HAVANA CLIMA

Inés Casal: “A una nueva generación le importa la Patria”

La profesora cubana Inés Casal Enríquez reflexionó en sus redes sociales que “a una nueva generación le importa la Patria, le importa la dignidad, le importa el decoro, y se unen los cubanos buenos, los de dentro y los de fuera, de la forma en que debieron estarlo siempre”.

Casal Enríquez publicó un post en su Facebook donde hizo un recorrido desde los inicios de la llamada ‘Revolución de 1959’ hasta la actualidad.

“Primero fue el júbilo, que luego se convirtió en esperanza y confianza. Confianza en un líder que decía traer...

Leer más

Comparte:
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Publicaciones

Artículos Relacionados

La infinitud de un hombre

Honras fúnebres dedicadas al Comandante en Jefe Fidel Castro. 30 de noviembre de 2016. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.Un ruido de motores rasgó el mutismo. Lento, sabiendo el peso de la historia que cargaban, iniciaron los autos del cortejo fúnebre la marcha desde el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias con rumbo a Santiago, en el Oriente, hacia donde nace el Sol. Era exactamente las 7:16 del último día de aquel noviembre, un amanecer que olía a humo de velas, sollozos, fotos empolvadas, recuerdos queridos, tristezas…
La Habana, con silencio respetuoso, despidió las cenizas del Comandante Fidel, quien cinco días antes, la noche del 25, había dejado de ser hombre para volverse bandera eterna de sus luchas. Aquella mañana de adioses las calles más céntricas del Vedado lo esperaban desbordadas de gente. En M y 23, frente a la antigua funeraria Caballero, entre la multitud, estaba Marilú Rego Hernández. Ella lo conoció a sus 18 años, cuando en 1959, junto a familiares y amigos de su barrio en Catalina de Güines, en la antigua Habana, hizo una colecta y compró una cadena de oro, su medalla con la efigie de Santa Catalina ―patrona del poblado― y unos yugos con las iniciales entrelazadas de Fidel para regalárselo cuando pasara triunfante.
Entonces lo esperó frente al cuartel de Catalina y al ver el primer auto, donde venía el líder, la muchacha se puso en medio de la calle y el carro frenó. Fidel desde allí conversó un momento con ella y le dio un papel que, el 15 de enero, le abriría a Marilú las puertas del antiguo hotel Havana Hilton, donde, mirando aquellos ojos guerrilleros que no olvidaría jamás, le entregó al Comandante el regalo.
También desafiando los pesares de la vejez salió aquel 30 de noviembre a la avenida principal de San José de las Lajas, capital de Mayabeque, Erundina Fernández. A sus ochentainueve mayos no durmió la noche anterior por la tristeza. Así trasnochada fui junto a mi cuñada Ramona, de ochentaiséis años, hasta la orilla de la Carretera Central. Dije: “eso no me lo puedo perder yo”; y salimos las dos de madrugada.
“No tengo las piernas muy buenas, pero caminé con el bastón. Me senté por ratos, y así esperé a Fidel. Lo vi delante de mí y no pude decir nada, sentí tanta emoción y pena. Fue como si mi familia hubiera muerto. Ahora, cada vez que lo veo en la televisión, lloro y me parece mentira que se haya ido”, contaría después la anciana.
Otro de esos agradecidos era Luis Monteagudo, un madruguero que nació un año después que Fidel y desde 1978 le celebraba el cumpleaños. En las paredes de la sala de su casa tenía noventa imágenes del líder tomadas de periódicos, revistas, o fotos recibidas como obsequio valioso. Apenas unos días antes del paso del cortejo estuvo enfermo de gravedad, por eso lo esperó cerca de la casa de su hija en Catalina y no allá, en su tierra, la que en 1959 lo vio recibirlo.
“Aquel día vi a muchos llorar y abrazarse conmigo. Fue muy grande. Mira, al amanecer mi hija me escondió la ropa para que no saliera. Pero me le escapé así, en pijama y con una bandera cubana en la mano”, contaba. Caminando despacito y con dificultad, llegó Luis hasta el borde de la carretera y, una vez más, vio pasar y honró a su Comandante.
***
Honras fúnebres dedicadas al Comandante en Jefe Fidel Castro en Cuba. 30 de noviembre de 2016. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Y las muestras de cariño, por aquellos días no solo salieron de los cubanos, sino también de muchos hijos de otras tierras del mundo tocados de una forma u otra por la obra inmensa de Fidel. En una de las carreteras de Matanzas estuvieron la ucraniana Lilia Lenina y su hija. En octubre de 1988 habían llegado a Cuba, la pequeña Cristina necesitaba ayuda, pues era uno de los miles de niños afectados por el accidente nuclear de Chernóbil. Luego de tres años de cuidados en la Isla, conocieron a Fidel en una sala del hospital Frank País.
“Apareció de pronto. Sabían que podía llegar a cualquier hora. Lo vi tan grande, tan fuerte. Las enfermeras lo veían y lloraban de emoción. Se interesó por todo, cómo me sentía, cómo era la atención, y me trasmitió seguridad, tranquilidad y esperanza”, contaba Lilia.
A Cristina, afectada de ambas caderas por malformaciones congénitas debido a la radioactividad, y enyesada desde los hombros hasta las piernas, la levantaron para que saludara al hombre que le parecía un gigante verde. Subió hasta él, le dio un beso y le tocó la barba. “¡Qué barba!”, le dijo, y él sonrió.
En 1993, después de más de diez operaciones, la niña aprendió a sostenerse. “Todo es gracias a Fidel. Él es padre. Empezó el proyecto de Chernóbil cuando Cuba estaba en pleno período especial, y él buscó recursos para atender a los niños. Eso no se olvida nunca”, decía Lilia.
Y mientras el cofre de cedro que atesora las cenizas del líder recorre Matanzas, Nemesia, la niña que en los días grises de la invasión de abril de 1961 —según narran los versos de Jesús Orta Ruiz, El Indio Naborí—, viera caer muerta a su madre, sangrar a sus hermanitos y un huracán de disparos agujereando los lirios de sus zapaticos blancos, desde su casa en la Ciénaga de Zapata, muy lejos de por dónde pasara el cortejo, como mismo hace con su madre, le encendió una vela ante una de sus fotos.
“Porque Fidel fue muy grande para mí. Después de que lo perdí, aunque nos deja su legado y su historia, es que me di cuenta de cuánto lo necesito vivo. Tal vez un poco lejos, pero yo lo tenía ahí; y cuando entendí que de verdad se había ido, sentí que me habían lanzado al vacío”. Y en el batey de Soplillar, donde el Comandante en Jefe cenó la primera Nochebuena de la Revolución, el 24 de diciembre de 1959, los hijos del pantano prendieron más velas por él.
Con ese mismo sentimiento de lealtades y afectos, lo miró pasar la ciudad de Cienfuegos aquel día y allí, vestido con su uniforme militar, como a la espera de una orden, estaba el general de brigada de las FAR Marcelo Verdecia, el muchacho que en 1959 entró en el mismo yipi Wily que Fidel y dos años antes había subido a la Sierra para convertirse en parte de quienes protegían la vida del Jefe barbudo.
“Siempre estuve con él en la comandancia de La Plata. Yo le cargaba su fusil de mira telescópica. Él era muy intranquilo, impaciente. Algunas veces salimos a caminar los dos solos donde no había peligro, y él caminaba muy rápido, hacía muy breves pausas y continuaba. Siempre estaba con un palito en la boca, era muy activo y ágil, hacía una pregunta y ya estaba pensando en otra.
“Por eso verlo así me ha afectado mucho. Para mí, huérfano de madre a los cinco años y con muy pocos estudios, mi más grande educador fue él. Cuando llegamos a la capital me puso una maestra de la universidad para que me enseñara a leer y escribir. Para mí está vivo”.
***
En su tercer día de peregrinaje, los restos mortales de Fidel viajaron desde Camagüey hasta Bayamo. 2 de diciembre de 2016. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Al anochecer del primero de diciembre, ya en Camagüey, luego de haber recibido durante todo el día el abrazo de cientos de miles de hijos del pueblo villaclareño, espirituano y avileño, a unos kilómetros del caserío La Vallita, comenzó el aguacero con el que habían amenazado las nubes desde el amanecer. Igual que Fidel, quien tantas veces nos habló bajo la lluvia, allí había personas a las que no les importó el frío, ni la llovizna, ni la noche. “¡Fidel, amigo, el pueblo está contigo!”, le gritaban quienes bajo el agua lo esperaron.
La cámara desde el camión, donde viajaba también mojado el equipo de prensa, grabó un camino oscuro en el que lo único que se distinguían eran las luces de los autos. Para iluminar la urna, el carro que iba detrás desplegó la luz larga; pero ni aun así las personas veían con precisión dónde realmente estaba Fidel. “Yo escuchaba que decían: “¡Va ahí! ¡Va ahí!”. Lo mismo indicaban el camión de la prensa que otros vehículos”, rememora el teniente coronel José Luis Peraza, jefe de la pequeña unidad de ceremonia que en ese viaje acompañó al Comandante.
Entre La Vallita y la entrada a Camagüey, había niños con su uniforme escolar mojado gritando a viva voz ¡Yo soy Fidel! mientras veían solo las luces de los vehículos. Ante esa situación, Peraza le dijo a sus ayudantes: “Ya no podemos esperar más. La gente tiene que ver esto”. Primero los cuatro saludaron sentados, pero seguían sin distinguirlo en las proximidades de la ciudad. Entonces los militares se pusieron de pie y ya todos pudieron diferenciar al yipi que conducía el armón de los demás autos.
Al otro día, 2 de diciembre, sobre el mediodía arribó la caravana inversa a Las Tunas, y se adentraba así en las tierras del este cubano. La histórica Radio Rebelde transmitía: “El Comandante está llegando de nuevo a Holguín como aquel día que bajo la lluvia nos habló a los orientales que nos reunimos para condenar el bloqueo en esta plaza…, como aquel día que inauguró el hospital Lenin…
“Ahí viene Fidel. Y por él aquí están los agradecidos que encontraron trabajo en la Fábrica de Combinadas Cañeras que inauguró, y los del Combinado Héroes del 26 de Julio que también inauguró, los que se graduaron hace cuarenta años en la Vocacional José Martí, los que trabajan en Moa, los deportistas con los que él se reunió.
“Eso fue lo que dije, no me salía otra cosa”, contaría luego el periodista Aroldo García, a quien, por aquellos días de inicios de siglo en que tuvo ingresada a su pequeña hija a causa del cáncer, Fidel llamó por teléfono. “Te estoy llamando para decirte que tenemos todo lo que hace falta para salvar a tu hijita, y si no lo tuviéramos, lo íbamos a buscar; pero tu hijita se va a salvar”.
Y esa historia la supo Lauren, quien está bien de salud, el día después de la muerte de Fidel, cuando su padre la sentó en sus piernas y le contó todo lo que hizo por ellos el hombre que recorre Cuba dentro de una cajita.
***
En su cuarto día de peregrinaje, los restos mortales de Fidel viajaron desde Bayamo hasta Santiago de Cuba. 3 de diciembre de 2016. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Como aquel enero del 59, Fidel amaneció el tres de diciembre en Bayamo. La noche anterior transcurrió con una guardia de honor permanente hasta el alba. Uno de los más de cien jóvenes que la hicieron durante alrededor de quince minutos a la entrada del Museo Ñico López, antiguo cuartel Carlos Manuel de Céspedes, fue Alejandro Hidalgo Yero, un bayamés de veintiséis años, en esos momentos presidente de la FEU de la Universidad de Ciencias Médicas en Manzanillo, Granma.
“Éramos cuatro muchachos con una bandera cubana cada uno, custodiando su foto vestido de guerrillero y rodeada de flores. Varios cestos dispusieron alrededor de esa fotografía, y el pueblo fue hasta allí y le dejó más rosas y cartas”, contaba.
Mientras, en dos pantallas, todos podían ver en tiempo real la urna, y el joven veinteañero que resguardaba al Comandante pensaba en cuánto su generación lo quiere.
“Ese día por la mañana, en el teatro de la universidad convocamos a los muchachos para ver quienes querían cubrir un tramo de la carretera entre Bayamo y Jiguaní. Teníamos posibilidades para llevar a doscientos en tren. La salida sería a la 1:00 de la madrugada, pero el teatro se llenó con más de ochocientos estudiantes. Todos querían ir.
“Tuve que pedir más capacidades y conseguí doscientas más. No obstante, ya en la terminal exigieron que pusieran otro vagón, los ayudaron y, a pesar de eso, un gran número se fue de pie. Cuando Fidel convoca todos vamos a donde haga falta, y como sea”.
Volvió el cielo a pintarse de gris. La lluvia se anunciaba pero no caía. La caravana subía y bajaba las lomas orientales. Alguien sobre el camión de la prensa anunció que faltaba poco para llegar a Santiago.
Hacia las alturas se podía ver las casas de guano y techos de zinc en las laderas de las montañas. Sus moradores, guardianes de una historia reciente, rendían honor a Fidel en las carreteras.
Los carros se detuvieron, y otra vez las manos del mayor Gilberto Luis O’Farrill, uno de los más de cien integrantes del cortejo, limpiaron la cúpula de cristal humedecida. “Nunca estamos preparados para estas cosas. Pensábamos que el Comandante iba a ser eterno, que nosotros falleceríamos primero. Siempre lo veíamos tan fuerte, creímos que podía seguir acompañándonos muchos años más.
“Aún hablo y la voz se me quiebra. Lo que vimos desde que salimos de La Habana hasta Santiago fue un pueblo unido dando amor a su líder. Durante el viaje no voy a decir que lloré como lo hice después, pero las lágrimas se me salieron varias veces. Hubo momentos muy duros. Nos tocó acompañarlo, pero estoy seguro de que cualquier cubano hubiese querido estar en el lugar de nosotros”, comentaba.
***
Ceremonia de inhumación de las cenizas del líder histórico de la Revolución, en el Cementerio de Santa Ifigenia, de Santiago de Cuba, el 4 de diciembre de 2016. Foto: Marcelino Vázquez/ACN.
Los primeros vientos del amanecer movían una bandera a media asta.  Era las 6:30 de aquel 4 de diciembre y ya estaba todo dispuesto. Los yipis del cortejo fúnebre del Comandante en Jefe, con las luces encendidas como en todo momento del recorrido y el paso lento de quienes no quieren llegar, salieron del túnel de la Plaza de la Revolución Antonio Maceo y avanzaron por la Avenida Patria en el último tramo del viaje que se inició hace cinco días en La Habana.
Esa mañana fría olía a flores y tristeza. Los oficiales de la caravana no usaron el uniforme de campaña, todos vistieron trajes blancos, de ceremonia; y en las calles que el día antes aclamaban eufóricas al Comandante tras su llegada a Santiago, también estaba la gente, pero sus gritos se había vuelto murmullos esparciendo el dolor y el respeto de quienes lo miraban pasar rumbo al campo santo.
Allí, donde descansan tantos héroes y piden silencio los ángeles, soplaba un poco el viento y se humedecían los ojos. Antonio Castro, uno de los hijos de Fidel con Dalia Soto del Valle, le dijo al teniente coronel José Luis Peraza que ya era hora de iniciar la ceremonia de inhumación.
Cercanos a ellos, el resto de los hijos y Dalia miraron cómo, con toda la marcialidad que exigían esos minutos, los dos alzaron la cúpula de cristal. Peraza retiró la bandera, dio media vuelta, la dobló y colocó sobre otro pedestal dispuesto para ello desde la noche anterior.
Tomaron la tapa del cofre, la levantaron. Toni hizo un gesto como para quedarse con ella, pero Peraza le expresó: «Tómalo tú». Tembloroso, el hijo llevó sus manos al cofre y sacó la urna con las cenizas de su padre, que es también el de millones de cubanos.
El oficial cerró el cofre vacío y dio la vuelta. “¿Quieres que yo lo sostenga?”, preguntó a Toni. “Sí”. Y se lo entregó al hombre de las dos estrellas.
Entonces Dalia, que tiene de flor y escudo, le dijo: “Déjame cargarlo”. Y sostuvo entonces el peso más amoroso. Le pidió a Toni que la sujetase con la mano derecha y a otro de sus hijos por el brazo izquierdo. “Quiero ver si puedo caminar con él”, dijo. La ayudaron, avanzó unos pasos y lo tuvo cerca de su pecho por última vez.
De esas manos cómplices el teniente coronel Peraza tomó la urna. Giró y comenzó a marchar hacia Raúl, frente a la piedra. El militar afirmó más el paso de revista, el general de ejército giró, ya lo esperaba. Cuando estuvieron de frente, le entregó la urna con las cenizas de su hermano.
Frente al corazón abierto de la roca, Raúl colocó el tesoro con aroma de cedro. Bajó los brazos, pero otra vez los subió y volvió a tocar a su compañero de las travesuras, de la lucha y de la vida.
Acomodaron entonces la lápida de mármol verde que cerró el nicho y tiene grabado con letras de bronce: FIDEL, así, sin apellidos, grados ni cargos; solo como lo llama el pueblo. Raúl, igual que aquellos días de la Sierra, levantó su brazo y con un saludo militar se despidió. Con ese gesto dijo tantas cosas que en pocos segundos el dolor volvió a estremecer hasta a quienes duermen en Santa Ifigenia.
Mientras, afuera del cementerio, una joven intentaba secarse las lágrimas, lo mismo hacía una señora, y un niño, y un hombre negro… Sobre el pecho de su madre, como quien trata de encontrar refugio, se acomodó un pionero de pañoleta roja. La tristeza se repartió por Santiago y a todos pareció tocarle mucha. Un señor de unos sesenta años no levantaba la mirada del suelo, estuvo minutos así, pensando quizás en todo lo que perdía Cuba mientras dentro de una piedra se colocaba a Fidel. Y ya no aguantó más, desde su impotencia humana, embravecido con la muerte, se quitó los espejuelos y con un pañuelo secó su llanto.
Entre la multitud que esperaba, una mujer no se contuvo, dejó que le corrieran las lágrimas para que con ellas se fuera un poco de dolor. Otra se puso la mano en el pecho, susurró alguna oración y sin encontrar consuelo miró hacia allá, donde han guardado para siempre al Comandante.
Había allí niñas de apenas tres años junto a sus padres, casi inmóviles, siendo testigos de uno de los días más tristes que ha vivido la Isla. Por momentos algún que otro sollozo rajó el aire. Abrazada a su foto de guerrillero con mochila y fusil, una santiaguera de ojos mojados miraba al horizonte.
En medio de tanta angustia y quietud, una señora de frente a todos levantó su brazo y gritó: “¡Yo soy Fidel!”, y enseguida todos estos que sufrían en las afueras del cementerio la siguieron en un coro que rompió el silencio, quebró a la muerte y dio paso a la infinitud de un hombre.
Honras fúnebres dedicadas al Comandante en Jefe Fidel Castro en Cuba. 30 de noviembre de 2016. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Las cenizas del líder histórico de la Revolución Cubana reposaron en el museo Nico López, antes Cuartel Carlos Manuel de Céspedes, fortaleza que fue asaltada por el Movimiento 26 de Julio, en 1953, en acción simultanea con el Asalto al Cuartel Moncada. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
En su tercer día de peregrinaje, los restos mortales de Fidel viajaron desde Camagüey hasta Bayamo. 2 de diciembre de 2016. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
En su cuarto día de peregrinaje, los restos mortales de Fidel viajaron desde Bayamo hasta Santiago de Cuba. 3 de diciembre de 2016. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
En su cuarto día de peregrinaje, los restos mortales de Fidel viajaron desde Bayamo hasta Santiago de Cuba. 3 de diciembre de 2016. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
El mausoleo es una piedra pulida, igual que las que abundan en los márgenes del Río Cauto, solo que esta es de granito y proviene del yacimiento de Las Guásimas, al este de Santiago de Cuba. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Leer más »

Teresa Díaz Canals: lo político en el feminismo cubano

De acuerdo a algunas corrientes teóricas feministas, el espacio político ha sido históricamente un lugar expropiado a mujeres y otros grupos sociales desde la lógica de dominación patriarcal. El feminismo, como movimiento político y social, ofrece reivindicaciones y propone concebir una sociedad fundada a partir de un nuevo tipo de poder, una ética distinta para pensar «lo político» y «la política», nuevas formas de convivencia humana centradas en la equidad de género y justicia social.
La profesora, feminista y ensayista Teresa Díaz Canals, explica cómo se configura este análisis en el marco de la historia del feminismo cubano y los debates políticos actuales.   
¿Qué hemos aportado las mujeres a la política?
Quiero llamar la atención acerca del discurso «La mujer cubana en la vida cultural nacional», pronunciado por Matilde Álvarez Frank en el Club Rotario de La Habana el 18 de agosto de 1955, ante representantes de varias organizaciones femeninas. Hallarlo me ha permitido asumir con más profundidad los vínculos género-nación, género-mundo, género-política. 
Relata Álvarez Frank que en un periódico de Washington del 7 de abril de 1917, un parte explicaba la discusión del gobierno relativa a la participación de EE.UU. en la Primera Guerra Mundial. El resultado de la votación fue de 373 diputados a favor; 48 en contra y 8 abstenciones.
Cuando el Presidente preguntó a la diputada por el Estado de Montana, Miss Jeannette Ramkin, esta, después de titubear dijo con voz débil: «“Estoy dispuesta a apoyar a mi país; pero no puedo votar por la guerra” (y se sentó llorando en el escaño)».
Al divulgarse la noticia por el mundo, un periodista del periódico español El Imparcial indagó con mucha ironía que cómo habían reaccionado los otros diputados presentes en el cónclave, si la habían enviado para su casa a hacer calcetas o se habían puesto sentimentales también. Por su parte, el escritor Julio Cejador respondió que esa congresista estaba allí para hablar y actuar como una mujer.
Aunque por ser mujer nadie es naturalmente «pacífica», es claro que las mujeres desean la paz, no por el hecho de serlo, sino porque son seres humanos. Las lágrimas de Ramkin expresaron (y expresan) el pesar del mundo por tener que ir a una guerra a matar a otros seres humanos, cuando debieran abrazarse.
Miss Jeannette Ramkin
La política feminista no busca construir una comunidad de mujeres, esto lo aclara muy bien la filósofa chilena Alejandra Castillo en su texto Nudos feministas. Las mujeres parecen estar por primera vez avanzando por los caminos de la política. Para entrar en ese mundo deben tener un comportamiento adecuado, cumplir con los mandatos de la feminidad.
A esta manera de ejercer la política, Celia Amorós la denominó «la incompleta investidura», es decir, pareciera que se actúa de modo vacilante. Es un secreto a voces que en este país las que poseen ciertos cargos significativos no pueden hacer absolutamente nada sin contar con la anuencia de las máximas figuras del Partido y el Estado.
En este sentido se ha instaurado el «sistema de cuotas» para supuestamente garantizar igualdad de oportunidades, pero sabemos muy bien que esto necesariamente no garantiza el resultado de la carrera por el poder, de responder a los intereses propiamente femeninos.
¿Cuántas mujeres con cargos políticos y académicos defendieron, por poner un ejemplo, la propuesta de la sociedad civil cubana en las primeras firmas de cuarenta ciudadanas? Algunas abanderadas y teóricas acerca de la violencia sobre las cubanas no apoyaron esta importante iniciativa. Conformaron una comisión, sí, pero mientras tanto, los asesinatos por motivo de género siguen ocurriendo en el país con igual intensidad porque nada ha cambiado.
Este sistema de cuotas, tendría que sustentar también que esas mujeres empoderadas nos representen verdaderamente, para ello deberían tener conocimiento del tema y autonomía. Solo así se lograrán avances significativos en los temas de equidad y respeto a las diferencias. ¿Cuántas mujeres con determinado poder en el país defendieron a las menores presas y a las madres de presos por los acontecimientos del 11 de julio, a las mujeres apresadas injustamente? Si tuvieron opiniones diferentes a las del Partido Comunista, guardaron silencio.
No es defender lo injusto, es defender la verdad. Esa viceministra que un día declaró que los profesores tienen que ser obligatoriamente «revolucionarios», ¿a quién representó? No es precisamente una abanderada de la tesis ética que dice: educar no es adoctrinar.
¿Específicamente qué hemos aportado las mujeres a la política de la nación?
La respuesta a esta pregunta merece un libro extenso. Solo brindaré unas pinceladas. Cuando Cristóbal Colón llegó a Cuba y vio el cabello de las indígenas escribió asombrado en su diario: «como seda de caballo». Ese es el signo de nuestra nación: la fineza y la resistencia de la cola del caballo, semejante al pelo de nuestras indias.
– Gertrudis Gómez de Avellaneda
Una de las precursoras del feminismo en Cuba, en La dama de Amboto denuncia la injusticia por cuestión de sexo. Relata cómo un padre viudo se vuelve a casar y al tener un hijo varón del segundo matrimonio, su hija María Urraca es despojada de su mayorazgo. La Peregrina explica que el sexo femenino era desheredado sin contemplaciones, y cómo la protagonista se rebela en su interior contra la valoración parcializada a favor de la masculinidad.
Gertrudis Gómez de Avellaneda
El Diario de amor es el espejo de su alma y de su moralidad, resumida esta última en dos categorías éticas fundamentales: libertad y amor. Destaca en sus memorias las aspiraciones, su protesta por la división sexista del trabajo y su defensa de la mujer intelectual.
Ni el propio José Martí escapó a una interpretación prejuiciada de la poetisa. De ella dijo que había un hombre altivo, a veces fiero, en su poesía. No entendió la infelicidad de esta mujer y su verdadera grandeza. La comparó con una roca incapaz de sentir dolor humano. Se equivocó en esa valoración, y no decimos lamentablemente porque es lógico que diera, como hijo de su tiempo al fin, esa calificación a una mujer que fue capaz de buscar la felicidad en varios hombres.
– Marta Abreu: grabar lo que se desvanece
Esta cubana contribuyó con dinero a la libertad de su país y se vinculó de manera entrañable a Santa Clara, su ciudad. Le pasó por la cabeza el traslado de la capital al centro del país, empeñada en que esta podía ser la ciudad-familia para desarrollar la cultura, mantener la tradición a través de la defensa de lo verdaderamente auténtico. Si José Lezama Lima fue de La Habana desde la poesía, Marta Abreu fue de Las Villas desde su desprendimiento, desde su generosidad.
No fue una feminista, pero la relación de pareja que tuvo con Luis Estévez, el abogado pobre que conoció en la esquina de su casa de Prado, desde el ámbito de lo social, la podemos comparar como una relación de avanzada desde el género. Ella proponía, imaginaba, decía, su esposo ejecutaba y cuidaba de que sus ideas se hicieran realidad.
Fue amiga, además, de la patriota puertorriqueña Lola Rodríguez de Tió, a la que entregó dinero para sufragar expediciones hacia la Isla durante la guerra de independencia. Fue Marta y no su esposo quien debió haber sido vicepresidenta del primer gobierno de la República.
– Ana Betancourt: la adelantada de Cuba
Una de las grandes protagonistas en nuestra historia en relación a lo político, que en 1869 rompe con los códigos de subordinación y pide en Guáimaro la igualdad entre hombres y mujeres; Carlos Manuel le expresó en ese momento: «se ha adelantado usted cien años».
– Emilia Casanova: la vehemencia del separatismo
 En la actualidad apenas se rememora esta figura que tuvo mucha relación con el tema político. En 1855 se casa con el autor de Cecilia Valdés, Cirilo Villaverde. En la emigración, los sótanos de su casa fueron depósito de rifles, cartuchos, revólveres, machetes. Muchas de las expediciones de la Guerra de los Diez Años salieron de allí. En 1868 —cuando comenzó la contienda— Emilia bordó una bandera igual a la de Narciso López y se la envió a Carlos Manuel de Céspedes. Se adelantó a los hechos, todavía no había sido adoptada como definitiva. A partir de esa fecha y hasta la Protesta de Baraguá, vistió uniforme semimilitar, una casaca de mangas anchas, saya de color azul.

En 1869 fundó la Liga de las Hijas de Cuba, primera sociedad de mujeres para recaudar fondos para la guerra. También ayudó a Calixto García en su expedición en 1880 para la Guerra Chiquita. Cuando José Martí fundó en 1892 el Partido Revolucionario Cubano, Emilia, de sesenta años, le remitió una carta apoyando el acontecimiento. Fundó el Club José María Aguirre y llevó a Máximo Gómez en 1894.
– Dulce María Borrero
Formó parte de una valiosa familia desde el punto de vista intelectual. Pero ¿quién fue por sí misma? ¿Qué representa esta mujer apenas recordada? ¿Qué aportes hizo a su país y a la historia del pensamiento feminista cubano?
Estos tiempos que requieren revivir ideas que perfilen y reinventen de nuevo la nación, es parte del fragmento que nos falta. En ciencias sociales el conocimiento siempre es recomienzo.
Dulce María y su familia vivieron exiliados los últimos años del siglo XIX. Se trasladan a Key West (Cayo Hueso), lugar que se convirtió en un símbolo de la emigración cubana. Las mujeres de la familia cosían ropa para los insurrectos y recogían fondos para la revolución.
Después del nacimiento de la república llevó a cabo una actividad intensa. En tertulias que tuvieron lugar entre 1902 y 1906, Dulce María establece relaciones de amistad con políticos, intelectuales y científicos. Es una teórica que se introduce en el movimiento político-social de su época.
Fue una de las organizadoras del homenaje del Club Femenino de Cuba a la escritora y feminista uruguaya Paulina Luissi, donde se produjo la Protesta de los Trece, primer acto público de desmarque de la juventud intelectual respecto a la corrupción política gubernamental. Lejos de oponerse a la interrupción de la actividad, Dulce María plantea: «[…] tanto vicio antiguo […] y tanto vicio reciente se debate la patria moribunda […] parece como que se borra y extingue la fisonomía moral, el carácter peculiar de un pueblo admirable y de su ayer glorioso». 
Dulce María Borrero
¿Qué implicaciones tiene pensar la política desde una perspectiva feminista?
Pensar la política desde una perspectiva feminista significaría una política realmente inclusiva que desarrollará una praxis de la diferencia. La gran novedad del orden democrático es que ha de ser creado entre todos los seres humanos que integran la sociedad.
El movimiento de las mujeres, que rápidamente se tradujo en la aparición de los feminismos, supone el reconocimiento de la pluralidad, del desacuerdo enriquecedor. Estimo que sería pertinente estudiar la idea de la filósofa española María Zambrano acerca de la metáfora del corazón, porque argumenta que el sentimiento también es conocimiento.
Aunque ella no se reconocía como feminista, las feministas contemporáneas debieran enarbolar esta tesis en la formación de las nuevas generaciones, para que al poder lleguen personas con mayor sensibilidad. Un gobierno con determinada sensibilidad no estaría pensando en un festival de San Remo, fiesta y pachanga, mientras un pueblo enferma y muere por falta de medicinas y alimentos.
Otro aspecto importante en este tema feminismo/política: no es posible elegirse a sí mismo como persona sin elegir, al mismo tiempo, a los demás.  Los demás son todos los seres humanos. El feminismo también es una ética y la ética es un anhelo, un deseo de que el horror terrenal no tenga la última palabra.

Leer más »

Sostienen BioCubaFarma y Ministerio de Economía encuentro sobre desarrollo de mipymes en el sector biofarmaceutico

La Habana, 4 dic (ACN) Mayda Mauri Pérez, vicepresidenta Primera del Grupo Empresarial de las Industrias Biotecnológica y Farmacéutica de Cuba (BioCubaFarma), reconoció hoy en Twitter que las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) estatales catalizarán el emprendimiento tecnológico y el desarrollo de nuevos modelos de negocios, con estructuras más flexibles y dinámicas.
En su cuenta oficial en esa red social, Mauri Pérez señaló también que BioCubaFarma se propone crear nuevos actores económicos en el sector biofarmacéutico cubano.
“Las #Mipymes estatales catalizarán el emprendimiento tecnológico y el desarrollo de nuevos modelos de negocios, con estructuras flexibles y dinámicas. @BioCubaFarma se propone crear nuevos actores económicos en el sector biofarmacéutico cubano”, publicó.

#BioCubaFarma sostiene encuentro con el @MEP_CUBA sobre las MIPYMES estatales de base tecnológica. Las empresas de la industria biofarmacéutica cubana evalúan posibilidades de crear nuevos actores económicos para dinamizar su desarrollo. #CubaEsCiencia #CubaVive pic.twitter.com/ywdmf2F2DR
— BioCubaFarma (@BioCubaFarma) December 4, 2021

Durante en esta jornada, el Ministerio de Economía y Planificación (MEP) y BioCubaFarma sostuvieron un encuentro sobre las mipymes estatales de base tecnológica donde las empresas de la industria biofarmacéutica evaluaron las posibilidades de crear nuevos actores económicos en ese sector.
El MEP aprobó recientemente 183 nuevas solicitudes de creación de nuevos actores económicos, de ellos 179 mipymes privadas y dos cooperativas no agropecuarias, según informó el organismo a través del Canal de Actores Económicos, en la plataforma digital Telegram.

Leer más »

¿Pertenecen Orestes Miñoso y Tony Oliva al Salón de la Fama?

Saturnino Orestes Armas Miñoso y Tony Pedro Oliva, estrellas del béisbol cubano con una historia exquisita en los diamantes, podrían convertirse en inmortales este mismo fin de semana, cuando el Comité de la Era de los Días Dorados (1950-1969) revele el resultado de sus votaciones y los exaltados al Salón de la Fama de Cooperstown.Muchos fanáticos y una cantidad nada despreciable de especialistas aseguran que este es un proceso meramente formal, porque las dos leyendas antillanas acumulan méritos de sobra para ser considerados inmortales del deporte de las bolas y los strikes.Miñoso fue el primer latino negro en MLB y uno de los peloteros más influyentes del Chicago White Sox en la década del 50 del siglo pasado. Oliva, por su parte, ganó el Novato del Año en 1964 y se convirtió —junto al inigualable boricua Roberto Clemente— en el primer latino con dos títulos de bateo consecutivos en las Mayores.Sin embargo, ellos no han sido tomados en cuenta por los votantes del Salón de la Fama. Minnie Miñoso estuvo entre los candidatos por primera vez en 1969 y solo consiguió seis papeletas (1.8 %), por lo que al año siguiente su nombre desapareció de la lista.Después, el “Cometa Cubano”, como le conocían, regresó del retiro para tomar algunos turnos en 1976 y 1980 y convertirse en el segundo pelotero con participación en cinco décadas diferentes (40′, 50′, 60′, 70′ y 80′), hazaña solo conseguida por Nick Altrock (1898, 00′, 10′, 20′ y 30′).Este detalle, sin embargo, lejos de aumentar sus posibilidades de ser exaltado lo que hizo fue perjudicarlo en su regreso a la boleta de 1986 a 1999, período en el que los votantes tenían más fresco el recuerdo de sus aventuras de veterano y no su verdadero impacto como pionero en los años 50. Como consecuencia, no consiguió más del 21 % de los votos en los 14 años que fue elegible hasta 1999.Minnie Miñoso es y siempre será “Mr. White Sox”PublicidadLa historia de Tony Oliva difiere, con por cientos mejores a los de Miñoso. El pinareño entró a la lista de candidatos en 1982, y desde 1986 siempre consiguió más del 30 % de los votos hasta su último año en 1996, pero nunca se acercó al 75 % requerido para ser exaltado a Cooperstown.Después, ambos tuvieron nuevas oportunidades por el Comité de Veteranos y tampoco corrieron con suerte. Miñoso recibió pocos votos en el 2003, 2005, 2007 y 2009, y para el 2014 quedó en el 50 %. Además, tampoco fue considerado por el Comité Especial de las Ligas Negras en el 2006. En tanto, Oliva ha quedado más cerca de la exaltación por esta vía, siempre superando el 50 % de los votos entre 2003 y 2012, con un pico del 68.8 % (11 de las 12 papeletas necesarias) en el 2014, a un paso de Cooperstown.Entre candidatos y méritosCuba tiene a cuatro jugadores en Cooperstown. Tany Pérez entró por la vía tradicional en el 2000, mientras Martín Dihigo, José de la Caridad Méndez y Cristóbal Torriente fueron exaltados por el Comité Especial de las Ligas Negras. Ahora hay posibilidades de que Miñoso y Oliva se sumen, pero por delante no tienen un camino de rosas.Ellos necesitan al menos el 75 % de los votos del Comité de la Era de los Días Dorados, compuesto por 16 especialistas que se reunirán en Orlando para marcar las boletas, que en este caso contarán con nueve jugadores y un manager (Danny Murtaugh, cuatro veces campeón en el Este de la Liga Nacional y dos veces titular de la Serie Mundial con los Pirates). Precisamente, la competencia entre estos peloteros es bien fuerte por el amplio historial de cada uno, como mostramos a continuación.Gil Hodges Primera base y jardinero/18 temporadas y 2071 juegos en MLB.Siete campañas con más de 100 impulsadas entre 1949 y 1955 hablan a las claras de su capacidad para producir con corredores en circulación. Fue un bateador consistente de buenos totales (370 jonrones y 1274 remolques), los cuales pudieron ser todavía mejores si no se hubiera perdido dos temporadas (1944-1945) por prestar servicio militar en la Segunda Guerra Mundial. Participó en ocho Juegos de Estrellas, ganó tres Guantes de Oro y fue dos veces campeón con los Dodgers. Además, llevó las riendas de los Mets como manager en la espectacular victoria de la franquicia neoyorkina en 1969. Esos galardones le valieron para estar en la mira de los votantes desde que entró en la boleta para Cooperstown en 1969, de hecho, es el jugador que más papeletas ha recibido para el Salón de la Fama sin ser finalmente elegido. En su último año (1983) como candidato, se quedó con el 63.4 % de los votos.Dick AllenPrimera base, tercera base y jardinero/15 temporadas y 1749 juegos en MLB.Novato del Año en 1964, MVP en 1972 y siete veces All Star. Esos son los principales premios de Allen, quien terminó su carrera con 351 jonrones, 1099 anotadas y 1119 impulsadas. Fue una verdadera máquina de bateo, con lideratos en promedio de embasado, slugging, anotadas, triples, cuadrangulares, total de bases o boletos. Sin embargo, no era muy bien visto por su personalidad terca y su firmes disputas contra el poder blanco y conservador. Allen estuvo por primera vez en una boleta del Salón de la Fama en 1983, y su paso durante 14 años fue testimonial, pues nunca obtuvo ni el 20 % de las papeletas. Sin embargo, recibió 11 de los 12 votos necesarios para entrar a Cooperstown por la vía del Comité de Veteranos en el 2015, muy cerca de la inmortalidad.Ken BoyerTercera base y jardinero/15 temporadas y 2034 juegos en MLB.Más de 1100 anotadas y empujadas, más de 2000 jits, cinco Guantes de Oro, 11 Juegos de Estrellas y el premio de MVP en 1964 sobresalen entre los trofeos más rutilantes que ocupan las vitrinas de Ken Boyer, uno de los referentes históricos de los Cardinals, con quienes ganó la Serie Mundial también en 1964. Sin embargo, después de ese curso comenzó un marcado declive que le pasó factura en sus aspiraciones de llegar a Cooperstown de manera directa, al punto de que nunca recibió más del 25 % de los votos. Posteriormente, el Comité de Veteranos tampoco ha sido benévolo con el antesalista, quien sí está en el Salón de la Fama de los Cardinals con su número 14 retirado.In just four days, the Golden Days Era Committee will convene to review the nine former big leaguers and one manager on this year’s ballot.Read up on the candidates: https://t.co/dr6N9Uybdv pic.twitter.com/ICGxtbp84l— National Baseball Hall of Fame and Museum ⚾ (@baseballhall) December 2, 2021Roger Maris Jardinero/12 temporadas y 1463 juegos en MLB.Fue a siete Juegos de Estrellas, ganó tres Series Mundial, un Guante de Oro y dos MVP consecutivos en 1960 y 1961. En este último año ofreció un rendimiento histórico, al romper el récord de más jonrones en una temporada (60), impuesto por Babe Ruth en 1927. Hasta 61 vuelacercas llegó el patrullero de los Yankees, quien anotó 132 carreras, remolcó 141 y se convirtió en un auténtico fenómeno popular por aquellas marcas, solo al alcance del “Bambino”. Después de Maris y Ruth, los únicos que lograron campañas de ese calibre fueron Sammy Sosa y Mark McGwire en sus cruzadas de finales de siglo. Sin embargo, la luz de Maris se apagó pronto por lesiones en las muñecas, al punto de que se retiró con solo 34 años y totales discretos. Esto tuvo mucho peso entre los votantes del Salón de la Fama, quienes nunca le dieron más de 43 % de las papeletas. Jim KaatLanzador/25 temporadas y 898 juegos en MLB.Un devorador de entradas nato, brazo consistente durante más de dos décadas, en las que ganó 283 partidos con efectividad 3.45. Participó en tres Juegos de Estrellas, lideró la Liga Americana con 25 victorias y 304 episodios de labor en 1966, y en 1982, ya con 42 años, se llevó una Serie Mundial con los Cardinals. Además, ganó 16 Guantes de Oro consecutivos, aunque algunos reportes de la época indican que fue muy sobrevalorado en este sentido, al punto que en 1969 se quedó con el premio pese a terminar con promedio de fildeo de .826, muy por debajo de la media. Aunque fue un serpentinero consistente, nunca terminó entre los tres finalistas del premio Cy Young, su tasa de ponches por cada nueve entradas fue inferior a 5.0 y perdió 237 duelos. Desde que entró la boleta rumbo a Cooperstown en 1989, no llegó al 30 % de los votos, y tampoco ha tenido suerte en tres oportunidades con el Comité de Veteranos.Billy Pierce Lanzador/18 temporadas y 585 juegos en MLB.Fue el único serpentinero que logró al menos una temporada con efectividad inferior a 2.00 en Grandes Ligas entre 1947 y 1962, etapa en la que indistintamente brillaron ases de la talla de Warren Spahn, Whitey Ford, Early Wynn, Hoyt Wilhelm y Sandy Koufax. Pierce, siete veces All Star, logró par de campañas de 20 victorias y 12 con doble digito de triunfos (211 en toda su carrera), la mayoría con los Chicago White Sox, que lo eligieron en su equipo del siglo. No obstante, solo estuvo cinco años en la boleta para el Salón de la Fama con una renta ínfima de votos (nunca llegó ni siquiera al 2 %).Maury Wills Torpedero y segunda base/14 temporadas y 1942 juegos en MLB.Fue el líder indiscutible de las bases robadas a principios de los años 60 y el primero que logró más de 100 estafas en una temporada desde el inicio de la era de la pelota viva (1920). Anotó más de 1000 carreras y superó los 2000 imparables, aunque no se distinguía por su poder y solo “pegó” 20 cuadrangulares en su carrera. Wills terminó como Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en la campaña de 1962, ganó dos Guantes de Oro, fue a siete Juegos de Estrellas y triunfó en tres Series Mundiales con los Dodgers. No recibió nunca más del 40 % de los votos para entrar a Cooperstown.Miñoso y Oliva tocando las puertas de CooperstownAl igual que todos los candidatos mostrados anteriormente, Orestes Miñoso y Tony Oliva cosecharon extraordinarios resultados que mantienen abiertas sus opciones de derrumbar las puertas de la inmortalidad en el Salón de la Fama.Por ejemplo, entre los siete jugadores de campo incluidos en la boleta de la Era de los Días Dorados, Miñoso es primero en anotadas (1225), dobles (365), triples (95), promedio de embasado (.387) y en Power Speed (205), la métrica desarrollada por Bill James tomando en consideración la producción de jonrones y bases robadas.Además, tiene la más baja tasas de ponches por cada boleto (0.69) y, como promedio, fue retirado por la vía de los strikes cada 11.3 turnos al bate. Por cierto, con esta frecuencia se ubica en el Top-10 de las Grandes Ligas entre 1946 y 1964, junto a Nellie Fox, Red Schoendiest, Yogi Berra, Stan Musial o Richie Ashburn, todos miembros del Salón de la Fama. «Miñoso fue nuestro Jackie Robinson», dijo José Ariel Contreras (izquierda en la imagen), estelar lanzador cubano que ganó la Serie Mundial con Chicago White Sox en el 2005. Foto: Twitter del Chicago White Sox.Estas últimas estadísticas demuestran la tremenda capacidad de contacto de Miñoso, uno de los bateadores más habilidosos de la historia a la hora de poner la pelota en juego. Sin ir muy lejos, en la “Era de la bola viva” (desde 1920 hasta la fecha) solo 25 hombres (16 de ellos exaltados a Cooperstown) han logrado quedar por debajo de los 585 ponches con más de 8200 comparecencias al plato.Por si esto fuera poco, entre los actuales candidatos de la Era de los Días Dorados, Miñoso es segundo en estafas (216) y OPS (.848), tercero en jits (2110) y boletos (850), cuarto en empujadas (1093).Otros aspectos resaltan en la carrera del “Cometa Cubano”. Por ejemplo, desde 1920 hasta la fecha, Miñoso es el único pelotero que ha logrado los lideratos —en temporadas diferentes— de jits, dobles, triples, robos y bases recorridas. Además, integra junto a Joe DiMaggio y Goose Goslin —dos inmortales— un exclusivo grupo con los siguientes acumulados históricos: 2100+ jits, 360+ dobles, 90+ triples, 195+ jonrones, 1200+ anotadas, 1000+ impulsadas y menos de 600 ponches.Los argumentos de Tony Oliva son diferentes, en gran medida porque los totales de su carrera están por debajo de la mayoría de los actuales candidatos de la Era de los Días Dorados, excepto Roger Maris y Maury Wills. Mucho tiene que ver en esto el tiempo de servicio del estelar zurdo pinareño, quien vivió una carrera corta en los terrenos de Estados Unidos.Si vamos a los libros, nos dicen que Tony Oliva jugó 15 años en las Mayores, pero en realidad tres de esas temporadas fueron totalmente testimoniales. En las dos primeras (1962-1963) estuvo mucho tiempo en las Menores y solo subió al primer equipo de los Twins en septiembre para consumir unos pocos turnos. Después, en 1972 tuvo problemas en las rodillas que limitaron su accionar a diez partidos, y para 1976, con 37 años, jugó poco más de un tercio de la campaña.No obstante, la envergadura de los resultados de Oliva representa un aval de peso para aspirar a Cooperstown. Por ejemplo, el patrullero de los Twins ganó tres títulos de bateo y conquistó cinco lideratos de jits en la Liga Americana, algo al alcance de muy pocos jugadores.Solo Stan Musial, Pete Rose y Tony Gwynn, tres de los más exquisitos bateadores en la historia del béisbol, son los únicos que han logrado al menos tres coronas ofensivas y cinco reinados en imparables en la Era de la pelota viva.Tony Oliva: «Mi sueño es Cubita»Precisamente, tomando como referencia lo ocurrido en los últimos 100 años, solo 18 jugadores han ganado la corona de bateo en tres o más oportunidades, de los cuales 12 llegaron a Cooperstown: Gwynn, Musial, Rogers Hornsby, Rod Carew, Ted Williams, Wade Boggs, Roberto Clemente, Harry Heilmann, Larry Walker, Paul Waner, George Brett y Carl Yastrzemski.De los otros seis, Pete Rose está vetado de por vida para Cooperstown por sus apuestas cuando todavía estaba activo en MLB como mentor, Joe Mauer se retiró hace tres años y no será elegible para el Salón de la Fama hasta el 2023, mientras Miguel Cabrera y José Altuve siguen activos, pero cuando cuelguen los spikes tendrán enormes opciones de llegar al templo de los inmortales.La excepción en esta lista son Bill Madlock (ganó cuatro coronas de bateo pero no dejó números globales tan significativos en una carrera de más de 1800 partidos) y Tony Oliva, quien aguarda en Minnesota por una nueva oportunidad.¿Veredicto?Las elecciones del Comité de Veteranos suelen ser impredecibles. Todos los jugadores de la Era de los Días Dorados han estado ya en boletas de este tipo y no han recibido el 75 % de los votos necesarios para cruzar la frontera rumbo a Cooperstown. Incluso, este camino ha quedado sin ganadores, como en el 2015, cuando ninguno de los diez candidatos fue elegido.Podríamos aventurarnos a decir que Miñoso y Oliva tienen opciones reales de dar el paso definitivo ahora, pero lo mismo sucede con Dick Allen o Ken Boyer, quizás los máximos favoritos para entrar en el Salón de la Fama. Teniendo esto en cuenta, les dejamos las consideraciones del analista Jay Jaffe en el prestigioso portal FanGraphs sobre las posibilidades de los dos cubanos.Orestes Miñoso: “Miñoso murió el 1 de marzo de 2015, lo que significa que, si fuera elegido, el Salón de la Fama tendrá que escribir otro capítulo en su cruel historia de otorgar tardíamente la inmortalidad a candidatos demasiado mortales. Dados no solo sus logros estadísticos, sino también su importancia cultural e histórica, su omisión se destaca como un pulgar dolorido. Pertenece a Cooperstown junto a Robinson, Doby, Clemente, Banks y los otros pioneros e íconos que cambiaron la faz del béisbol.”Tony Oliva: “Repitiendo un sentimiento que expresé hace siete años, no me sorprendería que Oliva fuera elegido en esta boleta, aunque considero que hay opciones más valiosas, comenzando con Miñoso y Allen. Aun así, el Salón de la Fama tiene su parte de jugadores de carrera corta y mala suerte que están consagrados, y entiendo su atractivo para los votantes. Ahora, si va a entrar, al menos deberíamos esperar que suceda mientras esté vivo para que pueda disfrutarlo.”

Leer más »
 

Contáctenos

 

Si desea contactar NoticiasCubanas.com, el portal de todas

las noticias cubanas, por favor contáctanos.

¡Estaremos felices de escucharlo!

 

Con gusto le informáremos acerca de nuestra oferta de publicidad

o algún otro requerimiento.

 

contacto@noticiascubanas.com

 

Oferta


Si deseas saber como tu sitio de noticias puede formar parte de nuestro sitio NoticiasCubanas.com, o si deseas publicidad con nosotros.

 

Por favor, póngase en contacto para mas detalles.

Estaremos felices de responder a todas tus dudas y preguntas sobre NoticiasCubanas.com. ¡La casa de todas las noticias cubanas!

contacto@noticiascubanas.com


Sobre nosotros

NoticiasCubanas.com es la casa de todas las noticias cubanas, somos un sitio conglomerado de noticias en Cuba. Nuestro objetivo es darle importantes, interesante, actuales noticias sobre Cuba, organizadas en categorías.

Nosotros no escribimos noticias, solo recolectamos noticias de varios sitios cubanos. Nosotros no somos parte, solo proveemos noticias de todas las fuentes de Cuba, y de otras partes del mundo.

Nosotros tenemos un objetivo simple, deseamos brindarle al usuario el mayor monto de noticias con calidad sobre Cuba, y la visión que tiene el mundo sobre Cuba. Nosotros no evaluamos las noticias que aparecen en nuestro sitio, tampoco no es nuestra tarea juzgar las noticias, o los sitios de las noticias.

Deseamos servir a los usuarios de internet en Cuba con un servicio de calidad. Este servicio es gratuito para todos los cubanos y todos aquellos que estén interesados en las noticias cubanas y noticias internacionales sobre Cuba.

 

Términos de uso

NoticiasCubanas.com es gratis para todas las personas, nosotros no cobramos ningún cargo por el uso del sitio de ninguna manera. Leer los artículos es completamente gratis, no existe ningún costo oculto en nuestro sitio.


Proveemos una colección de noticias cubanas, noticias internacionales sobre Cuba para cualquier persona interesada. Nuestros usuarios utilizan NoticiasCubanas.com bajo el acto de libre elección y bajo su propia Responsabilidad.

Nosotros no recolectamos ningún tipo de información de nuestros usuarios, no solicitamos ninguna dirección electrónica, número telefónico, o ningún otro tipo de dato personal.

 

Medimos el monto de tráfico que noticiasCubanas.com recibe, pero no esperamos compartir esta información con alguien, excepto nuestros socios de publicidad. Nos regimos bajo las normas Cubanas en cada cuestión legal, cualquier aspecto no clarificado aquí debe ser considerado sujeto bajo el sistema Legal de Cuba.