HAVANA CLIMA

“Unir voluntades buscando un futuro mejor para todos los cubanos”

La Junta Directiva de la Conferencia Cubana de Religiosos (Concur) publicó este viernes un comunicado sobre la situación de la Isla de cara a la Marcha del 15 de noviembre: “Es el momento de unir voluntades buscando un futuro mejor para todos los cubanos”.

“Como Vida Consagrada en Cuba acogemos y nos unimos con fe y esperanza a las diversas voces de la Iglesia que se han expresado con humildad y valentía a lo largo de esta semana”, comienza el pronunciamiento de los religiosos cubanos.

En referencia a otras cartas públicas que han circulado esta semana por parte de la comunidad religiosa en el país, indican que “laicos, religiosas, sacerdotes y obispos han invitado a respetar la libertad de expresión,...

Leer más

Comparte:
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Publicaciones

Artículos Relacionados

Sobre la teoría leninista del imperialismo

Lenin estaba casi solo; fue “contra la corriente”
porque conocía una corriente más profunda.
Henri Lefebvre, ¿Qué es la dialéctica?

EL CAPITALISMO COMO SISTEMA MUNDIAL
Lenin. Indomesticable. Indigerible. Hueso duro de roer. La sola mención de su nombre hace temblar a empresarios, banqueros, policías, militares, agentes de inteligencia.
A diferencia de otros integrantes de la familia marxista (que abarca en su pluralidad padres, madres, hermanos, tías, primos, abuelos, etc., con un inmenso parentesco en común y, a veces, con rencillas y disputas internas, como sucede en toda familia), Lenin constituye el elemento de la discordia. Es el verdadero parteaguas en las ciencias sociales y en la política contemporáneas. La cultura de las clases dominantes, entrenada en el ejercicio cotidiano de ejercer su hegemonía, intentó dulcificar, neutralizar e, incluso, fagocitar o incorporar a Walter Benjamin, a Antonio Gramsci, a Rosa Luxemburg, llegando al límite de manipular al mismo abuelo fundador de la familia, Karl Marx. Con Lenin jamás pudieron. Les sigue generando pánico, desesperación y horror.
No solo su pensamiento resulta impenetrable para la burguesía y el imperialismo a escala mundial, sino que Lenin se convirtió en el principal antídoto contra toda tentación eurocéntrica, enfermedad senil de la teoría marxista. A partir de su actuación, el socialismo, el comunismo y la revolución dejaron de ser propiedad de la población blanca y civilizada. Todavía resuenan las palabras de Ho Chi Minh cuando recordaba sus lágrimas de emoción al leer por primera vez a Lenin y descubrir que con el pensamiento del líder bolchevique el comunismo comenzaba a universalizarse de verdad, dejando de ser un artículo de consumo europeo, blanco, urbano, moderno y exclusivamente occidental. Con Lenin el comunismo pasó a ser de los amarillos, los indígenas, los negros, las clases subalternas y los pueblos sometidos del Tercer mundo. Lenin representa, por eso, el nexo indisoluble entre El Capital de Marx (la teoría del poder, la dominación y la explotación en su máximo nivel de abstracción teórica) y la especificidad de las formaciones económico sociales de Nuestra América.
Su teoría del capitalismo como sistema mundial, hoy globalizado a niveles inimaginables, está condensada en su obra Imperialismo, fase superior del capitalismo (1916), obra que tiene más de un siglo. En muchas de sus tesis es posible hallar nexos articuladores entre la teoría de la crisis general y estructural del capitalismo, la abultada agenda de la revolución internacional y los problemas específicos de la dependencia latinoamericana y la revolución tercermundista.
¿HAY UN SOLO LENIN?
La respuesta a la pregunta que encabeza este epígrafe es evidentemente negativa. Como hipótesis de trabajo se asume que existen muchos Lenin. No solo porque su obra fue variando al calor y al ritmo de la lucha de clases, sino porque las apropiaciones posteriores priorizaron un aspecto de su obra por sobre otro, según el ángulo político de sus interlocutores o seguidores. No es el mismo Lenin el joven que comenzó a estudiar El Capital a los 18 años,(1) el que luchaba en 1894 contra el populismo ruso tardío y postulaba a Marx como el fundador objetivista de la sociología y las ciencias sociales (sin haber estudiado todavía a Hegel). El que a comienzos del siglo xx se convierte en teórico de la organización revolucionaria con su inolvidable ¿Qué hacer? (texto en el cual los medios de comunicación son fundamentales para el pensador bolchevique); el que reflexiona sobre la insurrección de 1905; el teórico del abstencionismo, la organización clandestina y la guerra de guerrillas; el que polemiza durante 1908 con fracciones liquidacionistas en el exilio, seducidas por el neopositivismo de Mach y Avenarius; el que rompe con sus maestros Plejanov y Kautsky (tanto en la teoría como en la práctica) mientras recopila y reconstruye la correspondencia incendiaria de Marx con Kugelmann. El que polemiza con su admirada camarada Rosa Luxemburg. El que durante la primera guerra mundial estudia en las bibliotecas de Zurich la Ciencia de la Lógica de Hegel (revisando sus propios libros anteriores). El que lee y anota en ese tiempo De la guerra de Clausewitz, El capital financiero de Hilferding, El estudio del imperialismo de Hobson y construye, mientras tanto, su propia teoría del imperialismo que vio la luz en 1916. El que sistematiza la teoría marxista del Estado a partir de sus análisis de la obra de Marx y Engels, al calor de la Comuna de París. El que regresa en el famoso tren blindado y plantea las rupturistas e iconoclastas Tesis de abril en 1917 (que descolocan a todo el Comité Central bolchevique). El que prepara la insurrección de octubre del mismo año; el que comanda la guerra civil y vence con el comunismo de guerra a varios ejércitos invasores; el fundador de la Internacional Comunista. El que no le queda más remedio que retroceder económicamente con la Nueva Política Económica (NEP) y cambiar la estrategia internacional adoptando el frente único. El que profundamente enfermo deja -ya sin poder escribir con sus propias manos- un testamento donde alerta sobre las enormes dificultades de los demás miembros del comité central para dirigir el partido bolchevique y el estado soviético (Lenin, 1974b; 1987).
¿Fue siempre el mismo Lenin? Sí y no. Fue invariablemente el mismo revolucionario indomesticable, radical, inclaudicable. Desde muy joven, hasta su muerte en enero de 1924, tuvo las mismas aspiraciones que jamás abandonaría: cambiar el mundo, demoler las instituciones capitalistas y emancipar, mediante la revolución y el socialismo, a todos los oprimidos y explotadas de la historia. Pero su obra fue cambiando, se fue enriqueciendo y complejizando, con énfasis en uno u otro aspecto de la realidad y de la teoría según el análisis concreto de la situación concreta y según los variados niveles de la relación de fuerzas en el enfrentamiento de las clases sociales, tanto a nivel internacional como a escala nacional. Por tal razón reducir a Lenin a un solo libro, a una sola frase, traiciona o, por lo menos deforma y petrifica, el espíritu de su pensamiento en permanente ebullición.(2)

Foto: Periódico La Vanguardia

¿DESDE DÓNDE LEER A LENIN?
Si se acepta, al menos como hipótesis, que no existe un único Lenin -canonizado a posteriori a gusto y piacere del buen consumidor, según las conveniencias y oportunidades del momento-, ¿desde dónde leer a este gran maestro de revolucionarios? Cada quien lo hará desde sus propios intereses y posiciones políticas. Y no está mal, es inevitable.
Este artículo propone solo un ángulo entre muchos: el estudio y, por ende, la reivindicación de su escandalosa vigencia. Lenin supone para este análisis la mirada que sobre él han tenido varios lectores de su obra. A continuación mencionamos solo unos pocos. En cada uno de los libros referenciados se ofrece un Lenin diferente:

Che Guevara: Apuntes críticos a la economía política (2006)
Roque Dalton: Un libro rojo para Lenin (1986)
Ruy Mauro Marini: tal como este se vale de sus categorías, hipótesis y teorías en sus obras Subdesarrollo y Revolución (1969), Dialéctica de la dependencia (1974) y en su polémico artículo Luz y sombra: perspectiva del eurocomunismo (1979).
Antonio Gramsci: Cuadernos de la cárcel (1927-1937), principalmente el de los Cuadernos 11 y 13. En estos dos últimos Lenin se convierte para el mundo “en el máximo y principal filósofo de la praxis” y en el gran teórico del poder y la política; entendidos como dos relaciones, pero no relaciones “en general” como las de Foucault, sino relaciones de poder y de fuerza entre las clases sociales; y, al mismo tiempo, se convierte también en el pensador más original -continuador desde el ángulo proletario de las pioneras reflexiones burguesas de Nicolás Maquiavelo- sobre las “situaciones revolucionarias”. Estas tesis de Gramsci se adelantan cuarenta años a las del famoso Michel Foucault, aunque la academia se niegue a reconocerlo.
György Lukács: ofrece otra mirada sobre el político ruso, a quien sintetizó y condensó de una forma fabulosa en su obra Lenin: la coherencia de su pensamiento (1924).
A esta lista de clásicos europeos y latinoamericanos es oportuno agregar un texto, muchas veces desconocido u olvidado, pero no de menor importancia, resultado del IV congreso del Partido Revolucionario de los Trabajadores de Argentina (PRT): El marxismo y la cuestión del poder (1968). En este, la obra y el pensamiento de Lenin se insertan en una larga secuencia de pensadores del poder. Lenin se convierte en la figura que logra solucionar, al menos para el Tercer Mundo, una parte significativa de los enigmas irresueltos que dejó abiertos Engels en su “testamento político”: Prólogo a “La lucha de clases en Francia” (1895).

SU TEORÍA SOBRE EL IMPERIALISMO, UN SIGLO DESPUÉS

Aunque este pequeño ensayo pretende rememorar a Lenin e invitar a estudiarlo, no puede desconocer diversas impugnaciones, demonizaciones y supuestas superaciones que circulan, principalmente a nivel académico, pero también, en algunos segmentos de la izquierda, a veces seguidores de modas que circulan en el mercado de las ideas según el último grito, sin preguntarse ¿quién lo da?(3)
De toda esa masa literaria que enfoca sus cañones contra Lenin, merece mencionarse en el ámbito local el nombre de Ernesto Laclau (perteneciente a la denominada izquierda nacional, primero, luego en Europa devenido posmoderno, finalmente, durante la última década, kirchnerista). Con menor prestigio y repercusión que este antiguo discípulo de Abelardo Ramos (reciclado como neogramsciano, partidario del último Wittgenstein y de Derrida) pero con igual encono contra Lenin, está el volumen colectivo compilado por Werner Bonefeld y Sergio Tischler, de factura nítidamente autonomista, con pretensiones neozapatistas (Bonefeld y Tischler, 2002). En el caso específico de la impugnación contra la teoría leninista del imperialismo, puede citarse a J. Warren y John Weeks, resumidas en la voz “Imperialismo y mercado mundial” del célebre diccionario de Bottomore (1984).(4)
Dejando a un lado todo ese arsenal antileninista, que goza del aplauso mediático, el financiamiento “desinteresado” de ONGs y otras fundaciones “filantrópicas” y la celebración académica, se hace necesario volver sobre la hipótesis de fondo del presente artículo. El imperialismo, fase superior del capitalismo constituye en el pensamiento de Lenin un punto de llegada, tanto a nivel teórico como político.(5)
En el plano de la investigación teórica Lenin se internó largo tiempo, exiliado, en la Biblioteca de Zurich (Suiza) para poder comprender, en primer lugar, las transformaciones propias del capitalismo que derivaron de la Primera Guerra Mundial y, en un segundo momento, las razones íntimas que imposibilitaron a la Internacional Socialista (donde militaba, junto a otros, con Rosa Luxemburg) comprender la naturaleza de la guerra imperialista y adoptar una posición digna e internacionalista ante ella.
En dicha biblioteca, ya desde 1915, Lenin elaboraba 15 cuadernos en los que extracta 148 libros, (106 en alemán, 23 en francés, 17 en inglés y 2 traducidos al ruso); 232 artículos de 49 publicaciones periódicas (206 de ellos en alemán, 3 en francés y 13 en inglés) (Aguilar, 1983, p. 86). Esos trabajos, pulidos y transitados en el laboratorio mental de Lenin, hablan de la seriedad con la que trabajaba e investigaba (tan distante de la frivolidad posmoderna y la retórica vacía y superficial del posestructuralismo contemporáneo) (Lenin, 1984).
Dentro de ese material deben destacarse, como mínimo, cuatro obras: tres libros (John A. Hobson: Estudio del imperialismo de 1902, Rudolf Hilferding: El capital financiero -1909, traducido al ruso en Moscú en 1912-; Rosa Luxemburg: La acumulación del capital -1912-) y el artículo de Nicolai Bujarin, prologado por Lenin: La economía mundial y el imperialismo (1915). A esos textos Lenin le agrega la utilización de muchos otros, como los escritos y análisis de Heymann, Herman Levy, Vogelstein, Riesser, Kestner, Liefmann, Tafel, Lansburght, Kaufmann, Schulze-Gaevernitz, Stillich, Sombart y Lysis (de quien adopta la expresión oligarquía financiera), entre muchísimos otros.
Pero El imperialismo, fase superior del capitalismo va mucho más allá de esas fuentes primarias, repletas de estadísticas y análisis empíricos sobre la centralización y acumulación del capital. En dicha obra Lenin fusiona en una misma teoría diversos paradigmas, desbordando, por mucho, la literatura económica consultada en la biblioteca de Zurich. Su texto, que tiene una prosa simple ya que fue escrito con fines militantes, contiene tesis de fondo que aún hoy merecen ser discutidas (demostrando, una vez más, que la profundidad y agudeza de pensamiento no necesariamente deben ir acompañadas de una prosa barroca, críptica e inaccesible al común de los mortales).
La teoría leninista del capitalismo entendido no como sumatoria mecánica de formaciones sociales nacionales, inconexas y yuxtapuestas, sino como un sistema mundial, polarizante y jerárquico de la dominación entre sociedades y naciones, conforma un cuadro general de la economía capitalista mundial; unidad de análisis que corresponde a la categoría dialéctica más concreta según los diversos planes de investigación de Karl Marx en sus Grundrisse (1857-1858), con la plasmación de una teoría de la guerra mundial, continuación violenta de la política bajo otros medios de ejercicio de fuerza material que evidentemente adopta de Clausewitz (Lenin, Ancona, et al., 1979, pp. 49-98).6

Foto: Getty Images

IMPERIALISMO, GUERRA Y DIALÉCTICA
“Sistema capitalista mundial” y “guerra mundial” son nociones que solo pueden ser comprendidas a partir de la teoría leninista del “desarrollo desigual y a saltos” (Lenin, 1960, p. 458),7 por cuanto las contradicciones, jerarquías y dominaciones de aquellos se produce entre países imperialistas, dependientes, semicoloniales y coloniales. Dichos saltos cualitativos en la historia (de la libre competencia al monopolio, de la hegemonía del capital industrial a la fusión y ensamble del capital industrial con el bancario bajo la égida absoluta del capital financiero, de la “paz” como dominio internacional estable entre naciones a la guerra abierta por el reparto de los mercados y recursos naturales, de la anarquía a la planificación, del sindicato poroficio al sindicato por rama industrial, etc.), solo pueden ser comprendidos a partir de una lógica en la cual la identidad se transforma en diferencia, una en contraposición y otra en antagonismo. Esto dio vida a la contradicción como el motor principal del movimiento del conjunto del sistema. No fue la lógica clásica de Aristóteles ni la lógica matemática del círculo de Viena (por entonces en boga) las que permitieron entender semejante confrontación mundial capitalista. Por no comprender dichos saltos cualitativos la vieja socialdemocracia quedó prisionera de su mentalidad, propia de tiempos de estabilidad relativa del capitalismo decimonónico, sin poder entender el estallido de la crisis aguda, la emergencia de la guerra y la aparición de situaciones revolucionarias que abrían la puerta a la guerra civil revolucionaria.
Para comprender estos saltos cualitativos del sistema mundial capitalista que marcaron a fuego el cambio de siglo, Lenin eligió en esos años estudiar a fondo la Ciencia de la Lógica de Hegel, que Marx había empleado en la redacción de El Capital, como sustrato clave para desplegar la noción de identidad contradictoria de la mercancía que ya, en su forma social más simple, encerraba la posibilidad de la crisis capitalista y el estallido bélico de la confrontación entre las clases y entre las naciones opresoras y oprimidas. No casualmente en el epílogo de 1873 a la segunda edición alemana de El Capital fue Marx quien hizo explícito ese uso de la lógica dialéctica en su gran obra, llegando a declararse, sin ambigüedad alguna, como discípulo de Hegel, cuando en toda la filosofía oficial de Alemania de aquel tiempo (de manera análoga a lo que sucede en la actualidad bajo influjo posmoderno y posestructuralista) se declaraba a Hegel como “un perro muerto”. En medio de la monstruosa acumulación y centralización de capitales financieros y de la Primera Guerra Mundial, Lenin leyó aquellos 148 libros y 232 artículos de economía política, mientras estudiaba y comentaba la Ciencia de la Lógica de Hegel. Los resultados fueron sus hoy célebres Cuadernos filosóficos (Lenin, 1974a).1 La conclusión a la que llegó Lenin en ese análisis fue la siguiente: “Es completamente imposible entender El Capital de Marx, y en especial su primer capítulo, sin haber estudiado y entendido a fondo toda la Lógica de Hegel. ¡Por consiguiente, hace medio siglo ninguno de los marxistas entendió a Marx!” (Lenin, 1974a, p. 168).2
El imperialismo, fase superior del capitalismo condensa toda la literatura económica del momento (desde la socialista y marxista hasta las estadísticas burguesas de los propios ideólogos de los bancos capitalistas), conjugándolos con la teoría de la guerra de Clausewitz y la lógica dialéctica de Hegel. Constelación, ya rica y sumamente compleja de por sí, a la que Lenin le agrega una aguda lectura de los escritos de Marx sobre la cuestión nacional irlandesa, lo que lo llevó a publicar su célebre tesis: “La revolución socialista y el derecho de las naciones a la autodeterminación” (1916) -en la que reaparece la frase del indígena peruano Dionisio Yupanqui, pronunciada en las Cortes de Cádiz a comienzos del siglo xix, leída y asumida como propia por Marx cuando estudiaba la revolución española: “un pueblo que oprime a otro pueblo no puede ser libre”. La teoría leninista del imperialismo tiene como correlato necesario e ineludible la reivindicación de las guerras antimperialistas de liberación nacional y el derecho de las naciones oprimidas a su autodeterminación. De este modo inicia una apertura mental en el marxismo mundial hacia el mundo periférico, colonial y dependiente, alivianando, por fin, los hombros civilizados de “la pesada carga del hombre blanco” y su “deber de llevar la civilización” a los pueblos sometidos del Tercer Mundo. A partir de allí el marxismo se universaliza verdaderamente y el campo de batalla contra la dominación del capitalismo abarca todo el orbe, no simplemente Francia, Alemania, Inglaterra y Estados Unidos.
LAS TESIS CENTRALES SOBRE EL IMPERIALISMO
Lenin, estudioso obsesivo, pensador riguroso y revolucionario radical, escribió para la militancia popular. Por eso solía sintetizar y resumir sus conclusiones de modo que fueran comprensibles para la mayoría. De esa forma, resume en cinco conclusiones -incluso enumerándolas, porque hasta allí llegaba su pedagogía popular- el corolario de sus extensos, detallados y agudos estudios sobre la teoría del imperialismo. Según su propia pluma, sus cinco rasgos centrales eran los siguientes:

Concentración de la producción y del capital hasta un grado tan elevado de desarrollo que generó monopolios, los cuales desempeñan un papel decisivo en la vida económica.
Fusión del capital bancario con el industrial y creación, sobre la base de este capital financiero, de la oligarquía financiera.
Exportación de capitales que, a diferencia de la exportación de mercancías, adquiere una importancia particularmente grande.
Formación de asociaciones internacionales monopolistas, las cuales se reparten el mundo.
Terminación del reparto territorial del mundo entre las potencias capitalistas más importantes (Lenin, 1960, p. 487).

A estas tesis centrales Lenin agregó muchas otras de menor rango explicativo pero no menor importancia política, como la cooptación de la aristocracia obrera en los países imperialistas, fracciones de la clase trabajadora a las cuales se les inocula el oportunismo político y la falta de internacionalismo a cambio de migajas coloniales y fracciones insignificantes de plusvalor extraído del Tercer Mundo.
Lenin detalló una larga serie de secuencias explicativas asociadas a aquellas tesis centrales. Por ejemplo se pregunta de dónde emerge la economía mundial y el imperialismo. Su respuesta, basada en abrumadores pruebas empíricas y en los capítulos XXII y XXIII de El Capital de Karl Marx, sostiene que dicha transformación del sistema capitalista constituye un producto de la tendencia a la acumulación, concentración y centralización de capitales, de donde se generan trust, cárteles y monopolios bajo predominio y hegemonía del capital financiero. Los monopolios son definidos como la fusión o ensambladura de bancos, industrias y Estados; por lo tanto, no son única ni exclusivamente entidades económicas, sino que también incluyen elementos propios de orden político e, incluso, político-militar. La exportación de capitales (no solo de mercancías, aunque contribuye a la extorsión de los países dependientes para que compren mercancías de los países imperialistas) se realiza y se vuelca en ramas industriales socializadas y reguladas según un plan. Aunque el sistema capitalista mundial continúa regido por la racionalidad de la parte que se impone sobre la irracionalidad del conjunto, existen ramas y sectores específicos de lo que hoy se denomina cadena de valor donde la planificación corre pareja con la anarquía y el despilfarro generalizados del trabajo social global. Dentro de ese horizonte imperialista, el reinado de los monopolios multinacionales perpetúa la conquista de materias primas y recursos naturales, principalmente en la periferia dependiente. Desde el punto de vista político, eso presupone la corrupción de la aristocracia obrera y el oportunismo como ideología legitimadora dentro de las clases explotadas en las metrópolis imperiales. ¿Cómo entender si no el apoyo entusiasta de grandes segmentos de la clase obrera europea y estadounidense a los bombardeos genocidas de poblaciones indefensas en el Tercer Mundo, todavía hoy en pleno siglo XXI?
La apropiación y prolongación de Lenin por parte de Ruy Mauro Marini y la teoría marxista de la dependencia
Un antiguo y añejo debate medieval entre realistas y nominalistas dejó entre sus principales conclusiones que suprimir una palabra del lenguaje no elimina la realidad que este término designa. Por lo tanto, cancelar la noción de dependencia o proscribir la expresión imperialismo en el ámbito de las ciencias sociales de ningún modo anula los procesos que dichas expresiones -centrales en las ciencias sociales y, en particular, en la teoría leninista del sistema mundial- pretenden explicar. La cruel realidad capitalista de nuestros días se resiste a ser deglutida alegremente por el giro lingüístico.
Habiendo pasado ya más de cuarenta años desde que el eurocomunismo, la socialdemocracia y sus diversas modulaciones ideológicas, principalmente asociadas a las metafísicas post-1968, fueron hilvanando para domesticar, dulcificar y volver más light la teoría social crítica, quizás haya llegado la hora de recuperar las corrientes más radicales de la teoría social latinoamericana. Aquella que intentó apropiarse de Lenin para estudiar y discutir críticamente el carácter y los conflictos de las formaciones sociales del capitalismo latinoamericano. Entre ellas sobresale la obra del militante revolucionario de origen brasilero Ruy Mauro Marini (1932-1997).
Aprovechando las oquedades que Lenin dejó en su Dialéctica de la dependencia (1974), provocación a las nuevas generaciones revolucionarias, Marini volvió a recuperar la perspectiva internacionalista propiciada por Lenin para las ciencias sociales. Lo hizo mucho antes de que se pusiera de moda el término globalización e, incluso, alcanzó el cenit de su fama y prestigio con la teoría del moderno sistema mundial de Wallerstein.
El contexto general en que Marini elabora los fundamentos de su lectura marxista del capitalismo está marcado por el auge de las revoluciones antimperialistas y anticoloniales del Tercer Mundo, la guerra de Vietnam, la Revolución cubana y la fuerza expansiva de las insurgencias latinoamericanas, de las cuales fue uno de sus principales intelectuales orgánicos. En su caso particular, el golpe de estado de 1964 en Brasil acelera su radicalización política, pero no la desencadena, pues es posible constatar que desde antes ya Marini tenía una producción de este corte y la continuaría desarrollando durante y después del golpe.3
Si tanto Lenin como Marini resumieron en sus análisis del régimen capitalista el carácter asimétrico entre las formaciones sociales, los niveles de dominaciones, conflictos, guerras y explotaciones, siempre ubicaron su eje metodológico en un plano a escala de sistema mundial.4
Coincidiendo en esa perspectiva metodológica general -que no es otra que la propugnada por Marx desde sus Grundrisse-, Lenin y Marini abordaron el sistema mundial por diversas vías, destacando en cada caso ángulos diversos y complementarios de dicho sistema. Si Lenin fue el gran teórico del imperialismo en sus centros imperiales, Marini incursionó por el lado opuesto a dicha relación, es decir, abordó el mismo problema y las mismas interrogaciones desde la perspectiva de la dependencia (también presente en los escritos de Lenin). Desde ambos escorzos, complementarios y mutuamente interdependientes, exploraron las diversas “vueltas de tuerca” que el modo de producción capitalista recorre de manera directa, en algunas ocasiones, de modo indirecto, en otras; en su implementación de la ley del valor y en su caída de la tasa de ganancia. Ambos autores coinciden en que la mencionada ley constituye el corazón de El Capital.5
Sin embargo, ambos también afirman que su imperio se ejerció no de modo directo y lineal (como podría suponer una lectura superficial, despolitizada e ingenua de El Capital), sino a través de enrevesados mecanismos. Por ejemplo, Lenin consideraba que la concentración y centralización de capitales bajo la hegemonía de la oligarquía financiera otorgaba un rol central en la economía contemporánea a los monopolios capitalistas y que estos, a su vez, compitiendo entre sí por los mercados a escala internacional, a través de la ley del valor aplicaban la planificación al interior de la rama de producción y el sector de la economía que controlaban.
Por su parte Marini sostiene, con leve matiz, que la ley del valor rige en cada sector y rama de producción de la cadena de valor, pero se transgrede al intercambiar entre diversas esferas, lo cual permite transferir valor (léase ceder gratis una parte del valor y el plusvalor extraído a la clase obrera y a su fuerza de trabajo explotada). Dicha transferencia de valor no se debe únicamente al deterioro de los términos del intercambio (como afirmaba ya largo tiempo atrás la CEPAL e intelectuales desarrollistas como Raúl Prebisch). Tampoco exclusivamente a una mayor productividad presente en las economías capitalistas metropolitanas, como hasta el día de hoy insiste el marxismo más ortodoxo (notablemente eurocéntrico: pues jamás explica cómo dos fábricas análogas y clones, pertenecientes a la misma firma y al mismo monopolio capitalista, manejando igual tecnología e idéntico capital constante, pagan salarios notablemente diferenciables en formaciones sociales distintas, ¡con la misma tecnología y exactamente con la misma productividad técnica!).
La transferencia de valor, entonces, se debería a una combinación de ambas, ya que la recolonización y la rapiña feroz de los recursos naturales del Tercer Mundo -que no ha desaparecido hasta el día de hoy, excepto para quien solamente mire noticieros de la TV burguesa o a lea los periódicos del sistema- posibilitó la reducción de precios de mercancías producidas por los monopolios. Además de la reducción en inversión en capital constante, la reducción en inversión en capital variable y, por ende, de este modo se contrarresta (momentáneamente) la caída de la tasa de ganancia, cáncer que corroe desde adentro al sistema capitalista mundial.
Si Lenin enfatizó el análisis de un polo del sistema capitalista mundial en su fase imperialista, justamente aquel que estaba encabezando la primera guerra mundial cuando él estudiaba y analizaba el fenómeno, Marini enfatizó y exploró el otro polo de la misma ecuación. El “fuerte” de su teoría está situado, precisamente, en el estudio del capitalismo dependiente, sus ciclos de reproducción y acumulación, los desfases entre producción y consumo y, principalmente, los mecanismos de compensación que las burguesías lumpen y dependientes ejercen, a través de la superexplotación de la fuerza de trabajo de sus proletariados y otras clases subalternas, para atemperar cada nuevo ciclo ampliado de dependencia capitalista, bajo el horizonte de la crisis general del capitalismo en su fase imperialista. Por lo tanto, intercambio desigual y dependencia, subordinación al imperialismo y superexplotación de la fuerza de trabajo, constituyen hipótesis mutuamente interconectadas en la investigación marxista de Ruy Mauro Marini. Solo al riesgo de la caricatura pueden deshilvanarse como si fueran yuxtapuestas. Y todas ellas, además, ni anulan ni degradan, sino que complementan, el análisis macro que Lenin hiciera del imperialismo como sistema mundial en expansión. No es casual que la conclusión política de ambos autores -derivadas en los dos casos de sus investigaciones empíricas y teóricas, pero también de su identidad política-ideológica militante de la causa del marxismo revolucionario- apunten a promover una revolución socialista de alcance mundial, sin jamás conformarse con cambios parciales a escala regional o nacional.
PREGUNTAS ABIERTAS EN LA AGENDA CONTEMPORÁNEA
La sociedad actual está cada vez más hiperconectada, contaminada e inundada de vínculos líquidos, al decir de Bauman, hasta en sus fueros más íntimos y cotidianos (la amistad, el amor, los nexos sociales y familiares). No obstante, aunque la obra de Lenin sobre el imperialismo cumple un siglo y la de Ruy Mauro Marini más de cuarenta años, las preguntas formuladas a escala macro que abrió el político asiático, y los análisis y los desarrollos específicos que exploró el brasilero (para volver observables cómo se cumplían y que rol específico asumían en las formaciones sociales y los análisis generales de Lenin), continúan interpelando los oídos contemporáneos.
¿Este sistema capitalista internacional de relaciones de explotación, jerarquía y dominaciones varias, así como el escandaloso reparto del mundo han dejado de tener lugar? ¿Vivimos, como sostuvieron en Imperio (2000) Hardt y Negri, un capitalismo plano y homogéneo, sin centros ni periferias, sin subordinaciones ni dependencias, donde todas las sociedades poseen un desarrollo con diferencias meramente cuantitativas y sus formaciones sociales son fácil y amablemente intercambiables? (Kohan, 2002; 2005). ¿Ha dejado de tener lugar la conquista de los territorios dependientes y la expropiación / desposesión de sus recursos naturales? ¿Ya no hay superexplotación? ¿Se evaporó la asimetría del sistema mundial? ¿Ya no se producen guerras por el petróleo y otros recursos no renovables como el gas, el agua, la biodiversidad, y demás? ¿La emisión de valores financieros y derivados y la fabricación artificial de deudas externas han dejado de ser mecanismos de expoliación y disciplina social? ¿Ya no hay dependencia entre las sociedades? ¿Se acabaron los golpes de Estado y las intervenciones militares y de inteligencia en los asuntos internos de países débiles? ¿No existen más opresiones nacionales y todo el mundo goza de autonomía cultural, lingüística y nacional? ¿Qué características asume el comercio internacional? ¿Desaparecieron las contradicciones antagónicas y el sentido mismo de la revolución socialista quedó recluido en el museo de la historia? ¿Ya no tiene validez la resistencia contra el imperialismo?
Cualquiera sea la respuesta a cada una de estas interrogantes y se mantenga, o no, la simpatía o la antipatía por Lenin, Marini y sus partidarios, las preguntas de ambos permanecen abiertas y merecen ser incluidas en la agenda contemporánea por parte de las ciencias sociales y de la militancia popular de forma prioritaria, como uno de los principales problemas a resolver.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Aguilar Monteverde, Alonso (1983): Teoría leninista del imperialismo, Editorial Nuestro Tiempo, México D. F.
Anderson, Kevin B. (2002): “El redescubrimiento y la persistencia de la dialéctica en la filosofía y la política mundiales”, en Sebastian Budgen, Stathis Kouvelakis et al. (2010): Lenin reactivado. Hacia una política de la verdad, Akal, Madrid, pp. 119-144.
Astarita, Rolando (2013): Economía política de la dependencia y el subdesarrollo. Tipo de cambio y renta agraria en la Argentina, Editorial de la Universidad Nacional de Quilmes, Buenos Aires.
Bonefeld, Werner y Tischler, Sergio (comps.) (2002): A 100 años de ¿Qué hacer?, Ediciones Herramienta, Universidad Autónoma de Puebla, Buenos Aires.
Bottomore, Tom (1984): Diccionario del pensamiento marxista, Tecnos, Madrid.
Carrère d’Encausse, Hélène (1999): Lenin, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires.
Colectivo audiovisual del IELA: “Entrevista a Vania Bambirra sobre la obra e influencia de Ruy Mauro Marini”, Brancaleone Film, Cátedra de Sociología, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires (UBA), Universidad Federal de Santa Catarina, Brasil, [25/12/2016].
Deutscher, Isaac (1975): Lenin: Los años de formación, Ediciones ERA, México D. F.
Díez del Corral, Francisco (1999): Lenin: Una biografía, El Viejo Topo, Barcelona.
Gruppi, Luciano (1980): El pensamiento de Lenin, Grijalbo, México D. F.
Hill, Christopher (1965): Lenin, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires.
Íñigo Carrera, Juan (2017): La renta de la teirra. Formas, fuentes, apropiación, Imago Mundi, Buenos Aires.
Justo, Juan B. (1969): Teoría y práctica de la historia, Líbera, Buenos Aires. Publicado originalmente en 1909.
Kohan, Néstor (1998): Marx en su (Tercer) Mundo, Biblos, Buenos Aires.
Kohan, Néstor (2002): Toni Negri y los desafíos de “Imperio”, Campo de Ideas Madrid.
Kohan, Néstor (2005): Toni Negri e gli equivoci di “Imperio”, Massari Editore, Bolsena.
Kohan, Néstor (2014a): “Entrevista a Orlando Caputo sobre la obra e influencia de Ruy Mauro Marini”, Cátedra de Sociología, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires (UBA),
Brancaleone Film, [25/12/2016].
Kohan, Néstor (2014b): Fetichismo y poder en el pensamiento de Karl Marx, Biblos, Buenos Aires.
Kohan, Néstor (2015): “Entrevista a Theotonio Dos Santos sobre la obra e influencia
de Ruy Mauro Marini”, Cátedra de Sociología, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires (UBA), Brancaleone Film, [25/12/2016].
Krupskaia, Nadiezhda (1984): Lenin: su vida, su doctrina, Editorial Rescate, Buenos Aires.
Lenin, Vladímir I. (1894): “¿Quiénes son los “amigos del pueblo” y cómo luchan contra los socialdemócratas?”, en Vladímir I. Lenin (1973): Obras, t. I, Editorial Progreso, Moscú, pp. 11-39.
Lenin, Vladímir I. (1916): “La revolución socialista y el derecho de las naciones a la autodeterminación. Tesis”, en Vladímir I. Lenin (1959-1960): Obras Completas, t. 22, Editorial Cartago, Buenos Aires, pp. 1-19.
Lenin, Vladímir I. (1960): “El imperialismo, fase superior del capitalismo. Esbozo popular”, en Obras Completas, t. 22, Editorial Cartago, Buenos Aires, pp. 161-210. Publicado originalmente en 1917.
Lenin, Vladímir I. (1974a): Cuadernos filosóficos, Editorial Ayuso, Madrid.
Lenin, Vladímir I. (1974b): Diario de las secretarias de Lenin. Contra la burocracia, Pasado y Presente, Buenos Aires.
Lenin, Vladímir I. (1984): Cuadernos sobre el imperialismo, 2 t., Editorial Cartago, Buenos Aires.
Lenin, Vladímir I. (1987): Testamento político, Editorial Anteo, Buenos Aires.
Lenin, Vladímir I. (1930): Leninskaia Tretadka, archivo n.º 18 674, Instituto Lenin, Moscú .
Lenin, Vladímir I.; Ancona, C. et al. (1979): Clausewitz en el pensamiento marxista, Pasado y Presente, México D. F.
Lenin, Vladímir I.; Hobson, John A. y Harvey, David (2009): Imperialismo, Editorial Capitan Swing, Madrid, pp. 399-529.
Lukács, György (1968): Lenin, la coherencia de su pensamiento, Editorial La Rosa Blindada, Buenos Aires.
Marini, Ruy Mauro (1974): Dialéctica de la dependencia, Serie Popular, Editorial ERA, México D. F.
Marini, Ruy Mauro (2007): Proceso y tendencias de la globalización capitalista, Prometeo-CLACSO, Buenos Aires.
Marini, Ruy Mauro y Millán, Margará (1994a): La teoría social latinoamericana. Textos escogidos, 3 t., Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), México D. F.
Marini, Ruy Mauro y Millán, Margará (1994b): La teoría social latinoamericana. Textos escogidos, 4 t., Editorial El Caballito, México D. F. Edición comentada.
Marx, Karl (1973): El Capital, t. I, Editorial Cartago, Buenos Aires. Publicado originalmente en 1867.
Sacchi, Hugo (1990): Lenin, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires.
Service, Robert (2001): Lenin, una biografía, Siglo XXI, Madrid.
Traspadini, Roberta y Stedile, João Pedro (2005a): Ruy Mauro Marini: Vida e obra, Expressão popular, São Paulo.
Traspadini, Roberta y Stedile, João Pedro (2005b): Ruy Mauro Marini: Vida y obra, Claudio Colombani (traduc.), Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), [28/11/2016].
Trotsky, León (1932): “Historia de la Revolución rusa”, 2 t., Marxists Internet Archive, [28/11/2016].
Weber, Hermann (1985): Lenin, Salvat, Barcelona.
Zetkin, Clara (1975): Recuerdos sobre Lenin, Grijalbo, México D. F.

Leer más »

Cuban VP assesses sugarcane and harvest areas in Cuban western province

MATANZAS, Cuba, Jan 21 (ACN) Salvador Valdes Mesa, vice president of Cuba, visited today as part of a working visit to Matanzas sugarcane and harvest areas in the province, with the aim of assessing the preparation of the land and the quality of planting.At the beginning of the trip, the Cuban VP exchanged with workers of the Basic Production Cooperative Unit El Roque, belonging to the municipality of Jagüey Grande, where he checked the quality of the unit’s sugarcane.At the Dagoberto Rojas Agricultural Production Cooperative in Calimete, Valdes Mesa was interested in the productive yields of the entity, which maintains a production of 70 tons per hectare. Julio Garcia Perez, president of the AZCUBA Business Group; Livan Izquierdo Alonso, first secretary of the Communist Party of Cuba in the province, and Mario Sabines Lorenzo, governor of the territory, accompanied the vice president in the visit.

Leer más »

La pandemia de la desigualdad.

Los diez hombres más ricos del mundo han duplicado con creces su fortuna, que pasó  de 700 mil millones de dólares a 1,5 billones de dólares (a un ritmo de 15 mil dólares por segundo, o lo que es lo mismo, mil 300 millones de dólares al día) durante los primeros dos años de la misma pandemia que deterioró los ingresos del 99 % de la humanidad.

En dos años, más de 160 millones de personas en todo el mundo fueron empujadas al nivel de pobreza, es decir, disponen de menos de 5,5 dólares por día respecto al período anterior a la pandemia. Las mujeres son las que más han perdido en todo este período, y por supuesto también los países en vías de desarrollo.

Más de 100 países han debido cortar el gasto social durante la pandemia, una situación que se agravará aún más cuando a muchos de ellos se los conmine a pagar los préstamos del Fondo Monetario Internacional u otros entes internacionales.

Son cifras humillantes las que ofrece el informe de la organización Oxfam (Las desigualdades matan): cada 26 horas surge un nuevo milmillonario en el mundo, mientras las desigualdades contribuyen a la muerte de 21 mil personas por día (al menos una persona cada cuatro segundos), por la falta de acceso a servicios de salud, la sequía, inundaciones, violencia de género, el hambre y la crisis climática.

Si los diez hombres más ricos del mundo perdieran el 99,999 % de su riqueza mañana, seguirían siendo más ricos que el 99 % de las personas del planeta, afirmó Gabriela Bucher, directora ejecutiva de Oxfam Internacional. «Actualmente, acumulan seis veces más riqueza que los tres mil 100 millones de personas en mayor situación de pobreza».

Según Forbes, al 30 de noviembre de 2021 la riqueza de los diez hombres más ricos del mundo (Elon Musk, Jeff Bezos, Bernard Arnault y su familia, Bill Gates, Larry Ellison, Larry Page, Sergey Brin, Mark Zuckerberg, Steve Ballmer y Warren Buffett) se había incrementado en 821 mil millones de dólares desde marzo de 2020.

«Nunca ha resultado tan importante poner fin a las violentas y obscenas desigualdades, recuperando el poder y la riqueza extrema de las élites, incluido a través de medidas fiscales, para reintegrar ese dinero en la economía real y salvar vidas», añadió la funcionaria.

Desde el inicio de la pandemia, los milmillonarios han aumentado su fortuna en cinco billones de dólares, más que en los últimos 14 años. Se trata del mayor incremento de la riqueza de los milmillonarios desde que se tienen registros.

Un impuesto excepcional del 99 % sobre los ingresos extraordinarios que los diez hombres más ricos han obtenido durante la pandemia podría servir, por ejemplo, para producir suficientes vacunas para el mundo; financiar servicios de salud y protección social universales, financiar medidas de adaptación climática y reducir la violencia de género en más de 80 países. Y aun así, estos hombres seguirían teniendo ocho mil millones de dólares más que antes de la pandemia, que para ellos ha sido de lujo.

Oxfam recuerda que los bancos centrales han inyectado billones de dólares en los mercados financieros para salvar la economía, pero una gran parte ha acabado en los bolsillos de los milmillonarios, que se han aprovechado del auge de los mercados bursátiles.

Si bien con las vacunas se pretendía poner fin a esta pandemia,  los gobiernos de los países ricos han permitido que los milmillonarios y los monopolios farmacéuticos corten el suministro a miles de millones de personas. Esto podría traducirse en un incremento de todas las formas imaginables de desigualdad. La previsibilidad de esta situación es indignante, y sus consecuencias son letales», añade Bucher.

Desigualdad y violencia de género y racial

Las desigualdades extremas son una forma de violencia económica en la que las decisiones legislativas y políticas que perpetúan la riqueza y el poder de una élite privilegiada perjudican directamente a la amplia mayoría de la población mundial y a nuestro planeta.

«La respuesta del mundo a la pandemia ha desatado esta violencia económica, ensañándose sobre todo con las mujeres y las niñas, y las personas en situación de exclusión y pertenecientes a grupos racializados. Cada ola de Covid-19 conlleva un aumento de la violencia de género, y aumenta aún más el volumen de trabajo de cuidados no remunerado que recae sobre las mujeres y las niñas», afirma Bucher.

En el informe señala que la pandemia ha retrasado el camino hacia la paridad: ahora se tardarán 135 años en cerrar la brecha de género, y no 99 años como se estimaba antes de su irrupción. En 2020, las mujeres perdieron 800 mil millones de dólares en ingresos, y hay 13 millones menos de mujeres con trabajo ahora que en 2019. Conjuntamente, 252 hombres poseen más riqueza que los mil millones de mujeres y niñas que viven en África, América Latina y el Caribe.

La pandemia afecta especialmente a los grupos raciales. En Reino Unido, las personas de origen bangladeshí tenían cinco veces más probabilidades de morir de Covid-19 que la población británica blanca durante la segunda ola de la pandemia. En Brasil, las personas negras tienen 1,5 veces más probabilidades de morir que la población blanca.

En Estados Unidos, 3,4 millones de personas negras estarían vivas hoy si tuvieran la misma esperanza de vida que la población blanca del país, lo que está directamente vinculado al legado histórico del racismo y el colonialismo.

Y el panorama se oscurece, ya que las desigualdades entre países crecerán por primera vez en una generación. Los países en desarrollo, privados de acceso a suficientes vacunas debido a la protección que los gobiernos ricos otorgan a los monopolios de las grandes empresas farmacéuticas, tuvieron que recortar el gasto social a medida que aumentaban sus niveles de endeudamiento.

Ahora enfrentan la posibilidad de tener que adoptar medidas de austeridad. La proporción de personas con Covid-19 que mueren a causa del virus en países en desarrollo es aproximadamente el doble que en países ricos.

«La pandemia de Covid-19 ha sacado a la luz la codicia y las oportunidades económicas y políticas que han convertido estas desigualdades extremas en un instrumento de violencia económica”, explica Bucher.

Países ricos amparan la riqueza

A pesar del enorme coste económico que ha supuesto la respuesta a la pandemia, durante los últimos dos años, los gobiernos de los países ricos se han negado a elevar los impuestos sobre la riqueza de los más ricos y han continuado privatizando bienes públicos, como la tecnología necesaria para producir las vacunas.

Han fomentado de tal manera los monopolios de las grandes empresas que, solo durante la pandemia, el incremento de la concentración de los mercados amenaza con ser mayor en un año que durante los 15 años transcurridos entre 2000 y 2015.

Las desigualdades son un aspecto fundamental de la crisis climática, ya que las emisiones de carbono del 1 % más rico superan en más del doble a las de la mitad más pobre de la humanidad. Esto ha contribuido al cambio climático a lo largo de 2020 y 2021, causando incendios forestales, inundaciones, tornados, pérdida de cosechas y hambre.

«Que las desigualdades estén aumentando a esta escala y ritmo no es fruto del azar, sino de una elección. Los modelos económicos actuales no solo nos han expuesto en mayor medida al impacto de esta pandemia, sino que permiten activamente quienes ya son extremadamente ricos y poderosos exploten esta crisis en su propio beneficio», explica Bucher..

El informe pone de manifiesto la importancia de que las dos mayores economías del mundo (Estados Unidos y China) hayan comenzado a plantearse políticas para reducir las desigualdades, incluida la aplicación de mayores tipos impositivos a las personas ricas y de medidas para acabar con los monopolios.

Finalmente, Oxfam recomienda que los Gobiernos recuperen las ganancias que los milmillonarios han acumulado aplicando impuestos de carácter permanente sobre el capital y la riqueza para gravar la enorme riqueza que han amasado desde el inicio de la pandemia, e invertir  los billones de dólares a recaudarse con estos impuestos a través de un gasto progresivo en servicios de salud y protección social universales, la adaptación al cambio climático, y la prevención de la violencia de género y programas al respecto.

Asimismo les recomienda abordar las leyes racistas y sexistas que discriminan a las mujeres y a los grupos racializados, y crear nuevas legislaciones fundamentadas en la igualdad de género con el fin de acabar con todas las formas de violencia y discriminación. Todos los sectores de la sociedad deben definir urgentemente políticas que garanticen que las mujeres, las personas racializadas y otros grupos oprimidos estén representados en todos los espacios de toma de decisiones.

Oxfam insta a derogar las leyes que socavan los derechos de sindicalización y huelga de los trabajadores y trabajadoras y aplicar normas jurídicas más sólidas para garantizar su protección y señala que los Gobiernos ricos deben suspender inmediatamente las normas de propiedad intelectual que regulan la producción de vacunas para que más países puedan producir vacunas seguras y eficaces con el fin de acabar con la pandemia.

Por su parte, Bucher afirma: «No falta dinero, eso quedó claro cuando los gobiernos movilizaron 16 billones de dólares para la respuesta ante la pandemia. Lo que falta es voluntad e imaginación para liberarnos del asfixiante y letal corsé que constituye el neoliberalismo extremo. Los Gobiernos deben escuchar a los movimientos (como las huelgas estudiantiles por el clima y las y los activistas de Black Lives Matter y #NiUnaMenos, o los agricultores y agricultoras de India), que piden justicia e igualdad».

Leer más »

Derrame de crudo en Perú afecta más de un millón de metros cuadrados de mar

Vista área del derrame de petróleo en la refinería La Pampilla, en La Ventanilla, en Callao, Perú Foto: @OEFAperu/ Twitter.El Ministerio del Ambiente (Minam) de Perú estimó que el área afectada por el reciente derrame de crudo de la refinería La Pampilla, ubicada en la provincia de Callao, supera el millón de metros cuadrados (m2) de mar.
El Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), dependiente de Minam, informó esta jornada que cuatro equipos realizaron supervisión en el sitio del litoral de las playas, y junto con las vistas áreas de drones, estimaron el tamaño del desastre ocasionado por el derrame de crudo en la refinería La Pampilla, subsidiaria de la multinacional Repsol.
“Al día de hoy, la extensión del área afectada para el componente suelo (franja de playa-litoral) es de 1.739.950,9 m2, y para agua (mar), es de 1.186.965,8 m2”, informó OEFA en su cuenta de Twitter.

Para determinar la extensión aproximada del área afectada, se viene realizando la supervisión in situ del litoral de las playas con cuatro (4) equipos de supervisión, así como las vistas aéreas a través de drones.
— oefaperu (@OEFAperu) January 20, 2022

El sábado pasado, el buque tanque Mare Dorium, de bandera italiana, inició el proceso de descarga de crudo en La Ventanilla, en la playa Bahía Blanca.
El fuerte oleaje, derivado de la erupción volcánica submarina cerca del archipiélago de Tonga, habría ocasionado el derrame de unos 6 000 barriles de crudo, de un total de un millón, que serían procesados en La Ventanilla.
Animales muertos
Un ave muerta tras derrame de crudo en Calloa, Perú. Foto: OEFAperu/ Twitter.
El derrame de crudo afectó 17 playas de los departamentos de Callao y Lima.

Cavero, Bahía Blanca, Costa Azul, Santa Rosa Chica, Santa Rosa Grande, Club Naval (Callao)
La Puntilla, Balneario de Ancón, Miramar, Pocitos, Infantería, Las Conchitas, San Francisco, La Hermosa, Pasamayo, Chacra y Mar y Peralvillo (Lima).

“En dichas zonas se recolectaron muestras de agua y suelo, y se identificaron aves sin vida”, detalló OEFA.
Gobierno peruano lleva a cabo acciones urgentes

Pedro Castillo aseguró que el Gobierno asumirá “el rol de sancionar a los responsables” del derrame de crudo de una embarcación a cargo de la multinacional Repsol que ha dejado millones de m2 terrestres y marítimos cubiertos de petróleo. La multinacional petrolera había informado de un derrame mucho menor al determinado por las autoridades del país y niega haber ocasionado el desastre ecológico. Autoridades peruanas podrían multar a la empresa con 35 millones de dólares.
El mandatario peruano aseguró que el Estado llevará a cabo acciones “urgentes” y “graves” con el fin de sancionar a los responsables de lo que catalogó uno de los “ecocidios más grandes” en la costa peruana debido al derrame de crudo en una terminal de la refinería La Pampilla, que pertenece a la multinacional española Repsol.
“El daño ecológico en nuestro litoral es inadmisible. Desde el Estado se han dispuesto las acciones penales, civiles y administrativas, a fin de cautelar la soberanía y bienestar del país”, añadió el mandatario.

Condenamos el desastre ambiental provocado por la refinería La Pampilla, a cargo de @Repsol. El daño ecológico en nuestro litoral es inadmisible. Desde el Estado, se han dispuesto las acciones penales, civiles y administrativas a fin de cautelar la soberanía y bienestar del país.
— Pedro Castillo Terrones (@PedroCastilloTe) January 20, 2022

“Estamos ante uno de los ecocidios más grandes que se han suscitado en nuestras costas y mar. El Gobierno asume el rol de sancionar a los responsables del daño que afecta trágicamente a la flora, fauna y a las comunidades puestas en peligro y privadas de su sustento cotidiano”, expresó Castillo.
Horas antes, el presidente había visitado la playa Cavero, una de las más afectadas por el derrame, sobrevolado la zona y suscrito un decreto supremo que declara de interés nacional la emergencia climática, donde aseguró que esperaba que la empresa asuma su responsabilidad en el desastre ecológico.

Miriam Alegría, presidenta de la OEFA: “No nos va a temblar la mano para imponer las sanciones que correspondan”. ►https://t.co/F0NiixthN6 pic.twitter.com/C3wh1NAByk
— TVPerú Noticias (@noticias_tvperu) January 21, 2022

(Con información de RT y France 24)

Leer más »
 

Contáctenos

 

Si desea contactar NoticiasCubanas.com, el portal de todas

las noticias cubanas, por favor contáctanos.

¡Estaremos felices de escucharlo!

 

Con gusto le informáremos acerca de nuestra oferta de publicidad

o algún otro requerimiento.

 

contacto@noticiascubanas.com

 

Oferta


Si deseas saber como tu sitio de noticias puede formar parte de nuestro sitio NoticiasCubanas.com, o si deseas publicidad con nosotros.

 

Por favor, póngase en contacto para mas detalles.

Estaremos felices de responder a todas tus dudas y preguntas sobre NoticiasCubanas.com. ¡La casa de todas las noticias cubanas!

contacto@noticiascubanas.com


Sobre nosotros

NoticiasCubanas.com es la casa de todas las noticias cubanas, somos un sitio conglomerado de noticias en Cuba. Nuestro objetivo es darle importantes, interesante, actuales noticias sobre Cuba, organizadas en categorías.

Nosotros no escribimos noticias, solo recolectamos noticias de varios sitios cubanos. Nosotros no somos parte, solo proveemos noticias de todas las fuentes de Cuba, y de otras partes del mundo.

Nosotros tenemos un objetivo simple, deseamos brindarle al usuario el mayor monto de noticias con calidad sobre Cuba, y la visión que tiene el mundo sobre Cuba. Nosotros no evaluamos las noticias que aparecen en nuestro sitio, tampoco no es nuestra tarea juzgar las noticias, o los sitios de las noticias.

Deseamos servir a los usuarios de internet en Cuba con un servicio de calidad. Este servicio es gratuito para todos los cubanos y todos aquellos que estén interesados en las noticias cubanas y noticias internacionales sobre Cuba.

 

Términos de uso

NoticiasCubanas.com es gratis para todas las personas, nosotros no cobramos ningún cargo por el uso del sitio de ninguna manera. Leer los artículos es completamente gratis, no existe ningún costo oculto en nuestro sitio.


Proveemos una colección de noticias cubanas, noticias internacionales sobre Cuba para cualquier persona interesada. Nuestros usuarios utilizan NoticiasCubanas.com bajo el acto de libre elección y bajo su propia Responsabilidad.

Nosotros no recolectamos ningún tipo de información de nuestros usuarios, no solicitamos ninguna dirección electrónica, número telefónico, o ningún otro tipo de dato personal.

 

Medimos el monto de tráfico que noticiasCubanas.com recibe, pero no esperamos compartir esta información con alguien, excepto nuestros socios de publicidad. Nos regimos bajo las normas Cubanas en cada cuestión legal, cualquier aspecto no clarificado aquí debe ser considerado sujeto bajo el sistema Legal de Cuba.