HAVANA CLIMA

Dolor

Bitácora de vida: Los elefantes también lloran

Familiares de las víctimas del fatídico accidente del Hotel Saratoga. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.Si existe un hecho conmovedor en el reino animal, es observar el duelo de una manada de elefantes ante los huesos de sus congéneres muertos…
En ese suave gesto, cuando acarician con sus trompas y de la manera más delicada a esos restos, que reconocen y que les son significativos, son equiparables a nuestros sentires humanos…
Los mueve el recuerdo de los suyos. Los elefantes rinden homenaje como si fuesen capaces de entender el hecho de la muerte. En su respetuoso comportamiento, de algo así como un rito funerario, uno no deja de estremecerse por el caudal de altruismo y empatía.
Solo ellos saben cuánto duele lo que duele. Lo mismo nos sucede a nosotros, los humanos. No hay parámetros; no existen reglas sobre cómo debe ser lo dolido. No existe un “dolorímetro” que pueda explicar la intensidad de la pena…
Hoy un noble pueblo, mi amada Cuba, está en su duelo; duelo necesario para respirar profundo y alzar después, de nuevo, la cabeza.
Un pueblo que dio muestras de solidaridad extrema y que, habiendo recuperado hasta la última víctima, recién hoy libera su pena. Un pueblo que no buscaba “cuerpos”, sino personas, hermanos, hijos, padres, amigos. Esa es, fue, la sutil diferencia: el concepto de la búsqueda.
Por eso no se decretó duelo antes: la esperanza estaba flameando como una llama pequeña en el alma de su gente y mientras esa ínfima flama crepitara nadie bajaría los brazos, rendidos. Se esforzaron denodadamente, hasta encontrar a la última persona.
No descansaron. No dejaron de buscar. Hoy saben que la luz se ha apagado. Hoy lloran…
Pero los odiadores de siempre, salieron con su pura hipocresía, a destilar su acostumbrado veneno. ¿La excusa? Que el gobierno cubano no había decretado duelo antes.
Se les notó mucho, a esos apologistas de la maldad, que nada saben de leyes, de ética y comportamiento moral. Comportamiento que guía los protocolos de acuerdo a las prioridades.
¿Sería quizás que el presidente, mi querido amigo Miguel, ese presidente cercano, estaba codo a codo con su gente, desde el minuto uno, preocupado y ocupado en resolver las consecuencias de esa desgracia? Él llegó de inmediato. No se desentendió del accidente. No desapareció de la geografía del desastre. Dio aliento, calmó ansias, sostuvo a los suyos: su pueblo.
Evidenció una respuesta diametralmente opuesta a la que dio, por ejemplo, el presidente de los Estados Unidos, cuando colapsó el bloque de condominios de Surfside, en el condado de Miami-Dade, el año pasado, con el triste resultado de 98 personas fallecidas. Las noticias así lo referían:
“El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció este martes (29.06.2021) que prevé viajar el jueves a Florida para visitar el lugar del derrumbe parcial de un edificio de 12 plantas de Surfside (Miami-Dade) que ha dejado al menos 11 fallecidos y 150 desaparecidos. Así lo confirmó el mismo mandatario en la Casa Blanca antes de viajar a un acto en Wisconsin”.
Las comparaciones suelen ser odiosas, pero… Uno no puede explicarse desde la lógica que, en un triste accidente ocurrido un 24 de junio, su presidente haya ido de “visita” ocho días después de acaecido. Eso produjo un extraño ruido en quienes nos movemos desde, por y para el amor. Probablemente el acto en Wiconsin era más relevante que el dolor y la muerte.
Ahora… ¿Qué pudo ser más relevante que el dolor y la muerte? No lo sé. Ni los elefantes lo sabrían. No. Ellos acuden al lado de los suyos, con los miembros de su manada, con su dolor a cuestas.
A estas alturas ya sabemos que los odiadores critican lo que les conviene, esa es una prístina verdad. Sus sesgos mentales son infinitos. Es innegable pensar que son incapaces de sentir algo parecido a la compasión. Tienen inmunidad ante el amor y ese es su orgullo.
¿Pensarán alguna vez, de manera fugaz, que ellos también son efímeros? Efímeros como la hierba que pisan los elefantes, efímeros como cada uno de nosotros, que no sabemos ni podemos imaginar, en qué esquina de la vida nos sorprenderá la muerte.
Verlos odiar así y estremecerme con la pregunta: ¿Se detendrían ante sus tristes huesos, los elefantes al llegar? ¿O les pasarían de largo, sin observarlos siquiera? No lo sé. No sabremos. Allá ellos y sus miserias.
Ahora los que amamos a Cuba y a su gente, solo entendemos de silencio. Silencio. El necesario silencio. Hagamos silencio. No perturbemos hoy al digno pueblo, que en estos momentos llora.
Vea, además
Hotel Saratoga: Un recuento 168 horas después de la explosión (+ Podcast y Videos)

Leer más »

Hotel Saratoga: Una esperanza inquebrantable

Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.En la tarde noche de este lunes, equipos de rescate y salvamento, bomberos y voluntarios, continuaron trabajando intensamente en la excavación y búsqueda de aquellas personas que permanecen desaparecidas.
Laboran simultáneamente en el hotel Saratoga y el edificio multifamiliar contiguo, auxiliados por retroexcavadoras y con la precaución necesaria. Los rescatistas buscan bajo los escombros animados por la esperanza.
En las capturas fotográficas, un tono sepia empapa todos los rincones de la arquitectura dañada. Y en el interior del mordisco de un gigante accidentado, una tranquilidad impávida deja ver objetos intrascendentes para aquellos que tienen aún una esperanza inquebrantable.
Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

Leer más »

Encontrar vida, lo más importante en el Saratoga

La esperanza de encontrar vida debajo de los escombros mueve a cada uno de estos seres. Sin pensarlo dos veces, salieron a aliviar las heridas de La Habana y su gente. Y, aunque el dolor se asome de vez en vez, tienen claro que su misión finaliza con el último desaparecido encontrado, con el último escombro removido.Hotel Saratoga. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Hotel Saratoga. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Hotel Saratoga. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Hotel Saratoga. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Hotel Saratoga. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Hotel Saratoga. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Hotel Saratoga. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Hotel Saratoga. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Hotel Saratoga. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.
Hotel Saratoga. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Hotel Saratoga. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Hotel Saratoga. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Hotel Saratoga. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Hotel Saratoga. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Hotel Saratoga. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Leer más »

Crimen de Barbados: vidas cercenadas por la huella del terror

Padres de una de las víctimas del crimen de Barbados. Foto: Jorge Oller/ Granma.Muchos años después, cuando le preguntaron por su hija, -con la mirada y la voz casi apagadas por la vejez y el dolor que solo siente quien ha perdido un hijo-, José María Uranga, padre de la floretista Nancy Uranga Romagoza, apenas atinó decir:
“Hoy igual que el primer día, siempre la estoy recordando, yo, la mujer… ¿Pero qué vamos a hacer? Veintipico o treinta años de ponerle flores…”
Entonces se dejó caer hacia el espaldar del asiento como buscando descansar en el vacío del sufrimiento, si es que acaso este tiene fin. Porque hay dolores que no pasan, que se vuelven eternos y solo abandonan a la persona, tal vez, el día que parten de este mundo. Cómo entender que la miseria humana alcance para hacer explotar un avión en pleno vuelo, con 73 personas en su interior, entre ellos, 24 adolescentes y una niña.
Haymel Espinosa es una de los tantos hijos que quedaron huérfanos aquel 6 de octubre de 1976. Su padre, el copiloto del vuelo de Cubana, Miguel Espinosa Cabrera, Según cuenta en el documental Explosión a bordo, lo lloró más de niña, pero lo extrañó y lo necesitó mucho más de adulta que de pequeña.
“Tantas veces que lo necesité a mi lado y tantas veces que lo quise tener a mi lado. Lo quise tener a mi lado el día que me casé. Pienso que esa foto mía está inconclusa, que estoy al lado de mi madre, sin embargo me faltaba mi padre. Pensé que no había mejor momento que honrarlo poniéndole las flores de mi boda y se las puse en un lugar donde se encontraban las fotos de los mártires de Barbados. Y se las dediqué a ellos, especialmente a mi papá… Cuando se lo quitan tan de pronto así, a uno le queda aquello de que pudiera regresar. Que para mí es un sueño y es lo que siempre sueño con mi papá. Yo pienso a veces que voy a encontrarme con mi papá, que tal vez mi papá ha sido un náufrago”.
Familiares de las víctimas del sabotaje al avión de Cubana el 6 de octubre de 1976. Fotomontaje: Archivo.
Margarita Morales, hija de otra víctima del crimen de Barbados, Luis A Morales Viego (Villito), quien fuera integrante de la Comisión Técnica de Esgrima, comparte el sentir de Haymel; sabe bien lo que siente una hija que no se conforma con la idea de que su padre nunca más volverá. Ella también soñó que su progenitor pudiera ser un náufrago y pudiera llegar a casa en cualquier momento.
“Para nosotros era muy difícil acostumbrarnos a la idea de que mi papá no iba a venir nunca más, de que ya aquellos abrazos, aquellos besos que siempre nos daba ya no iban a volver. Eso fue muy difícil. Han pasado más de 30 años y yo nunca voy a olvidar aquello. Incluso durante mucho tiempo, yo pensaba que él iba a entrar; una vez se lo dije a mi mamá: Yo tengo la esperanza que él no haya venido en ese avión, que esté escondido en alguna Isla, algo. Una idea absurda, por supuesto, porque estaba más que demostrado, pero yo no lo podía creer… Yo me lo imagino esperando llegar a Cuba para ver a sus niñas”.
Soñar con la persona amada y que ya no está es una forma de encarar la muerte, considera Roseanne Neninger Persaud, hermana de Raymond Persaud, uno de los seis jóvenes guyaneses que venían a Cuba en el AC-455, con una beca para estudiar Medicina. “Estuve años y años soñando con Raymond y lo veía vivo, porque nunca lo vi muerto”.
Pero es un hecho que al despertar de ese sueño, la realidad te golpea; el ser amado no está y tus hijos son huérfanos de padre o madre. Así le sucedió a Martha Sandoval López, esposa del floretista Julio Herrera Aldama.
“Teníamos un varoncito de seis meses de nacido, ya estábamos pensando en la celebración de su primer añito… No fue hasta que Fidel despidió el duelo de las víctimas de aquel horrendo crimen que comprendí por entero que había perdido para siempre a Julio, al padre de mi hijo, al amor de mi vida. Nunca he podido olvidarme de él”.
El monumento que recuerda a las víctimas del atentado, en Barbados. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
También Iraida Malberti perdió, mejor dicho, le asesinaron a su compañero, su novio de 20 años, al padre de sus hijos. Y aunque enfrentó la vida valientemente y no se dejó carcomer por el odio, ella sintió mutilada su familia, “una familia totalmente feliz”, cuya alma era Carlos Cremata Trujillo (integrante de la tripulación de Cubana).
“Yo quise que Jose, que era el más chiquito —no había cumplido 11 años—, fuera a los funerales, que no se perdiera nada (…) Se portaron tan divinamente los tres, los dos mayores, ‘Tin’ (Carlos Alberto) y Juan Carlos estaban con su uniforme de los Camilitos.
Yo los fui a buscar, al único que no fui a buscar fue a Jose, porque una amiga de nosotros que era profesora de la escuela me dijo ‘yo voy para allá’, le dije ‘si hay algún problema me llamas por teléfono, de lo contrario no voy a buscarlo hoy, para que duerma una noche más con su papá’. Pero a los Camilito sí fui, porque allí si veían el noticiero y la noticia estaba en la calle. Al otro día tempranito fuimos a buscarlo, cuando llegamos nos miró y dijo: ‘¿Y esta delegación?’. No le dijimos nada, él no preguntó más nada se montó en el carro y fue llorando durante todo el trayecto. Dice que él lloraba hasta las 12 de la noche, a esa hora paraba, dormía, y después volvía otra vez. Ese es el cuento que él hace. Y así estuvimos por mucho tiempo, ellos por mí y yo por ellos, tratando de ser fuertes”.
Niños que esperaban el regreso de sus padres o madres, padres que esperaban a sus hijos. Esposas a sus esposos y viceversa. Un país que ansiaba festejar con sus campeones panamericanos de esgrima. Familias eufóricas por fundirse en abrazos y besos con los que llevaban días lejos de casa, matar un puerquito, tomarse un ron, celebrar un cumpleaños, ver las fotos de la boda que se realizó antes de viajar, colgarle otra medalla en el cuello a la viejuca y al viejo… La alegría de estar nuevamente en el regazo de los suyos. Pero nunca sucedió.
Cincuenta y cuatro minutos después de despegar del aeropuerto internacional Seawel de Barbados, justo a las 12 y 23 del mediodía, una explosión conmovió el DC-8 de la aerolínea de Cubana de Aviación, que realizaba el vuelo CU-455 rumbo a Cuba con escala en Jamaica. Tras la detonación de la bomba, el incendio, luego el estampido de un segundo explosivo y en “pocos” minutos la nave cayó al mar, cerca de la playa a la vista de bañistas y pescadores, algunos de los cuales pudieron apreciar el amasijo de sangre, carne y huesos que emergieron a la superficie.
Planificado y ejecutado por la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA), el atentando acabó con la vida de 73 personas. Foto: Jorge Oller/Granma.
No hubo sobrevivientes; 73 muertos, 57 cubanos, 11 guyaneses y 5 norcoreanos. Apenas 8 cadáveres se pudieron recuperar e identificar a partir de técnicas forenses porque estaban muy fragmentados. Solo el cuerpo de la niña guayanesa de nueve años “emergió casi completo, como un dedo acusador” del crimen, testificó en su momento el criminalista Enrique Herrera, quien participó en la investigación del acto terrorista y explicó además, el episodio horrendo que vivieron las víctimas.
“Desde que estalló la primera bomba hasta que impactó en el agua transcurrieron cuatro minutos y cincuenta segundos. Espacio de tiempo aparentemente corto, pero no para las personas que viajaban a bordo; aterrados, quemándose vivas, los más afortunados asfixiados por la combustión de un humo letal”.
¿Quién dijo que las penas compartidas tocan a menos? Esta vez, no, millones de cubanos y amigos de otros países sentían suyo el dolor, pero dolía igual y más. Aquel 15 de octubre de 1976, la plaza de la Revolución de La Habana quedó pequeña para la multitud que acompañó al acto de despedida del duelo de las víctimas del sabotaje.
Imágenes impactantes. Madres aferradas al retrato de su hijo porque ni siquiera un cuerpo que honrar. Padres con el rostro enterrado en las manos. Algunos varones supieron ese día que los hombres también lloraban y lo hicieron con sinceridad, “a todo pulmón”. Niños que comían sus uñas, otros que lloraban y abrazaban a la abuela, al tío, al que fuera. Y los que no teniendo edad para saber lo que sucedía, miraban asustados.
Fidel junto a Raúl durante el acto de masas y la velada solemne en honor a las víctimas del sabotaje. Foto: Fidel, Soldado de las Ideas.
Fidel tampoco ocultó el dolor y la indignación ante el horrendo crimen. Se le vio en traje de gala, algo no común en él que prefería el de campaña, el de Comandante de la Sierra, pero era una forma de honrar a las víctimas, como también aquellas enérgicas palabras:
“No podemos decir que el dolor se comparte. El dolor se multiplica. Millones de cubanos lloramos hoy junto a los seres queridos de las víctimas del abominable crimen. ¡Y cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla!
Nada sería igual en lo adelante. Ausencias eternas, preguntas sin respuestas, recuerdos recurrentes de la desgracia, vidas cercenadas por la huella del terror. Porque eso fue lo que hicieron los criminales terroristas al servicio de la CIA, Luis Posada Carriles, Orlando Bosch, Hernán Ricardo y Fredy Lugo; mutilar para siempre la felicidad de 73 familias. ¡Qué miseria humana!
Vea además:
Diez momentos terribles del terrorismo contra Cuba (+ Videos)

En video, Crimen de Barbados. Terrorismo contra Cuba
https://es-la.facebook.com/mesaredondacuba/videos/713051759072375/

Leer más »
 

Contáctenos

 

Si desea contactar NoticiasCubanas.com, el portal de todas

las noticias cubanas, por favor contáctanos.

¡Estaremos felices de escucharlo!

 

Con gusto le informáremos acerca de nuestra oferta de publicidad

o algún otro requerimiento.

 

contacto@noticiascubanas.com

 

Oferta


Si deseas saber como tu sitio de noticias puede formar parte de nuestro sitio NoticiasCubanas.com, o si deseas publicidad con nosotros.

 

Por favor, póngase en contacto para mas detalles.

Estaremos felices de responder a todas tus dudas y preguntas sobre NoticiasCubanas.com. ¡La casa de todas las noticias cubanas!

contacto@noticiascubanas.com


Sobre nosotros

NoticiasCubanas.com es la casa de todas las noticias cubanas, somos un sitio conglomerado de noticias en Cuba. Nuestro objetivo es darle importantes, interesante, actuales noticias sobre Cuba, organizadas en categorías.

Nosotros no escribimos noticias, solo recolectamos noticias de varios sitios cubanos. Nosotros no somos parte, solo proveemos noticias de todas las fuentes de Cuba, y de otras partes del mundo.

Nosotros tenemos un objetivo simple, deseamos brindarle al usuario el mayor monto de noticias con calidad sobre Cuba, y la visión que tiene el mundo sobre Cuba. Nosotros no evaluamos las noticias que aparecen en nuestro sitio, tampoco no es nuestra tarea juzgar las noticias, o los sitios de las noticias.

Deseamos servir a los usuarios de internet en Cuba con un servicio de calidad. Este servicio es gratuito para todos los cubanos y todos aquellos que estén interesados en las noticias cubanas y noticias internacionales sobre Cuba.

 

Términos de uso

NoticiasCubanas.com es gratis para todas las personas, nosotros no cobramos ningún cargo por el uso del sitio de ninguna manera. Leer los artículos es completamente gratis, no existe ningún costo oculto en nuestro sitio.


Proveemos una colección de noticias cubanas, noticias internacionales sobre Cuba para cualquier persona interesada. Nuestros usuarios utilizan NoticiasCubanas.com bajo el acto de libre elección y bajo su propia Responsabilidad.

Nosotros no recolectamos ningún tipo de información de nuestros usuarios, no solicitamos ninguna dirección electrónica, número telefónico, o ningún otro tipo de dato personal.

 

Medimos el monto de tráfico que noticiasCubanas.com recibe, pero no esperamos compartir esta información con alguien, excepto nuestros socios de publicidad. Nos regimos bajo las normas Cubanas en cada cuestión legal, cualquier aspecto no clarificado aquí debe ser considerado sujeto bajo el sistema Legal de Cuba.