El presidente Joseph Biden mostró preocupación ante la ciberguerra que se realiza en el mundo y la emprendió contra Rusia y China, sin mencionar todo lo que realiza su país.
«Creo que es más que probable que acabemos, si acabamos en una guerra –una verdadera guerra a tiros con una gran potencia–, que sea como consecuencia de una brecha cibernética de grandes repercusiones y que está aumentando exponencialmente las capacidades», citó la agencia Russia Today.
Durante una visita a la Oficina del Director de la Inteligencia Nacional, el mandatario dijo que un ciberataque contra EE. UU. podría llevar a una verdadera guerra a tiros con una potencia importante.
Sin embargo, el Departamento de Defensa de EE. UU. trabaja en un modelo de confianza cero en el ciberespacio, teniendo como premisa los recientes incidentes con SolarWinds, Microsoft y Colonial Pipeline, incapaces de una defensa ante ataques del ciberespacio.
Así lo ha anunciado este martes el senador Jack Reed, presidente del Comité de Servicios Armados del Senado, en un discurso organizado por la Fundación estadounidense Ronald Reagan. El legislador estadounidense instó a los líderes de la industria y al Gobierno para que refuercen las defensas perimetrales, previendo ciberataques.
Las noticias de medios estadounidenses refieren en los últimos días que Washington enfrentó una serie de problemas de ciberseguridad, siendo el último de ellos el reciente ciberataque sufrido por el principal operador de oleoductos del país, Colonial Pipeline.
El FBI acusó oficialmente a los integrantes del grupo de hackers DarkSide de comprometer las redes de Colonial Pipeline y señaló que está colaborando con la firma y otras agencias gubernamentales en la investigación, según publica RT.
Cuba ha denunciado recientemente la realización de ciberataques provenientes desde IP registradas en Estados Unidos contra sitios web cubanos. A la par de la campaña mediática y de las noticias falsas (fake news), que se ha generado contra Cuba en el espacio virtual, el Primer Secretario del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, denunció que «estamos bajo el fuego sofisticado de una ciberguerra», publicamos en Granma hace unas semanas.
Desde el 12 de julio último y hasta la fecha, se intensificó la ocurrencia de incidentes de ciberseguridad, que han afectado la disponibilidad de varios sitios web gubernamentales entre ellos el de la Presidencia de Cuba, y el del Ministerio de Relaciones Exteriores.
De acuerdo con Miguel Gutiérrez Rodríguez, director general de la Oficina de Seguridad para las Redes Informáticas (OSRI), un ciberataque es una acción que se ejecuta con intencionalidad, incluso en su modalidad simulada para identificar y solucionar vulnerabilidades como defensa proactiva.
Explicó que los ciberataques a los sitios web antes mencionados, fundamentalmente, se ejecutaron con el empleo de las direcciones IP registradas en proveedores de servicios de telecomunicaciones de Estados Unidos de América, Reino Unido, Francia, Turquía, Alemania y Países Bajos.
La ministra de Comunicaciones, Mayra Arevich Marín, en carta dirigida al Secretario General de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), denunció estos hechos que acontecen en el país a través del uso, desde los Estados Unidos, de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) con el fin de incitar actividades delictivas y terroristas, incluyendo ciberataques a sitios gubernamentales y medios de información.