sostenido, permitieron enfrentar la crisis económica global y posibilitaron una disminución de la pobreza, el desempleo y la desigual distribución de ingresos.
En Quito, Ecuador, se desarrolló la IV Cumbre, el 27 de enero de 2016. Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en su condición de vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, comentó, tras la realización del foro, que se había consolidado la integración latinoamericana y la concertación política, y de una manera más madura y objetiva, se compartió un debate transparente orientado hacia la acción colectiva.
Los días 24 y 25 de enero de 2017 se efectuó la V cita de la Comunidad, la cual se llevó a Cabo en Punta Cana, República Dominicana. El General de Ejército Raúl Castro expresó en ese escenario, la voluntad de Cuba de continuar negociando los asuntos bilaterales pendientes con Estados Unidos, sobre la base de la igualdad, la reciprocidad y el respeto a la soberanía y la independencia de la Isla.
La Celac celebró su VI Cumbre, en septiembre de 2020, y se cuestionó el papel de la Organización de Estados Americanos (OEA), que alentó el golpe de Estado en Bolivia (2019) y está al servicio del hegemonismo de EE. UU. El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, subrayó la necesidad de sustituirla por una plataforma representativa de los intereses de la región.
También se dio luz verde al plan propuesto por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para disminuir la dependencia de medicamentos, y en especial de vacunas, de la región más desigual del planeta, en la cual vive el 8,4 % de la población mundial, pero acumula el 35 % de las muertes por COVID-19.
En estos y otros espacios se denunció la guerra económica de EE. UU. contra Cuba, y se respaldó el reclamo de soberanía de Argentina sobre las Islas Malvinas y el derecho de Puerto Rico a librarse de su condición colonial.