HAVANA CLIMA

Guerra mediática

La única discusión revolucionaria es la que beneficia a la Revolución

Mi bandera. Foto: Yusmilys DubroskyPudiera afirmarse que la historia de los movimientos revolucionarios en todos los países está marcada por la desunión y las controversias, por divergencias de métodos, disquisiciones teóricas, identidades grupales, con la unidad eventual bajo circunstancias y un liderazgo momentáneo, pero la dispersión como tendencia permanente y la energía gastada en la discusión como constante. La Revolución cubana surge de la superación a largo plazo de todo eso.
La primera pregunta que deberíamos hacernos los que defendemos la Revolución en esta etapa difícil, es si lo que se necesita en estos momentos son discusiones sobre grupos, dogmas y sectas, en la misma medida en que estas mismas no se necesitan para nada.
El avance de una neocontrarrevolución diseñada, organizada y financiada por los Estados Unidos, con las redes sociales como espacio de expresión pero con una intención de tomar espacios físicos y ejercer presión política, ha ido a su vez dando madurez y activismo a una fuerza revolucionaria joven, fidelista, organizada, con puntos de contacto sólidos, y una identificación en hacerle frente a esa ofensiva imperialista que ensaya en nuestro país métodos ya utilizados en Europa del Este, Venezuela y Nicaragua.
En el último año, en el ciclo 27 de noviembre-11 de julio-15 de noviembre, los Estados Unidos han gastado y perdido una inversión de años de trabajo que lo único que ha hecho es generar la misma identidad contrarrevolucionaria en los que ya eran contrarrevolucionarios, pero una conciencia revolucionaria e identificación entre actores nuevos, junto con la activación de las organizaciones políticas cubanas. Costará mucho más trabajo, paciencia y dólares a los estadounidenses volver a armar su aparato neocontrarrevolucionario. También nosotros debemos saber dar utilidad al aparato de activismo revolucionario surgido en el calor de esa lucha, cuando esta ha llegado a un momento de relajación que no dudemos que será temporal.
El surgimiento de una conciencia política en jóvenes que se expresan en las redes sociales, con la facilidad que brindan estas para producir y emitir contenido, está generando cada cuatro o cinco años –con los ciclos universitarios– microgeneraciones políticas que salen al escenario de la guerra cultural y mediática en que ocurre ese enfrentamiento entre la neocontrarrevolución y las formas nuevas de defender la Revolución.
Si bien el surgimiento de la primera microgeneración de jóvenes revolucionarios en las redes, en tiempos en que los blogs se iniciaban en Cuba, chocó con la desconfianza y falta de conocimiento de las organizaciones políticas, esto fue cambiando, y la segunda microgeneración se ha ido integrando a una relación más cercana con ellas. Nuestra tarea es lograr que la próxima microgeneración de jóvenes revolucionarios tenga nacimiento y se desarrolle ya integrada a esas estructuras políticas de la Revolución. Esto le ahorraría energías y le permitiría directamente orientarse hacia la conciencia y el activismo revolucionarios sin desgastarse en un proceso que transite entre trabas, obstáculos y desconfianzas.
El crecimiento y la consolidación del escenario digital de lucha ideológica, en su combinación con el escenario real, ha ido llevando a una maduración de todos los actores en la defensa de la Revolución, los tradicionales y los surgidos en este tiempo, cuyo éxito se mide por la capacidad de integrarse, asimilarse y funcionar como uno solo. Siempre una constante será el cuestionamiento al inmovilismo y a la burocratización de la militancia, ante una contrarrevolución que constantemente trata de renovar su discurso y a sus actores.
En este tiempo, compulsadas a veces por la acción del enemigo, han surgido iniciativas dinámicas y creativas –en espacios digitales y reales–, que han tenido y seguirán teniendo muchísimo valor. Es necesario desarrollarlas y consolidarlas.
Estas fuerzas nuevas, jóvenes de edad o de espíritu, serán más útiles a la Revolución en la medida en que comprendan que se necesita toda la energía para hacer frente a esta nueva contrarrevolución y al aprovechamiento que esta haga de viejos componentes contrarrevolucionarios en la sociedad y de las condiciones económicas que le sean propicias.
¿A qué nuevas amenazas se enfrenta la Revolución Cubana tan entrado el siglo XXI? A las viejas, como el bloqueo y la agresividad imperialista que lo empeora en el tiempo a la espera de un desenlace caótico, se suman otras: el avance de una mentalidad tecnocrática que corrompa y diluya el socialismo cubano. La corrupción moral de los privilegios y el efecto que eso produzca en la población en medio de dificultades económicas colectivas de una especie de Periodo especial con internet. El enemigo más peligroso para la Revolución y el socialismo es la tecnocracia. Es un enemigo nuevo a conocer.
Ese principal y más agresivo enemigo del pueblo es la gerencia sin identidad ideológica ni conciencia social de los recursos y el acceso a estos. Esta se manifiesta en un aparato empresarial estatal, creado por el modelo de socialismo cubano pero que constituye un reto para este en su manejo, surgido en situaciones anteriores de crisis, y actuante durante varias décadas con una mentalidad de estar por encima de la ley y del control popular, que el escenario actual de emergencia y necesidad de divisas ha venido a exacerbar, haciendo retroceder el avance que en los años recientes la sociedad había logrado en su control. A este se suma el efecto de un sector privado con amplias capacidades especulativas, que, habiendo sido una necesidad dialéctica, no deja por eso de actuar sobre la economía como una carga consumidora y generadora de precios sin límite, capaz de –a cambio si acaso de una cierta generación de empleo y algunos servicios– enriquecer a unos pocos y empobrecer a muchos.
Nos tocará enfrentarnos a los efectos de una guerra cultural mucho más extendida, desarrollada sobre un terreno real, y dirigida no ya hacia las comunidades académicas y elitistas, sino a las masas y capas más amplias de la sociedad cubana, en la medida en que la acumulación simbólica de conceptos y necesidades de bienestar, paradigmas de vida, e identidades, influenciados por el consumo audiovisual y digital tengan su efecto sobre cientos de miles o millones de mentes cubanas bajo el bombardeo de las redes, apremiadas por las escaseces y dificultades cotidianas, sin perspectivas de mejoría inmediata por una crisis igualmente acumulada.
Ese es el escenario en el que en los próximos años se desarrollará la lucha de clases en Cuba, una lucha que, si no es entre ellas, sí es una lucha de clases en diferentes condiciones por la vida. Se volvería entre ellas, si una parte de la más desfavorecida y menos identificada con la Revolución, sin esperar ya nada más de esta y teniendo como paradigma a la más privilegiada y solvente, ve en la capa intermedia profesional, revolucionaria, de alguna forma actuante en el curso del país, pero igualmente golpeada por la crisis, aunque con mejores herramientas sociales para atravesarla, como el supuesto obstáculo para llegar a vivir como la clase más consumidora, y por lo tanto en su enemiga.
Ante eso, está un Gobierno llamado al deber de dirigir el país, mantenerlo funcionando cada día, y al mismo tiempo, continuar una obra social que no renuncie a sacar de las condiciones de pobreza, material y espiritual, a millones de cubanos. Para eso necesita sugerencias prácticas y no disquisiciones
¿En ese escenario deberíamos ponernos a discutir de dogmas, sectas, marxismos, guiones por el medio, leninismos, grupismos?
Estaríamos malgastando la energía que necesitamos para producir la teoría realmente necesaria, para reunirnos y debatir sobre todo lo que necesitamos, para movilizarnos y mantener activas las fuerzas emotivas e intelectuales que pueden y deben defender en tiempos difíciles las ideas del socialismo y de la Revolución. Ni las discusiones bizantinas, ni los “grupismos”, ni los egos individuales y colectivos, ni las identidades artificiales como marcas registradas, nos darán lo que necesitamos. Solo nos quitarán y nos dividirán. Se le estaría haciendo un flaco favor a la Revolución, y dando una placentera satisfacción a la contrarrevolución y a sus patrocinadores siempre observantes.
Ante diferencias intelectuales, lo primero debe ser la comprensión de la diversidad de formas de integrarse a defender la Revolución, en la que todos tienen un papel, por deber y por derecho.
Debemos ser capaces de actuar y pensar unidos, con el marxismo como herramienta teórica, el leninismo como herramienta práctica, el pensamiento martiano como ética, y el fidelismo como factor aglutinador. Preguntarnos: ¿qué es hoy la Revolución? ¿Qué es ser revolucionario en Cuba hoy? Y ser capaces de contestarnos esas preguntas, con la respuesta que la unidad nos haga encontrar entre todos.
(Tomado de Bufa Subversiva)

Leer más »

Israel Rojas: Una pelea cubana por la inteligencia y el razonamiento (+ PDF)

Israel Rojas: “Que intenten matarte mediática y temporalmente no significa que puedan matarte(…) Te matan cuando te callas, cuando te logran transformar, cuando te logran confundir, cuando aprendes el discurso políticamente correcto que quieren escuchar de ti”. Foto: Javier Gómez Sánchez.Sin lugar a dudas, Israel Rojas es uno de los músicos cubanos más conocidos en su país en la actualidad. Nacido en Guantánamo en 1973, es líder y vocalista del dúo Buena Fe, uno de los grupos musicales más populares en la escena cubana por el componente lírico e ideológico de sus canciones.
Estudió Derecho antes de dedicarse a la música, y su postura, tan crítica con la realidad como comprometida con el proyecto de la Revolución cubana, lo ha convertido en un importante referente de opinión dentro del debate político nacional.
Esta es parte de la entrevista que se le realizara para el documental La dictadura del algoritmo, que ha sido incluida en el libro digital La dictadura del algoritmo: Entrevistas y artículos sobre redes sociales y guerra mediática en Cuba (Ocean Sur, 2021), disponible para su descarga gratuita.
¿Qué importancia percibes que las personas dan a la imagen que se tiene de ellas en las redes sociales?
–La gente en redes sociales se proyecta de una manera que a veces se parece a lo que son, y otras es una construcción social. Casi siempre, la imagen que uno proyecta en las redes es como cree que debería verse, como le gustaría que los demás le viesen. Uno casi siempre comienza por la familia, por los amigos, sin darse cuenta de que, si no lo configuras para que llegue solo a ellos, va a llegar a cualquiera. Eso te hace perder tu privacidad en cierto sentido, porque das material para que otros se hagan una imagen de ti y te estudien.
“Yo he compartido con personas, pasando un rato superagradable, y a veces se enajenan del momento para proyectarlo en las redes sociales. Una foto, una selfi, les genera más placer que estar disfrutando ese momento”.
A veces vemos que las personas ponen en sus redes sociales algo porque es la moda del momento, o hacen publicaciones y comentarios públicos en sintonía con esa corriente, pero en privado no emiten exactamente el mismo criterio. ¿Por qué crees que pasa esto?
–Los seres humanos somos gregarios. Hay personas que tienen una posición más segura de sí mismas, más firmes, y hay personas que son más conducidas, que opinan según por donde vaya la mayoría. Las redes sociales van marcando una pauta, te dan un placer muy instantáneo, muy rápido, el like, el comentario, la alabanza fácil, lo que, además, se vuelve adictivo. Hay personas que necesitan eso constantemente. Va marcando un cierto consenso social, que además es aparente.
¿La construcción de ese consenso virtual puede ser una herramienta política en la sociedad cubana?
–Sin duda. Y la proyección de ese falso consenso social puede tener consecuencias sociales muy graves. Ya lo hemos visto en otros países donde se han fabricado estos escenarios, han sucedido desestabilizaciones, las revoluciones de colores, protestas masivas que se desinflan a la vuelta de la esquina.
“También hemos visto movimientos que se han fortalecido gracias a la capacidad de la gente de conectarse en función de ideas nobles.
“El impacto de las redes y de internet en la sociedad cubana es innegable. Y no se puede olvidar que este es un país sometido a una guerra cruel e injusta del Gobierno de Estados Unidos, por un conflicto histórico que sobrepasa el primero de enero de 1959, y sobrepasa incluso a Martí, y tiene una raíz histórica muy profunda.
“Eso llega hasta nuestros días. Ignorar esa parte de la historia y hacer cualquier análisis apartándose de esa realidad es una enorme ignorancia y es no entender que estamos jugando en una cancha que no es la nuestra, estamos estableciendo relaciones sociales en unas plataformas que no se controlan en Cuba, tienen algoritmos de inteligencia artificial que están desestabilizando sociedades, promoviendo marcas, estilos de vida en función del consumo.
“Hay que asomarse a documentales como El dilema de las redes sociales (The Social Dilemma, 2020), en el que se retrata todo esto muy claro. Y si las sociedades desarrolladas tienen motivos para estar preocupadas, imagínate nosotros. En un país en el que durante tantos años ha existido una línea política de confrontación al proceso revolucionario y que definitivamente es una línea política respaldada con recursos, que se ha ido adaptando a cada momento histórico, a las circunstancias.
“Cuando el tema fue el terrorismo, este país sufrió el terrorismo, y cuando fueron los medios de comunicación, ahí estuvieron Radio y TV Martí. Nuestros intelectuales han tenido batallas por revistas y publicaciones contra quienes han intentado crear una hegemonía distinta a la del arte que se produce en Cuba. Pues ahora eso se traslada definitivamente a las redes sociales”.
Quisiera leerte un fragmento de una entrevista que le realizó Russia Today al cantautor Amaury Pérez: “Hay gente que debería estar defendiendo cosas que antes defendía y no lo hacen porque están aterrorizadas, porque hay que tener el cuero muy duro para aguantar las cosas que te dicen en las redes sociales”. ¿Crees que eso ha producido un cambio en el comportamiento político de una parte de los artistas cubanos?
–He visto linchamientos de gente que ha quedado debajo de la piedra y ha dicho que no se mete en más nada. Gente que hasta el otro día decía: “Pa’ lo que sea, pa’ lo que sea”. Y un buen día preguntas: “¿Oye, y fulano?”, pero fulano no aparece. Esto lleva estar preparado. No quiero hacerme el más fuerte que los demás, pero esto lleva a veces decir: “Esto es lo que hay, al que le guste bien, y al que no, también”.
“Se está llegando a un punto en el que ya no es por lo que dices, sino por no decir nada. Por eso he alertado en mis redes sociales: ‘Artista, creador, no creas que con no meterte estarás ileso; no, te va a llegar tu momento’. Porque cuando llegue un momento en que tu silencio o tu no participación sean considerados ofensivos por no sumarte a la línea de pensamiento del odio y la perpetuación del conflicto, te atacarán despiadadamente igual que si te hubieses pronunciado. Es más, es preferible pronunciarse, te lo digo de corazón, porque por lo menos te respetan.
“He muerto y renacido varias veces en este proceso. A mí me llegó incluso a afectar, llegó a deprimirme. Me sentí muy mal. Al principio, cuando comenzaron estos linchamientos mediáticos, sí tuvo un impacto en mi salud, pero por fortuna, y con la ayuda de mis amigos y de la familia, pude salir de eso. La respuesta más artística fue la canción Pi 3,14 y, además, un gran aprendizaje: que intenten matarte mediática y temporalmente no significa que puedan matarte. Esa fue la primera lección. Vuelves a renacer. Te matan cuando te callas, cuando te logran transformar, cuando te logran confundir, cuando aprendes el discurso políticamente correcto que quieren escuchar de ti. Ahí es cuando te matan”.
¿Has visto a esa misma maquinaria de medios que lincha a unos premiar a otros?
–¡Sí, cómo no! A cada rato. Yo me doy cuenta, cuando tienes una posición crítica ante problemas que hay en Cuba y eres usado en función de sus intereses. Si tú haces una crítica sobre las cosas que están mal aquí –como un sujeto de la realidad en la que incides, en la que quieres vivir–, eres usado inmediatamente como portavoz para fortalecer y reafirmar esa línea de división, esa línea de confusión, de fomentar la oposición, el caos, porque el fomento es en este momento hacia el caos.
“Las redes sociales borraron las fronteras hasta tal punto, que encuentras artistas que hoy tienen comportamientos alineados con intereses que no tienen su razón de ser en Cuba, pero que responden definitivamente a un discurso que legitima lo que esas plataformas quieren proyectar.
“Hoy por hoy, ser un titular positivo en CiberCuba, en Cubanet, en Cubanos por el Mundo o cualquiera de esos medios, hay artistas que lo consideran como un logro, que te abre puertas comercialmente. Dolorosamente, se ha impuesto esta percepción en mucha gente que lo increíble es que no tiene nada que ver con lo que buscan esas plataformas. Pero te puedo garantizar que hay creadores que tienen en cuenta estos mecanismos para proyectar su trabajo. Calculan hasta donde les conviene que los promocionen en Juventud Rebelde y salir en la Televisión Cubana, o hasta donde conviene más estar en esas otras plataformas, que te van a usar hasta un punto determinado, y después, si les conviene sacrificarte, te van a sacrificar. Si hoy eres titular para vender lo que les interesa, te van a usar y unos meses después pueden hacer de ti un titular con algo negativo, pues también te van a usar. No hay un discurso coherente. Hay, eso sí, una línea de mensajes que es ‘divide, confunde y vencerás’”.
¿Cómo sientes que funciona el temor a ser tildado de oficialista?
–Creo que se ha logrado con cierta efectividad, yo mismo una vez dije: ‘Soy un revolucionario, no un oficialista retrógrado’. Y eso te demuestra hasta qué punto puede llegar a calar ser tildado de oficialista. Para algunos creadores, y para unos cuantos intelectuales, es como ser tildado de brazo del diablo.
“Lo mismo pasa con hablar de democracia en Cuba. Si te refieres al Gobierno cubano, a nuestra realidad, como una democracia distinta, una democracia participativa con otras características, estás muerto, tienes que decir que es una dictadura. Cualquier otro análisis sobre ese tema precondiciona todo lo demás.
“Entonces, esa línea de ser o no oficialista presupone una visión, un tratamiento, un entrecomillado, y hoy por hoy ser tildado de oficialista, para alguna gente, es un estigma.
“Claro, como todos los estigmas, es algo que no necesariamente tiene que tener base real, no tiene que tener raíz, sencillamente es un cartel que te pusieron: ‘Fulano es oficialista’. Yo creo que esa etiqueta de oficialista, en mi caso, tiene que ver con mi identificación con un ideario, no con que verdaderamente yo tenga una relación gubernamental. No soy un asalariado del Gobierno. Eso no importa, si te ponen la etiqueta, tiene que ver con una línea de pensamiento político, no con una realidad laboral ni nada por el estilo.
“Todas esas son etiquetas, estigmas, son marcas que se han establecido para el lenguaje político contemporáneo que hoy circula en nuestro país. Cuando alguien viene con esas etiquetas en su vocabulario, ya tú sabes por donde viene. Aquí ‘alternativo’ es una manera de pensar; alternativo, verdaderamente, es entender que las cosas como están pueden ser de otra manera. Y también puede ser alguien alternativo que piense que las cosas que se están haciendo son las correctas y que deberían mantenerse. Y está el término ‘oficialista’… Bueno, ¿oficialista con respecto a qué?
“Son construcciones que algunos sectores han establecido como atajos al pensamiento, para que la gente rápidamente se ubique en lo que se está hablando, pero nada de eso tiene que ver necesariamente con la realidad o con la fuerza que generan los cambios que hacen falta verdaderamente.
“Lo que está pasando en esos sectores es un desespero tremendo, porque nada de lo que está cambiando en este país está cambiando por obra y gracia de su labor; está cambiando porque lo hacen las estructuras democráticas de Cuba, en análisis democráticos que se han hecho, de cambios en la legislación, de cambios en la Constitución, de cambios en las estructuras empresariales. Se han hecho de manera oficial, gubernamental, correcta, orgánica, sin trauma, sin caos, que es exactamente lo que no quieren. Por eso hay desespero y lo que están dando es patadas de ahogado.
“Yo creo que este es un momento importante para que los que hacen comunicación en Cuba puedan utilizar la historia reciente como muestra, fíjate, por comparativa: ¿cuál era el discurso dominante en 2011 en todas estas plataformas? ¿Qué pasó en 2013? ¿A quién asesinaron mediáticamente en 2015? ¿Qué pasó en 2017? ¿Qué se proyectaba, cuáles fueron las principales líneas de información del año 2018 al 2020? ¿Y en el 2021 resulta vital? ¿Cuáles eran las líneas de mensaje en la era Trump y qué pasó después? Eso deberían estar haciendo los periodistas cubanos, eso debería estar haciendo alguien, diciéndole a la gente: ‘Toc, toc, toc… ¿Te acuerdas de cuando decían esto?’.
“Sigo creyendo que la evaluación del enemigo la tenemos más clara que la organización de nuestras fuerzas. El gran problema es cómo nos organizamos para dar esa batalla, y así como estamos desorganizados estamos fritos, brother. Mira, no estamos fritos porque tenemos un pueblo ahí que cuando tú menos te lo esperas saca una reserva, de tanta onda, que es admirable y que te hace recordar de dónde tú vienes, pero eso no significa que las cosas se estén haciendo bien. Hoy el tema comunicacional está en disputa, hay una verdadera guerra, que si no lo queremos ver y los comunicadores cubanos no entienden de qué va esto, vamos a perder muchísimo
“Lo digo de corazón, esta pelea no solo es ganable, sino que bien organizada es un paseo por el Prado. Porque es la pelea de la inteligencia y el razonamiento, y este es el país que más inteligencia y razonamiento ha sembrado en su gente. Con poner las cosas claras, probablemente volvamos a poner de moda la pasión, la fe, las ganas de echar pa’ lante, todo eso que necesitamos como agua de mayo, y es ahora, no mañana”.
En PDF, La dictadura del algoritmo (Entrevistas y artículos sobre redes sociales y guerra mediática en Cuba)

Leer más »

Retratos

Si pudieran verse como yo los veo, como tantos los vemos: versiones del “retrato de Dorian”, cayéndose a pedazos la carne que los envuelve, desnuda su esencia carroñera…
Si pudieran verse a sí mismos desde afuera, cuando pierden todo sentido del ridículo. Cuánto patetismo, chatura, vulgaridad, ignorancia…
Da hasta vergüenza ajena describirlos, o nombrarlos. NO aportan nada a la construcción de algo perdurable; algo humano, una gota del bien.
Cualquier escenario escandaloso para “monetizar” y para cumplir su rol: “Google es comunista, abajo el Papa, somos pacíficos”, con el sonsonete del odio histérico dictando sapos y culebras: El circo amplificado.
Y cerca o junto: los desdibujados, los suplentes, los silentes, los por si acaso. Por si acaso me señalan, por si acaso un premio, publicación, viaje, algo que ganar.
Y cerca o junto: los aliados variopintos. El delincuente, el mediocre, el oportunista, el manipulador, el asesino…
Los vemos tal y como son en realidad. El curso de la vida seguirá, en Cuba y en el mundo, y lo hará sin ustedes, Dorians.
(Tomado de La pupila insomne)

Leer más »

Artistas de Cuba denuncian campaña contra Bienal de La Habana

La Uneac denuncia los intentos baldíos de aquellos que a partir de una burda e insidiosa manipulación política atentan contra la realización de uno de los más fecundos encuentros de las artes visuales en el hemisferio occidental
Logo de la Uneac.

Relacionados

La Unión de Escritores y Artistas de Cuba denunció los intentos baldíos de quienes atentan hoy contra la realización de la 14 Bienal de La Habana, uno de los más fecundos encuentros de las artes visuales.

Los miembros de la Asociación de Artistas de la Plástica respaldaron la convocatoria del evento, previsto entre el 12 de noviembre de 2021 y el 30 de abril de 2022, cuya concepción es objeto de la ‘burda e insidiosa manipulación política’, refiere el diario Granma en un artículo.

De acuerdo con la publicación, ‘el compromiso de la abrumadora mayoría de los artistas cubanos con la Bienal tiene sustento en el carácter emancipador, abierto y socialmente inclusivo que ha caracterizado al evento desde su fundación’.

Al calor de las acciones conmemorativas por el Día de la Cultura Cubana, la institución hizo pública una declaración, la cual explica que ‘ninguna tergiversación, ninguna trama urdida por quienes pretenden aislar a la nación, menoscabar nuestra soberanía y destruir la legitimidad del consenso social alcanzado para contar con una Patria libre, nos hará torcer el rumbo’.

Resalta, además, el protagonismo de los creadores de la isla para llevar por buen cauce la Bienal en estrecha alianza con las instituciones culturales, y son los artistas quienes ‘decidimos la agenda y los ejes temáticos y acogemos a los colegas que nos honran con su participación.’

Continuamos apostando vivamente por hacer de La Habana y otras ciudades un espacio para el diálogo con creadores y expresiones diversas de varias partes del mundo, y de manera particular, de Asia, África, América Latina y el Caribe, concluye.

El pronunciamiento critica la campaña contrarrevolucionaria desatada contra el sector de la cultura y las políticas trazadas por la Revolución cubana, en paralelo al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos.

Desde 1984, el certamen convoca a curadores, galeristas, críticos, teóricos para intercambiar en un espacio de diálogo y reflexión de singular importancia en el escenario artístico internacional, este año transcurrirá en La Habana durante seis meses, a pedido de los propios artistas de la isla.

Leer más »

Pronunciamiento de Uneac sobre la Bienal de La Habana: “Ninguna trama urdida por quienes pretenden aislar a la nación nos hará torcer el rumbo”

La Asociación de Artistas de la Plástica de la Uneac emitió este viernes un pronunciamiento en el que respalda la convocatoria a la 14 Bienal de La Habana, que se efectuará del 12 de noviembre de 2021 al 30 de abril de 2022, y denuncia “los intentos baldíos de aquellos que a partir de una burda e insidiosa manipulación política atentan contra la realización de uno de los más fecundos encuentros de las artes visuales en el hemisferio occidental”.
En el pronunciamiento, se señala que el compromiso de los miembros de la Asociación y de la abrumadora mayoría de los artistas cubanos con la Bienal tiene sustento en el carácter emancipador, abierto y socialmente inclusivo que ha caracterizado el evento desde su fundación en 1984.
“Ninguna falsedad, ninguna tergiversación, ninguna trama urdida por quienes pretenden aislar a la nación, menoscabar nuestra soberanía y destruir la legitimidad del consenso social alcanzado para contar con una patria libre, nos hará torcer el rumbo”, se advierte en el documento publicado en el portal digital de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.
“Somos los artistas quienes protagonizamos la Bienal en estrecha alianza con las instituciones culturales, decidimos la agenda y los ejes temáticos y acogemos a los colegas que nos honran con su participación.
“Continuamos apostando vivamente por hacer de La Habana y otras ciudades de la isla un espacio para el diálogo con creadores y expresiones diversas de varias partes del mundo, y de manera particular, de Asia, África, América Latina y el Caribe.
“Confiamos en que entre artistas, curadores, galeristas, críticos, teóricos y los muchos seguidores de la creación artística prevalezca la honestidad, el apego a la verdad y el culto a los valores éticos que haga de la 14 Bienal de La Habana una plataforma ecuménica donde se cumpla a plenitud la propuesta de hallar caminos al futuro desde nuestra contemporaneidad”, concluye el pronunciamiento de la Asociación de Artistas de la Plástica de la Uneac.

Leer más »

Youtuber Ultrack amenaza a periodistas y a funcionarios cubanos (+ Video)

El autodenominado Ultrack ya no solo pide guerra e intervención militar contra la nación cubana, no solo pide violencia contra los cubanos, ahora pide el asesinato de periodistas y funcionarios de la isla, entre una larga lista de actos terroristas que las autoridades gringas le permiten pero que algún dia Cuba y los cubanos le harán pagar.(Tomado de Cuba no es Miami)
En video, Ultrack pide asesinatos impunemente (Solo posible en USA)
[embedded content]
Vea además:
https://www.cubainformacion.tv/contra-cuba/20211015/93658/93658-youtuber-ultrack-amenaza-de-muerte-a-periodistas-en-cuba

Leer más »

“A Cuba hay que quererla”: una melodía que cobra vida

Integrantes del proyecto “A Cuba hay que quererla” junto a niños sin amparo familiar de La Habana. Foto: Hazeem Velazquez.Se les veía felices, importantes, bien atendidos… Por algún tiempo, ellos, a los que vida golpeó con el desamparo de sus familias, fueron “el ombligo del mundo” para alguien. Y tal vez en un abrazo, en un juguete, en unas palabras, en una selfie o en el gesto más sutil, sintieron el afecto que tanto necesitaban.
Sucedió así no solo en la casa de niños sin amparo familiar de Centro Habana, sino en los 12 hogares de este tipo en la capital cubana; todos recibieron el cariño de los integrantes del proyecto “A Cuba hay que quererla” y su “Operación Unicornio”, que de esta manera quisieron, valga la redundancia, un poquito más a su Patria.
Entre los que apoyan esta iniciativa que nació (vía Facebook) en julio reciente con el propósito especial de ayudar a instituciones asistenciales de salud que enfrentan la pandemia y a otras personas necesitadas, -incentivando el amor y la solidaridad en vez del odio-; está el líder de la organización de la familia cubana, Gerardo Hernández, pues asegura que cada vez que haya un gesto de amor y fraternidad, allí estarán también los CDR.
“Los hemos apoyado desde el principio porque es una forma de ponerle corazón al barrio y de defender nuestra Revolución. Hoy la Patria se defiende de muchas maneras, y una de ella es esforzándonos por arrancarle un pedacito a los problemas cada día, enfrentando sin temor nuestras realidades, que es a lo que nos ha llamado nuestro presidente.
La Revolución se defiende también ejerciendo la solidaridad y el altruismo que Fidel nos inculcó a todos, extendiendo una mano a las personas necesitadas, y es por eso que cuando se lleva a cabo una iniciativa como esta, más que una persona, o un proyecto, o una organización, es la Revolución quien está presente. Y no concibo un gesto de amor como este en un barrio, sin la presencia de los CDR, porque para los cederistas “Somos del Barrio” tiene que ser mucho más que una consigna”.
Según el organizador del proyecto, Amado Riol, especialista del Centro de Servicios Informáticos y Multimedia del Ministerio de Relaciones Exteriores; como Gerardo, a partir de la constitución oficial del proyecto el 13 de agosto, cientos y cientos de personas de todos los sectores del país se suman al proyecto, incluidos cuentapropistas, jubilados, estudiantes, cubanos residentes en el exterior y otros amigos de Cuba.
Durante la visita a las casas de niños sin amparo familiar en La Habana, el líder de la iniciativa, el cantautor Raúl Torres recordó que en “A Cuba hay que quererla” el único protagonista es el pueblo, los cubanos de buena fe y buenas raíces que se sumen a la solidaridad entre nosotros mismos.
«A Cuba hay que quererla, a Cuba hay que vivirla, antes de tener el mal gusto de herirla», por eso cuando algunas personas convirtieron las redes sociales en plataforma de odio y veneno contra la Isla, sobre todo después del 11 de julio, otras la utilizaron para sembrar amor patrio y aunar voluntades a favor de la vida. Y mediante la Internet, sus miembros comenzaron a gestionar medicamentos, productos de aseo, y otros recursos para los más necesitados en el país.
Apenas unos días y ya los niños sin amparo familiar de la provincia de Matanzas  recibían un donativo. Jornadas más adelante, el hospital Manuel Fajardo de La Habana. Luego, el “Julio Trigo”. Ahora, los niños sin amparo familiar de la capital cubana. Y así continuarán las muestras de solidaridad y generosidad entre los cubanos, porque “A Cuba hay que quererla” es una melodía que cobra vida.
Integrantes del proyecto “A Cuba hay que quererla” junto a niños sin amparo familiar de La Habana. Foto: Hazeem Velazquez.
Integrantes del proyecto “A Cuba hay que quererla” junto a niños sin amparo familiar de La Habana. Foto: Hazeem Velazquez.
Integrantes del proyecto “A Cuba hay que quererla” junto a niños sin amparo familiar de La Habana. Foto: Hazeem Velazquez.
Integrantes del proyecto “A Cuba hay que quererla” junto a niños sin amparo familiar de La Habana. Foto: Hazeem Velazquez.
Integrantes del proyecto “A Cuba hay que quererla” junto a niños sin amparo familiar de La Habana. Foto: Hazeem Velazquez.
Integrantes del proyecto “A Cuba hay que quererla” junto a niños sin amparo familiar de La Habana. Foto: Hazeem Velazquez.

Leer más »

Rodríguez Parrilla comparte resumen sobre guerra no convencional de Estados Unidos contra Cuba

Imagen: Bruno Rodríguez / Twitter.El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, compartió en su perfil de Twitter una línea del tiempo que pone al descubierto incesantes acciones de guerra no convencional promovidas por el gobierno de los Estados Unidos en planos comunicacional y digital entre el 15 de julio y el 15 de agosto. ¿El propósito? Desacreditar a Cuba y fracturar la tranquilidad ciudadana.

El resumen abarca los orígenes del hashtag #SOSCuba, la convocatoria a manifestarse frente a la sede de la Naciones Unidas el día de la votación contra el bloqueo económico, el desarrollo de la campaña en redes que desembocó en los sucesos del 11 de julio y toda la manipulación en su cobertura mediática.
Lista las principales fake news circulante, los llamados a la intervención militar, los ataques contra los medios digitales cubanos y la proliferación de bots contra Cuba.
Puede consultar la línea del tiempo aquí.

Leer más »

Avances progresistas en nuestra América

En América Latina y el Caribe se presentan o vislumbran nuevos desarrollos que deben impactar positivamente en la consolidación de lo que ha dado en llamarse segunda ola progresista. Esta ola se habría desencadenado con el surgimiento de nuevos gobiernos populares en la región, después de varias derrotas del progresismo desde Honduras y Paraguay hasta Brasil, Argentina, Ecuador, Uruguay y Bolivia. Excepto en Argentina y Uruguay, estos reveses se debieron a golpes de Estado; en Ecuador, a una artera traición.
La segunda ola adviene con la llegada a la presidencia de México, Argentina y Bolivia de Andrés Manuel López Obrador (2018), Alberto Fernández (2019) y Luis Arce Catacora (2020), en este último caso a consecuencia de una gran movilización indígena-popular que hundió bajo una montaña de votos al golpe de Estado y la dictadura implantada un año antes por Estados Unidos y la derecha local.
El ascenso del maestro Pedro Castillo a la presidencia de Perú suma un cuarto gobierno a la ecuación. Obviamente, ellos refuerzan y, se ven reforzados a la vez, por la presencia, contra viento y marea, de la Cuba socialista, la Venezuela bolivariana y la Nicaragua sandinista.
Pero en noviembre de este año, es muy probable que los chilenos elijan un gobierno popular en sustitución del ultraneoliberal de Sebastián Piñera. Aunque más importante aún será el plebiscito para aprobar la nueva Constitución en 2022, de la que se esperan importantes cambios de fondo en la estructura económica política y social del país, herencia del pinochetismo y de la más cruda lógica neoliberal.
Mientras, en octubre de ese año hay convocadas elecciones presidenciales en Brasil, que, según todas las encuestas, ganaría Lula da Silva. De ocurrir ese hecho, puede haber para entonces gobiernos progresistas en Argentina, México y Brasil, las tres mayores economías de América Latina. Por otro lado, no debe descartarse una victoria electoral de la izquierda en Honduras en noviembre de este año.
Estos acontecimientos se producen en un contexto de creciente cuestionamiento a la existencia misma de la OEA dada su actitud cada vez más lacayuna hacia Washington y lo perjudicial de su actividad para el avance democrático e independencia de los pueblos de la región. El rechazo a la OEA recibió un importante estímulo en el discurso del presidente Andrés Manuel López Obrador ante los cancilleres de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que puso en la picota a ese desprestigiado organismo.
De inmediato, recibió apoyos a su pronunciamiento de los presidentes de Argentina, Alberto Fernández, y de Bolivia, Luis Arce Catacora. A la vez, expresaba su beneplácito el flamante canciller de Perú, Héctor Béjar. Todos ellos subrayaron, a la vez, la necesidad de la unidad y la integración de la región en la CELAC, ente que México ha revitalizado durante su presidencia pro tempore y vinculado con la solución de problemas concretos de la región, como ha sido el tema de las vacunas contra el Covid-19.
La indudable oportunidad y repercusión internacional del citado discurso de López Obrador en la CELAC no han sido suficientemente analizadas, aunque la rabiosa reacción de la derecha dice mucho. AMLO ha inyectado una buena dosis de oxígeno bolivariano y popular al ambiente político regional de la que han acusado recibo los gobiernos revolucionarios y progresistas al elogiar y manifestar su simpatía con las posturas del mexicano.
En una entrega anterior ya lo apunté, pero de nuevo lo subrayo por su importancia: las palabras del presidente de México junto a los emblemáticos muros del Castillo de Chapultepec contrarrestaron apreciablemente la feroz campaña anticubana en las redes sociales y medios hegemónicos convencionales del mundo y, por consiguiente, contribuyeron a fortalecer el proceso, ya en curso en ese momento, de desmantelamiento de la operación desestabilizadora urdida desde Washington contra La Habana.
Con muy notoria participación de la extrema derecha cubanoestadunidense de Miami, sectores de la Unión Europea, el secretario general de la OEA y la reacción estadunidense e internacional. Por supuesto, su discurso pudo influir en esa dirección porque defendía una causa justa y, sobre todo, porque el gobierno cubano ha desmontado todas las mentiras y calumnias proferidas por las bocinas mediáticas, por la importante movilización del pueblo de la isla en defensa de su revolución y, también, debido a una ola de solidaridad internacional de los pueblos en defensa de Cuba y de gobiernos como los de Rusia, China, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Argentina, Vietnam y varios caribeños y africanos, entre otros.
La defensa de la independencia y la soberanía de nuestra América y de sus gobiernos progresistas pasa por la de Cuba. Por eso es tan importante y necesaria la solidaridad internacional que reciben hoy el pueblo y gobierno cubanos.
(Tomado de La Jornada)

Leer más »

La opinión del lector: Quienes financian e invitan desde el norte a destruimos entre nosotros, no están interesados en el verdadero bienestar de los cubanos

“La estrella que ilumina y mata…” Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.Ayer en una cola en Obispo, escuché a una madre cubana, que con profundo dolor decía a otra señora que su hija, que vive en EEUU, le dijo: “Si no sales a la calle a protestar contra la Revolución, no te recargo más el móvil”.
La madre de ese engendro, dijo: “Sí, voy a salir, pero a luchar por mi Revolución, la que le dio la oportunidad a ella de salir del monte y hacerse universitaria”.
Hay que incrementar los espacios televisivos analizando y denunciando las maniobras subversivas y mercenarias contra Cuba, dejando claro que quienes financian e invitan desde el norte a destruimos entre nosotros, no están interesados en el verdadero bienestar de los cubanos, sino en la ocupación y repartición de nuestro bienes y recursos naturales, y en la necesidad histórica del imperialismo estadounidense de borrar del mapa el ejemplo de Cuba.
Hay que demostrarles que ninguno de los que protestan acá, sean opositores “pacíficos” a la Revolución, anexionistas, mercenarios y mucho menos los vándalos, van a tener acceso a la repartición del “pastel”, son sólo instrumentos de una política intervencionista que comenzó desde antes de la ocupación de nuestro país por EEUU, cuando nos arrebataron la victoria por la independencia de Cuba.
Hay que discutir con crítica y autocrítica no solo la situación creada por las llamadas “redes sociales”, sino analizar por qué hay cubanos en Cuba que incitan al odio y a la confrontación violenta entre nosotros. Un pueblo que se ayuda entre vecinos, entre compatriotas, y que ayuda a otros seres humanos de este mundo no puede haber generado hijos tan fratricidas.

Leer más »

Señor, líbranos de esas aguas mansas (+video)

Una vez más la narrativa anticubana hace uso de su abierta intención de contar la historia al revés.

La confesión llegó de primera mano; la pantalla del televisor trajo las imágenes de la madre Yenisley Suárez Rodríguez, quien, presa de pavor, lo primero que atinó fue a cubrir con su cuerpo el de su hija Aitana, cuando un diluvio de piedras y de terror cayó sobre los ventanales y paredes del área materno-infantil del Hospital Julio Aristegui Villamil, de Cárdenas, Matanzas, el día 11 pasado.

Niños y madres buscaron refugio en los baños; otros, debajo de las camas. La denuncia tampoco llegó de segunda mano; las imágenes trajeron la condena del Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, ante miles de habaneros congregados en la explanada de La Piragua el 17 de julio.

La narrativa anticubana, construida en redes sociales y por los medios que tradicionalmente han experimentado fobia por la Revolución, en su abierta intención de contar la historia al revés ha dilapidado espacio en su objetivo de presentar como “pacíficas” las protestas ocurridas en localidades de la isla el 11 de julio.

Solo que el calificativo de “tranquilas” padece la fragilidad de las vidrieras de las unidades comerciales apedreadas, pertenecientes a las cadenas de Tiendas Caribe y Cimex, como lo documentó una reciente emisión del Noticiero Estelar de la Televisión Cubana.

[embedded content]

Previo a la alocución especial el día 11 de Díaz-Canel a través de la cadena nacional de radio y televisión, el vandalismo ya había campeado en 19 tiendas de las referidas entidades. Durante la comparecencia del mandatario cubano y después de esta, 25 establecimientos conocieron, igualmente, de una versión actualizada de los actos de piratería en tierra firme: más que robo, fue saqueo de esas unidades; en la huida, cargaron lo mismo con un televisor de pantalla plana, que con un split.

En medio de la orgía de violencia, nada quedó en pie —por ejemplo— en el servicentro Brisas del Mar, en Cárdenas, relataron al periódico Girón el administrador y una cajera, quienes apenas tuvieron tiempo para recoger el dinero en efectivo, guardar algo de la mercancía y refugiarse en el sótano, cuando la turba abalanzó toda su ira y su indecencia contra la unidad y desvalijó estantes y exhibidores. Horas después, el ambiente seguía enrarecido por el vaho a sudor y el vodka consumido durante el asalto.

Al cartografiar los hechos, la verdad lleva a sostener que el odio vertebró las manifestaciones antigubernamentales, a pesar de que la prensa hegemónica intenta aplicarles torpes brochazos de pasividad; a pesar de que las fotografías y videos de carros policiales virados a mano limpia (¿limpia?) prueben lo contrario.

Más de una historia han narrado los medios públicos cubanos acerca de la ojeriza y la virulencia con que obraron no pocos protestantes; actuar denunciado por un reportaje televisivo que testimonió cómo uno de los delincuentes amenazó con extraer la gasolina de un carro patrullero para luego incendiar una unidad policial del municipio habanero de 10 de Octubre con los agentes y oficiales dentro.

Al examinar lo acontecido, no debe perderse de vista que el descrédito y la satanización de las fuerzas policiales han constituido propósitos claves de la campaña de manipulación mediática contra la imagen de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), acentuada durante la pandemia de la COVID-19 y articulada a un objetivo supremo: talar el proyecto político cubano.

Fomentar aversión hacia la PNR, que desemboque en conductas violentas contra esta fuerza, constituye libro viejo, aplicado con éxito en la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas; proceso desmontado analíticamente en el libro Manipulación de la conciencia, por el intelectual ruso Serguei Kara-Murza, quien habla de la creación del “mito negro sobre la policía”.

Ello podría explicar los malsanos fines de los grupos antisociales y delincuenciales que intentaron dirigirse a la estación de la policía en el consejo popular de la Güinera, en Arroyo Naranjo, La Habana, el 12 julio, para atentar contra sus efectivos y dañar la instalación.

Interceptados por fuerzas del Ministerio del Interior (Minint) y la población, los manifestantes, en su intento por evadir la actuación, vandalizaron viviendas, incendiaron contenedores y afectaron el tendido eléctrico; no les bastó y agredieron con armas blancas, piedras y objetos contundentes a los agentes y civiles en el lugar. Varios ciudadanos resultaron lesionados, incluidos agentes de la autoridad, y uno de los participantes en los disturbios falleció lamentablemente, según nota informativa del Minint.

No fue la única institución policial que las protestas tuvieron entre ceja y ceja. Recuérdese que el día 11 todo comenzó por San Antonio de los Baños, en Artemisa, donde inicialmente un grupo de ciudadanos pretendió irrumpir en la unidad de la PNR del poblado, cuyas calles luego vivieron una revuelta antisocial, que perseguía sembrar el caos con el lanzamiento de piedras, botellas…

La atmósfera creada devino manjar para la operación político-comunicacional, urdida bajo la etiqueta #SOSCuba y eslabonada como parte de la guerra no convencional, promovida por el gobierno de Estados Unidos, que incluyó llamados al estallido social y la construcción de matrices de opinión sobre la existencia de un clima de ingobernabilidad en Cuba, fracaso de las políticas públicas y falta de consenso a favor de la Revolución.

Eje de dicha operación mediática lo constituyó la compañía ProActive Miami Incorporations, surgida en junio con el espaldarazo de los fondos estaduales de la Florida, sede del pensamiento más conservador y neofascista anticubano, expresado tanto en las esferas de poder como en individuos, a voz en cuello en las redes sociales. Y hay que decirlo, aunque huela a lugar común.

Así, habría que referir la entrevista ofrecida a la cadena Fox News recientemente por el alcalde de Miami, Francis Suárez, quien abogó por un bombardeo a la Mayor de las Antillas.

Habría que mencionar la solicitud dantesca a una internauta, vía Facebook, de Yudmila Barroso Almanza, radicada en suelo norteño: “Si golpeas a un niño, que se le vean marcas y subes un video diciendo que fue un policía, te daré 200 (dólares)”.

He buscado y releído sitios digitales dependientes —de la moneda verde— y otros de las grandes transnacionales mediáticas, y no acabo de encontrar una mera alusión al citado diálogo, difundido en varias oportunidades por la Televisión Cubana.

Ello sí, lo mismo del lado de acá del Atlántico, que, del otro —a fin de cuentas, gracias a Internet, el océano es un charquito, que se cruza de una zancada—, las susodichas plataformas, en un tono discursivo monocorde, persisten en presentar a la opinión pública mundial como “pacíficas” las protestas, y permanecen a la caza del menor suceso posterior asociado a estas —como las supuestas listas de desaparecidos— para brindarle cobertura en tiempo real.

¿Cuánta envidia de la instantaneidad de la noticia, constatada hoy, sentiría el almirante Cristóbal Colón, cuyas cartas a los reyes de España tardaban en llegar a tierra ibérica lo que un viaje en carabela? Un motivo me espolea la comparación: la rapidez con que la “troica” mediática española (El Mundo, ABC y El País) abordó los disturbios en Cuba y la insistencia de mostrar a los protagonistas del desorden público como víctimas de la “dictadura”.

En sus páginas, jamás habrá cabida para describir a aquella niña caminando sobre los vidrios en una tienda vandalizada de Cárdenas. Tampoco existirá para relatar, como lo hicieron los colegas de Girón, la historia de Mercedes Hernández Morgan.

Todo sucedió cuando corrió a auxiliar a una muchacha, agredida por los manifestantes. “En ese momento, siento que una parte de la cara se me adormeció; no sentí dolor, solo frío en la cabeza. Me toqué y vi todo nublado, la mano mojada de sangre”.

Señor, si estas fueron protestas pacíficas, líbranos de esas aguas mansas.

Leer más »

Los nuevos elementos del golpe blando contra Cuba

Un día después de los eventos del 11 de julio, cadenas hoteleras como la española Meliá y otras (NH Hoteles, Iberostar y Barceló) reportarron una baja relativa en su cotización bursátil en medio del contexto de violencia callejera y orquestación mediático. Foto: AFPAunque sus antecedentes se remontan a 2018, en la primera parte de este año las maniobras de desestabilización en Cuba involucraban al llamado Movimiento San Isidro (MSI), sus alianzas con estructuras del anticastrismo de finales del siglo XX (la Unión Patriótica de Cuba) y un movimiento que ya en las calles sugería cierto grado de maduración para nuevas acciones dentro del marco difuso de la fórmula básica de la guerra híbrida (guerra no-convencional + revolución de color).
Los acontecimientos que van desde el domingo 11 de julio al 13 de julio así parecen señalarlo, y marcan un punto clímax en el despliegue de dispositivos clásicos de intervención indirecta mediante redes sociales, control narrativo de los grandes medios y disturbios programados bajo la coartada típica de la “sociedad civil”.
En tal sentido, algunos elementos se pueden puntualizar:
1. Lo que podía tener el MSI de innovador o “pacifista” desapareció el mismo 11 de julio.
2. Aun así certificó su función como componente soft de un esquema mayor luego asimilado a una campaña informativa que esperó un momento-dispositivo para avanzar a otra fase de acciones y mensajes.
3. Lo que comenzó como una “crisis humanitaria” proyectada intensamante desde los medios a partir de un repunte en materia de casos por covid-19, junto a los efectos del huracán Elsa y, en particular, las señales de dificultad sanitaria, en Matanzas, rápidamente quedaron en el pasado saltando súbitamente al reclamo, predecible, por “libertades”, el “fin del comunismo”, y las denuncias de “represión”.
Al cierre de esta investigación, realizada en paralelo al brote de golpe blando, y a pesar de la intensidad que todavía impera en la campaña de medios, donde las redes sociales han jugado por primera vez un papel destacado y preponderante en la creación de la atmósfera de confrontación generalizada en Cuba, los reportes de calma contrastan con la realidad ficcionada de la arquitectura global de propaganda occidental.
Mi bandera Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
La respuesta de movilización inmediatamente después de los eventos del 11 de julio favor de la Revolución han tenido como efecto práctico impedir la consolidación del frente comunicacional. Pero, que ese objetivo de la agenda haya mermado en su capacidad de expandirse y fortalecerse de ninguna manera omite los peligros latentes.
Por el contrario, la no consecución de esa vía que se espera que sea el pivote mediante el cual se busca movilizar a la población cubana a un ensayo de guerra civil, no decreta el fin de la conflictividad sino el riesgo de lo contrario: la intensificación de los elementos duros de la acción directa, la presión internacional y la explotación de las vulnerabilidades económicas agravadas por las dificultades sanitarias, todo dentro del marco del embargo histórico y las numerosas medidas de apriete de tuercas del bloqueo que conservan vigencia desde la administración Trump.
Más allá de lo explícito: el boicot violento a la economía y el comercioA pesar de la fuerte carga simbólica y cultural del discurso generalizado en redes sociales y la poderosa, y bien financiada, constelación de medios involucrados en la operación de cambio de régimen, ciertos aspectos de lo económico y comercial ofrecen un vector de análisis que debe resaltarse, dado que, en ese espacio de insatisfacciones promovidas por el bloqueo, recaen las acciones menos publicitadas.
Esta capa del conflicto ha tenido su propio desarrollo, en paralelo a los escarceos de violencia planificada que desde finales del año pasado se ejecuturon para luego insertarse en el marco ideológico y de movilización “cultural” MSI. Previo al 11 de julio, a lo largo de la isla se manifestaron una serie de acciones de sabotaje a la vulnerada alternativa económica de la isla, de por sí afectada con la merma del flujo turístico producto de la pandemia.
Entre finales de 2020 y lo que va de 2021, arco temporal que sitúa el recrudecimiento de la pandemia por covid-19 y también del embargo, en la isla se pudo constatar el desarrollo de una fase que también tributó de forma dramática a la acumulación de masa crítica, enfocándose en las tiendas en MLC (moneda libremente convertible). Esta red de tiendas, ampliada por el Gobierno cubano en el contexto de sequía de divisas generada por el declive en el ingreso de turistas, ha sido objeto de ataques con bombas molotov y acciones de protesta simbólica cuyo objetivo era visibilizar las largas filas.
Estas tiendas, que ofertan productos de consumo de dólares o euros como su propio nombre lo indica, representa un eje material sobre el cual opera la ofensiva mediática y política dirigida a fabricar un clima ascendente de frustración e insatisfacción, cuyo saldo acumulativo fue aprovechado por los planificadores del golpe blando el 11 de julio. Acciones que llegaron a darse en toda la geografía de la isla, con particular acento en las regiones del centro y el oriente del país.

La arquitectura de medios digitales financiada por la NED, USAID y Open Society, ha orquestado una narrativa centrada en encubrir el recrudecimiento del bloqueo contra la isla y, en paralelo, proyectar una falsa división social entre quienes pueden comprar en estas tiendas y quienes no. En el segundo grupo, según el ecosistema de medios financiado por EE.UU., estaría “la mayoría” del pueblo cubano. Dicho antagonismo construido desde arriba por los medios, en el cual “gobierno” y “pueblo” serían dos conceptos separados mediante la relación con estos establecimientos con divisas convertibles para ubicar los intereses de la contrarrevolución en el campo semántico de la “mayoría”, busca desplazar del lenguaje común y cotidiano del pueblo cubano la carga ideológica y moral de la denuncia contra el bloqueo.
Las largas filas en las tiendas en MLC podrían representar, en la actualidad, la materia prima principal a ser explotada por sus propias ventajas: gran aglomeración de personas, cansancio acumulado consecuencia de las restricciones que impone el impacto de la pandemia y su consiguiente ralentización económica, la oportunidad para la proyección de los eslogans que adornan cada post, entrada o nota de prensa de la mediocre y relativamente joven constelación desinformativa de redes y cuentas, donde Instagram y Facebook juegan un papel destacado.
En la fase actual del golpe blando, donde los movimientos de enjambre (para inhibir y sobrepasar a las fuerzas de seguridad) y sabotaje directo podrían desarrollarse con un perfil más decisivo, las colas pueden ser utilizadas como una oportunidad para llevar a cabo actos de violencia, aprovechando, por un lado, la aglomeración de personas (lo que permite desdibujar la presencia de los agitadores), y la coartada de la “movilización espontánea” producto del descontento, por otro. Las acciones enfocadas en estos establecimientos pudieran estar cumpliendo el doble propósito de producir zonas de “identificación” junto al daño directo a la infraestructura económica emergente, con efectos en el corto, mediano y largo plazo.

Patrulla atacada el 11 de julio.
Un día después de los eventos del 11 de julio, cadenas hoteleras como la española Meliá y otras (NH Hoteles, Iberostar y Barceló) reportarron una baja relativa en su cotización bursátil en medio del contexto de violencia callejera y orquestación mediático. Esta reacción muestra que el golpe blando, en el frente económico, busca provocar una retirada de inversiones turística vitales para el funcionamiento económico de la isla, lo que también podría preanunciar actos de sabotaje contra dicha infraestructura.
Desde aquí no es difícil situar otro punto que claramente apunta directamente hacia el bolsillo de la población cubana, toda vez que todo este proceso se enlaza con las acciones directas que Estados Unidos toma en este momento.
El 15 de julio el senador Marco Rubio difundió un video a modo de “denuncia” donde afirma que el presidente Biden había recibido propuestas de unos “individuos en su administración” luego de que, resalta Rubio, ocurrieran las manifestaciones “hace cinco días”. Las propuestas consistían en permitir el paso de remesas que, según Rubio, llegarían directamente a manos de “los militares” en Cuba, tocando así otro elemento crítico dentro de la vida económica de muchas personas en la isla: el dinero enviado desde Estados Unidos. Para Rubio y lo que representa, esto es inadmisible[6].
Ese video por sí mismo apunta a los conflictos imperio adentro sobre qué hacer en torno a Cuba, tocando varias capas. A saber:
1. La división que existe sobre la aproximación a la “cuestión cubana” donde el frente ultra del sur de la Florida presiona por medidas y acciones draconianas mientras que parte del campo demócrata dentro de la propia administración Biden sostiene que ciertas medidas de flexibilización y pequeñas “libertades” son el mejor remedio para comprometer al modelo socialista.
2. La indecisión dentro de la Casa Blanca también es una admisión indirecta de que las protestas del 11 al 13 de julio no lograron lo esperado.
3. En vista de esto, cancela de un solo golpe cualquier elemento “humanitario” del discurso público. Y, al parecer, el campo del anticastrismo ultra logró imponer su iniciativa por encima de la opción liberaloide de algunos miembros del Partido Demócrata. Según la óptica de Biden, Cuba es un “estado fallido” y debe ser “atendido” con los mecanismos habituales de presión y extorsión geopolítica.
El peso histórico de la geografía
Alejándonos de la esfera económica y comercial per sé, otro punto emerge para ser considerado, o al menos para establecer un ejercicio de imaginación tomando en cuenta experiencias precedentes. Las acciones de boicot económico de este tipo, junto a focos donde la violencia alcanzó cotas significativas (además de los planes de desestabilización revelados por los propios medios del gobierno en noviembre), tienen en el centro-oriente y el oriente un lugar destacado.
Trátese de Las Tunas, Ciego de Ávila, Santiago u Holguín en materia de acciones y escala de violencia, o de intoxicación mediática como Camagüey, las mencionadas áreas geográficas entrañan otra serie de elementos que no deben perderse de vista: amén del valor estratégico en lo militar (hecho constatado por las rebeliones del siglo XIX, el propio José Martí, pero también Fidel y el Movimiento 26 de Julio), las zonas “alejadas” del centro del poder son un lugar acostumbrado para activar focos de violencia armada.
La frontera venezolana con Colombia y el norte y sur de Siria son ejemplos descriptivos de esto mismo en sus distintos contextos, y dado que la fase “de colores” de la agenda de cambio de régimen pareciera agotarse, hay posibilidades de que, en el marco de la guerra híbrida, disminuya la tecnología de poder blando para favorecer la violencia directa, incluyendo la armada. Estos son y han sido pasos integrales y esquemáticos en este tipo de operaciones, puesto que muy difícilmente, tal como se alertó al inicio de este apartado, queden descuidadas en lo que pudiera contemplar, por ejemplo, el cuerpo de analistas y planificadores de la CIA.
La contrarrevolución de las vitrinas
Fox News borra carteles de apoyo a la Revolución durante entrevista con Ted Cruz. Foto: FoxNews.
“La cartografía de modificaciones políticas, económicas y tecnológicas del último lustro” -decíamos en el informe especial de este equipo publicado en mayo-, donde se combina un cambio histórico de liderazgo político, la experimentación de un sector privado emergente y la llegada de la masificación de la tecnología telecomunicacional ha tenido un impacto significativo y amplio en la población. Y así como en muchos de los casos se traducen en mejoras en el proceso de interconexión con el mundo, [por lo que] es inevitable que ese mapa algo difuso también traiga los elementos potenciales que pueden explotarse en un marco de conflictividad interesada”.
Esta cita viene a cuento para destacar un elemento que pudiera ser uno de los principales puntos de ventaja de los mecanismos de seducción o de ataque en los flancos vulnerables del actual momento de transición político-económica que signa el ciclo político cubano actual. Dicho proceso, en manos de una nueva generación de dirigentes nacionales, ha estado marcado por el agravamiento de los ataques desde Estados Unidos, donde la campaña de “máxima presión” de la administración Trump continúa marcando su estructura básica de funcionamiento. En este marco, los elementos de coyuntura global (la covid-19) son aprovechados para alcanzar los objetivos estratégicos que se han buscado sobre Cuba en las últimas siente décadas desde Estados Unidos, en algo que pudiera definirse como una campaña de “máxima crueldad”.
Y en nuestro auxilio la historia nos ofrece un elemento que fue clave en la crisis y el colapso inducido que condujo a la caída de la República Democrática Alemana (RDA) con la posterior unificación brutal y traumática con la República Federal Alemana (RFA) en los años 90 del siglo pasado, situación en la cual la ansiedad del consumo fungió como el boquete por donde luego se impuso todo lo demás.
“Los ciudadanos de la RDA veían al occidente ‘rico’ y comenzaron a compararlo con sus propios estándares de vida. Pero muchos fueron renuentes a evaluar el poder adquisitivo de su dinero de acuerdo al costo de los bienes que necesitaban en su vida diaria. En la RDA, el precio de un nuevo televisor a color de 5 000 marcos podía haber sido una fuente de frustración, pero el hecho de que dos kilos de pan costara apenas un marco se daba por sentado. Los bienes y alimentos básicos de uso diario eran subsidiados, mientras que con los precios de los productos no-esenciales se buscaba cubrir los costos y generar ganancias. Esta conexión no fue obvia para muchos sectores de la población de la RDA”, reza un dossier sobre la política económica de la RDA publicado por el Instituto Tricontinental.
Y es que, salvando las distancias y la gran diferencia de las claves internas de los distintos contextos históricos, el mismo principio prevalece en la ansiedad “cultural” sobre todo de las capas juveniles, intoxicados en gran medida por la ficción de “prosperidad” con la que son agredidos mediante las vitrinas a 90 kilómetros de distancia.
Los testimonios de una cultura del “exilio” absolutamente envilecida, pero consciente del poder y el efecto que esa misma pulsión tiene, sobre todo cuando se impide su racionalización final, omite que en gran medida esa noción de “prosperidad” se apoya sobre los factores de desarrollo económico interno negados históricamente al pueblo cubano.
El bloqueo, como arma también cultural, mantiene esa distancia en términos de consumo, único horizonte de realización indivual dentro del capitalismo tardío, para luego proyectar sus consecuencias materiales desde la clásica narrativa del “fracaso” del modelo socialista, ahora resucitada, ampliada y fortalecida por la arquitectura de propaganda occidental a raíz de los eventos del 11 de julio.
En la misma medida, y más allá del narco-espejismo de Miami, conviene destacar que esa vulnerabilidad es cónsona con cualquier proceso de renovación política, y que de esto también está consciente el esquema de planificación del cambio de régimen desde el norte. Sin embargo, según la experiencia histórica derivada de las revoluciones de color y sus patrones más o menos estables en el tiempo, el periodo de desestabilización previa que desembocó en los disturbios del 11 de julio tiene un manejo de tiempos y oportunidades limitado y, de ahí, la intensificación por todos los medios.
Tener medida de este umbral que en situación crítica puede cobrar cualquier rumbo, debe ser una apuesta para tomar opciones con audacia, pues los pasos a seguir para ganar este momento histórico específico y prevalecer en el que viene a continuación, también ofrecerá sus propias alternativas inmediatas.
Investigación de coyuntura elaborada por el equipo de investigación del Instituto Samuel Robinson del 11 al 15 de julio del año 2021, a raíz de los eventos políticos en Cuba y tomando como punto de referencia la investigación especial dedicada al Movimiento San Isidro (MSI) y publicada el pasado mes de mayo.
Vea además:
Testimonios del 11 de julio: Cuando se desató la violencia

Aterrorizar periodistas en guion de la operación político comunicacional contra Cuba

(Tomado del Instituto Samuel Robinson)

Leer más »

SIP y Amnistía Internacional: Tal para cual a la hora de mentir

De ambas instituciones tenemos en Cuba y en América Latina, bastante material como para conocerlas y definirlas…y de paso repudiarlas.La SIP, es decir la Sociedad Interamericana de Prensa, se perfiló siempre como vocera de los dueños de la gran prensa, de los monopolios informativos, muy aliada al poder de quienes tienen en ella una retaguardia segura para la defensa de sus intereses económicos.
Con este aval, por lógica, no podía quedarse fuera en el gran show provocativo para alterar el orden en Cuba. Su tarea estaba clara: actuar a la ofensiva contra el gobierno cubano y, supuestamente hacerlo, sobre la base de “defender el periodismo independiente”.
De exteriorizar sus opiniones se encargó la agencia española EFE con sus despachos desde Miami: “la situación de Cuba merece decisiones urgentes de parte de la comunidad internacional”. Así se expresaron el presidente de la SIP, Jorge Canahuati, y el presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, Carlos Jornet, en una declaración sobre tres supuestos periodistas detenidos en Camagüey luego de los disturbios del 11 de julio.
Solicitaron, nada menos que a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos —la otra pata de esta mesa— para que “otorgue de manera urgente, medidas cautelares a favor de los tres periodistas detenidos e incomunicados”.
0tro despacho informativo, este de la estadounidense CNN en español, acude a un burdo montaje y argumenta que “Jóvenes cubanos advierten que continuarán en las calles a pesar de la sangre que ha manchado su bandera”.
En este caso, entrevistan a un personaje bastante oscuro de la región, Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional, donde se autoconsidera como especialista en el tema de los derechos humanos.
Declaró a la televisora que desde el domingo está monitoreando el uso excesivo de la fuerza, detenciones arbitrarias, en protestas espontáneas que se propagaron rápidamente por 58 localidades de todo el país.
En este caso vale subrayar lo del “uso excesivo de la fuerza”, las “detenciones arbitrarias” y las “58 localidades” del país donde se produjeron las manifestaciones.
Tales mentiras son muy fáciles de contrarrestar, pues quienes único hicieron uso excesivo de la fuerza, fueron los violentos llenos de odio, que rompieron vidrieras, destrozaron inmuebles, dieron punzonazos, hiriendo a personas a las que le lanzaron piedras y palos, destruyeron autos estatales y privados y hasta atacaron a un hospital infantil.
Todas las detenciones que se han producido se han hecho bajo estrictas reglas del respeto a la ley y a la integridad ciudadana, y donde cada detenido tiene los derechos legales establecidos.
Lo de las 58 localidades, no conozco el mecanismo de conteo que tiene CNN para ser tan exacta a la hora de emitir esa afirmación.
Se hace eco esta televisora de la aseveración de la funcionaria de Amnistía Internacional que, además, ha sido capaz de mentir groseramente con aquello de que “el gobierno cubano está presionando o reclutando a jóvenes, incluso menores de edad, para que se manifiesten a su favor, incluso choquen contra quienes protestan”.
Y, como parte del chanchullo desinformativo, en otra entrevista con BBC Mundo, Guevara-Rosas, denunció que «han registrado al menos 247 personas que han sido detenidas o que están desaparecidas».
Saben muy bien los representantes de las agencias y otros medios de prensa que en Cuba ni se realizan detenciones arbitrarias ni hay personas desaparecidas. En todo caso, el medio de prensa en cuestión y la vedet entrevistada, se equivocaron de país: Cuba no es Chile y sus carabineros; nuestra policía no está integrada por supremacistas blancos que a diario matan o hieren a alguna persona negra en Estados Unidos, por solo poner dos ejemplos.
(Tomado de Cubaperiodistas)

Leer más »

Aterrorizar periodistas en guion de la operación político comunicacional contra Cuba

Los medios de prensa y periodistas cubanos se han visto atacados por, supuestamente, no publicar toda la verdad, a pesar de que ha sido precisamente esta la primera víctima de la operación político-comunicacional que sufre Cuba desde el pasado 5 de julio, cuando bajo la etiqueta #SOSCuba comenzó una campaña manipuladora, de intoxicación y odio todavía en marcha que busca provocar un estallido social.Y no solo se han visto atacados los medios de prensa como sistema, sino también los periodistas y profesionales que allí trabajaban, con amenazas veladas, y otras no tan veladas, incluso de incitación al crimen.
Hemos visto convocatorias en redes sociales para atacar a los trabajadores de una emisora de radio, o atacarlos en sus casas, como si así fueran a instaurar un nuevo sistema social y económico en Cuba, más justo y equitativo que este.
Hemos visto ofensas personales y ataques verbales contra periodistas a los que nadie les puede señalar con un dedo, pues son ejemplos de profesionalismo y de buenas personas. Da la casualidad que esos profesionales son incapaces de anotarse méritos bien merecidos cuando hacen gestiones engorrosas para receptores y televidentes a los que ni conocen. Esos que siempre tienen la palabra precisa para explicarle a una persona en una cola el motivo de la escasez de alimentos, esos que mientras todos los cubanos se quedan en casa resguardando sus pertenencias ante el paso de un huracán salen preparados para reportar sobre el suceso desde su medio de prensa hasta que pase.
Pero hoy la violencia se ha virado contra ese profesional que ha buscado todas las aristas de una manifestación, y no solo se ha quedado con la perspectiva del manifestante. Por supuesto, las redes sociales son plataformas especiales para ofender desde lejos, incluso para actuar bajo el manto de un seudónimo.
Por eso ahora muchos atacan a unos colegas que muestran en tres perspectivas diferente los sucesos de Cárdenas; por eso ofenden a los que piensan diferente; por eso atacan a un periodista que muestra una foto de un policía apresando a un manifestante que ataca a pedradas un hospital pediátrico.
No voy a mencionar los nombres de todos esos colegas amenazados o maltratados por las redes sociales a raíz de los sucesos de este segundo domingo de Julio, pero estoy seguro de que si fueron amenazados no fue por falta de entereza, sino por su temple y calidad profesional.
Y estoy seguro que ninguno de ellos se amedrentó con las amenazas, sino que les sirvieron para conocer más la calidad humana de los odiadores, de esos que piden bombas para su país y muerte para sus vecinos.
Las más altas autoridades del país emplazaron a los operadores de las plataformas de redes sociales a negar que han sido partícipes de esta feroz operación mediática, que ha tenido como centro y financiador a autoridades de Estados Unidos. También a negar que, como parte de esta, se han usado troles, robots y bots que violan las políticas de manejo establecidas por dichas plataformas y que usan discrecionalmente, sobre todo para silenciar a quienes son incómodos a los intereses norteamericanos.
La Red Verdad también ha develado la avalancha de fakenews o noticias falsas en circulación en redes. Estas hacen aparecer como hechos graves ocurridos en otras partes del mundo como acontecimientos actuales de Cuba.
En el colmo del cinismo, agencias internacionales y medios trasnacionales intentan fundamentar que dichas noticias falsas forman parte de una estrategia del Gobierno cubano, para lo cual acuden a operadores políticas radicados fuera de la Isla y con una probada actividad opositora al Gobierno cubano.
Como parte de esta operación político comunicacional también se intentó silenciar al sistema de medios bajo los denominados ataques de denegación de servicios, parte del guion de las llamadas guerras cibernéticas.
Hoy supuestamente el mundo entero sabe lo que está sucediendo en Cuba. Unos se informan por las redes sociales, otros por medios de prensa internacionales o nacionales, y cada cual cree tener toda la verdad en base a esas informaciones que ven en diferentes plataformas.
Pero la realidad es que cualquier persona que intente informarse sobre Cuba desde otro país ve lo quieren que vean las grandes trasnacionales de la información, pues son muy pocos los que tienen corresponsales aquí en estas tierras del Caribe, y la mayoría se nutre de los que escribieron otros, ya sean profesionales de la palabra, simples ciudadanos que opinan o manipuladores al servicio de los peores intereses contra su país.
(Tomado de Cubaperiodistas)

Leer más »

Conexión Miami, el núcleo del golpismo latinoamericano

La ciudad-puerto más dinámica de Estados Unidos determina algo más que los gustos latinoamericanos. Foto: Daniel Slim.La ciudad de Miami (Florida, Estados Unidos) ha funcionado como núcleo en distintas operaciones de “cambio de régimen” contra países. A partir de hechos recientes, y no tanto, su enclave El Doral ha sido catalogado como una especie de bar de Star Wars para los aspirantes a “libertadores” y guerreros a sueldo.
Es, de alguna manera, histórica su fama de refugio para políticos latinoamericanos acusados o implicados en delitos de corrupción, en ese sentido no ha habido mayor distinción respecto a su nacionalidad. Desde los fallecidos venezolanos Carlos Andrés Pérez, Jaime Lusinchi, pasando por distintos niveles jerárquicos que incluyen a exgobernadores, exministros y hasta expresidentes, como Ricardo Martinelli de Panamá, el más reciente que ha sido detenido y sobre quien cursa una solicitud de extradición.
También se fraguan noticias falsas y conspiraciones en eventos públicos de ultraderecha llamando a golpes e intervenciones, como el supuesto Foro Defensa de la Democracia en las Américas realizado en mayo pasado con la presencia de otros expresidentes que fueron de paso: Mauricio Macri (Argentina), Andrés Pastrana (Colombia), Luis Guillermo Solís (Costa Rica) y Lenín Moreno (Ecuador), quien acusó al presidente venezolano Nicolás Maduro de las protestas en Colombia, trabajando duro para quedar fijo como ponente exiliado.
La lista es larga, pero no se trata de la única actividad amparada en el territorio entre los Everglades y el Océano Atlántico. Desde la que es considerada una ciudad global por su importancia para el metabolismo especulativo del capital transnacional, se instrumentan aventuras antipolíticas porque fondos sobran, y si no sobran se saquean jugando Monopolio con desarrollos urbanísticos que sirvan para lavar dinero, venga de donde venga.
El alto cilindraje de la maquinaria financiera, comercial y mediática ha convertido a la metrópoli en “la capital del Hemisferio Occidental al sur del Río Grande y el Golfo de México” , como diría el periodista e historiador T.D. Allman en su libro Miami. City of future. De allí que sus poderes fácticos determinan narrativas y exportan violencia, además de fondos, llegando a ser una pieza clave en la instrumentación de medidas coercitivas unilaterales contra otros Estados.
El impacto de tales aventuras es tal que se han convertido en políticas que han podido cambiar el curso de la historia en algunos países. Veamos algunos casos.
Robo y mentiras en Nicaragua
En julio de 2019 el columnista Nan McCurdy publicó en The Grayzone que tres miembros de la junta directiva de la llamada Asociación Nicaragüense Pro-Derechos Humanos (ANPDH) acusaban a su exsecretario ejecutivo ahora “asilado” en Costa Rica, Álvaro Leiva, de robar hasta medio millón de dólares del dinero de los contribuyentes estadounidenses proveniente de las organizaciones de poder blando de Estados Unidos.
Se trataba de fondos recibidos entre 2017 y 2019 desde la National Endowment for Democracy (NED), el National Democratic Institute (NDI) y Open Society, entes internacionales alineados a procesos de desestabilización de gobiernos de izquierda en Latinoamérica.
Esta ONG fue fundada en Miami en 1986 bajo el mandato de Ronald Reagan para blanquear los abusos de los Contras durante la guerra sucia que la CIA estaba llevando a cabo contra Nicaragua. A Leiva se le acusó además de inflar el número de muertos durante el intento de golpe de Estado de 2018 para pedir más recursos a los donantes norteamericanos.
También se denunció que la OEA, basada en datos defectuosos de la ANPDH para instigar condenas y “sanciones” contra el país centroamericano, guardaba silencio hasta entonces.
El nicaragüense Álvaro Leiva, de la ANPDH fundada en Miami, es acusado de robo y difusión de información falsa durante el intento de revolución de color en 2018. Foto: Misión Verdad.
Con el fin de desestabilizar tanto la política interna de Nicaragua como sus relaciones internacionales, desde Miami se instrumentó la acostumbrada narrativa de “Estado fallido” utilizando cifras infladas por la ANPDH, afirmando que en los cuatro meses que duró la escalada violenta enmascarada de protestas hubo más de 400 muertos. Esta cifra excedía a la real, publicada por la Comisión de la Verdad, Justicia y Paz, en al menos 150 muertes y, además, culpaba falsamente al gobierno de cada deceso.
Por otra parte, el único desaparecido relacionado con los eventos ocurridos entre abril y julio de 2018 fue Bismarck Martínez, un militante sandinista que fue secuestrado el 29 de junio de 2018 y encontrado asesinado en mayo de 2019. La mediática mayamera ocultó los videos de las torturas a Martínez que fueron encontrados en los teléfonos móviles de sus torturadores tras su detención, pero amplificó las exageraciones de la ANPDH respecto al número de detenidos, heridos y desaparecidos.
Gedeón, incursión fallida a Venezuela
En el fragor de la campaña presidencial de 2020, el entonces candidato republicano y presidente de Estados Unidos Donald Trump dio un discurso a los venezolanos en Miami ataviados con sus gorras de “Make America Great Again”, consigna de la primera campaña presidencial.
En ese evento de febrero, el magnate discurseó por más de una hora afirmando que “los días del socialismo y el comunismo están contados, no sólo en Venezuela, sino también en Cuba y Nicaragua”, agregando que nunca se le permitiría al socialismo echar raíces en el corazón del capitalismo, en los Estados Unidos.
Tres meses después, el 3 de mayo, aun cuando el gobierno venezolano había advertido de la presencia de campos de entrenamiento de mercenarios en territorio colombiano, ocurre la fallida incursión de 47 venezolanos exiliados y dos antiguos miembros de las fuerzas especiales del ejército estadounidense que resultaron detenidos, también hubo ocho muertos.
El objetivo de la Operación Gedeón era capturar, detener o remover al presidente Nicolás Maduro, tumbar al gobierno e instalar al entonces diputado Juan Guaidó como presidente escogido por Estados Unidos. La base de la operación fue Colombia, específicamente La Guajira, pero la concreción del acuerdo que propició los hechos tuvo lugar en el campo de golf del Red Course en El Doral Resort.
El líder fue el exsoldado estadounidense Jordan Goudreau, fundador de la empresa contratista de seguridad privada Silvercorp USA, quien luego interpuso una demanda por 1,4 millones de dólares contra Juan José Rendón, asesor de un esquema delictivo, llamado “gobierno interino”, encabezado por Guaidó, por incumplimiento de contrato.
J.J. Rendón fue un actor clave en el diseño y elaboración del contrato de mercenarios contra Venezuela desde Miami. Foto: Getty Images.
Goudreau expuso documentos en los que demostró que Guaidó conocía el intento de golpe que le hubiera puesto a él en el poder, y los medios en Miami, sobre todo los no beneficiados económicamente por el “interinato”, sí mostraron grabaciones en las que alienta a los mercenarios, también un contrato firmado por un anticipo de 1,5 millones de dólares y por más de 200 millones que serían recaudados mediante favores políticos.
Declaró un partícipe de la preparación, Hernán Alemán: “Hablamos del plan, una operación táctica para capturar a los grandes actores políticos de Venezuela que serían entregados a Estados Unidos. Juan Guaidó asumiría el mandato como presidente interino, lo que conduciría a elecciones libres en Venezuela”.
Por su parte, Goudreau financiaría la logística a través de donaciones de personas que obtendrían recompensas económicas en un eventual gobierno de “transición”.
Rendón declaró a la prensa que “analizamos alrededor de 22 escenarios. Tal vez un tercio de ellos involucraba el uso de la fuerza”, esto producto de múltiples reuniones que se sostuvieron en Miami de las que, con toda seguridad, algunos sectores del gobierno de Trump tenía conocimiento pero luego declaró desconocer.
Además, Goudreau, médico, francotirador, veterano de Afganistán e Irak y ganador de tres estrellas de bronce del ejército de Estados Unidos, aseguró haberse reunido con dos asesores gubernamentales y había sido contratado en febrero de 2019 para brindar seguridad en el concierto que patrocinó otro magnate, Richard Branson.
Se trataba de un evento musical que recibió toda la difusión y hasta concentraciones de apoyo desde Miami, pero que se realizó como herramienta de presión mediática en Cúcuta, del lado colombiano de la frontera con Venezuela, para que el gobierno venezolano permitiera la entrada de donaciones humanitarias que terminaron siendo incendiadas por los mismos manifestantes antichavistas como excusa, también fallida, para generar violencia dentro del territorio nacional.
En 2017 autoridades estadounidenses dijeron develar una red que traficaba ilegalmente armas desde ese país hacia Venezuela al menos desde 2013, el mes anterior el gobierno boliviano decomisó 75 armas de grueso calibre que salieron desde Miami e ingresaron a Bolivia.
Trama magnicida en Haití
La ciudad-puerto que alberga el mayor volumen de cruceros del mundo y más bancos internacionales en todos los Estados Unidos también ha sido un factor clave en el magnicidio del presidente haitiano Jovenel Moïse, ocurrido durante la madrugada del pasado 7 de julio.
El venezolano radicado en Miami, Antonio “Tony” Intriago, fue el reclutador de los mercenarios colombianos arrestados en Puerto Príncipe por el asesinato de Moïse y por graves lesiones a su esposa. Medios como La Nueva Prensa han revelado su nexo con el presidente de Colombia, Iván Duque, en el marco del concierto en Cúcuta, en cuya organización participaron ambos.
Intriago es propietario de varias empresas inscritas en el estado de Florida, entre ellas Venezuela Somos Todos, co-organizadora del concierto, y CTU Security (Counter Terrorist Unit Federal Academy LLC), contratista de los mercenarios colombianos involucrados.
Testigos afirman que el empresario compartió con Duque y Guaidó durante el evento al que este último llegó de la mano de líderes del grupo armado organizado narcoparamilitar Los Rastrojos, hecho que fue poco difundido por la prensa cartelizada de Miami. También se difundió poco el Cucutazo, desfalco a los fondos que debían ser utilizados para labores humanitarias y por los cuales la USAID todavía pregunta.
Intriago y Duque coincidieron en Miami durante un acto de campaña en febrero de 2018 cuando este era candidato presidencial; el gobierno venezolano denunció que el empresario ofreció a CTU Security para el contrato de la derrotada Operación Gedeón.
Otro personaje que está vinculado al golpismo mayamero es el “activista” colombiano Alfred Santamaría, socio de Intriago en la directiva de la Fundación Latino Americanos Unidos, Inc., con sede allí mismo en Miami, quien ha publicado fotos con Duque en sus redes sociales que datan de marzo pasado. Fue candidato a alcalde de la ciudad, es defensor de Martinelli (jefe vigente de María Corina Machado) y algunos medios han mostrado fotos suyas con Guaidó, su exasesor J.J. Rendón y Álvaro Uribe Vélez.
Uno de los dos haitiano-estadounidenses capturados fue identificado como James Solages, de 35 años, vive en Fort Lauderdale (Florida), donde es el director ejecutivo de EJS Maintenance & Repair y dirige una ONG. Trabajó como jefe de guardaespaldas de la Embajada de Canadá en Haití y, mientras estuvo en Florida, apoyó al expresidente Michel Martelly, del Partido de los Calvos Haitianos (PHTK) de Moïse.
También solía trabajar como guardia de seguridad tanto para Reginald Boulos como para Dimitri Vorbe, dos miembros de lo que el mismo presidente fallecido de Haití llamó “oligarquía haitiana”.
La permanente gesta tóxica contra Cuba
Estados Unidos ha persistido con un férreo bloqueo a la isla y este ha sido instrumentado desde el sur de Florida junto a un inclemente ataque mediático y acciones terroristas de diversas intensidades. La Unión Soviética había ofrecido a Cuba formas de eludir el bloqueo, sin embargo tras la caída del bloque socialista las élites estadounidenses, atizadas por una oligarquía terrorista de origen cubano, atacaron la economía a través de la Ley de la Democracia Cubana (1992) y la Ley para la Libertad y la Solidaridad Democrática Cubana (1996). Nada que ver ambos nombres con sus efectos.
Desde 1992 en adelante, la gran mayoría de la Asamblea General de la ONU ha votado para que Estados Unidos termine con el embargo y hasta expertos del Consejo de Derechos Humanos de la ONU publicaron una declaración llamando a retirar tales medidas que, además, han hecho más difícil el intento de Cuba por combatir la pandemia de covid-19.
Solo en 2020, Estados Unidos aplicó 55 “sanciones” ilegales de las 243 que Trump implementó durante su gobierno, todas basadas en las leyes mencionadas y en el deseo de que un colapso social desaloje al Partido Comunista de Cuba del poder. En junio pasado el canciller Bruno Rodríguez denunció ante la Asamblea General de la ONU que solo el sector salud fue afectado en 200 millones de dólares entre abril y diciembre de 2020, 38 millones más de lo reportado en 2019.

Aun cuando Cuba ha manejado de manera exitosa la pandemia manteniendo tasas de contagios y fallecimientos relativamente bajas, la presencia de variantes más virulentas ha causado un repunte de casos que ha provocado que la infraestructura sanitaria se haya visto rebasada. De esta manera se ha requerido del envío de personal de salud de otras provincias y peticiones de ayuda solidaria y donaciones.
Las plataformas mediáticas al servicio de intereses coloniales, y financiadas por las mismas agencias injerencistas, han saturado las redes con noticias falsas y señalamientos al gobierno por rechazar su exigencia de abrir un corredor humanitario o la intervención de organizaciones sanitarias internacionales.
Desde hace al menos dos años se ha venido gestando, con apoyo desde Florida, el Movimiento San Isidro (MSI), anclado en la movida cultural cubana, que surgió a partir de algunas revueltas artísticas ocurridas en 2018. Debido a medidas polémicas propuestas por el gobierno hacia el medio cultural se conformaron los elementos ya conocidos en intentos de golpes blandos. Las mismas puestas en escenas, los mismos “activistas” (artivistas, en este caso) que “desaparecen” cuando son detenidos por violar la ley, simbolismos, canciones, noticias falsas, puestas en escena, más canciones, sobreexposición de manifestaciones focalizadas…
Otro de los actores principales de la más reciente oleada de color es otra ONG: Unión Patriótica de Cuba (Unpacu), fundada por José Daniel Ferrer García y financiada en 2011 por la Fundación Nacional Cubano-Americana con sede en Miami.
Varios músicos residentes en dicha ciudad, donde habla, canta o escribe quien la dirigencia cubana mayamera diga, participaron en una operación mixta de marketing discográfico y propaganda política que se concretó en una canción llamada “Patria y Vida”, en la que también participan miembros del MSI que viven en Cuba.
Un agente mediático llamado Alex Otaola es quien determina y señala la cualidad contrarrevolucionaria de un artista en Miami, de allí que tras cada señalamiento a un artista, este debe decidir si ceder o desaparecer de la escena mediática. Esto ocurre en la ciudad desde donde se determinan los gustos y modas artísticas del mercado cultural hispanohablante “en nombre de la libertad”.
El columnista José Manzaneda relata cómo Otaola logró coaccionar a artistas como el dúo Gente de Zona, quienes saludaron al presidente cubano Miguel Díaz-Canel durante un concierto en La Habana. Fueron vetados por el alcalde de Miami en un concierto de fin de año y perdieron la doble residencia en Miami y La Habana.
Otro artista coaccionado fue el compositor Descemer Bueno, quien elogió a la cooperación médica cubana y condenó el bloqueo a su país por parte de Estados Unidos. Por ese par de razones Otaola logró boicotear sus conciertos en Miami. Aunque Bueno se resistió y llevó al presentador a los tribunales, fue derrotado y terminó cediendo.
En octubre pasado Otaola le entregó a Trump una “lista roja” de cubanos a quienes impedir la entrada al país, en medio del proceso extorsivo algunos de ellos felicitaron su lucha por la “libertad de Cuba”.
Otros artivistas del MSI que viven en Cuba, como Denis Solís González, han reconocido vínculos con terroristas radicados en Miami como Jorge Luis Fernández Figueras, acusado por la justicia cubana por pertenecer al grupo paramilitar Lobos Solitarios. Maykel Osorbo no ha seguido la línea de que la canción es un llamado a la paz y ha declarado que es “un himno de guerra”, además de declarar: “Yo soy partidario ahora mismo de una invasión. ¿Van a invadir Cuba? Vengan para acá”.
Mientras dentro y fuera de Estados Unidos los poderosos medios cartelizados acallan a las diversas organizaciones y entes que piden fin al bloqueo, los artistas al servicio de esos medios viajan a países como España a halagar su “libertad de expresión”, eso sí, no se vale mencionar a raperos apresados en otras latitudes como el catalán Pablo Hasel.
(Tomado de Misión Verdad)

Leer más »

La verdad que Cuba defiende

Foto: Twitter/ @ArielLeyRoyero.
Las condiciones que llevaron al pueblo a reclamar en las calles son muchas. En Cuba se vive desde el año pasado una situación de crisis económica moderada: hay desabastecimiento de los productos básicos y aunque las políticas de distribución del Gobierno han tratado de repartir equitativamente, no siempre se logra.
También la COVID-19 ha puesto a la economía nacional en función de proteger la vida humana: con hospitales recibiendo a los confirmados con el virus y centros de aislamiento abiertos prácticamente en todos los municipios del país, donde se ubican los contactos de los confirmados que son posibles casos. Esta estrategia ha dado resultado, pero necesita obviamente de muchos recursos distribuidos por el Estado. Ante la crisis económica, las colas para comprar productos básicos se han multiplicado y es, precisamente, una de las causas del alza de contagios. Al contagiarse más personas son más los que hay que atender en los centros de aislamiento y en los hospitales.
Además, también ha existido déficit eléctrico y por lo tanto ocurren bloques de apagones que, como es lógico, molestan a la población. Sin embargo todo esto es imposible analizarlo sin tener en cuenta el impacto mayor que sufre la economía nacional, y por tanto, el pueblo, ante la imposición del bloqueo económico y financiero, que se ha recrudecido cada vez más.
En Cuba obviamente hay ineficiencia en algunos sectores del Estado y funcionarios públicos que cometen errores. Pero quien analiza las estadísticas del impacto del bloqueo puede darse cuenta no solo que es esta la principal causa de la crisis en Cuba, sino también un escollo para el Gobierno cubano, que debe dirigir un gran aparato estatal a contracorriente. Aparato estatal que incluye al pueblo trabajador.
El bloqueo existe exactamente para esto. Para crear crisis y descontento poblacional, y cuando ocurren protestas, culpar al gobierno cubano. Ayer se veía cómo desde la OEA y desde el gobierno de Estados Unidos los pronunciamientos “apoyaban” al pueblo en su reclamo por la escasez de medicamentos, sin embargo son ellos precisamente los que mantienen y defienden un bloqueo económico que impide la entrada de esos medicamentos y la posibilidad de desarrollarnos a plenitud.
Entonces, una economía en tiempos de pandemia, con déficit de alimentos y de medicamentos, con errores administrativos lógicos que ocurren en cualquier país y con la presencia de un bloqueo gigante y genocida, entonces es obvio que se cree una situación de inestabilidad nacional, influenciada en mayor medida por grupos subversivos que se mantienen con dinero de los fondos federales del Departamento de Estado (USA), al igual que una red amplia de medios de prensa, alojados en Internet y en las redes sociales que desinforman, manipulan y contribuyen a la inestabilidad, en busca de un propósito: el fin de la Revolución cubana que el mismo pueblo enarboló.
Por ello, hay sectores específicos dentro de la población cubana que sienten el peso de esta situación y han salido a reclamar, alentados en su mayoría por la emigración cubana que vive en Miami, encargada de llamar a la revuelta popular a través de mensajes en todas las redes sociales. Pero en su mayoría, los ciudadanos cubanos amparan el socialismo y la Revolución, por ello también hubo este domingo manifestaciones multitudinarias en todas las provincias en apoyo firme al proceso social, tras el llamado del presidente de tomar las calles.
Increíblemente algunos auguran el fin de la Revolución o una guerra civil, en un año que Cuba cuenta con dos vacunas en el top mundial de eficacia contra la COVID-19: Abdala y Soberana. Y avanza con una vacunación masiva donde ya más de 1 millón y medio han completado el ciclo de vacunación requerido. Además aspira a finales de agosto a tener 70% de su población vacunada y a final de año toda la población, lo que la convertiría en el primer país del mundo en conseguirlo, algo que Washington quiere impedir a toda costa.

Es momento de que las organizaciones de izquierda de América Latina y el mundo estén con Cuba en estos momentos. Es momento de que los medios de izquierda informen con veracidad y tengan en cuenta la magnitud del Bloqueo Económico como causa principal de estos acontecimientos. Insto a las organizaciones internacionales y a los gobiernos de la región que apoyen a Cuba en este momento, ya que Cuba ha apoyado al mundo entero con médicos y personal sanitario en los peores momentos. Los gobiernos tienen que apoyar a Cuba mediante la vía diplomática para evitar a toda costa intento de agresiones extranjeras, principalmente por parte de los Estados Unidos.
Hay algo claro, en Cuba son millones los que apoyan el proceso social. Más allá de insatisfacciones comunes y normales con problemas específicos, se comprende la gran obra social que se ha construido. Es por ello que un pueblo entero estará en la calle dispuesto a morir hoy, mañana y siempre por defender su casa, su suelo, su patria, su verdad.
(Tomado de Revista Trinchera)

Leer más »

Ahora la urgencia es la Patria

Avileños toman las calles a defender la Revolución. Foto: ACN.
Busquemos urgente en cada página de nuestra historia, para recordar que detrás de la Revolución, detrás y debajo, en cada horcón que la sostiene, hay mucha sangre de mártir joven, y de toda edad; hay afanes emancipadores y de utopía humanista, nacidos siglos antes de que las montañas parieran hijos rebeldes.
Si es preciso habrá que alfabetizar otra vez, abrir libros por doquier para que, quienes no han tenido tiempo, motivaciones o buenos maestros para descubrir a José Martí y a su alma que habita en lo esencial de Cuba, entiendan que, como decía el presidente Díaz-Canel Bermúdez, para arrebatar a millones una Revolución tan valiosa y costosa, habrá que pasar por sobre el cadáver de millones.
Los conatos callejeros provocan en muchos cubanos sensibles indignación y dolor. La gente buena de pueblo habla frente a las cámaras y a los periodistas; dicen que “esto ha costado mucha sangre”, y que “con la Revolución todo, sin la Revolución nada”.
Algunos me preguntan por qué ha sucedido algo así. El desconcierto nace de quienes conocen el valor de la vida, de quienes no pierden de vista a Cuba, su Cuba que batalla y se desgarra frente a los zarpazos de la COVID-19, aun con la mano de hierro, del bloqueo, puesta sobre el cuello de la Isla que sigue soñando.
Los agradecidos y los que aman la vida propia y de sus semejantes se preguntan, por ejemplo, si estos conatos permeados de incultura y por tanto de barbarie, son el regalo que nuestros científicos —los padres de las vacunas hechas en suelo nacional y en tiempo récord— se merecen.
El enemigo sabe lo que está buscando: fracturar la unidad de los cubanos, echar a hermanos sobre hermanos, desdibujar nuestros caminos a posibles soluciones a tanto problema, desdibujar nuestros caminos más sensatos, que son los de los consensos, los equilibrios y la serenidad.
Otra vez, el enemigo se equivoca a lo profundo: en esos conatos no estaban la inteligencia, ni el razonamiento, ni la altura ética. Los gritos de esas manifestaciones se quedaban en una hojarasca que daba tristeza –lamentos por las carencias que nos duelen a todos, insultos, desafíos absurdos que los patriotas no alcanzan a entender:“No tenemos miedo…”.
No sé quién podrá tener miedo en Cuba cuando lo único que ella muestra al mundo es el valor de defender la vida. En todo caso lo único temible es la posibilidad de que la barbarie, nacida de la ignorancia, deshumanice a una parte de nuestra sagrada familia insular.
Ahora la urgencia es la Patria. Ahora lo primero son el valor, la hermandad, la unidad, el amor. El instante es tan urgente, que no cabe decir “yo no me meto en política”. Porque es lo que expresaron en algún momento dos grandes nuestros: La política es la Patria. Y podríamos llegar más lejos en eso de definir la necesidad del momento, tal cual lo hizo un gigante de Nuestra América y que en estas horas una hermana me recordaba: “La Patria es el otro”.
Es decir, que en estos momentos la Patria es el hermano, es la suerte de todos. Es salvarnos juntos, por encima de toda miseria humana; o juntos, saber caer.
(Tomado de Juventud Rebelde)

Leer más »

Todo intento por perturbar la tranquilidad en Pinar del Río encontrará la respuesta del pueblo

El reclamo sigue siendo exigir el cese del bloqueo. Foto: Rafael Fernández Rosell/ ACN.
Todo intento por perturbar la tranquilidad que siempre ha primado en Cuba encontrará una respuesta del pueblo revolucionario en las calles, idea impulsora de la concentración de un centenar de pinareños en el parque de la Independencia, de la ciudad capital de ese territorio.
Me incorporé a esta “ocupación” de las arterias en defensa de la Revolución, pues no podemos pretender que se imponga una minoría confundida o que no quiere entender el protagonismo del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos en los problemas actuales de la nación cubana.
Por eso el reclamo sigue siendo exigir el cese de esa política genocida que sobre todo en este contexto sanitario nos quiere asfixiar, dijo a la ACN José Alejandro Jiménez Ramos, estudiante de tercer año de la carrera de Medicina.
¿Cómo se atreven a decir que necesitamos una intervención humanitaria si durante 16 meses hemos sabido enfrentar la pandemia como pocos, con cifras de mortalidad muy inferiores al resto del mundo?, reflexionó el joven de 20 años, indignado por los sucesos de este domingo en varias localidades del país.
Estos intentos planificados desde el exterior constituyen gasolina para los revolucionarios, pues la defenderemos con más garra y sabiduría, aseveró quien participó en la marcha por la céntrica calle José Martí, de la ciudad vueltabajera, iniciada en el parque Roberto Amarán y con cierre en el de la Independencia.
Para el escritor Nelson Simón, Cuba es un símbolo y “cuando algo se convierte en símbolo, deja de ser negociable”.
Precisó el también presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba en el occidental territorio que desde la singularidad que ofrece al Caribe, a América y al mundo, la nación se torna necesaria, porque deviene posibilidad real de una utopía y de otro orden posible.
Detalló que esas hostilidades no cambiarán y la “Revolución, como garante de un pueblo, le pertenece al pueblo, en el cual están su continuidad y defensa”.
En nombre de la Asociación Hermanos Saíz, Leicester Correa, presidente de la filial provincial, aseguró que la vanguardia artística joven de la mayor de las Antillas rechaza los intentos de perturbar el orden interior en Cuba y la manipulación por medios de comunicación internacionales y algunos activistas de redes sociales.
Los jóvenes artistas pinareños, resultado del talento forjado en el sistema de enseñanza creado por la Revolución, defendemos el derecho a vivir en paz y nos rehusamos a una intervención humanitaria, que desembocará en una intervención militar, apuntó.
Porque sabidas son las intenciones de quienes aún no se resignan a que una nación bloqueada y asediada, como ninguna, sea ejemplo de soberanía e independencia ante el mundo.
Los pinareños se rehusan a una intervención humanitaria. Foto: Rafael Fernández Rosell/ ACN.
El derecho a decidir por Cuba, es de su pueblo. Foto: Rafael Fernández Rosell/ ACN.
(Con información de la ACN)

Leer más »

Las 3 del día: La dictadura del algoritmo y las noticias de este 7 de junio (+ Podcast)

Lo difícil, como mismo explica el cantante Israel Rojas en el documental, es sobreponernos a gigantes comunicacionales e ideológicos que libran la batalla en las redes, para llevar los rasgos de nuestra política innovadora a esos espacios. ¿Y esto cómo se hace? Hoy en las 3 del día llegamos hasta Tim Cremata, Arnaldo Rodríguez y Rolando Pérez Betancourt para hacerles esta pregunta.

Leer más »
 

Contáctenos

 

Si desea contactar NoticiasCubanas.com, el portal de todas

las noticias cubanas, por favor contáctanos.

¡Estaremos felices de escucharlo!

 

Con gusto le informáremos acerca de nuestra oferta de publicidad

o algún otro requerimiento.

 

contacto@noticiascubanas.com

 

Oferta


Si deseas saber como tu sitio de noticias puede formar parte de nuestro sitio NoticiasCubanas.com, o si deseas publicidad con nosotros.

 

Por favor, póngase en contacto para mas detalles.

Estaremos felices de responder a todas tus dudas y preguntas sobre NoticiasCubanas.com. ¡La casa de todas las noticias cubanas!

contacto@noticiascubanas.com


Sobre nosotros

NoticiasCubanas.com es la casa de todas las noticias cubanas, somos un sitio conglomerado de noticias en Cuba. Nuestro objetivo es darle importantes, interesante, actuales noticias sobre Cuba, organizadas en categorías.

Nosotros no escribimos noticias, solo recolectamos noticias de varios sitios cubanos. Nosotros no somos parte, solo proveemos noticias de todas las fuentes de Cuba, y de otras partes del mundo.

Nosotros tenemos un objetivo simple, deseamos brindarle al usuario el mayor monto de noticias con calidad sobre Cuba, y la visión que tiene el mundo sobre Cuba. Nosotros no evaluamos las noticias que aparecen en nuestro sitio, tampoco no es nuestra tarea juzgar las noticias, o los sitios de las noticias.

Deseamos servir a los usuarios de internet en Cuba con un servicio de calidad. Este servicio es gratuito para todos los cubanos y todos aquellos que estén interesados en las noticias cubanas y noticias internacionales sobre Cuba.

 

Términos de uso

NoticiasCubanas.com es gratis para todas las personas, nosotros no cobramos ningún cargo por el uso del sitio de ninguna manera. Leer los artículos es completamente gratis, no existe ningún costo oculto en nuestro sitio.


Proveemos una colección de noticias cubanas, noticias internacionales sobre Cuba para cualquier persona interesada. Nuestros usuarios utilizan NoticiasCubanas.com bajo el acto de libre elección y bajo su propia Responsabilidad.

Nosotros no recolectamos ningún tipo de información de nuestros usuarios, no solicitamos ninguna dirección electrónica, número telefónico, o ningún otro tipo de dato personal.

 

Medimos el monto de tráfico que noticiasCubanas.com recibe, pero no esperamos compartir esta información con alguien, excepto nuestros socios de publicidad. Nos regimos bajo las normas Cubanas en cada cuestión legal, cualquier aspecto no clarificado aquí debe ser considerado sujeto bajo el sistema Legal de Cuba.