HAVANA CLIMA

Desmienten noticia falsa sobre escape de gas en La Habana

0510-defensa-civil.jpg

A través de la red social Twitter, el organismo reiteró que la información es falsa, difundida por personas inescrupulosas

Publicaciones recomendadas para ti
Atleta...

Leer más

Comparte:
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Publicaciones

Artículos Relacionados

Un largo camino a Yuma

Mi nombre es Irma. Tengo cincuenta años y estoy cansada. Cansada de  promesas, mentiras  y  consignas. Cansada de esconderme y esperar por el momento preciso para avanzar. Y cansada también de tanto correr desde que aquel señor, luego de exactamente treinta días con sus noches, diera la orden final: «¡Corran ahora!». Yo miré en ese momento a mi hija —mi única consigna era: Todo el sacrificio por sus veinticinco años—, y al río que se abría fraternal frente a nosotras, y me lancé a correr.
Serían las once de la mañana cuando mis pies descalzos se lanzaron al agua sin que me importaran los guijarros del río, ni  la humedad, ni el fango que se mezclaba con los dedos. Corrí, no recuerdo cuánto, creo que hasta reí en alguna ocasión cuando la vi a mi lado, corriendo feliz hacia el resto de su vida. No debía parar pero lo tuve que hacer para recobrar el aliento y, pocos segundos después, la escuché decir «¡Vamos, mami!» y seguimos en carrera desenfrenada hacia la entrada, hacia cualquier uniformado que hablase con acento norteño.   
No sabía qué esperar de todo aquello, por eso corría para no pensar, hasta que en algún momento su voz me dijo: «Ya, mamá. Ya llegamos. No hay que correr más». Quise voltearme a mirar ese último trozo de recuerdo, pero a ese pasado reciente le tenía tanto miedo, de hecho le tengo miedo aún. Tantos días huyendo, escondidas de tantas cosas. ¡Fue mucho lo que tuvimos que dejar atrás! Pero mi país ya no era un lugar que nos garantizara un futuro.
Llegamos a una gran entrada a lo largo del muro. Supuse eran periodistas los que nos tiraban fotos allí. Había autos y claro, los militares. Intenté no doblarme, a pesar del dolor en el vientre y la agitación en el pecho de tanto correr. Traté de mantenerme erguida al entrar a ese nuevo país, pero las palpitaciones eran fuertes. Nadie vino por mí, nadie me tocó, y allí estuve hasta que por mis medios me repuse, dispuesta a ponerle fin al sufrimiento y enfrentar lo que viniese.
Atrás quedaban mi casa, mis gatos, mis amigos y la escasa familia que me restaba luego que la mayor parte decidiera irse también; unos a España y otros a los mismos Estados Unidos.  Atrás  mi vida, mis títulos, mi oficina, mis sueños, mi país. Conmigo, mi hija. ¡Qué más! Mis piernas, mis sueños de madre. Delante, todo el futuro, una gran incógnita y un militar con cara y voz de militar. ¿Lloré? Puede ser.

Dolió mucho tener que botar la mochila y las pocas pertenencias que llegaron conmigo hasta acá, pero era el precio por abrir un nuevo capítulo en nuestras vidas. Exigían entrar solo con la ropa puesta, el teléfono y cualquier cosa que cupiera en una pequeña bolsa de nylon de 20 x 20 centímetros.
Mostramos  los  pasaportes para que tomaran los datos principales y nos dieron de esas comidas para emergencias. Vino un jeep por nosotras, una especie de furgoneta para presos, con mallas en las ventanas y más militares. Unos pocos minutos de travesía duró el primer viaje en suelo estadounidense, hasta que llegamos al centro.  
Cuando vi la explanada y las carpas comencé a creer que la decisión había sido correcta y que habíamos triunfado en el empeño. Hasta ese momento no había pensado en ello.  La opción de la salida nos había llegado sin tiempo y las decisiones tuvieron que tomarse con premura: vender algunas cosas, dejar contactos, pensar en mi ciudad y mi gente o mejor, aprender a olvidar a mi ciudad y mi gente. ¿Para cuándo el retorno?  
Allí nos dieron otra vez de comer y de beber. Revisaron lo que traíamos en las bolsitas y nos inscribieron en listados. Solo unas pocas cosas permitieron entrar al país. Tomaron fotos de nuevo, huellas, datos del pasaporte y dirección a declarar. Éramos prisioneros y como tal nos trataron; algunos oficiales de forma más profesional, otros menos, pero, prisioneros al fin,  ese sentimiento fue de los que primero me sacudió. Yo, mujer universitaria, madre, trabajadora, escoltada por militares, presa; es algo que nunca concibes y  te perturba aunque lo esperes.
Nos llevaron a unas carpas de nylon anchas y grandes, cubiertas de colchonetas muy limpias, la hielera, le decían. Debíamos permanecer ahí. Hombres a un lado y mujeres al otro. Dos filas, yo detrás de mi hija, con miedo a una separación. Quedamos separadas, ella para un lado y yo para otro. El siguiente miedo se cumplió. No estaría conmigo.

El frío adentro era intenso y las luces no se apagaban, quizás por eso me parecían más brillantes y molestas, o quizás por los días que llevábamos de monte en monte, de luna en luna.   
En aquel lugar traté de dormir, a pesar de la luz y de las veces que venían a higienizarlo. Debíamos salir cada vez que lo hacían. Volvieron a darnos meriendas y comida. No teníamos los móviles y perdí el control del tiempo, también las ganas de saber. Cuando la supervisión fue menor logré pasarme a la carpa de mi hija. Dormimos durante varias horas y me sentí con algo más de fuerzas. No sabía cuánto tiempo íbamos a permanecer allí. Las historias que nos contaban hablaban de un día, tres, una semana y hasta diez.
En la mañana vinieron por nosotras. Más controles y preguntas. Entre ellas, quiénes deseaban recibir la vacuna Pfizer. Yo tuve miedo, no hacía mucho había terminado mi ciclo con la Abdala y me negué. Nos colocaron unos grilletes electrónicos que no debíamos quitar nunca, ni para bañarnos. Para mantenerlos funcionando siempre era necesario cambiarle las baterías dos veces al día. Entonces me dieron unos papeles y pude leer que estaba en Yuma, jamás imaginé que realmente existía una ciudad con el nombre con el que llamábamos a los extranjeros en mi país.  
 A la sazón llegó un autobús y resurgió el nerviosismo de otra  separación. Yo salí primero, nos llamaron por una lista, todo muy bien organizado. A ella la nombraron quince minutos después para abordar otro transporte. El vehículo era muy cómodo y nos condujo en una travesía que se extendió por unas cuatro horas, para la que no nos prepararon. Tuve hambre, pero más me afectaba el deseo de dar con mi hija, ¿en dónde nos habríamos de encontrar? Era mi pregunta.
El bus se detuvo en otro campamento improvisado. Nos instalaron en carpas, estas a cielo abierto, y nos hicieron exámenes de Covid. Mientras esperábamos por el resultado llegó el que trasladaba a mi hija y tuve la tranquilidad de saber que nos llevaban al mismo lugar.  Luego nos condujeron hasta el  aeropuerto de Phoenix, Arizona.
Entonces comprendí que aunque luego vendrían las tensiones de reencontrarme con mi hija, cambiar el dinero mexicano que ya no servía para nada, comprar comida y dormir aquella noche en una ciudad desconocida, para luego hacer una larga travesía de un extremo al otro del país; podía sentirme verdaderamente libre y en menos de veinticuatro horas lo fui.  
La pesadilla que habíamos vivido desde el 16 de marzo del 2022, podía quedar atrás. Ahora quiero encontrar a mi hija, a mi familia, y contar la historia.
***
Este texto narra una historia real contada al autor por su protagonista, quien ha pedido que se respete su identidad.

Leer más »

Ministerio de Salud Pública: Cuba reporta 44 casos positivos a la COVID-19

Al cierre del día de ayer, 20 de mayo, se encuentran ingresados un total de mil 599 pacientes, sospechosos mil 297, en vigilancia 23 y confirmados activos 279.
Para la COVID-19 se realizaron un total de 5 mil 223 muestras para la vigilancia en el día, resultando positivas 44 para 0,8 % de positividad. El país acumula 13 millones 819 mil 635 muestras realizadas y 1 millón 104 mil 935 positivas (8,0%).
Del total de casos (44): 41 fueron contactos de casos confirmados y 3 con fuente de infección en el extranjero. De los 44 casos diagnosticados, fueron del sexo femenino 29 y del sexo masculino 15.
El 2,3% (1) de los 44 casos positivos fueron asintomáticos, acumulándose un total de 146 mil 924 que representa el 13,2 % de los confirmados hasta la fecha.
De los 44 casos diagnosticados pertenecen a los grupos de edad: menores de 20 años (21), de 20 a 39 años (9), de 40 a 59 años (4), de 60 y más (10).
Residencia por provincia y municipios de los casos confirmados:Pinar del Río: 4 caso

    Guane: 1 (contacto de caso confirmado)
    Los Palacios: 1 (contacto de caso confirmado)
    Pinar del Río: 1 (contacto de caso confirmado)
    Viñales:1 (contacto de caso confirmado)

Artemisa: 2 casos

    San Cristóbal: 2 (contactos de caso confirmado)

La Habana: 9 casos

    Boyeros: 1 (contacto de caso confirmado)
    Centro Habana: 1 (contacto de caso confirmado)
    Cerro: 1 (contacto de caso confirmado)
    Habana del Este: 2 ( 1 contacto de caso confirmado y 1 importado)
    Playa: 1 (contacto de caso confirmado)
    Plaza de la Revolución: 1 (importado)
    San Miguel del Padrón: 2 (contactos de casos confirmados)

Mayabeque: 3 casos

    Jaruco: 2 (contactos de caso confirmado)
    San José de las Lajas: 1 (contacto de caso confirmado)

Cienfuegos: 2 casos

    Abreus: 1 (contacto de caso confirmado)
    Cumanayagua: 1 (contacto de caso confirmado)

Villa Clara: 7 casos

    Cifuentes: 1 (contacto de caso confirmado)
    Placetas: 2 (contactos de caso confirmado)
    Quemado de Güines: 1 (contacto de caso confirmado)
    Santa Clara: 3 (2 contactos de caso confirmado y 1 importado)

Camagüey: 5 casos

    Camagüey: 2 (contactos de caso confirmado)
    Céspedes: 1 (contacto de caso confirmado)
    Nuevitas: 1 (contacto de caso confirmado)
    Sibanicú: 1 (contacto de caso confirmado)

Las Tunas: 5 casos

    Jesús Menéndez: 1 (contacto de caso confirmado)
    Las Tunas: 2 (contactos de casos confirmados)
    Majibacoa: 1 (contacto de caso confirmado)
    Puerto Padre: 1 (contacto de caso confirmado)

Holguín: 2 casos

    Báguanos: 1 (contacto de casos confirmados)
    Frank País: 1 (contacto de casos confirmados)

Municipio Especial Isla de la Juventud: 5 (contactos de casos confirmados)
Del millón 104 mil 935 de pacientes diagnosticados con la enfermedad, se mantienen ingresados 279, de ellos 274 con evolución clínica estable. Se acumulan 8 mil 529 fallecidos (no se reportaron fallecidos en el día), letalidad de 0,77% vs 1,2% en el mundo y 1,76% en las Américas; dos evacuados, 57 retornados a sus países, en el día hubo 82 altas, se acumulan 1 millón 096 mil 068 (99,1%). Se atienden en las salas de Cuidados Intensivos 5 pacientes confirmados, de ellos 3 críticos y 2 graves.
Hasta el 20 mayo se reporta en el mundo 192 países y 41 territorios con casos de COVID-19, ascendiendo a 526 millones 138 mil 380 el número de confirmados (+ 728 mil 224) con respecto al reporte anterior con 23 millones 904 mil 870 casos activos y 6 millones 297 mil 705 fallecidos (+ 1 mil 375) para una letalidad de 1,2% (=).
En la región de las Américas se reportan 157 millones 559 mil 785 casos confirmados (+ 111 mil 068), el 29,9% del total de casos reportados en el mundo, con 6 millones 437 mil 538 casos activos y 2 millones 766 mil 960 fallecidos (+ 572) para una letalidad de 1,76% (=).
(Fuente: Minsap)

Leer más »

Femicide: Keeping the memory of murdered women alive with maps

Femicide – the killing of women and girls because of their gender – is the most extreme form of gender-based violence. But many countries do not keep a record of the number of cases. In Ecuador, Geraldina Guerra tracks cases and maps the lives of victims, keeping their memory alive to help start conversations around femicide and spark a cultural shift in attitudes.

Leer más »

“Somos una generación de guerreros felices que nunca renunció al sueño de libertad para Cuba”

MADRID, España.- Este viernes tuvo lugar en Miami el Acto de Investidura a la Academia de Historia Cubana del Exilio. Durante el encuentro, el Dr. José Azel, uno de los académicos que se une a la institución este año, se refirió a la generación de cubanoamericanos, denominada “los históricos”, como una generación “que ha luchado valientemente defendiendo la libertad, tanto en la patria adoptiva como en el lugar de nacimiento”.
José Azel, miembro de la junta directiva de CubaNet, en su Discurso de Investidura recordó: “Somos la generación de exiliados cubanos que presenció la creación del estado totalitario en Cuba a partir de 1959 y fue testigo de la devastación sociopolítica de la nación”.
A continuación, reproducimos íntegro el Discurso de Investidura del Dr. José Azel
Nos llaman “los históricos”, y no estoy seguro si esa etiqueta es elogiosa o peyorativa. Somos la generación de exiliados cubanos que presenció la creación del estado totalitario en Cuba a partir de 1959 y fue testigo de la devastación sociopolítica de la nación.
Somos la generación de héroes, ya envejecidos, de la resistencia urbana cubana de los años 60, de la invasión de Bahía de Cochinos, del levantamiento en las montañas del Escambray, del éxodo de Pedro Pan y de la guerra de Vietnam. Somos una generación de cubanoamericanos que ha luchado valientemente defendiendo la libertad, tanto en nuestra patria adoptiva como en nuestro lugar de nacimiento. Somos una generación con el corazón roto que he comparado con una hermosa historia del escritor español Jordi Sierra i Fabra: un encuentro encantado entre el escritor bohemio Frank Kafka, y una niña, también con el corazón roto.
Kafka suele presentar protagonistas que, como los exiliados históricos, se han encontrado aislados en situaciones extrañas o surrealistas, y se han enfrentado a poderes socio-burocráticos incomprensibles. Kafka explora temas de alienación, ansiedad existencial, culpa y absurdo.
Según la historia, Kafka caminaba por el Parque Steglitz en Berlín y se encuentra a una niña que llora porque perdió su muñeca. Para calmarla, Kafka le dice a la niña que la muñeca estaba de viaje, que él era cartero y que la muñeca seguramente le enviaría una carta al día siguiente.
Esa noche, Kafka escribe la carta de la muñeca para reemplazar la pérdida de la chica con una realidad diferente. Al día siguiente, en el parque, lee a la niña la carta que dice: “Por favor, no lloréis, me he ido de viaje para ver el mundo. Te escribiré de mis aventuras”.
Durante tres semanas Kafka escribe cartas relatando las aventuras de la muñeca y se las lee a la niña. La muñeca crece, va a la escuela, conoce a otras personas, y siempre asegura su amor por la niña, mientras se queja de las obligaciones de su vida de muñeca, que le impiden, por el momento, regresar a vivir con la niña.
Al final de las tres semanas, la niña deja de extrañar a la muñeca. Kafka le ha proporcionado una nueva realidad, curándola de su infelicidad.
Como último regalo a la niña, Kafka le da una nueva muñeca, algo diferente a la muñeca original, con una carta adjunta que explica: “Mis viajes me han cambiado…”.
Después de muchos años, la niña, ahora adulta, encuentra una carta metida en una grieta inadvertida de la querida muñeca de reemplazo. En ella lee: “Todo lo que amas, eventualmente lo perderás pero, al final, el amor regresará de una forma diferente”.
Por alguna razón, como exiliado cubano que perdió su país cuando tenía trece años, hace ya seis décadas, me identifico vivamente con esa historia. La pérdida del país fue ciertamente agonizante para mí, como lo fue para mis compañeros exiliados.
Como muchos de mi generación de exiliados, nunca he regresado, y nunca he podido visitar la tumba de mis padres en el Cementerio de Colón, en La Habana. Durante años, los temas de Kafka sobre la alienación, la ansiedad existencial, la culpa y el absurdo fueron realidad para mí.
Aquellos de nosotros, los históricos que luchamos contra el régimen de Castro en la resistencia clandestina y desde el exilio, a menudo nos sentimos como los protagonistas aislados de Kafka, que se enfrentan a predicamentos extraños, surrealistas, y a poderes socio-burocráticos incomprensibles.
Pero como la niña de la historia, hemos aprendido a no sufrir la pérdida de nuestro país natal viviendo una nueva y feliz realidad. Y, como la muñeca, hemos disfrutado de un largo viaje para conocer el mundo y escribir sobre nuestras aventuras.
Y sí, “nuestros viajes nos han cambiado…”. Nuestra nueva realidad ha curado nuestra infelicidad. Hemos aprendido a apreciar los derechos individuales por la vida, la libertad y la propiedad.
Hemos buscado aprender acerca de la libertad y a disfrutarla protegidos por el estado de derecho, que es su base legal. Aspiramos a saborear la prosperidad que podamos obtener contribuyendo con nuestros talentos a una economía de libre mercado, y a construir con orgullo un futuro en libertad, y de libertad para nuestros hijos y nietos.
Los más jóvenes de nuestra generación, ahora con más de 70 años, estamos necesariamente legando la responsabilidad y el honor de defender la libertad a una nueva generación.
Los históricos somos una generación que enfrentó aislada aquella marea y se negó a reconocer al régimen totalitario en nuestra patria. Sin embargo, hoy en día a veces se nos ridiculiza como viejos intransigentes que se niegan a ver una nueva realidad que, según algunos, exige acomodarse al régimen cubano.
Pero nosotros, los exiliados históricos cubanos, hemos estado del lado correcto de la historia y vale resaltar la audacia y el valor de los que vimos lo que otros no vieron. Los históricos rechazamos al régimen cubano cuando otros lo abrazaron.
Los exiliados históricos superamos miedos, soportamos desprecios y experimentamos la separación de familia y amigos. Somos una generación de guerreros felices que nunca renunció al sueño de libertad para Cuba.
Somos una generación de nostálgicos reflexivos que extrañamos el pasado, pero no queremos que vuelva, porque reconocemos que ese mundo ya no existe.
Nuestra experiencia del exilio ha durado toda una vida, y los recuerdos se desvanecen. Nuestra nostalgia reflexiva, nuestra añoranza, se afinca sobre nuestra memoria individual y cultural. Sentimos nostalgia por un lugar, pero también por los sueños y visiones de un futuro que no ocurrió. Nuestra historia no es una caricatura.
De acuerdo, aún no hemos logrado llevar la libertad a Cuba. Pero hemos logrado transmitir admirablemente el amor a la patria —tanto a Estados Unidos como a Cuba— a nuestros hijos y nietos. Ellos heredan nuestra lucha con una identificación innata con la libertad.
Nuestros hijos y nietos comprenden el libre flujo de información, la libertad económica, los Derechos Humanos, la libertad política, la transparencia, la libertad de expresión y el empoderamiento del individuo como forma de vida.
Pasamos la antorcha a una generación que valora la libertad como un logro filosófico y moral. Sus tácticas serán otras, pero es una generación que no se dejará seducir por el hechizo del fanatismo comunista. Para nosotros, esto es, como señalaría Immanuel Kant, un requerimiento moral absoluto, nuestro imperativo categórico.
Y, como la niña de la historia, muchos años después, los históricos hemos reencontrado el amor al país en una grieta de la vida antes inadvertida, esta vez de forma diferente al amor del país que perdimos.
Crecimos admirando a Martí y a Maceo, y a ese amor le hemos añadido nuestra admiración por Washington y Jefferson.
Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 316-2072, también puedes suscribirte a nuestro boletín electrónico dando click aquí.

Leer más »
 

Contáctenos

 

Si desea contactar NoticiasCubanas.com, el portal de todas

las noticias cubanas, por favor contáctanos.

¡Estaremos felices de escucharlo!

 

Con gusto le informáremos acerca de nuestra oferta de publicidad

o algún otro requerimiento.

 

contacto@noticiascubanas.com

 

Oferta


Si deseas saber como tu sitio de noticias puede formar parte de nuestro sitio NoticiasCubanas.com, o si deseas publicidad con nosotros.

 

Por favor, póngase en contacto para mas detalles.

Estaremos felices de responder a todas tus dudas y preguntas sobre NoticiasCubanas.com. ¡La casa de todas las noticias cubanas!

contacto@noticiascubanas.com


Sobre nosotros

NoticiasCubanas.com es la casa de todas las noticias cubanas, somos un sitio conglomerado de noticias en Cuba. Nuestro objetivo es darle importantes, interesante, actuales noticias sobre Cuba, organizadas en categorías.

Nosotros no escribimos noticias, solo recolectamos noticias de varios sitios cubanos. Nosotros no somos parte, solo proveemos noticias de todas las fuentes de Cuba, y de otras partes del mundo.

Nosotros tenemos un objetivo simple, deseamos brindarle al usuario el mayor monto de noticias con calidad sobre Cuba, y la visión que tiene el mundo sobre Cuba. Nosotros no evaluamos las noticias que aparecen en nuestro sitio, tampoco no es nuestra tarea juzgar las noticias, o los sitios de las noticias.

Deseamos servir a los usuarios de internet en Cuba con un servicio de calidad. Este servicio es gratuito para todos los cubanos y todos aquellos que estén interesados en las noticias cubanas y noticias internacionales sobre Cuba.

 

Términos de uso

NoticiasCubanas.com es gratis para todas las personas, nosotros no cobramos ningún cargo por el uso del sitio de ninguna manera. Leer los artículos es completamente gratis, no existe ningún costo oculto en nuestro sitio.


Proveemos una colección de noticias cubanas, noticias internacionales sobre Cuba para cualquier persona interesada. Nuestros usuarios utilizan NoticiasCubanas.com bajo el acto de libre elección y bajo su propia Responsabilidad.

Nosotros no recolectamos ningún tipo de información de nuestros usuarios, no solicitamos ninguna dirección electrónica, número telefónico, o ningún otro tipo de dato personal.

 

Medimos el monto de tráfico que noticiasCubanas.com recibe, pero no esperamos compartir esta información con alguien, excepto nuestros socios de publicidad. Nos regimos bajo las normas Cubanas en cada cuestión legal, cualquier aspecto no clarificado aquí debe ser considerado sujeto bajo el sistema Legal de Cuba.