Una morsa gigante fue avistada en rocas en la costa occidental de Irlanda, unas latitudes demasiado lejanas para esta especie ártica. El director del acuario local Dingle Oceanworld sugiere que es “el primer avistamiento confirmado de una morsa” por la zona. Cree que la morsa pudo llegar hasta el lugar tras haberse quedado dormida sobre un iceberg.