HAVANA CLIMA

Descemer Bueno, un genio extraterrestre

Por los resquicios del apartamento del quinto piso de la calle Ten Eyck, en la ciudad de Brooklyn, por las ventanas y las puertas y los vertederos del lugar, se filtra la canción “Guajira, I love U 2 Much”, que llega desde afuera en un anuncio publicitario de la marca de gaseosas Pepsi, la bebida que todos toman entonces en el recio verano de Nueva York.

“Acabadito de nacer, eso la verdad que no le pasa a la gente”, dice Descemer Bueno, y cree firmemente que es un tipo con suerte y que cosas así no suceden con facilidad. “Al principio pensé que era algo normal, pero luego de 20 años te das cuenta de que eso no pasa”.

Es el 2003. Dos años antes Descemer había llegado a Estados Unidos desde Cuba de la mano del músico y productor venezolano Andrés Levin, para integrar la banda de fusión Yerba Buena, que también conformaban Cucú Diamantes (voz), El Chino (voz), Xiomara Laugart (voz), Rashawn Ross (trompeta), Ron Blake (cañas), Sebastián Steinberg (bajo), Pedrito Martínez (percusión), Terreon Gully (batería) y Horacio Hernández (batería).

El tema, en el que Descemer mezcla con toda intención el inglés y el español, se lo presenta a Levin, quien en un primer momento no apuesta por su éxito. La canción luego aparecería también en las bandas sonoras de más de una película estadounidense.

“Guajira, I love you too much”, dice la letra, una y otra vez. “Oh, yeah, chiquita, quiero volar contigo, tocar tu ombligo”.

En varias ocasiones le ofrecieron dinero a Descemer por los derechos del tema. Sin pensarlo, lo vendió trozo a trozo hasta quedarse con el diez por ciento.

“Necesitaba comer y empecé a vender los pedazos de la canción. Firmaba el papel que fuera para tener el dinero, porque Nueva York no es fácil”.

Descemer calcula que tuvo que dormir al menos dos noches en algún parque de la ciudad, luego de que el dueño polaco del edificio de la calle Ten Eyck pusiera un aviso en la puerta para que abandonara el espacio por no cumplir con el pago mensual de la renta.

Al tercer día, Descemer pasó por alto el aviso y entró en el apartamento. El dueño polaco, quien realmente estaba en disposición de ayudarlo, le dijo después de llevarlo a juicio: “¿Qué tú necesitas para funcionar como una persona normal?”.

Su casa de North Miami en la que ahora me recibe tiene un hall en cuyas paredes cuelgan los reconocimientos por las ventas millonarias de sus éxitos musicales de los últimos tiempos. Al centro, un piano Yamaha, y a su derecha, en un rincón, ofrendas de la religión yoruba donde Descemer tiene coronado a Obatalá.

Una llamada de su hijo Desci, de 12 años, interrumpe nuestra conversación apenas al inicio. “I love you, Papi”, le dice, y el artista responde que también lo ama.

El patio de la casa es grande. En él destaca un mural con las figuras de los músicos Benny Moré, Santiago Feliú, y del santero Sergio Pupo.

Descemer, de 50 años, viste pantalón ajustado de detalles florales, pulóver de imperceptibles puntos plateados y un sombrero verde al que le nace una pluma de ave en el ala derecha. Lulú, la perrita que se perdió un mes antes y que sus seguidores de Facebook ayudaron a encontrar, se sube inquieta a sus piernas una y otra vez, mientras él intenta calmarla, aunque pareciera más bien calmarse a sí mismo. Al día siguiente lo espera una deposición en la que quedarán registradas bajo juramento las respuestas que ofrezca a las abogadas de Alexander Otaola, popular presentador cubano del sur de la Florida con quien el músico, ganador de varios Grammy Latinos, Goya y Billboards, tiene pugnas legales que lo llevarán a la corte.

Mientras el presentador exhibe intimidades de Descemer y lo muestra cantando en Cuba, en bares de la familia de algún militar al servicio del castrismo, Descemer publica un video en el que Otaola aparece robando ropa interior en una de las tiendas de la cadena Burlington.

Trumpista y rocambolesco, el presentador tiene un show en la plataforma YouTube que ven 113 000 personas cada semana de lunes a viernes, y que los camioneros cubanos de Miami adoran sintonizar mientras hacen sus kilométricos viajes por las intrincadas carreteras de Estados Unidos.

***

Descemer Bueno (Foto: Alejandro Taquechel).

La casa familiar, ubicada entre las calles Picota y Paula en el barrio de Belén, en la Habana Vieja, era una casa fundamentalmente de mujeres. La bisabuela, las tías, la madre. La abuela de Descemer no, porque la abuela, que bailó junto a Chano Pozo en la comparsa de “Los Dandy”, fue asesinada en el barrio por agentes de la policía, una historia difusa de la cual la familia no suele hablar.

Descemer no recuerda durante su infancia más hombres que él en la casa del barrio de Belén. Su padre, Pedro Bueno, pasaba buen tiempo en la cárcel por motivos que el cantante no menciona, y luego, cuando Descemer cumplió los ocho años, el padre emigró a España y, en 1979, a Estados Unidos.

Desde su casa de Fort Lauderdale, Pedro Bueno, de 85 años hoy, joyero de oficio mientras vivió en Cuba, contesta el teléfono y dice que, si un recuerdo tiene de la familia materna de su hijo, es la predilección que siempre tuvieron por la música y que indiscutiblemente depositaron en el niño.

“Descemer era un chiquito que le ponía mucha atención a todo, un niño muy extraño, fruncía el ceño y se ponía a oír las canciones, muy curioso, un niño muy tranquilo. Descemer es una buena persona, no porque sea mi hijo, pero es un gran ser humano”, dice.

Una mañana el gobierno envió por 45 días a la familia materna de la calle Belén a un albergue en el reparto Bahía, para supuestamente arreglar el edificio, y los 45 días se convirtieron en diez años que definieron para siempre el futuro de sus tías, y de sus primos, y de los nuevos miembros que después llegaron.

Años después, Descemer culpará públicamente a Eusebio Leal, Historiador de La Habana, de haber robado la casa.

“Solo cabe decir que, a mi familia, Eusebio Leal les robó directamente la casa en 1992. Protestaron y los mandaron para el peor de los albergues y ese fue el final de una familia negra unida que cayó en desgracia”.

Una de las tías de Descemer había estudiado Medicina; la madre, Mercedes Martínez, cursó las carreras de Arquitectura y Geografía; y la tía Farah María, apodada La Gacela de Cuba, devino ícono musical de la escena artística de los años setentas.

Los primos de Descemer, que nacieron o crecieron en el albergue, comenzaron a meterse en problemas y terminaron, uno a uno, en prisión. Incluso, a algunos de esos primos Descemer solo los ha visto presos, no los conoce en otras facetas. Ahora que son mayores de edad siguen presos, por motivos que se suceden y que se vuelven ciclos interminables.

Hace unos meses Descemer recibió una llamada desde Cuba en la que le avisaban que uno de sus primos había matado a otro. Las últimas veces que el cantante visitó La Habana uno de esos primos le pidió que le comprara una casa porque se iban a matar. Y así fue.

“Es darme cuenta de que en el fondo yo vengo de una familia marginal. Eso es marginalidad total, eso no existe en las familias normales”.

A otro primo no lo dejaron salir de prisión el año pasado cuando su madre, la tía Consuelo, murió de un derrame cerebral. Le faltaba muy poco tiempo por cumplir con la justicia. El joven, a quien le dieron una puñalada en un brazo en el albergue del Bahía, luego hizo lo mismo que le hicieron y fue condenado a 15 años de privación de libertad. Descemer arremetió acaloradamente contra el gobierno cubano: “Eso ustedes lo hacen porque son unos racistas de mierda”. Otro de los primos de Descemer murió de SIDA.

“Nosotros venimos mordiendo callado año tras año. Esa era una familia que se podía haber mantenido unida de no haber ido al albergue. ¿Y qué tengo hoy? Una familia completamente dispersa”, asegura el cantante.

Descemer todavía recibe cartas en Miami desde prisiones cubanas. Alguna vez uno de sus familiares reclusos le envió un Jesucristo hecho de jabón.

La familia logró finalmente irse del albergue del Bahía solo cuando una de sus tías, obstinada, dijo que no iba a votar por presidente alguno y que haría que la gente a su alrededor tampoco votara.

Descemer retiene con particularidad dos momentos de su niñez: la madre visitando prisiones o centros de detención, y la madre asistiendo disciplinadamente a cada unos de los trabajos voluntarios que se convocaban para que le asignaran una casa que nunca le dieron.

Aun así, Descemer corrió con mejor suerte que el resto de su familia. Antes de irse de Cuba, el padre garantizó para él y su madre un cuarto en el solar en que había devenido un antiguo hotel de la calle Villegas, entre Sol y Muralla, donde los vecinos hacían colas para usar el baño colectivo, donde la madre de Descemer tenía una pequeña cocina afuera del cuarto, y donde muy a menudo, cuando Descemer llegaba de la escuela, se encontraba el espacio inundado de aguas albañales, como los residentes de la Habana Vieja bien saben que sucede.

Descemer no imagina de qué manera, pero su madre siempre se las arregló para que hubiera comida en la mesa. Los bienes que la madre llegó a adquirir hablan de su fuerza: era ella quien poseía el único teléfono de todo el solar, y fue ella quien se agenció el único televisor, alrededor del cual se juntaban los demás niños del edificio.

“Mi mamá es la única, mi mamá y mis tías”, asegura el cantante.

El primer piano que tuvo Descemer lo consiguió también su madre, quien hizo que lo subieran a aquel espacio reducido de manera tal que luego, cuando dejaron el solar para siempre, quisieron llevárselo y no pudieron. Hasta el día de hoy el piano permanece en el mismo sitio.

Es en ese solar donde Descemer conocerá a Genoveva, la señora de la casa vecina, muy católica, viuda, que nunca tuvo hijos, y que era blanca.

“Por esa señora empecé a naturalizar los colores y las razas”, sostiene y dice que llegó a considerar a Genoveva, quien lo cuidaba y lo instruía, una segunda madre.

Por muchos años Descemer vivirá en el solar donde los vecinos permanecían con las puertas y las ventanas abiertas, dejando correr el aire, y donde la gente entraba a la casa sin avisar, y donde el hombre que cobraba los servicios de luz eléctrica también pasaba como si ese fuese su solar o como si se tratara de su propia casa.

Fue su madre la que lo llevó a estudiar música, primero en el centro de cultura del barrio de Belén, y luego en la Escuela Elemental de Música Manuel Saumell, donde suspendió las pruebas de admisión en un primer intento, pero aprobó la segunda vez.

Después de la Saumell, Descemer pasó a estudiar en el Conservatorio Amadeo Roldán. Ahí perteneció a un pequeño grupo de jazz en el que tocaba el contrabajo con una peseta, y se tituló de guitarrista y concertista.

Su amigo y compañero de estudios en ese entonces, Fabien Pisani, quien sería su vecino muchos años después en el edificio de la calle Ten Eyck, recuerda que armaron la banda de latin jazz Yemajazz, una etapa que considera de mucha experimentación y crecimiento.

Pisani dice de Descemer: “Como músico y creador, es alguien de una profunda sensibilidad e inteligencia, que nunca ha dejado de sorprender a los que lo conocemos bien. Su trabajo ha sido una pauta de las más importantes en la evolución de la escena musical cubana de los últimos 30 años por su frescura, originalidad y capacidad para incorporar lenguajes y sonidos nuevos”.

Cuando Genoveva estaba a punto de morir, arregló todo para que su casa la ocupara una familia negra de los bajos, los vecinos Eliseo y María, y su hija pequeña. Descemer nunca entendió la decisión de Genoveva hasta mucho tiempo después, en que tuvo que mudarse del solar y, no pudiendo sacar el piano, este fue heredado por la niña. La hija de Eliseo y María aprendió a tocar el piano y luego también fue aceptada en la escuela Manuel Saumell.

“Yo pienso que hay algo espiritual...

Leer más

Comparte:
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Publicaciones

Artículos Relacionados

Pinar del Río confirma 11 casos de COVID-19

Al cierre de la jornada del día de ayer Pinar del Río confirma 11 casos de COVID-19 de los 142 que se reportan en Cuba. En la jornada hubo cuatro fallecidos. Se encontraban ingresados para vigilancia clínica epidemiológica 121 pacientes, de ellos: sospechosos 80 y confirmados activos 41. Al cierre de la información se identificaron […]

Leer más »

Aerolínea Iberojet abre oficina en La Habana

Aerolínea Iberojet abre oficina en La Habana

Aerolínea Iberojet abre oficina en La Habana
ADNCUBA
01 Dec 2021 – 8:59am

De acuerdo con el presidente de la aerolínea, Paúl Verhagen, esta apertura de oficina “constituye una nueva etapa de consolidación de los negocios en la Isla”

/sites/default/files/2021-12/iberojet-oficina-habana.jpg

Actualidad

Vuelos a Cuba
Cuba-España

Leer más »
 

Contáctenos

 

Si desea contactar NoticiasCubanas.com, el portal de todas

las noticias cubanas, por favor contáctanos.

¡Estaremos felices de escucharlo!

 

Con gusto le informáremos acerca de nuestra oferta de publicidad

o algún otro requerimiento.

 

contacto@noticiascubanas.com

 

Oferta


Si deseas saber como tu sitio de noticias puede formar parte de nuestro sitio NoticiasCubanas.com, o si deseas publicidad con nosotros.

 

Por favor, póngase en contacto para mas detalles.

Estaremos felices de responder a todas tus dudas y preguntas sobre NoticiasCubanas.com. ¡La casa de todas las noticias cubanas!

contacto@noticiascubanas.com


Sobre nosotros

NoticiasCubanas.com es la casa de todas las noticias cubanas, somos un sitio conglomerado de noticias en Cuba. Nuestro objetivo es darle importantes, interesante, actuales noticias sobre Cuba, organizadas en categorías.

Nosotros no escribimos noticias, solo recolectamos noticias de varios sitios cubanos. Nosotros no somos parte, solo proveemos noticias de todas las fuentes de Cuba, y de otras partes del mundo.

Nosotros tenemos un objetivo simple, deseamos brindarle al usuario el mayor monto de noticias con calidad sobre Cuba, y la visión que tiene el mundo sobre Cuba. Nosotros no evaluamos las noticias que aparecen en nuestro sitio, tampoco no es nuestra tarea juzgar las noticias, o los sitios de las noticias.

Deseamos servir a los usuarios de internet en Cuba con un servicio de calidad. Este servicio es gratuito para todos los cubanos y todos aquellos que estén interesados en las noticias cubanas y noticias internacionales sobre Cuba.

 

Términos de uso

NoticiasCubanas.com es gratis para todas las personas, nosotros no cobramos ningún cargo por el uso del sitio de ninguna manera. Leer los artículos es completamente gratis, no existe ningún costo oculto en nuestro sitio.


Proveemos una colección de noticias cubanas, noticias internacionales sobre Cuba para cualquier persona interesada. Nuestros usuarios utilizan NoticiasCubanas.com bajo el acto de libre elección y bajo su propia Responsabilidad.

Nosotros no recolectamos ningún tipo de información de nuestros usuarios, no solicitamos ninguna dirección electrónica, número telefónico, o ningún otro tipo de dato personal.

 

Medimos el monto de tráfico que noticiasCubanas.com recibe, pero no esperamos compartir esta información con alguien, excepto nuestros socios de publicidad. Nos regimos bajo las normas Cubanas en cada cuestión legal, cualquier aspecto no clarificado aquí debe ser considerado sujeto bajo el sistema Legal de Cuba.