La Habana, 29 jun (ACN) El Censo de Población y Viviendas, previsto a efectuarse en septiembre próximo, no se desarrollará en esa fecha, debido a un atraso provocado por la pandemia de la COVID-19 y el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero Estados Unidos, que limitó disponer de los recursos para esta tarea.
Diego Enrique González Galbán, director del Centro de Estudios de Población y Desarrollo (Cepde) de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), declaró al diario Granma que las labores de preparación de un censo de esta naturaleza necesitan de un trabajo previo de dos años como mínimo, que coincidieron, en este caso, con el complejo enfrentamiento al SARS-COV-2 en la Isla.
Ello impidió realizar las acciones de terreno relacionadas con la actualización cartográfica (mapificación del territorio nacional a nivel de manzanas), entre otros factores, dijo.
Señaló que en estos momentos se lleva a cabo esa actualización que permite un levantamiento sin omisiones ni duplicidades en la información.
González Galbán aseguró que también se impulsa el registro previo y se levantarán todas las viviendas ocupadas por residentes permanentes y la infraestructura económica y social del país, mientras en el último trimestre del año se efectuará el ensayo del operativo censal en el municipio de Santa Cruz del Norte, en Mayabeque.
Añadió que todos estos elementos indican que tomará un tiempo llevar a vías de hecho el Censo de Población y Viviendas, que en principio correspondía realizarse en septiembre del 2022 y cuya recomendación es realizarlo cada diez años.
Puntualizó que Cuba dispone de un sistema robusto para el cálculo de la población anualmente, a partir de censos con una elevada cobertura, además de los sistemas de registro de nacimientos, defunciones y migraciones existentes.
Esto permite contar con cifras consistentes de población todos los años, con desglose por sexos y edades y aperturas a nivel de nación, provincia y municipios, así como de zonas urbanas y rurales.
Esto posibilita realizar, de manera trimestral, cálculos de la población cubana y, por ejemplo, al cierre de marzo último nuestro país contaba con 11 millones 105 mil 814 habitantes.
Además, informó el directivo, en el próximo levantamiento censal se van a introducir las nuevas tecnologías, lo cual ahorrará tiempo y recursos, pues la información queda digitalizada en el mismo momento en que se toma en los hogares.
Señaló que este empeño requerirá de un mínimo de 40 mil tablets.
En tal sentido agradeció la donación de cerca de mil 400 de estos dispositivos, recibidos de organizaciones colaborativas como el Fondo de Población de las Naciones Unidas, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y la Unión Europea.
También precisó que, para la realización del censo, se requerirá de una fuerza de trabajo de 40 mil profesionales contratados.
El Censo de Población y Viviendas constituye la investigación estadística más importante que realiza un país y una de las más trascendentes en el campo social, teniendo en cuenta la utilidad de sus resultados para procesos de dirección, toma de decisiones e investigación en un amplio abanico de temáticas vitales de la vida nacional.