HAVANA CLIMA

Marcas de mérito en Cali

El equipo cubano de levantamiento de pesas cerró su actuación en los I Juegos Panamericanos Juveniles de Cali-Valle 2021 con la plata

Leer más

Comparte:
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Publicaciones

Artículos Relacionados

Díaz-Canel: «Nosotros estamos desafiados a innovar constantemente»

Este 2022 tiene que ser un año de afincar bien el paso, de no retroceder en lo aprendido y logrado; de seguir sostenidamente en la resistencia creativa, lo cual significa que el desafío de Cuba está no solo en resistir la compleja y difícil realidad que se le presenta, sino también en lograr avances sostenidos.
Tal definición puso el tono a múltiples reflexiones que el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, compartió este miércoles, desde el Palacio de la Revolución, durante la videoconferencia con gobernadores e intendentes del país, importante encuentro que ya es habitual y que también estuvo encabezado por el vicepresidente de la República, Salvador Valdés Mesa, así como por el vice primer ministro y titular del Ministerio de Economía y Planificación (MEP), Alejandro Gil Fernández.
«Nosotros estamos desafiados a innovar constantemente», expresó el Jefe de Estado durante su amplia intervención, que versó sobre prioridades para el trabajo en 2022, y sobre las problemáticas que Cuba debe asumir hoy, entre las cuales mencionó el asedio del bloqueo como parte de la agresividad indudable y escalonada de la política de Estados Unidos contra la Isla, las afectaciones provocadas por la COVID-19, la compleja situación económico-social que tiene el país, y la no menos desafiante dinámica demográfica, que ya no es cosa del futuro sino un reto del presente.
«En esos cinco temas –dijo– están las cosas más generales y más complejas que tenemos que abordar», y añadió que «para todo eso tenemos estrategias», algo sobre lo cual el mandatario hizo una explicación detallada de lo que se ha hecho y queda pendiente.
En lo concerniente a la estrategia político-ideológica, Díaz-Canel apuntó: «Tenemos que estar claros de que el centro fundamental de esa estrategia es precisamente implementar y dar seguimiento y continuidad a todas las ideas, conceptos y directivas que emanaron del 8vo. Congreso del Partido Comunista». Y más adelante enfatizó en que, dentro de dicha tarea de luz larga, es fundamental «tener como basamento la gestión de Gobierno, cómo se desarrolla la gestión de Gobierno».
Sobre lo anterior, puntualizó: «el Gobierno nuestro defiende el socialismo». Y eso, dijo, significa que «lo que se concreta ante todo, cuando estamos defendiendo el socialismo, es la máxima justicia social posible; (…) todo lo que conspire contra eso, todo lo que nos cree desigualdades, nos acreciente desigualdades y no garantice justicia social, está en contra del socialismo en el país».
«Es muy importante –enunció– reconocer y defender las esencias del socialismo, que son la independencia, la soberanía, la democracia socialista, la paz, la eficiencia económica, la seguridad ciudadana y las conquistas de todas las justicias sociales, que responden también a un anhelo, a un afán martiano».
En situaciones como las que enfrenta Cuba, razonó el dignatario, la gestión del Gobierno debe tener «una convicción, y es que no podemos dejarnos vencer por el peso de las dificultades que tenemos que enfrentar», en un mundo lleno de complejidades, «y donde es necesario (…) dar una nueva vitalidad a la movilización popular, cuyas iniciativas nos fortalecen».
«La rutina –expresó el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista– ha minado muchos de nuestros procesos; en tiempos de la COVID-19 desmontamos muchos procesos, y hoy apremia sacudirse esas inercias que hemos tenido».
Hizo referencia entonces a la importancia del trabajo en la base, especialmente en los municipios; habló de cerrar brechas entre lo que se diseña como política y lo que se va implementando. Y trajo a colación conceptos insoslayables como poder popular, democracia, control popular, antimperialismo, institucionalidad, diálogo (como los sostenidos por la dirección del país, durante 2021, con diversos sectores sociales), educación de profundo alcance, economía eficiente y hecha de interconexiones entre todos sus actores.
Particular énfasis hizo en la tarea de atención a los casos sociales, sobre todo aquellos que no han logrado una movilidad ascendente. Y en cuanto a las acciones transformadoras en los barrios, el Jefe de Estado valoró: «En 2021 nos concentramos mucho en resolver los aspectos físicos de los barrios»; resaltó que lo hecho «fue una expresión de la resistencia creativa que nos hemos planteado». En medio de una situación compleja, argumentó, «hemos avanzado en un grupo de cosas que estaban dormidas, (…) pero ahora hay que ir también a lo espiritual, a los elementos emocionales y sentimentales que hay en ese barrio, a la pedagogía con que tenemos que enseñar y educar», (…) para demostrar que con las personas participando, y no solo desde las cosas materiales, sino también desde acciones de los afectos, «podemos dar una esperanza desde el socialismo y desde la Revolución».
Acciones que favorezcan a la juventud, entender que en lo económico tenemos que ser capaces de producir y de crecer a pesar del bloqueo, fortalecer nuestro sistema empresarial, luchar contra los altos precios y contra las manifestaciones de corrupción, adecuar el destino de los presupuestos a las necesidades de cada territorio, y seguir reordenando el comercio. Sobre esas tareas para 2022, y otros propósitos, habló también el Presidente de la República. Y en una mirada al mundo, destacó el valor de cerrar filas junto a todos aquellos que comparten con Cuba la defensa de las mejores causas por el ser humano.
El inicio de la intervención del Jefe de Estado fue el análisis, en la reunión, de cómo marcha el cumplimiento de la Política de la Vivienda. En ese punto, el vice primer ministro, Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, hizo hincapié en la necesidad de que esa política sea respetada, y el vice primer ministro, Alejandro Gil, expresó que –ante el hecho de que para 2022 el plan de construcción de viviendas duplique el de 2021– Cuba asume un reto que implica mayor organización y un seguimiento que debe llegar hasta el barrio.
Otro punto de la agenda fue el Plan de soberanía alimentaria y educación nutricional de la población. Al respecto se habló de revisar, comunidad a comunidad, la disponibilidad de tierras para producir, y se compartieron análisis sobre una comercialización que no dispare los precios. «Tenemos que revisar –dijo el vice primer ministro, Jorge Luis Tapia Fonseca– el precio con que se está comercializando, tenemos que revisar provincia a provincia».
Otro tema de la reunión tuvo que ver con precisiones sobre la desagregación, notificación y aprobación del Plan de la Economía y el Presupuesto del Estado para 2022. Entre otras ideas esenciales, se abogó por avanzar en la descentralización de las facultades y de los recursos, y trabajar para que cada provincia y cada municipio tengan un plan territorial que sea traje a la medida, el cual, más allá de las cifras, pueda traducirse en acciones por el bienestar de las comunidades.

Leer más »

Draft Family Code considers necessary reforms in inheritance law

HAVANA, Cuba, Jan 19 (ACN) The draft of the Family Code in its 24th version is focused on family law, but it also trickles down to other fields, such as inheritance law, according to Doctor of Science Leonardo Perez Gallardo, Professor of Civil Law at the University of Havana.Dr. Pérez Gallardo explained that the Family Code, in force since 1975, predates the current Civil Code (1987), and both are out of touch with the Cuban reality.“The former fails to address families that enjoy social recognition today, whereas the latter provides no solution to their inheritance claims,” he underlined. “Therefore, the new Code can only be implemented if we modify certain aspects of inheritance law, because there are no plans yet for a reform of the Civil Code. It would be like submitting the Civil Code to minimally invasive surgery so as to make it coherent with the legislation.”As new family models emerge, he stressed, so will the inheritance rights of relatives others than next of kin be recognized, for instance, the survivor of a common-law relationship will be able to inherit from the deceased, an uncle from a nephew, etc., among other modifications.Likewise, the Code will amend a person’s capacity to inherit in cases involving offense, grievance or acts contrary to the dignity of the author of the inheritance, mostly related to domestic violence, be it based on gender, physical, emotional or psychological. That is, the inheritance law will have provisions regarding individual behavior.The popular consultation of the Family Code will take place from February 1 to April 30 before the proposals are submitted to the National Assembly of People’s Power for analysis and the final text is the object of a referendum.

Leer más »

Elecciones en Estados Unidos, más allá de las preguntas tradicionales

La bandera estadounidense ondea frente a la cúpula del Capitolio de los Estados Unidos el 10 de septiembre de 2021 en Washington, DC. Foto: Drew Angerer / GETTY IMAGESDesde el comienzo del 2022, como era previsible, se suceden análisis académicos y periodísticos sobre el probable resultado de las llamadas “elecciones de medio término” en Estados Unidos, el próximo mes de noviembre. Como se conoce, los ciclos de elecciones presidenciales en aquel país son cada cuatro años y cada dos van a comicios todos los miembros de la Cámara de Representantes y un tercio de los senadores.
La frase acuñada durante años sobre este tema reza que las elecciones que suceden en medio del mandato de cada presidente son un referente de la opinión del electorado sobre su gestión y que, como tendencia, el partido en el poder sufre un “voto de castigo” y ve limitada su presencia en el órgano legislativo federal.
Conociendo que la ventaja actual de los demócratas en la Cámara es mínima (9 asientos, con dos vacantes) y que en el Senado la mayoría la aporta el voto de la Vicepresidenta, entonces parecería una apuesta segura decir que Biden gobernará con mayoría republicana en el Congreso los últimos dos años de su período al frente del Ejecutivo. Es decir, le resultará mucho más difícil conciliar iniciativas con su “oposición” y tendría que recurrir con más frecuencias a órdenes ejecutivas para gobernar.
En las últimas semanas también ha aumentado la frecuencia de las apariciones públicas de Donald Trump, tanto en actos de campaña, como de movilización política a favor de candidatos republicanos que cuentan con su bendición personal, como quien prueba el terreno en función de una posible aspiración presidencial en el 2024.
Todos estas son menciones comunes en cuanto a titulares y comentarios por estos días. Lo interesante sería, como nos recordaría Martí, hurgar en lo que “no se ve”, en aquellos procesos que podrían traer en el corto o mediano plazo resultados que significarían la ruptura de algunas tendencias, o cambios fundamentales en los escenarios que aún están por suceder.
Poco tiempo y espacio se ha dedicado en la academia y la prensa a valorar si los que aún hoy se siguen denominando principales partidos electorales en Estados Unidos, merecen ser nombrados como tales, sin son simples coaliciones amorfas, o una suma de tribus, u hordas, en cada caso.
Donald Trump accedió a la nominación republicana en el 2016 sin contar con una “militancia” histórica, ni reconocida en esa formación, de hecho sus principales contribuciones monetarias a campañas de aspirantes a cualquier cargo electivo habían sido sistemáticamente a favor de políticos demócratas.
Trump se inclinó a presentarse como parte de las huestes republicanas por dos razones esenciales: porque consideró que tendría más opciones para derrotar al resto de los precandidatos de esa formación y porque en la base electoral de ese partido militaba la base resentida y enajenada fundamental (no la única), ante la que se podría presentar como líder y capitalizar sus frustraciones con propuestas y mensajes simples.
Desde su acceso al poder, Trump se dedicó de forma meticulosa a desmontar las estructuras principales de esa organización política, apartar a todos los líderes que no aceptaran su discurso extremo y a suplantar cualquier órgano grupal que sirviera como contrapeso, o ponderara las decisiones del nuevo caudillo.
Tuvo tanto éxito en destruir y descomponer lo que algunos llamaban el “republicanismo tradicional”, que se llegó a especular que su labor estaba realmente conectada con un plan demócrata para destruir a sus oponentes desde adentro.
Utilizando procedimientos poco ortodoxos en la política estadounidense, que recuerdan más los escenarios de contiendas en llamadas repúblicas bananeras, Trump ha ido sacando de circulación a cuanto republicano que no apoya sin reservas su visión, aunque el uso de este término en su caso sea un eufemismo.
De hecho, en el 2022 no intentarán reelegirse a nivel federal la mayoría de aquellos que votaron a favor del proceso de destitución legislativa (impeachment) impulsado por los demócratas durante su mandato, o los que han tenido diferencias públicas con sus proyecciones.
Se han apartado de la vida política un sin número de figuras republicanas relativamente jóvenes, que en condiciones de menor polarización pudieran haber tenido cierto protagonismo en probables éxitos republicanos presentes y futuros.
Más que liderar una formación política, hoy Trump encabeza un bloque de enfrentamiento, un grupo humano que expresa frustración por diversos motivos, sean raciales o económicos, una suma de intereses que está dispuesta a cuestionarse todo lo que sea tradicional, “socialmente aceptable”, normas pre establecidas, cánones.
Trump es el oportunista político que se sitúa en la cresta de la ola generada por una crisis (o suma de ellas): si no se puede ganar una elección, se cuestionan sus resultados, se ataca a las instituciones, tanto metafórica como físicamente. Trump representa un modo de hacer que hasta ahora Estados Unidos había utilizado solo en su política exterior, con el objetivo de asegurar sus posesiones, la estructura del mundo de posguerra y para enfrentar rivales más eficientes y productivos.
Detrás de Trump no hay nada (exceptuando su familia más cercana) y esta, que puede ser su gran fortaleza hoy, terminaría como una gran debilidad al privar a los republicanos de herencia y futuro.
Lo que sucede del lado demócrata no es similar, pero también tiene que ver con el desmontaje de esa organización política, en la forma en que se conoció durante años.
En las condiciones del 2008, cuando el clan Clinton aún dominaba ampliamente la estructura partidista, Barack Obama se presentó como una opción irrechazable para acceder al poder, a pesar de que en las aspiraciones más íntimas de los principales contribuyentes y accionistas demócratas correspondía el turno de Hillary Clinton, quien debió ver postergadas sus aspiraciones presidenciales ocho años más.
Al retornar como aspirante en el 2016 se habían producido tanto dentro de Estados Unidos, como entre los demócratas, cambios que ella ya no era capaz de capitalizar, ni liderar, ni representar. Cuando Trump repitió el estribillo de que iría a Washington a “secar el pantano”, en referencia a la corrupción política que siempre ha estado presente en esa capital, en la conciencia de muchos potenciales votantes flotó la imagen de la familia Clinton y sus allegados dominando los destinos del partido, más allá de los intereses de la base social del mismo.
Los inesperados resultados del 2016, que fueron posibles gracias entre otras cosas a la inmensa cantidad de votantes demócratas que no salieron a ejercer su derecho al sufragio, expresaron una triste realidad: la desconexión de la cúpula demócrata de sus bases y el desconocimiento respecto a la inmensa frustración del electorado.
Se suponía que los demócratas aprendieran de sus fracasos de cara al 2020, pero de nuevo, los intereses de las élites se impusieron a los de aquellos que dicen representar. Desde temprano en la puja por la nominación demócrata el nombre de Bernie Sanders saltó a los primeros planos y se convirtió en un riesgo real frente al candidato del apparatchik en ruso, o stablishment en inglés.
¿Qué quería decir esto? ¿Era una confrontación entre personalidades, estilos, o las ideas que representaban?
Por un lado, para los armadores políticos y para los votantes a los que dicen servir, Joe Biden aparentemente podría nuclear los restos del clan Clinton, más ciertos vestigios del gobierno de Obama y dar una imagen de “centrismo” en un país cada vez más polarizado, acudir a los “valores tradicionales”, apelar a modos de hacer y prácticas existentes solo de modo ficticio en el escenario político estadounidenses.
Su gran estrategia consistiría en tratar de sumar de forma ortodoxa grupos electorales que ya no tienen (ni tendrán) puntos de coincidencia entre sí.
Sanders durante años, a pesar de su avanzada edad, había venido siendo paradójicamente el portavoz del segmento más joven del partido, que aún se denomina demócrata, pero que se pone a sí mismo el apellido de progresista o socialista, dejando tierra de por medio con aquellos que están en las cúpulas de las agrupaciones que aún se reúnen bajo la misma asamblea (caucus).
Además de la llamada “izquierda demócrata”, Sanders atrajo la atención de cierto sector de la clase trabajadora, que tiene el mismo nivel de frustración que muchos de los que se sintieron representados por Trump, pero que no ven la solución de sus problemas en el odio, o la confrontación con el prójimo, sea por su filiación religiosa, nivel cultural, o por la zona geográfica de residencia.
El caso es que los directivos demócratas en lugar de dilucidar quién sería su candidato de la manera más demócrata (y aquí vale la cacofonía) posible, se complotaron para organizar un golpe palaciego. En menos de 24 horas, aquellos precandidatos que en el 2020 estaban en la puja por la nominación dijeron súbitamente que ya no les interesaba continuar y anunciaron su apoyo al “único candidato que podía llevarlos al poder”, Joe Biden.
De pronto se borraron de los libros de historia todos los antecedentes que descalificaron alguna vez a Biden, desde sus decisiones como senador contra los movimientos sociales, su retirada como precandidato demócrata en los años 80 acusado de plagio intelectual, hasta su intrascendente legado durante el gobierno de Obama.
Biden era simplemente el político que creían que encajaba mejor en la moldura de los “American values” y que asumiría sin pestañar el libreto previsto para mantener la leyenda de “USA as a beacon of liberty”.
Si bien puede considerarse que dicha decisión fue estratégicamente correcta, de cara a los resultados de noviembre del 2020, lo cierto es que en el más largo plazo ese paso podría significar la escisión definitiva del partido de un sector joven, muy importante para sus aspiraciones futuras, y que nunca más se incline en esa dirección un por ciento significativo de “independientes” para los cuales el “pantano demócrata” de hecho sigue existiendo y crece.
Con una mirada cada vez más de cortoplacista, los caciques demócratas llevaron al poder no sólo a un presidente con escasas posibilidades de reelegirse por sus cualidades personales (edad y salud entre otras), sino que le adosaron una compañera de fórmula incapaz de representar a todos los sectores del partido de cara al 2024 y mucho menos constituir una opción real ante la marea republicana ante todo el electorado, cada vez más fragmentado en cuanto a intereses y modelos de país (o de sobrevivencia).
Los demócratas están cumpliendo ya un año de gobierno sin poder mostrar claros signos de victoria en su agenda interna. Algunos de sus líderes proclaman que sí han cosechado tales éxitos, pero que no han sabido explicarlos a la población, lo cual quizás sea aún peor.
En el plano externo les resulta todavía más difícil intentar diferenciarse del legado nacionalista de Trump.
Si la incapacidad demócrata de presentarse como una alternativa real a nivel federal ha resultado evidente, el problema es peor en la medida que se observa qué sucede en los estados y grandes ciudades, donde grupos revanchistas de legisladores intentan (y muchas veces logran) todos los días limitar los derechos de los futuros votantes, o reacomodan los distritos electorales (gerrymandering) de manera que el “ejercicio democrático” resulte casi innecesario, porque los resultados estarán garantizados de antemano.
Hoy se preparan de nuevo legiones de abogados y se redactan cientos de borradores, con el único objetivo de cuestionar cuanto resultado electoral les resulte desfavorable a los republicanos tanto en el 2022, como en el 2024.
Si han sido significativos en términos históricos los hechos acaecidos en el edificio del Capitolio el 6 de enero del 2021, puede que aún más lo sea lo sucedido después: la incapacidad del aparato judicial estadounidense de juzgar de manera debida y oportuna a todos los culpables, la reiteración de un por ciento no despreciable de implicados de la idea de que las elecciones del 2020 fueron “robadas”, más el convencimiento de otros de que sus actuaciones de aquel día fueron adecuadas y no dudarían a repetirlas en el futuro.
Hay varios analistas estadounidenses que se refieren en estos momentos a la posible próxima ocurrencia de una Guerra Civil en Estados Unidos, mientras que otros vaticinan que ya ha comenzado. Bien vale recordar que aunque no se ha producido una conflagración militar clásica, ya se acerca a casi un millón la cantidad de fallecidos producto de la COVID19 y de la incapacidad de la (aún) primera potencia mundial de cohesionar a su población alrededor de un muy sencillo interés nacional: preservar la vida de todos.
Algo se puede vaticinar desde ahora de cara a los comicios del 2022 y del 2024, con independencia de quién o quiénes serán sus ganadores en cada caso: los partidos federales tradicionales estadounidenses ya no existen con la estructura y proyección que tuvieron en los últimos 70 años, se produce un drástico cuestionamiento de los métodos para acceder y ejercer el poder, ninguna agrupación política representa las aspiraciones de la mayoría de la población, la violencia extrema se establece como una alternativa “política” socialmente aceptada o consentida, ninguna fuerza es capaz de ofrecer hoy plataformas de gobierno que permitan resolver los problemas estructurales del país en el mediano y largo plazos.
Para otro análisis quedarán las consideraciones sobre qué impacto puede tener todo lo antes descrito en la política exterior estadounidense.

Leer más »

Coronavirus en Cuba: aumento de muertes y contagios el miércoles, según reporte del Minsap

El Ministerio de Salud Pública (Minsap) notificó cuatro muertes a causa de la COVID-19 este martes. Se trata de tres hombres y una mujer, con residencias en Mayabeque, Ciego de Ávila y Santiago de Cuba.Dos de las víctimas fatales tenían edades comprendidas en el grupo de entre 70 y 79 años; una entre los 50 y los 59, y la restante entre los 80 y los 89. Con tales fallecimientos, Cuba acumula 8352 muertes en pandemia. La letalidad es del 0.83%.En tanto, los contagios del virus SARS-CoV-2 volvieron a superar los 3000 y cerraron a la medianoche en 3195.Se confirmaron 3 195 nuevos casos de #COVID19, para un acumulado de 1 011 811:17 388 casos activos17 347 evolución clínica estable 9 pacientes en estado crítico32 pacientes en estado grave8 352 fallecidos 986 012 pacientes recuperados2 evacuados👉https://t.co/KGRP91G3VQ pic.twitter.com/CpiJKIsyMa— Ministerio de Salud Pública de Cuba (@MINSAPCuba) January 20, 2022De ese total, 3073 fueron contactos de casos confirmados y en 48 individuos no se precisó la causa de la infección. Los casos importados cerraban en 74.Todas las provincias identificaron positivos al virus, pero las cifras más elevadas fueron remitidas desde Holguín, que dio cuenta de 365 contagios, seguida de Las Tunas (363) y Pinar del Río (310).En la jornada, los laboratorios procesaron 38 570 muestras, sin precisar entre PCR y test de antígeno, y sólo el 8.6 % de los diagnosticados se encontraban sin síntomas.  Por edades, el rango más afectados fue el de 40 y 50 años, con 1006 casos, seguido del de entre 20 y 39 años, con 985. Además, menores de 20 años se notificaron 655. Mayores de 60, 549.PublicidadEl Minsap reportó 3115 altas clínicas mientras que los ingresados como consecuencia de la COVID-19 disminuyeron muy levemente a la cifra de 33 712; de ellos, 17 388 eran casos activos confirmados.Desde las salas de terapia intensiva se informaron 41 internamientos, con nueve enfermos en estado crítico y 32 reportados de grave.

Leer más »
 

Contáctenos

 

Si desea contactar NoticiasCubanas.com, el portal de todas

las noticias cubanas, por favor contáctanos.

¡Estaremos felices de escucharlo!

 

Con gusto le informáremos acerca de nuestra oferta de publicidad

o algún otro requerimiento.

 

contacto@noticiascubanas.com

 

Oferta


Si deseas saber como tu sitio de noticias puede formar parte de nuestro sitio NoticiasCubanas.com, o si deseas publicidad con nosotros.

 

Por favor, póngase en contacto para mas detalles.

Estaremos felices de responder a todas tus dudas y preguntas sobre NoticiasCubanas.com. ¡La casa de todas las noticias cubanas!

contacto@noticiascubanas.com


Sobre nosotros

NoticiasCubanas.com es la casa de todas las noticias cubanas, somos un sitio conglomerado de noticias en Cuba. Nuestro objetivo es darle importantes, interesante, actuales noticias sobre Cuba, organizadas en categorías.

Nosotros no escribimos noticias, solo recolectamos noticias de varios sitios cubanos. Nosotros no somos parte, solo proveemos noticias de todas las fuentes de Cuba, y de otras partes del mundo.

Nosotros tenemos un objetivo simple, deseamos brindarle al usuario el mayor monto de noticias con calidad sobre Cuba, y la visión que tiene el mundo sobre Cuba. Nosotros no evaluamos las noticias que aparecen en nuestro sitio, tampoco no es nuestra tarea juzgar las noticias, o los sitios de las noticias.

Deseamos servir a los usuarios de internet en Cuba con un servicio de calidad. Este servicio es gratuito para todos los cubanos y todos aquellos que estén interesados en las noticias cubanas y noticias internacionales sobre Cuba.

 

Términos de uso

NoticiasCubanas.com es gratis para todas las personas, nosotros no cobramos ningún cargo por el uso del sitio de ninguna manera. Leer los artículos es completamente gratis, no existe ningún costo oculto en nuestro sitio.


Proveemos una colección de noticias cubanas, noticias internacionales sobre Cuba para cualquier persona interesada. Nuestros usuarios utilizan NoticiasCubanas.com bajo el acto de libre elección y bajo su propia Responsabilidad.

Nosotros no recolectamos ningún tipo de información de nuestros usuarios, no solicitamos ninguna dirección electrónica, número telefónico, o ningún otro tipo de dato personal.

 

Medimos el monto de tráfico que noticiasCubanas.com recibe, pero no esperamos compartir esta información con alguien, excepto nuestros socios de publicidad. Nos regimos bajo las normas Cubanas en cada cuestión legal, cualquier aspecto no clarificado aquí debe ser considerado sujeto bajo el sistema Legal de Cuba.